jueves, 23 de julio de 2015

Mi Jornada hacia la Vida, Día 802, Redefiniendo la palabra "Aceptación"

Aceptación:

Sonando la palabra:


A-cep-ta-ción

A – septa (En anatomía, septo (del lat. septum, en plural septa, tabique, pared), a veces transcrito septum o séptum, es una pared que divide de un modo completo o incompleto una cavidad o estructura en otras más pequeñas.) – ción (al leer la letra “A”, al lado de la palabra “septa/septo/septum”, también puede leerse como “no dividir/separar”)

Hacer – acción

Definición de la palabra:


En términos generales, se designa con el término de aceptación a la acción desplegada por cualquier ser humano, de recibir de manera voluntaria y de acuerdo una cosa, un objeto, una noticia y hasta a uno mismo, entre otras cuestiones. Por ejemplo, cuando queremos dar cuenta que una persona recibió conforme las disculpas de otra que lo había agredido, se suele decir, que tal le aceptó las disculpas del caso a tal otro.

Por otra parte, la palabra aceptación suele usarse muy regularmente como sinónimo del término aprobación. Es decir, en algunas situaciones como por ejemplo cuando se quiere informar acerca de la excelente repercusión que tuvo una obra artística, la gente dice tal obra fue ampliamente aceptada por el público.

Además, cuando en una situación determinada, alguien quiere demostrar su conformidad respecto de un asunto o la admisión a determinado sector que antes le era negado, entonces, se suele usar el término aceptación.


La Aceptación es también llamada Autoaceptación, y consiste en aceptar lo que somos ahora mismo, y la situación que estamos viviendo, sabiendo que estas cosas, son producto de nosotros mismos, nuestras decisiones y lo que atraemos con el pensamiento.

Muchos practican la Aceptación, optando por el autoengaño sobre sí mismos, creyéndose ser lo que no son y tener lo que no tienen.

Por ejemplo… Muchas personas dicen “Soy rico”, con la intención de Aceptar las cosas que llegan a su vida “de rico”, pero en realidad lo que están haciendo es mentir, mentirse a sí mismos.

Aceptación no es conformarse con el presente, no se trata de estancarnos en el mismo lugar “porque nos aceptamos“, por el contrario, es un estado en el que se busca constante mejora, una cima más alta, la incomodidad de seguir trabajando en nosotros mismos cada día para llegar a una nivel más alto.

REDEFINIR LA PALABRA:


La relación a la palabra:


Veo la Aceptación como el encontrar un “valor o características dentro de mi” que me definan y me hagan ser “alguien”, porque aparentemente es identificándome o definiéndome a través de tales puntos que aparentemente llego a ser quien soy

Perdón a uno mismo sobre la idea de la palabra:


Me perdono a mi mismo por haberme aceptado y permitido a mi mismo creer que dependo de la aceptación de las personas, aunque la verdad, mientras escribo esto, puedo ver y darme cuenta que en realidad dentro de mi siempre supe que no dependía realmente de la aceptación y el reconocimiento de los demás, porque era yo el que iba de todas formas en la búsqueda de relaciones por ejemplo para poder crear una experiencia alrededor de toda la idea de “tener amigos/pareja”, etc., donde buscaba que las personas me dijeran “que valgo mucho por tal o cual habilidad o punto”, y puedo ver esto como consecuencia de los patrones que generé en mi infancia con mi familia, o dentro de la misma escuela, cuando sacaba malas calificaciones por ejemplo y mis compañeros se burlaban de mí y me llamaban tonto por eso, o en mi casa, pero después relacione esa idea con “ser el rebelde” y fue entonces que empecé a deliberadamente ir contra el sistema “para buscar aceptación dentro del mismo”


Me perdono a mi mismo por haberme aceptado y permitido relacionar la aceptación con el valor, sin entender que no importa si acepto o no un determinado valor, o si las personas me colocan o no un determinado valor, el hecho es que existo y la realidad existe en una determinada forma y por mucho que se pretenda ajustarla convenientemente a los deseos, en realidad lo único que estamos haciendo es alterar el entorno y alterar a los seres sin entender en lo absoluto por qué existen de la forma en que existen y cómo es que existen, ya que al no “aceptar” los hechos y la realidad no es posible llegar a entender las cosas como realmente son y dentro de esto en realidad el valor es al final solo algo a lo cual se le ha dado importancia dentro del mundo y realidad para nuestra conveniencia, para satisfacción del interés personal y de los deseos.


Me perdono a mi mismo por haberme aceptado y permitido a mi mismo definirme de acuerdo al valor que me daban las personas para poder “ser aceptado” y encajar dentro del contexto, porque puedo darme cuenta que simplemente podía decidir “no definirme” de acuerdo a las palabras de otras personas, sin embargo lo hice deliberadamente porque si no lo hacía para mí era lo mismo a no poder ser parte de un grupo y entonces quedarme solo.


Me perdono a mi mismo por haberme aceptado y permitido a mi mismo tomarme personales las palabras de las personas en mi entorno, sin ver que soy yo quién está decidiendo tomarme esas palabras de forma personal, porque en lugar de pararme sobre mis propios pies, seguí mi temor/deseo de “tener amigos”


Me perdono a mi mismo por haberme aceptado y permitido a mi mismo desear tener amigos, a lo cual recuerdo como constantemente venía ésta idea dentro de mi mente por consecuencia de las caricaturas que veía en aquel entonces, así como los cuentos infantiles que me leía mi madre al dormir, donde siempre venía ésta idea y “deseo” de tener amigos


Me perdono a mi mismo por haberme aceptado y permitido a mi mismo creer que tener amigos y ser aceptado y reconocido por las personas era importante porque de otra forma, eso significaba que yo era “de los malos”, donde “los malos no tienen amigos”


Me perdono a mi mismo por haberme aceptado y permitido a mi mismo creer que necesito tener amigos para no sentirme solo, aunque en realidad puedo ver como incluso en varios momentos en mi vida, a pesar de estar rodeado de personas o de encontrarme cerca de alguna persona, en realidad ésta experiencia de soledad no se iba, porque no lograba expresarme con las personas y lo que buscaba de ellos, era poder decirle a alguien como me sentía o lo que estaba pasando dentro de mí, pero no sabía cómo, me daba mucha vergüenza expresar cualquier pensamiento, y puedo darme cuenta que lo que buscaba en otras personas era que alguien me explicara lo que estaba pasando dentro de mi


Me perdono a mi mismo por haberme aceptado y permitido a mi mismo esperar que las personas me expliquen lo que pasa dentro de mí, cuando puedo ver claramente que únicamente yo soy capaz de entender lo que pasa dentro de mi mismo, si me atrevo a ser honesto conmigo mismo y a ver qué es lo que he permitido y aceptado dentro de mi mismo.


Me perdono a mi mismo por haberme aceptado y permitido a mi mismo creer que buscando la compañía de las personas, podría parar los pensamientos que tenía acerca de mi mismo, a lo cual, mientras escribo esto, puedo ver que cuando era niño, en realidad no me preocupaba en lo absoluto estar solo, siempre tomaba una de mis enciclopedias sobre animales y las hojeaba o veía algún documental de animales y simplemente no me molestaba en lo absoluto estar solo; juagaba solo conmigo mismo y pasaba horas haciéndolo sin preocuparme absolutamente nada de los pensamientos acerca de tener amigos o relaciones y mucho menos pareja o sexo; puedo ver que el deseo de sentirme reconfortado solo vino después cuando empecé a juzgarme a mi mismo y a pensar que no era lo suficientemente bueno para los demás, donde a partir de ese momento, empecé mi búsqueda por la aceptación de las personas, por el reconocimiento de las personas, pensando que si tenía la compañía de éstas, entonces los pensamientos se irían, porque ahora ya estaba siendo aceptado y podría “sentirme aceptado/especial/parte de un grupo” y “todo estaría bien conmigo de nuevo” porque ahora la gente quería estar conmigo.


Me perdono a mi mismo por no haberme aceptado y permitido a mi mismo darme cuenta que el deseo de tener compañía para sentirme aceptado y reconfortado, es simplemente mi mente como mis personalidades, inseguridades y temores buscando ser “satisfechos” cuando en realidad la única forma en que estos pueden realmente parar es si me doy a la tarea de pararme a mi mismo y de detener todo cuanto existe en mi mente


Me perdono a mi mismo por no haberme aceptado y permitido darme cuenta que mis pensamientos y mis temores no se irán solo porque encuentro la compañía de las personas y puedo darme cuenta de que, mismo cuando encuentro la compañía de las personas, ese miedo sigue y existe latente donde ahora trato de “conservar y atar a las personas a mi” para que no me dejen solo, donde en realidad el temor de ser rechazado por las personas jamás se detuvo o se fue solo por encontrar la compañía de alguien


Me perdono a mi mismo por no haberme aceptado y permitido a mi mismo darme cuenta que no necesito o dependo de la compañía de las personas, ya que en realidad jamás estuve sujeto de otras personas en forma alguna, nací solo y moriré solo; soy el único que puede enfrentar lo que ocurre dentro de mi mismo y en tanto tenga claro el propósito por el cual camino mi propio proceso, puedo darme cuenta que ésta experiencia energética de “soledad” jamás podrá de hecho moverme o alterarme porque veo y me doy cuenta que nadie puede de hecho alterarme o cambiarme, solo yo pudo hacerlo por mi mismo


Me perdono a mi mismo por no haberme aceptado y permitido a mi mismo reconocer que la soledad no existe, porque siempre he estado solo, desde el nacimiento, y me doy cuenta que la única razón por la cual creí necesitar o depender de la compañía de las personas fue únicamente cuando empecé a creer que necesitaba complacer alguna idea en mi mente, o en la mente de los demás, lo cual ocurrió cuando empecé a definirme como una imagen en lugar de entenderme como una simple expresión de vida que de hecho no necesita del entendimiento de otros porque puedo entenderme a mi mismo, me doy cuenta que cada uno está solo, de modo que cuando veo ésta experiencia energética por la cual empiezo a buscar la compañía de las personas simplemente es como el acto de negar que de hecho cada uno nace, vive y muere solo.


Me perdono a mi mismo por haberme aceptado y permitido a mi mismo definirme según el valor que me daban las personas, en lugar de cuestionar esos valores/ideas investigando de que se tratan cada uno de éstos y enfrentar entonces mi relación hacia los mismos, para no definirme ya de acuerdo a éstos, sino establecer mis propios principios sobre los cuales de hecho puedo dirigirme a mi mismo asegurándome de siempre tener como principio fundamental y rector lo que es mejor para todos.


Me perdono a mi mismo por haberme aceptado y permitido a mi mismo creer que el valor que me daban o definían otras personas hacia mí era definitivo, en lugar de


Me perdono a mi mismo por no haberme aceptado y permitido darme cuenta de cómo empezó ésta búsqueda de aceptación en mi vida, donde trataría de satisfacer a mis padres para poder obtener las cosas que yo quería, sin ver que el amor que vendría tanto de ellos hacia mí como de mi hacia ellos, no era más que un juego de manipulación y engaños, donde actuaba de acuerdo a lo que asumía que ellos querían o deseaban de mí, sin embargo ahora me doy cuenta de que esas personas que llamo padre y madre existen dentro de mi mundo y realidad por consecuencia de una realidad programada, y puedo darme cuenta que nada de ese amor era real, así como mis acciones y mis palabras se vieron motivadas por estas experiencias energéticas sentimentales, para buscar mi propia conveniencia con relación a ellos.


Me perdono a mí mismo por no haberme aceptado y permitido enfrentar los hechos como son, en lugar de tratar de maquillarlos con juicios de valor, para no solo aprender a aceptar la realidad sino también para aprender a aceptarme a mí mismo y entender quién soy yo con relación al mundo y qué es entonces lo que necesito hacer como respuesta a éste para traer la mejor solución posible no solo para mí mismo sino para todos, ya que puedo darme cuenta y entender que a lo largo de mi vida me he tratado de alinear de acuerdo a los pensamientos, juicios e ideas en mi mente que creí que necesitaba ser (los cuales a su vez fueron programados por mi entorno) para poder encajar dentro de éste, pero en el momento que llegué a éste mundo mis padres no me aceptaron como era, el mundo no te acepta como eres, demanda que te ajustes a una realidad que se ha adaptado convenientemente a los intereses de unos cuantos, y fue entonces que inicié ésta búsqueda dentro del “valor” para poder “aceptarme a mí mismo” a través del “reconocimiento de otras personas de éste valor que aparentemente me define y me hace o lleva a encajar dentro del mundo aparentemente a través de la aceptación de otros”, sin ver que lo que “otros aceptan de mi” es en realidad exactamente “el mismo valor” que se les enseño a ellos que debían buscar, y también puedo darme cuenta de que al buscar éste valor, es entonces que el mundo puede funcionar, operar y dirigirse en la forma en que lo hace.


Me perdono a mí mismo por no haberme aceptado y permitido darme cuenta que en realidad el valor en sí mismo no existe, porque los hechos en el mundo o las situaciones no se ven determinadas por un valor, éstas simplemente existen y eso es todo, pero en lugar de aceptarlos y de aceptarme a mi mismo dentro de éstos, lo que he hecho es colocar un juicio de valor sobre mi mismo y sobre ellos en mi mente para crear una experiencia positiva o negativa alrededor de éstos y de mi mismo, sin ver como todos éstos valores y juicios en mi mente en realidad existen o llegaron a existir por consecuencia de otras personas en mi mundo y realidad que me criaron con éstas ideas, las cuales yo entonces acepte solo para poder sostener una idea de mi mismo como algo o alguien, porque en realidad yo de igual forma buscaba mi beneficio dentro de éstas, mi interés personal y conveniencia, con la intención de obtener lo que yo quería de otras personas, y en ello puedo ver que soy yo quien al final se jode a si mismo, ya que acepté y permití éstos juicios de valor en la persecución de mis propios deseos e intereses personales ; me doy cuenta que al no buscar ya el reconocimiento o la aceptación de otras personas, realmente estoy levantándome fuera de éste sistema mental y en cierta forma jodiendo al ego, porque no me veo participando ni esclavizado ya por éstas ideas/juicios o deseos en forma alguna con los cuales alguna vez me vi dirigido o manipulado por mi propia mente.


Me perdono a mi mismo por no haberme aceptado y permitido darme cuenta que la aceptación no depende en forma alguna del valor, ya que en cierta forma podría aceptar el hecho de “tener o no tener valor” y de igual forma sería aceptación, así que, dentro de esto


Me perdono a mi mismo por no haberme aceptado y permitido darme cuenta que no dependo del reconocimiento, ni los halagos, comentarios u opiniones de otras personas para poder darme mi lugar y de hecho vivir mi propia vida y dentro de esto


Me perdono a mi mismo por no haberme aceptado y permitido confiar en mí mismo, ya que fue a partir de haberme aceptado dudar en mi mismo, en mis capacidades y habilidades, que yo mismo me até y definí de acuerdo a la opinión y comentarios de otras personas


Me perdono a mí mismo por haberme aceptado y permitido buscar reconocimiento y halagos de las personas al creer que de ésta forma podría definir mi valor, ya que siempre dudo de mí mismo, de mis capacidades, porque constantemente era de mi propio valor, y es como que constantemente busco referencia de las personas de mi entorno para que me digan si lo que hice estuvo “bien o mal”, es decir, que juzguen y opinen acerca de mis acciones, para poder definir entonces pretendiendo alcanzar un valor que me definiera y me hiciera “alguien”


Me perdono a mi mismo por haberme aceptado y permitido creer que necesitaba alguna forma de reconocimiento o de valor que las personas me dieran para poder “encontrarme a mí mismo”, definirme, apreciarme como eso y entonces aparentemente encontrar mi lugar”


Me perdono a mi mismo por haberme aceptado y permitido creer que no soy capaz de aceptarme a mi mismo a menos de que tenga algo que me de algún valor o que me defina o identifique de alguna forma, porque de lo contrario sería nada y al ser nada entonces aparentemente no vale la pena vivir y no hay algo por lo cual vivir porque no tengo algún valor ni existe algo en mi que valga la pena; mientras escribo esto, puedo ver como ésta fue mi experiencia la mayor parte de mi vida, ésta sensación de insignificancia y sin sentido dentro de mi mismo, sin embargo, al mismo tiempo, permanecía como un observador desde dentro de mi mismo, donde puedo ver ésta parte dentro de mí que siempre se limitó a una única área, donde es como si solo observara el mundo desde los ojos y existiera únicamente en los ojos como ese observador, buscando y definiendo, sin cuestionarme “¿Qué es esta parte de mi que define, que observa, que piensa, que juzga, que compara, que busca?”, donde, cuando veía a los ojos de las personas trataba de encontrar en ellos el mismo observador, trataba de encontrarme a mi mismo en los ojos de los demás, traba de encontrar vida en sus ojos, pero solo encontraba más observadores, más miedo en sus ojos.


Me perdono a mi mismo por haberme aceptado y permitido a mi mismo temer sentirme rechazado por las personas, porque eso indica que entonces hay algo malo o desagradable conmigo


Me perdono a mi mismo por haberme aceptado y permitido a mí mismo creer que si soy rechazado por las personas eso significa que hay algo que está mal conmigo o que hay algo desagradable en mi, sin darme cuenta que, no soy en realidad yo sino las personas quienes generan esa experiencia de repulsión y desagrado hacia mí, de modo que no es entonces un problema conmigo sino un problema que existe en ellos


Me perdono a mi mismo por haberme aceptado y permitido a mi mismo proyectar los pensamientos que tenía de verme a mi como alguien desagradable en los demás, con la excusa de que ellos me decían que era tonto o estúpido, cuando en realidad, puedo ver que cuando me decían esa clase de cosas, era por consecuencia de mis propias acciones, es decir, yo mismo propiciaba que me dijeran esas cosas cuando trataba de llamar su atención y me comportaba de una forma en que en realidad “yo no era”; yo era el que se comportaba y actuaba como un tonto y hacia bromas para tratar de ser aceptado por los demás y esta a su vez como consecuencia del deseo de tener amigos y de buscar una “experiencia en las relaciones”


Me perdono a mi mismo por haberme aceptado y permitido tener miedo de ser ignorado y rechazado por las personas, donde ésta idea de quedarme solo, me lleva a pensar que entonces no vale la pena continuar haciendo cualquiera de las cosas que haga, porque de todas formas “no valen nada”, y mientras escribo esto, puedo darme cuenta de cómo al tratar de presentar ideas, trabajos, dibujos, toda clase de cosas, o donde mi cuerpo incluso se vuelve un objeto de presentación; pareciera que nada de ello “tiene un fin si no es reconocido por otros”, lo cual de hecho me muestra lo que en realidad es mi punto de partida dentro de esas actividades como la “búsqueda por la aceptación” en lugar de establecer un verdadero punto de partida dentro de dichas actividades para poder realmente llevarlas a cabo por mi mismo, para mejorarme a mi mismo, sin importar lo que piensen u opinen los demás de mi


Me perdono a mi mismo por haberme aceptado y permitido poner mi atención en complacer y satisfacer a los demás para obtener su reconocimiento, en lugar de enfocarme en hacer las cosas que realmente quiero hacer por mi y que si he de llevarlas a los demás, lo haga como una expresión propia y no una personalidad.


Me perdono a mi mismo por haberme aceptado y permitido a mi mismo tener miedo de ser ignorado por las personas y quedarme solo, dentro de lo cual pienso que no podré “divertirme” si me encuentro solo porque aparentemente no soy capaz de hacer nada solo; me doy cuenta de que éste pensamiento o ésta idea es en realidad una mentira porque cuando dirijo mi atención a mi mismo, y empiezo a enfocarme en mi proceso por ejemplo o en las cosas que quiero hacer y me gusta hacer, en realidad no me importa ni molesta estar solo, de hecho en esos momentos prefiero la soledad porque puedo dedicarme completamente a mi proceso y nada me interrumpe o me molesta en forma alguna.


Me perdono a mi mismo por haberme aceptado y permitido a mi mismo generar una experiencia positiva hacia la soledad o a estar solo, sin ver que en realidad, no importa con quien me encuentre o mismo si estoy solo, nada cambia quien yo soy en verdad o lo que hago, de modo que así como no dependo de las personas, tampoco me aisló de ellas para “estar conmigo”


Me perdono a mi mismo por haberme aceptado y permitido a mi mismo no aceptarme a mi mismo y en esto entender que aceptarme a mi mismo, es entender que sin importar lo que haya construido en mi vida o como lo haya construido, soy de hecho capaz de cambiarlo, porque implica entender que no me limito o defino por factores externos, ni temo ya el rechazo de las personas porque sé dónde es que me levanto, donde es que me encuentro sin importar las opiniones, deseos o creencias de otras personas

Posibles redefiniciones (fase creativa sobre la palabra):

Aceptación: La acción de reconocimiento que realiza una persona de sí misma como individuo, sin definirse o determinarse por factores externos

Aceptación: Reconocerse a uno mismo más allá de toda idea o juicio externo, trayendo entonces el propio potencial para crear y construirse a uno mismo y su vida

Aceptación: Es entender la posición de uno en el mundo y responsabilizarse de las propias consecuencia en lo que uno ha creado sin responsabilizar o culpar ya a los demás, que le permite a uno entonces permanecer firme y constante en su posición como plena consciencia de quien uno es


Redefinición de la palabra:

Aceptación: Reconocer la posición de uno en el mundo más allá de todo juicio, idea o creencia externa, responsabilizándose por el propio potencial de forma plena y consciente como la certeza del entendimiento de quien uno es