sábado, 11 de julio de 2015

Mi Jornada hacia la Vida, Día 788, Breve reflexión

"En una tierra en guerra, había un rey que causaba espanto: A sus prisioneros, no los mataba... Los llevaba a una sala donde había un grupo de arqueros de un lado y una inmensa puerta de hierro del otro, sobre la cual se veían grabadas figuras de calaveras cubiertas de sangre ... En esta sala, les hacía formar un círculo y les decía: Ustedes pueden elegir entre morir a flechazos por mis arqueros o pasar por aquella puerta ... Detrás de esa puerta YO LOS ESTARÉ ESPERANDO... Todos elegían ser muertos por los arqueros ... Al terminar la guerra, un soldado que por mucho tiempo HABÍA SERVIDO AL REY se dirigió al soberano: 

Señor, ¿puedo hacerle una pregunta? 

-Dime, soldado. 

Señor: -¿Qué había detrás de la puerta? 

El REY CONTESTÓ: -Vé y mira tú mismo !!! 

El soldado, abrió temerosamente la puerta y, a medida que lo hacía, rayos de sol entraron y la luz invadió el ambiente... Y, finalmente, sorprendido, descubrió que... El soldado, EMBELESADO, miró a su rey, quien le dijo: 

- Yo les daba la oportunidad de hacer una ELECCIÓN pero por temor preferían morir a arriesgarse a abrir esta puerta !!! ...la puerta se abría sobre un camino que conducía a la LIBERTAD !!! ¿Cuántas puertas dejamos de abrir por el miedo de arriesgar? ¿Cuántas veces perdemos la libertad y morimos por dentro, solamente por sentir miedo de abrir la puerta/alternativas que tanto tememos?"

El miedo no puede sentir miedo, éste ya es el miedo en sí mismo, pero uno no deja el miedo solo porque “sabe que tiene miedo (o cree que tiene algo de éste miedo), pero de igual forma teme perder ese miedo solo porque “saber” aparentemente se vuelve la seguridad de “tener”, pero de no tener el miedo “¿qué tendría?” Y eso es tal vez… lo más aterrador de todo, saber quiénes somos más allá de lo que hemos conocido de nosotros mismos, porque en ese momento ¿Qué es lo que entendería? Que todo lo que alguna vez he sentido, experimentado o creído que me detenía o incluso que me motivaba… es una ilusión, todo lo que alguna vez amé (porque el amor es una consecuencia del miedo) de igual forma siempre fue nada más que una ilusión, como la persona que había creído ser toda mi vida y la cual utilicé como excusa, contando mi historia, mi pasado una y otra vez, como creyendo "saber quien soy".

¿No es absurdo acaso resistirse a dejar ir el miedo? Es decir, ¿por qué querrías tener miedo cuando puedes simplemente dejarlo? Y entonces te das cuenta de que siempre pudiste dejarlo, pero querías creer que no podías, no porque no pudieras, sino porque no querías… el miedo te hace sentir seguro, es muy cómodo sentirse impotente frente a cualquier situación, es muy cómodo sentir que no es posible hacer nada al respecto, pero ¿por qué?

Lo curioso es que cada vez que repasas el pasado, de la misma forma que repasas las páginas de un libro que alguna vez leíste por primera vez, te das cuenta de algo interesante y es que al principio, la memoria es "quien tu eres", es decir, el evento es aparentemente algo "importante que te ocurrió a ti", pero con el tiempo, conoces las historias de muchas personas y a veces encuentras a personas que tuvieron experiencias muy similares a la tuya, y tus memorias, "quien tu eres" de pronto dejo de ser "tan especial" como quería pensarlo en un inicio y después, en cada ocasión que repasaba ésta memoria, me daba cuenta de todas las alternativas y salidas que de hecho podía encontrar dentro de ésta. Y entonces, dejas de ver "la memoria y empiezas a analizar situación dentro de ésta" y empiezas a verla y entenderla como "solo una situación", te das cuenta de que la respuesta y la reacción que tuviste en un determinado momento solo fue consecuencia de lo que conocías o creías conocer y saber de ti mismo y del mundo, te das cuenta de que tus respuestas pudieron ser cientos a veces miles distintas, y los resultados proporcionalmente iguales y variados a tus respuestas. 

Entonces, al volver a leer ese viejo libro, con cada nueva oportunidad que te das de leerlo encuentras cosas distintas, pero no de la situación, sino de ti mismo y entonces entiendes y encuentras la mejor forma de resolverlo, pero ésto por supuesto entendiendo que "no eres la situación, ni la memoria, ni la persona que creías ser", de hecho "no saber quien eres o quien podrías ser" representa esa aparente "inseguridad", porque aparentemente no sabrías como responder si una situación similar se presenta, de modo que aferrarse al pasado y definirse en la memoria es mucho más fácil, y mucho más cómodo, para entonces alejarse o acercarse a la clase de situaciones en las que uno cree que estará seguro y cómodo y en ello definirá la clase de relaciones y personas que le gustarán y de las cuales "se enamorará" porque claro, a éste wey me loconozco porque "piensa como yo, actua como a mi me gusta, hace lo que espero que haga y por ello me siento seguro cerca de tal persona y amo a tal persona y amo cómo es..."