miércoles, 24 de junio de 2015

Mi Jornada hacia la Vida, Día 758, Visitando el Reclusorio Santa Martha pt 3

No todo dentro del reclusorio es "tan sombrío" como sinceramente uno llega a imaginarselo, hay varios talleres en el interior del mismo e incluso un teatro donde tuvimos la oportunidad de ver ensayar algunas dinámicas a los internos e incluso uno de ellos, nos regalo una muestra de algunas de sus interpretaciones.

Hay mucho talento dentro del reclusorio, incluso al pasar por los talleres alcance a asomarme brevemente en uno de los cúbiculos donde había una serie de cuadros (supongo pintados a mano) y aun cuando sinceramente no me "encantan" las imágenes religiosas, vi un cuadro de una imagen de jesús que estaba pintada de una forma tan... excelsa, que ciertamente me llevó a un punto de reflexionar sobre la falta de mi dedicación para poder lograr un resultado como ese, en fin.

De igual forma hay escuela dentro del reclusorio, y uno de los casos que más me sorprendió dentro del reclusorio, fue un hombre que se acerco con nostros y nos contó sobre algunos de los libros que está leyendo sobre política, economía y sociedad mexicana y por si uera poco está llevando a cabo su propia autobiografía, de la cual (si mal no recuerdo) nos conto que llevaba ya 70 páginas de la misma, sobre como llegó a prisión y cómo su familia lo ha inspirado a motivarse y moverse a si mismo para estudiar y prepararse aún dentro de la prisión.

Creo que hay mucho trabajo que se puede hacer adentro, al menos eso demuestran algunos indicios, de hecho, cuando llegamos al último módulo, uno de los internos me preguntó: ¿Qué sentiste al llegar aquí? Y le dije: Sinceramente tenía miedo, pero no de ustedes, tenía miedo porque no tenía idea de que les iba a decir, no tenía idea de lo que les iba a presentar así que lo único que quiero es traer las cosas que me han servido en mi vida y presentarselas, para que ustedes tomen lo que pueda servirles o que decidan si les sirve o no.

Algunos de los internos estrecharon manos conmigo y hasta me abrazaron; no sé realmente qué esperar de éstos días en los cuales estaré visitando el reclusorio y que estaré realizando las dinámicas, supongo que al final lo único y lo mejor que puedo darles es lo mejor de mi mismo. Sinceramente aún tengo miedo de fracasar, pero sin importar lo que ocurra, voy a llevar a cabo éste proyecto.

Me perdono a mi mismo por haberme aceptado y permitido tener miedo de fracasar dentro del reclusorio, pero mientras escribo ésto, me doy cuenta que mi temorse encuentra basado en la expectativa o el deseo de que las cosas salgan bien, y puedo darme cuenta que ya en cientos de ocasiones he llevado a cabo alguno de estos proyectos o he intentado acercarme con la gente y de hecho ha fracasado de la forma más brutal y absoluta posible, de modo que ¿Qué diablos importa si las cosas no salen bien aquí o fracaso aquí? Es decir, ¿Realmente tiene alguna relevancia además del hecho de demostrarme a mi mismo que no me di por vencido ni me eché para atrás con este proyecto?

Me comprometo a llevar éste proyecto a cabo sin tener expectativas o ideas acerca del resultado que obtendré, simplemente llevaré a cabo las dinámicas que estaré preparando y caminaré el perdón necesario con relación a éste punto para asegurarme de tener lo único que realmente voy a necesitar al estar parado frente a esas personas y es "confianza en mi mismo"