miércoles, 24 de junio de 2015

Mi Jornada hacia la Vida, Día 757, Visitando el Reclusorio de Santa Martha pt 2


Visitando el Reclusorio de Santa Martha Pt 1
http://gabrielacevesprocess.blogspot.com/2015/06/mi-jornada-hacia-la-vida-dia-756.html

Cuando empezamos las dinámicas con los internos, lo primero que hicimos fue llegar a (como ya les había mencionado anteriormente) los modulos de castigo; allí mi amigo empezó realizando unas dinámicas con unas pelotas que simplemente consistían de rebotar las mismas a un ritmo especifico con el propósito de que el grupo se coordinara, se adentrara en la dinámica y por supuesto  que se concentrara.

Yo sinceramente estaba tan nervioso que inclusive, una acción tan simple como rebotar una pelota en el suelo, me parecía complicado; sentía mi cuerpo rígido, porque estaba preocupado acerca de lo que los internos podrían estar pensando acerca de mi, es decir, algo importante a entender que puedo notar a partir de lo que ya había compartido anteriormente, es que cuando llegué al reclusorio podía notar que (si no es que todas) al menos buena parte de las miradas de los internos se dirigieron directo hacia nosotros. Lo cual, (si leyeron mi primer blog) podrán notar como casi inmediatamente víncule sus miradas con mi experiencia de ansiedad, cuando la realidad es que, simplemente soy alguien que no habían visto antes.

Me perdono a mi mismo por haberme aceptado y permitido vincular las miradas de los internos con la experiencia de ansiedad que estaba experimentando dentro de mi mismo, donde es como que, en el momento que me veían era como si "pretendiera ahora hacer sentido del nerviosismo o la ansiedad que estuviera experimentando", que es como si directamente me hubiese llevado a decir dentro de mi mismo "Claro, yo tenía razón de estar nervioso y ansioso, mira como me están viendo", sin tomar en consideración por ejemplo éste simple hecho de que estaba ingresando a éste lugar donde ninguna de las personas estaba acostumbradas a mi presencia en lo absoluto, tal vez si hubiese estado consciente de este punto, no habría reaccionado de la forma en la que lo hice y de hecho habría estado más tranquilo

Me perdono a mi mismo por haberme aceptado y permitido pensar que "tenía razón en estar nervioso y estar alerta debido a las miradas de los internos", porque debo reconocer que estando adentro, lo primero que pensé al ver a esas personas fue que "hicieron algo y como me están viendo seguramente ya están pensando en hacerme algo a mi también", lo cual en realidad va de la mano con ésta idea de que "ésta gente es malvada porque nació siendo malvada o alguna de esas cuestiones", cuando sinceramente, y ésto lo digo a partir de mis propias experiencias, puedo darme cuenta de que no es así en lo absoluto, porque a veces el mismo enojo que yo he sentido dentro de mi mismo, me ha llevado a generar pensamientos en los cuales me imagino peleando con alguna persona de mi entorno, y creo que es allí donde nosotros (los que estamos "afuera") tenemos la responsabilidad de preguntarnos ¿qué habría pasado si esa persona experimentó exactamente lo mismo que nosotros, pero inconvenientemente tenía a su alcance una botella, un cuchillo y en ese arranque de enojo, simplemente actuó sobre la experiencia sin medir las consecuencias", como estoy seguro que a muchos nos pasa cuando experimentamos enojo en alguna forma.

Me perdono a mi mismo por haberme aceptado y permitido asumir que las persoans del reclusorio son inherentemente malvadas y que al verme ya están pensando en como van a hacerme daño; sin embargo, nuevamente siendo honesto conmigo mismo, lo que puedo ver es que yo de hecho ya estaba buscando la forma de "agredirlos o de defenderme de ellos", así que, en realidad el que "está llegando con miedo soy yo y el que está a la defensiva soy yo", mismo si ésta persona pensara en "agrederme", en realidad soy yo quien ya está de hecho viéndo o buscando la forma de agreder al otro.

Cuando terminamos la dinámica, mi amigo nos pidios que compartiéramos algunas de las dinámicas que estaríamos trabajando con ellos, ya que ese primer día el plan era simplemente ir de observadores para poder entender como funcionaba todo. Entonces, en el momento que me acerqué con ellos, empecé a hablarles de algunas cosas que sabía con relación a las adicciones, sin embargo, lo hice desde el punto de partida de solo compartir conocimiento e información, y como dije, eso vino en reaidad a sabotear la oportunidad de realmente "lograr que se interesaran" en las dinámicas, aunque claro eso fue el primer módulo.

Después nos trasladámos a otra zona o módulo que se encontraba mucho más apartado de los demás, allí había muy pocas personas, lo cual me sorprendió bastante porque podía notar que buena parte de los módulos estaban llenos de personas, pero en éste por el contrario, había solo una persona por celda. Éste módulo en particular lo conocen como "la carnicería"; me imagine que lo llamaban así porque algunas de las celdas estaban de hecho en parte improvisadas con éstas tarjas que son para desangrar a los puercos, los cuales los internos utilizan como camas, pero por supuesto, estaba equivocado. Uno de los internos que estaba dando vueltas de un sitio a otro por el pasillo, se acercó conmigo y empezó a platicarme algunas de las cosas que pasaban allí; me platicó acerca de todas las personas que mataban allí entre los mismos internos y como algunos incluso eran encerrados allí por su propia seguridad para protegerlos de otros a quienes les deben dinero o cosas por el estilo.

En el fondo del módulo mi amigo estaba realizando una de sus dinámicas que el llama "El Yoga de la Risa", en las cuales mezcla algunos movimientos fuertes con vocalizaciones para poder relajar a la persona lo más posible, es decir, literalmente hace que saquen el estres con la risa (y claro quien no lo necesitaría aal pasar encerrado en un cubículo por más de un mes sin poder salir). Mi amigo me invitó a acompañarlo en su dinámica con el interno, pero nuevamente estaba demasiado tenso como para realmente ser un apoyo para él, aún así trate de seguirle el ritmo a pesar de la torpeza de mis movimientos.

Me perdono a mi mismo por haberme aceptado y permitido pensar que los internos estarían juzgándome y criticándome al verme, a partir de lo cual empecé a hacer mis propios movimientos mucho más rígidos al realizar las dinámicas con mi amigo; lo cual en realidad me resulta muy interesante porque, nuevamente, puedo notar como ésta experiencia en particular, es decir, no es diferente de lo que vivo día con día dentro de la escuela por ejemplo al hablar con otras personas o caminar en la calle con éstos pensamientos dentro de mi mente.

Continuo en el próximo post