lunes, 8 de junio de 2015

Mi Jornada hacia la Vida, Día 752, Perspectivas sobre "El Cobrador" por Rubem Fonseca





Éste fin de semana tuve la oportunidad de escuchar de un Hangout titulado “The Moral Imperative” (El Imperativo Moral), donde se plantearon algunas de las problemáticas con respecto de los puntos donde, tanto nosotros como individuos como las empresas tendemos a olvidar cuando se trata de pensar en cómo resolver los problemas que enfrentamos actualmente y creo que no pudo ser más oportuno para poder traer algunas de las perspectivas que quería plantear con respecto al Audiolibro que subí recientemente titulado "El Cobrador por Rubem Fonseca" (el link en la parte superior)

Antes de continuar aquí algunos datos duros sobre el autor que son verdaderamente necesarios de comprender para poder "ver un poco más su punto de partida al realizar ésta obra": http://es.wikipedia.org/wiki/Rubem_Fonseca

Aquí tenemos a un hombre, que esencialmente decide "salir a cobrar a todas las personas los servicios que le fueron negados, la vida que le prometieron en la televisión y le fue negada"; según el relato éste hombre constantemente menciona repetidamente "la gente me debe algo" y la cuestión es que, cuando vemos a los crimenes que toman lugar dentro de nuestro mundo y realidad, ciertamente estamos viendo al cobrador... ¿A qué me refiero con ésto?

– Algunas de las preguntas que tendemos a no ver o realizar son en realidad muy simples, sin embargo no forman parte de nuestra educación, no forman parte de lo que discutimos cotidianamente con nuestra familia, nuestros amigos, profesores, programas de televisión, es decir básicamente nuestro entorno no “sugiere” dichas preguntas como: ¿Qué factores en mi entorno han contribuido a las personas que somos y qué visión tenemos del mundo? ¿Qué vemos o consideramos como nuestra responsabilidad como seres humanos? ¿Cómo “definimos palabras” que vemos o asociamos con personas que “no son nosotros” como por ejemplo: Responsabilidad, Ética, Moral, Honestidad, etc.? Pensemos en las personas en posiciones de poder, que reciben la misma educación que nosotros (en ese sentido).

¿Por qué es importante traer una forma distinta de ver el mundo que no forma parte de la visión que nos enseñan en la escuela, en la casa, entre los amigos, en los medios de comunicación? ¿Simplemente porque es otra o porque podría en realidad ser el principio mediante el cual el individuo comience a cuestionar sus propios paradigmas y principios en su relación con la Sociedad? Si observamos un poco a los beneficios de los cuales contamos aquellos que tenemos acceso a éstos medios de comunicación tales como el Internet, de hecho tenemos un punto de poder con el cual podemos influenciar la forma de ver el mundo de otras personas, y como con todo gran poder viene una gran responsabilidad, creo que tendríamos que pensar en la responsabilidad que el individuo puede asumir con relación a su sociedad más que solo esperar que la empresa dueña de los recursos tome la iniciativa del “Imperativo Moral”, es decir que “haga lo correcto, que  haga lo que es necesario”, porque curiosamente tenemos una visión de éstas personas como “superiores a nosotros o ellos tienen más que nosotros, tienen grandes salarios, acceso a los recursos” y es como que automáticamente esperamos que “aquellos que tienen más que nosotros, tienen la responsabilidad de hacer algo”, y por supuesto es en efecto en parte cierto, sin embargo, lo que aquí tendríamos que preguntarnos en éste punto del “Imperativo Moral” es: ¿Dónde nos coloca eso entonces a nosotros que “tenemos más” que una vasta porción de la Población Mundial? 

Verán… creo que uno de los aspectos fundamentales en los cuales fallamos en “entender” ¿Por qué es tan difícil convencer a las empresas en tomar acción, tiene también que ver con el hecho de que aquella persona que vemos y definimos como “avara, obsesiva por el poder”, en realidad nos ve desde la distancia, haciendo exactamente lo mismo por nuestros semejantes, es decir, ¿Cómo podemos obligar a las empresas a actuar, si nosotros no actuamos?

Si observamos a aspectos que pueden resultarnos “distantes” como el crimen o el abuso, la verdad es que “no nos vemos a nosotros mismos como responsables por éstos crímenes, ni pensamos en “nuestra moral” cuando se trata de “su moral”, no obstante, ¿Cuántos de nosotros consideramos realmente la situación por la cual pasan aquellas personas que ante las dificultades y adversidades de su condición deciden recurrir al crimen en lugar de buscar un empleo que en realidad les dejará mucho menos… de lo que realmente podrían adquirir recurriendo al crimen porque no cuentan con la educación o los contactos para conseguir un empleo con el cual perciban “lo suficiente”?

Y por supuesto puedo entender que éste concepto resulta complicado cuando se trata de ponerse en “el lugar del otro”, sin embargo, un ejemplo claro que me parece que podemos aprovechar a la luz de sus recientes celebraciones, son los procesos electorales, es decir, como individuos allí estamos votando por las propuestas que queremos que influencien nuestro entorno, sin embargo, pareciera que “cuando votamos, lo hacemos por aquello que queremos para nosotros en nuestro entorno personal” y no consideramos como nuestro voto va a afectar a tal o cual población que se encuentra tan distante de mi entorno, de mi mundo, que aparentemente lo que pueda pasar con ésta no nos afecta, sin embargo, lo que fallamos en considerar es que en realidad todo cuanto afecte a esa comunidad terminará de hecho afectándome a mi, porque aquella persona que se ha quedado sin empleo en aquel distante estado, tal vez recurrirá al crimen viniendo a mi comunidad a asaltarme, a quitarme lo que tengo por el simple hecho “de que tengo”.

¿Quién puede tener la audacia de demandar “el imperativo moral” de aquellos que no tienen diciendo que deben buscar los medios para formar la vida de la cual nosotros gozamos? El hecho es que en nuestra consciencia existe el principio de la supervivencia y no podemos demandar que otro no busque ni satisfaga su derecho a la supervivencia, la gente la buscará por todos los medios posibles y disponibles, si no queremos que exista el crimen y que no recurran a esa alternativa, la respuesta es en realidad muy simple “NO LES DEMOS ESA ALTERNATIVA” y vamos a crear las condiciones y medios necesarios colocándolos a disposición de todas las personas, para que el crimen jamás sea una alternativa de nuevo, en efecto aun así habrá quienes recurrirán al crimen, pero los casos se reducirán en forma exponencial y los pocos que queden serán realmente víctimas de algún trastorno mental…

Lo mencioné anteriormente y lo vuelvo a mencionar, uno de los problemas de la visión separatista de nuestra educación, es que no aprendemos a “vincular las áreas del conocimiento” , el diseñador sale huyendo de las matemáticas, así como el matemático del diseño o del arte per se y posteriormente deben recurrir a otra persona que pueda solucionar el problema que ellos jamás aprendieron a solucionar; pese a lo “distante” que esto pueda sonar para muchos (y no por casualidad… que resulte tan difícil vincular nuestra responsabilidad con la del otro), en realidad el no aprender a “vincular o relacionar” un aspecto con otro, también forma parte de nuestra “incapacidad para vincularnos con el otro”.

Creo que cuando las personas dicen que primero debemos cambiar nosotros para poder demandar un cambio del otro, realmente no podrían estar más en lo correcto, porque en realidad así como nosotros esperamos que los gobiernos y las empresas cambien, en tanto no les demos una razón para mostrarles que realmente “la gente se está uniendo en consideración por el otro”, las manifestaciones de corrupción dentro de los procesos electorales, dentro de las actividades de las empresas seguirán tomando lugar, ¿Por qué? Porque estas personas son conscientes de que realmente no estamos tomando en consideración lo que nuestro voto “hace o cómo afecta al otro” y en tanto no nos veamos a nosotros mismos como responsables “por el otro”, en realidad la corrupción seguirá andando porque en realidad somos nosotros quienes no podremos ver, ni rastrear las consecuencias de una determinada propuesta o campaña política por ejemplo y sus efectos a nivel Nacional porque solo nos estamos enfocando en nosotros…

Aquí los dejo de todas formas con el Hangout "The Moral Imperative" en el cual se comparten y ahondan en muchas más perspectivas que las que he compartido aquí.

Y por cierto... disculpen lo cruenta y descriptiva de la historia de "El Cobrador", sin embargo creo que no hay forma de relatar una visión tan cruda y sincera del mundo, si no se hiciera como lo logra nuestro querido amigo Fonseca.