sábado, 20 de junio de 2015

Mi Jornada hacia al Vida, Día 755, Redefiniendo la palabra "Satisfacción"


Satisfacción:


Sonando la Palabra:


Satisfacción:


Sa-tis-fac-ción.


Senti (relacionado a la sensación/experiencia) facción (que se divide en diversos estados o grupos, como seccionando las actividades que pueden producir o evocar una sensación)


Senti-facto (lo relaciono con el punto que aparentemente hace una experiencia “real”, o mediante lo cual justifico las experiencias como “reales” – mediante la experiencia positiva que, aparentemente define “lo que me gusta” y dentro de ello “lo que aparentemente soy” en y como esa experiencia en la cual me defino y me hace “real” . o mejor dicho hace la personalidad aparentemente “real”).


Definición actualmente aceptada de la palabra Satisfacción.

Originada etimológicamente en el latín “satisfactiōnis” palabra compuesta integrada por “satis” = bastante o suficiente y el verbo “facere” = “hacer”, la palabra satisfacción designa lo que ha sido realizado de modo acabado, cumpliendo las expectativas, órdenes o deseos, de tal modo que habiendo hecho lo suficiente se siente la gratificación o el agrado de llegar a un buen resultado, que no necesita de un mayor aporte.

1. f. Acción y efecto de satisfacer o satisfacerse.


2. f. Razón, acción o modo con que se sosiega y responde enteramente a una queja, sentimiento o razón contraria.


3. f. Presunción, vanagloria. Tener mucha satisfacción de sí mismo.


4. f. Confianza o seguridad del ánimo.


5. f. Cumplimiento del deseo o del gusto.


6. f. Una de las tres partes del sacramento de la penitencia, que consiste en pagar con obras de penitencia la pena debida por las culpas cometidas.


REDEFINIR LA PALABRA:


La relación a la palabra:


Veo la satisfacción como un momento en el cual me siento “completo” porque alcance u obtuve lo que quería para mi.


Perdón a uno mismo sobre la idea de la palabra:



Perdón sobre la “asociación energética de la palabra”:


Me perdono a mi mismo por haberme aceptado y permitido relacionar la satisfacción con una “sensación” o un momento en el cual me encuentro “completo” o me “defino como completo”, sin ver que en realidad, en el momento que “obtengo ésta experiencia” empiezo a definirme de acuerdo a aquello que aparentemente “me ha hecho sentir satisfecho” o empiezo a proyectarme dentro de esa búsqueda interminable por esa experiencia, ese momento donde, todas las “condiciones que aparentemente definen la satisfacción” se encuentran en pie, sin tomar en consideración que en realidad no es posible sostener una experiencia/estado/sensación dentro de mi mismo definiéndome de acuerdo a “algo o alguien”, porque apenas ese momento o condición cambia, ya no me encuentro satisfecho y entonces empiezo una nueva búsqueda por aquellas condiciones, momentos que aparentemente definen la “satisfacción”, volviéndome entonces completamente prisionero de mis propios deseos y por consecuente de mis propios temores y experiencias energéticas mentales.



Me perdono a mi mismo por haberme aceptado y permitido creer que “satisfaciendo los deseos que se presentan en mi mente” podría sentirme “completo/satisfecho” una vez que lograra satisfacer estos deseos, sin comprender o entender en forma alguna de donde provienen esos deseos o en otras palabras ¿por qué deseo lo que deseo o para que deseo lo que deseo? ¿Cómo llegaron de hecho a formarse estos deseos y quien sería yo sin estos deseos? Porque puedo ver que, detrás del deseo, siempre existió la contraparte del deseo, el cual es la carencia, es decir, la única razón por la cual “deseo” es por el hecho mismo de que “carezco” o me percibo “carecer” de aquello que aparentemente me impide enfrentar la vida


Me perdono a mi mismo por haberme aceptado y permitido creer que me encontraría satisfecho una vez que alcanzara los deseos que se proyectaban en mi mente y en mi cuerpo, sin ver como a pesar de que le diera a mi cuerpo o mi mente algún momento de “satisfacción” al seguir los deseos, en realidad éstos siempre volverían a generarse una y otra vez, porque jamás traté las verdaderas causas del deseo, jamás me di a la tarea de reconocer cuál es el verdadero punto a tratar para poder detener esa búsqueda por satisfacción en separación de mi mismo, la cual puedo ver que se ha manifestado en y como el miedo, la inseguridad, la inferioridad dentro de mi mismo; mientras escribo esto, puedo ver que toda mi vida he estado buscando por “una experiencia” que pudiera “definir o describir  sentirme completo”, o mejor dicho me “he buscado en una sensación o experiencia en la cual pudiera definirme a mi mismo, sin embargo, puedo ver que ningún sentimiento u emoción, ninguna sensación u experiencia es alguna vez “completa” porque siempre depende de otra emoción u experiencia que la balancee, de modo que toda mi vida he estado buscando por ésta experiencia que en realidad no puede ser alcanzada,  sin tomar en consideración como en un inicio, cuando no me definía por nada ni por nadie, en realidad no “me sentía incompleto” y por lo tanto no “dependía de alguna experiencia”, fue cuando empecé a definirme dentro de alguna idea o creencia, que empezaría a buscar “satisfacer el deseo” como la energía que estaba de hecho generando en mi mente con respecto de esa idea, porque en tanto esa idea existiera en mi mente, es como que constantemente la estaría cargando con cada pensamiento, y entonces la forma de “liberar la energía” sería mediante la realización de ese deseo, y no porque la acción liberara algo en forma alguna, sino que sería yo quien tendría ahora la idea de “ya he alcanzado aquello que me había propuesto alcanzar” y solo entonces dejaría de generar esa idea en mi mente, porque en realidad sería yo quien pararía la idea, sin ver como ese “deseo de encontrarme completo” en realidad es la consecuencia de simplemente “percibirme incompleto”, de creerme inferior o dependiente de algo o alguien para poder a lo cual he tratado de “llenarme” con sentimientos, emociones, experiencias, etc. 


Me perdono a mi mismo por haberme aceptado y permitido relacionar la palabra “satisfacción” con obtener algo mediante un esfuerzo/trabajo, para poder “calmar/callar/detener un deseo”, donde el deseo es en realidad el miedo manifestando esta polaridad que aparentemente podrá detener ese “dolor/angustia/preocupación” que parte de y como el miedo, a lo cual puedo ver porque en realidad, el deseo en la mente siempre sería o resultaría doloroso, o en otras palabras, cuando el deseo se presentaba en mi mente, o en mi cuerpo, siempre resulta agobiante el mantenerlo allí por mucho tiempo, ya sean días, semanas o meses, donde el deseo es en realidad “la idea/creencia” de “aquello que puede detener el miedo, la inseguridad, la preocupación, la ansiedad de mi mente o mi cuerpo”


Me perdono a mi mismo por haberme aceptado y permitido relacionar la palabra satisfacción con sexo, donde al momento de relacionar el sexo con la definición de satisfacción, puedo ver como volví al sexo dependiente de ciertas ideas y requisitos para poder “hacerlo satisfactorio”, definiendo como “qué tipo de mujer debe de ser, en qué condiciones, lugar, etc.” e incluso donde yo por ejemplo de igual forma tendría que verme en alguna condición/situación/estado para poder tener “una idea de mi mismo con la cual estar satisfecho” y sin la cual aparentemente no podría disfrutar del sexo

Me perdono a mi mismo por haberme aceptado y permitido buscar “satisfacer” a las personas dentro de mi mundo y realidad, al comportarme y actuar de cierta forma, donde esperaba escuchar ciertos comentarios de ellos en consecuencia, y donde me imaginaba que una vez que escuchara esos comentarios “de aprobación o aceptación de mi como esa idea”, podría entonces estar “satisfecho conmigo mismo”; me doy cuenta que al tratar de satisfacer a las personas dentro de mi mundo y realidad, estaba buscando mi propio beneficio personal dentro de ello, donde esperaba lograr satisfacerlos para yo poder obtener a cambio su reconocimiento y aceptación, de modo que pudiera sentirme satisfecho conmigo mismo, a lo cual mientras escribo esto, puedo ver como de igual forma definí “aquello que me gusta o no me gusta hacer como mi propósito”, porque aparentemente “si me encuentro satisfecho conmigo mismo haciendo o logrando alguna actividad en particular, entonces todo cuanto he hecho, o en cuanto me he esforzado, aparentemente ha valido la pena”, porque “puedo hacer ahora sentido de todo ello a través de la experiencia positiva y negativa” y aparentemente puedo “definirme dentro de una actividad en especifica” justificándola como “el punto/propósito para el cual he nacido, etc., etc.”


Me perdono a mi mismo por haberme aceptado y permitido buscar la aceptación y reconocimiento de las personas en la creencia de que solo así podría llegar a “sentirme satisfecho conmigo mismo” porque si otros se sentían satisfechos con mi presencia y mi personalidad, entonces aparentemente me “encontraba en mi lugar y estaba siendo de la forma correcta”, es decir, “quien yo soy es el correcto, es quien debo ser y es lo que se supone que sea”, lo cual puedo ver que inicio a partir de tratar de satisfacer a mis padres en el momento que empecé a ser “educado” por ellos en cuanto a las formas que tenía que ser y comportarme

Me perdono a mí mismo por no haberme aceptado y permitido darme cuenta que la “no aceptación” de mí mismo, emergió o partió del momento en el cual empecé a juzgarme a mí mismo y empecé a “creerme ser una idea o definición”, donde al juzgarme y no poder aceptarme a mí mismo, comencé a buscarme en nuevas ideas, creencias, personalidades, etc., que aparentemente pudieran proveer la “experiencia” en la cual definirme

Me perdono a mí mismo por no haberme aceptado y permitido darme cuenta que la satisfacción en realidad no se alcanza ni se obtiene, porque en realidad la satisfacción per se no existe, es decir, uno no llega a encontrarse satisfecho por haber alcanzado algo, soy yo quien crea una experiencia alrededor de una idea, creencia, personalidad etc., y en realidad al generar dicha experiencia y definirme en dicha experiencia me estoy limitando a ser solo una idea, solo una creencia y experiencia de todo lo que en verdad soy; con cada nueva experiencia dentro de mi mundo y realidad, con cada pensamiento, yo no vuelvo a ser el mismo y es por eso que en realidad jamás puedo encontrarme satisfecho incluso tras haber alcanzado esa aparente idea, creencia o deseo, porque incluso una vez alcanzado esa idea, creencia o deseo, la “visión de mí mismo se actualiza” y dejo de ser lo que me creía ser, ya no soy quien era, y ahora veo las limitaciones de esa nueva visión e idea de mí mismo, lo que me lleva a buscar otra y otra y otra; me doy cuenta que la satisfacción en realidad consiste de “la permanencia, la estabilidad, la plenitud”, lo cual en realidad no se alcanza sino que se acepta en y como la totalidad de lo que soy, como la mejor versión de mí mismo, lo cual es en realidad lo que he sido siempre desde el día en que nací, es lo mejor que puedo ser porque es todo lo que ya soy y lo que siempre seré, en y como la expresión de Gabriel, sin importar lo que haga, diga o exprese, siempre seré Gabriel y será la mejor versión y expresión de Gabriel.


Me perdono a mi mismo por no haberme aceptado y permitido darme cuenta que la satisfacción (como la búsqueda de una experiencia, idea, creencia, deseo, propósito) no existe; puedo tener necesidad de saciar algunos aspectos físicos y entonces encontrarme satisfecho, sin embargo, no puedo encontrarme “satisfecho” al pretender alcanzar una idea, creencia, deseo, etc., porque esas ideas, creencias y demás, en realidad no existieron en un inicio en mi consciencia, no nací encontrándome en una búsqueda por mí mismo, lo que he estado tratando de encontrar dentro de esas ideas o creencias o deseos para “sentirme satisfecho”, es en realidad a mí mismo; me doy cuenta que quien soy, jamás se ha ido, jamás se ha perdido, jamás he necesitado encontrarlo, siempre he estado aquí, sin embargo, el hecho es que de igual forma, me he olvidado de quien soy realmente al existir por tanto tiempo en tantas personalidades que ahora el proceso está en traerme a mí mismo de vuelta en y como lo que soy en honestidad conmigo mismo


Me perdono a mi mismo por haberme aceptado y permitido buscarme en experiencias energéticas, ideas, creencias, etc., en lugar de aceptarme a mí mismo

Me perdono a mi mismo por haberme aceptado y permitido asociar la palabra con una experiencia energética negativa, por pensar que en el proceso “no está permitido sentir placer o satisfacción”; mientras escribo esto, me doy cuenta que en realidad el problema no son las palabras “satisfacción o placer per se”, sino la experiencia energética positiva que he asociado a las mismas y el vínculo que he creado entonces hacia las diversas actividades en las cuales he definido dicho placer o satisfacción, dentro de las cuales, mi relación con dichas actividades ha sido en realidad el de la búsqueda por una experiencia energética, sin consideración alguna por las consecuencias de mis acciones, y como éstas acciones me perjudicarían a mi y a los demás, de lo cual de hecho vendría ésta relación negativa hacia la palabra “satisfacción y placer”, porque al decir esas palabras, pensaría en cosas como tener sexo por ejemplo, y ahora que veo lo que ha sido mi relación hacia el sexo, sentiría culpa de la palabra placer o de las actividades relacionadas con el placer, donde el buscar “placer y satisfacción” lo he visto como algo “negativo y que por consecuente no debo hacer”

Me perdono a mi mismo por haberme aceptado y permitido sentir culpa al experimentar placer, pensando que no es algo que se suponga que deba experimentar, donde bloqueo completamente la acción, la actividad, el momento, en lugar de ver detenidamente y con atención, de donde proviene el placer o a qué me encuentro vinculando ésta experiencia de placer, de modo que pueda entonces entender en honestidad conmigo mismo, cual es mi relación conmigo mismo dentro de esa actividad/acción/momento en particular, así como mi punto de partida y en ello observar cual es mi punto de partida, de modo que si estoy existiendo en la deshonestidad, pueda de hecho ver la forma de redefinir dicha actividad o si ésta es completamente un acto de deshonestidad conmigo mismo, detener mi participación en ella completamente.

Me perdono a mi mismo por haberme aceptado y permitido tratar de alejarme de todas las actividades o acciones que me producen placer, en lugar de entender lo que realmente se esconde en esos momentos

Me perdono a mi mismo por haberme aceptado y permitido buscar placer en el sexo como una experiencia energética, con lo cual mi enfoque va directamente hacia la experiencia energética y me olvido completamente del momento, del ser humano con el cual me estoy compartiendo e ignoro completamente lo físico y toda la escena tomando lugar frente a mi, en lugar de enfocarme en mi cuerpo, en el otro ser humano, el contacto físico, etc., mientras escribo esto me doy cuenta que, lo que me daba “satisfacción” al tener sexo, no era el sexo en si, sino descubrir que era capaz de estar con una mujer y que una mujer de hecho quería estar conmigo, donde específicamente esa idea de “alguien quiere estar conmigo, alguien quiere compartirse conmigo”, en cierta forma quebró la idea que tenía de mi mismo al pensar que “nadie querría estar conmigo y que jamás podría estar realmente con alguien”, dentro de lo cual veo que en realidad la satisfacción no viene en sí de “la relación que tuve con una persona en particular”, sino con el hecho mismo de haber “derrumbado la idea/derrumbado mi mente”.

Me perdono a mi mismo por no haberme aceptado y permitido darme cuenta que no puedo obtener algo de los demás, porque en realidad no hay algo que los demás tengan que yo quiera, no hay algo que los demás puedan darme, solo yo puedo darme a mi mismo eso que busco, una vida de principios, de disciplina en y como la honestidad conmigo mismo

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Perdón a uno mismo para “re-encausar” la palabra:


Me perdono a mi mismo por haberme aceptado y permitido separarme de la palabra satisfacción, creyendo que la palabra en si misma es el problema, en lugar de entender que soy yo quien se ha relacionado con ésta palabra en una forma deshonesta y utilicé la palabra para justificar mi deshonestidad, yo actúe utilizando la palabra “satisfacción” para definir y justificar mis acciones como “válidas” y soy yo quien ha actuado a partir de la definición e ideas que vinculé con ésta palabra en mi búsqueda por la energía; ahora me doy cuenta que en mi estaba la decisión de cambiar la forma en que vivo y me relaciono con el mundo, para establecer un nuevo principio rector, una nueva forma de definir y vivir en el mundo, con lo cual al redefinir mi relación conmigo mismo, redefino mi relación con el mundo y en ello redefino todo cuanto he llegado a conocer del mundo, como ahora lo hago con la palabra satisfacción


Me perdono a mí mismo por no haberme aceptado y permitido definir la palabra “satisfacción”, no ya para la búsqueda de mis intereses personales, sino de hecho para redirigirme a mí mismo en una forma que realmente pueda cambiar la forma en que vivo, me relaciono y actúo en el mundo para hacer de mi mismo un mejor ser humano, donde al vivir la palabra satisfacción estaré viviendo y actuando en una forma que de hecho pueda beneficiar a otros y no solo a mi mismo, me doy cuenta que mi relación a la palabra satisfacción se vio definida a partir de mi punto de “atención e interés” el cual estuvo completamente basado en la energía, pero al cambiar mi punto de interés a de hecho “cambiarme a mi mismo deteniendo la búsqueda de experiencias energéticas”, puedo de hecho redefinir mi atención a las acciones que de hecho me permitirán llevar a cabo mi proceso en la forma en la que realmente puedo apoyarme a mi mismo, como la satisfacción que encuentro al trascender mis miedos, o no reaccionar o seguir la experiencia de los deseos, como esa forma de honrarme a mi mismo al realizar mis proyectos en la forma que me determiné a mi mismo a hacerlos.


Me perdono a mi mismo por haberme aceptado y permitido dejar que la mediocridad definiera mis acciones en las áreas donde aparentemente no encontraba una “experiencia energética” como la escuela, en lugar de enfocarme en la satisfacción que de hecho tengo de mi mismo cuando logro dominar una técnica o entiendo el procedimiento y el proceso por el cual se realizan ciertas actividades o investigaciones, etc.; mientras escribo esto, me doy cuenta como mi punto de partida inicial hacia la escuela era de hecho el de aprender, sin embargo, yo alteré ésta relación en el momento en el cual empecé a “definirme en la disciplina y desee que otros tuvieran esa idea de mi como alguien disciplinado o que me vieran como la persona talentosa y creativa o inteligente, cuando esa en realidad no era la finalidad”, porque de hecho puedo ver como cuando llegué a la Universidad, en realidad mi punto de partida era el de la humildad, reconociendo que realmente no sabía nada, y mi motivación estaba en realmente esforzarme al máximo para poder entender cómo se realizan las cosas eficientemente; dentro de esto

Me perdono a mi mismo por haberme aceptado y permitido definirme dentro de la disciplina como “una imagen de la disciplina”, es decir la imagen de una persona “disciplinada”, donde en realidad en un inicio la disciplina era simplemente la consecuencia de entender que solo hay una forma de hacer las cosas, y solo hay una forma de realmente llegar al resultado que se busca, donde mi esfuerzo no estaba motivado por la búsqueda de una imagen o reconocimiento de mis compañeros y mis profesores, sino simplemente era la satisfacción de ver que había realizado algo que me creía incapaz de hacer y el ver que había dedicado mi tiempo y mi esfuerzo para lograr un resultado, fue lo que realmente me impulso y motivo, porque me di cuenta de pronto que no había algo que no pudiera lograr si realmente me daba a la tarea de entenderlo y me enfocaba en el proceso necesario para lograr un resultado, me di cuenta que mi temor y mi idea que tenía acerca de mi mismo como una persona débil o incapaz, eran solo ideas y en ello que mi mente era en realidad solo una ilusión, y en ello residía realmente mi satisfacción


Me perdono a mi mismo por no haberme aceptado y permitido darme cuenta que la primera vez que camine a través de un miedo, realizando algo que me creía incapaz de hacer o me definía como demasiado inferior o cobarde para poder hacerlo (al haberme definido en la experiencia misma de la inferioridad o la cobardía a través de dicha idea), caminando a través de las resistencias y el miedo, o donde no cedí ante los deseos que se presentaban en mi mente demostrándome a mi mismo que en realidad no me encontraba limitado por mis pensamientos, pude realmente experimentar satisfacción y goce, no porque hubiese “alcanzado u obtenido algo de esas acciones, sino porque me estaba re-descubriendo, re-inventando a mi mismo en esas pequeñas acciones donde la mente y lo que creía que yo era y me definía en la mente o que definía mi relación con otras personas o a las personas en sí mismas, era solo una mentira, un engaño fabricado dentro de mi mismo que descubrí que no era real en forma alguna, y el descubrir que la mente no es real, que los pensamientos no son reales y los sentimientos y las emociones no son reales, fue de hecho la más grande satisfacción, porque en ello descubrí mi verdadero potencial y me vi a mi mismo como “capaz de caminar éste proceso y de enfrentar las limitaciones que alguna vez creí, me dominarían por siempre”

Me perdono a mi mismo por no haberme aceptado y permitido darme cuenta que de hecho la satisfacción no se define por los momentos en los cuales “alcanzo algo”, sino en momentos donde tenía una idea acerca de mi mismo en la cual por ejemplo me vería a mi como incapaz de caminar a través de un punto o de lograr algo, y una vez que me demostraba a mi mismo que era mas fuerte o más capaz de lo que me imaginaba o creía que era o de lo que percibía o creía a otros ser, de hecho me encontraría satisfecho conmigo mismo, porque me daría cuenta que no me limitaba a la idea que tenía de mi y que de hecho era mucho más que una idea, que puedo de hecho re inventar la forma en que pienso el mundo y que me pienso a mi mismo y utilizar eso para cambiarme a mi mismo y de hecho cambiar el mundo.

Me perdono a mí mismo por no haberme aceptado y permitido darme cuenta que al vivir la palabra satisfacción, solo yo puedo hacerlo por mi mismo, es decir, que solo yo puedo definir y determinar cómo voy a vivir esta vida de modo que realmente pueda vivir satisfecho conmigo mismo, ya que ésta satisfacción no pude provenir de nada ni de nadie más que de mi mismo y puedo darme cuenta que no hay algo que me haga sentir más orgulloso, y satisfecho conmigo mismo que vivir disciplina, responsabilidad y principios en y como la honestidad conmigo mismo, como la plena dedicación a vivir una vida en honestidad conmigo mismo

Me perdono a mi mismo por no haberme aceptado y permitido darme cuenta que solo hay una forma de manifestar resultados dentro de éste mundo, y es con acciones físicas, es haciendo lo que puedo ver que es necesario hacer; la satisfacción con uno mismo solo puede ser manifestada mediante acciones y me doy cuenta que para poder encontrarme realmente satisfecho conmigo mismo, necesito realizar y llevar a cabo los cambios que veo dentro de cada perdón que realizo,  realizo al vivir mis compromisos día con día, levantándome en y como la responsabilidad que reconozco en mi

Posibles redefiniciones (fase creativa sobre la palabra):

Satisfacción: El momento de descubrimiento de las propias capacidades mediante la realización de acciones en las cuales un individuo se empuja a través de sus temores, ideas, juicios y limitaciones para revelarse a sí mismo su más pleno potencial

Satisfacción: Es el resultado que se obtiene al encaminar las propias acciones de forma consciente con disciplina y determinación para generar las consecuencias que uno quiere para sí mismo y para los demás

Satisfacción: Lo que manifestamos como consecuencia de nuestras acciones para ver realizado el propósito que nos hemos dado a nosotros mismos

Redefinición de la palabra:

Satisfacción: El resultado de al encaminar las propias acciones de forma consciente, aplicando disciplina y determinación para ver realizado el propósito que nos hemos dado a nosotros mismos, descubriendo así nuestras propias capacidades y trascendiendo nuestras propias limitaciones