lunes, 29 de junio de 2015

Mi Jornada hacia la Vida, Día 782, Mi segundo día en el reclusorio Santa Martha




"Se dice y tengo razones para creer que algunas veces nos sentimos más vivos cuando enfrentamos el prospecto de nuestra propia mortalidad; tal vez ésto signifique que si nos convencemos de que vivimos para siempre, nunca nos encontramos realmente vivos" - Anónimo -


domingo, 28 de junio de 2015

Mi Jornada hacia la Vida, Día 781, ¿Cómo superar cualquier adicción?




Conoce las herramientas para poder detener cualquier adicción:

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sábado, 27 de junio de 2015

Mi Jornada hacia la Vida, Día 780, Redefiniendo la palabra Decisión




Decisión:

SONANDO LA PALABRA:

De – ci – sión

De - cisión (cisura o incisión – cortar sobre la línea general de las cosas para poder partir el camino conocido y elaborar una tangente)

Deci (agregando una “r” a la palabra, sería “decir” – tener una palabra sobre un punto o una cosa) - sión

Definición de la palabra:

Del latín decisĭo, la decisión es una determinación o resolución que se toma sobre una determinada cosa. Por lo general la decisión supone un comienzo o poner fin a una situación; es decir, impone un cambio de estado.


El término decisión es aquel que hace referencia al proceso de elaboración cognitiva por el cual una persona puede elegir su forma de actuar y comportarse en diferentes situaciones de la vida en general. La decisión implica siempre un proceso de elaboración a nivel mental que puede verse influido por diversas razones, causas y circunstancias específicas. El hecho de tomar una decisión es, de tal modo, realizar una elección en base a conocimientos previos, a sentimientos o sensaciones, a prejuicios o a maneras de pensar mucho más complejos que lo que se supone a primera vista.

REDEFINIR LA PALABRA:

La relación a la palabra:

Veo la decisión como un momento de absoluta determinación, donde veo a una situación en su totalidad, comprendiendo y reconociendo el hecho de que no tengo el control de la situación, pero puedo moverme a mi mismo para enfrentar esta y hacer lo que sea necesario hacer; sin miedo, sin flojera o postergación.

Perdón a uno mismo sobre la idea de la palabra:

Me perdono a mi mismo por no haberme aceptado y permitido darme cuenta que basar o realizar “decisiones” sobre emociones, deseos o sentimientos, no es realmente decidir, porque la decisión implica de igual forma comprender no solo como me afecta a mí una decisión (que me llevará a realizar una determinada acción), sino el cómo afectará a los demás, porque de otra forma, estoy considerando únicamente mi punto de interés personal sobre mi propia decisión, en lugar de realmente tomar responsabilidad por la situación, por mí mismo y por quien soy dentro de esa situación para realmente empezar a moverme en una forma que pueda apoyar a otras personas, que pueda apoyarme y cambiarme a mi mismo

Me perdono a mi mismo por haberme aceptado y permitido tener miedo de hablar y tomar las acciones necesarias que puedo ver en honestidad conmigo mismo frente a una situación, por pensar que otras personas se molestarán conmigo o me dejarán de hablar o me quedaré solo, con lo cual, me echo en mis propias decisiones para atrás y termino defraudándome a mi mismo y decepcionándome a mi mismo, dentro de lo cual me llevo a sentir enojo hacia mi mismo e incluso empiezo a “culpar y resentir a los demás”, sin ver que no son ellos sino yo quien se está llevando a generar esas consecuencias dentro de mi propio mundo y realidad

Me perdono a mi mismo por haberme aceptado y permitido faltar a mi propia decisión/determinación al querer complacer a otras personas presentándome en la forma que he creído que esperan que hable, que me comporte para poder sentirme aceptado y apreciado por ellos; de hecho pienso en las palabras de un compañero con quien hablé recientemente y me dijo lo mucho que me respetaba y me valoraba, lo mismo de otros compañeros de quienes no esperaba ese reconocimiento, sin embargo, por mucho que ellos lo dijeran, en realidad no me veía a mi mismo como “ese respeto, valor, talento, creatividad, etc., etc.” que ellos mencionaban, porque puedo darme cuenta que no es algo que esté viviendo plenamente por mi mismo y puedo darme cuenta dentro de ello, que no había querido reconocer que mis proyectos y mis trabajos empecé a realizarlos solo para que los demás me dijeran que les gusta o está bonito o está padre, para poder sentir que soy mejor que ellos o que tengo ese reconocimiento de su parte, sin embargo, no es realmente algo que he vivido por mi o que haya hecho por mi, porque de otra forma no creería que necesito “sentir eso de otras personas o recibir ese respeto de otras personas” porque simplemente estaría haciéndolo por mi mismo y a esto

Me perdono a mi mismo por haberme aceptado y permitido creer que necesito “sentir respeto o reconocimiento de otras personas” para poder valorarme a mi mismo, sin ver que, eso es imposible, porque la única forma en la cual yo podría “sentir algo con relación a los demás”, es formando una idea en mi mente acerca de quién soy o debo ser, completamente separado de mí mismo, donde en el momento que esa imagen recibe alguna forma de aprecio, aparentemente ahora puedo “relacionar o vincular ese aprecio con esa imagen y sentir respeto o aprecio o reconocimiento” por esa imagen que aparentemente he llegado a ser, levantarme o convertirme, dentro de y como una personalidad, cuando en realidad esa imagen, no soy yo, porque tengo que hacer un montón de cosas completamente “forzadas” fuera de esa autentica decisión, para complacer a los demás, donde de hecho cada vez que incurro en una de esas acciones, por mucho reconocimiento que reciba de otros, yo me experimento de forma realmente pésima dentro de mí mismo, me veo falso, irreal y completamente separado de mi mismo

Me perdono a mi mismo por haberme aceptado y permitido no darme la absoluta determinación de vivir las decisiones que realizo por complacer a otras personas, donde el miedo interfiere con esa determinación, siendo yo de igual forma el creador del miedo

Me perdono a mi mismo por haberme aceptado y permitido temer dejar de actuar/hablar y comportarme como he creído que otras personas quieren que lo haga, creyendo que si lo hago me quedaré solo, sin ver que en realidad, siempre estoy solo, dentro de mi mismo, y mismo si intento complacer a otras personas y aparentemente recibo “su aprecio y reconocimiento”, jamás llego a “conectarme con otras personas” en realidad lo que ocurre es que a partir del momento en el cual inicio “esa búsqueda por aceptación y reconocimiento” de hecho permanezco casi de forma perpetua dentro de esa búsqueda por aceptación, por reconocimiento y jamás llego realmente a encontrarme “con alguien”, porque lo que puedo ver mientras escribo esto es que, la única forma en la cual realmente he podido “trascender mi soledad” en cierta forma, es compartiéndome incondicionalmente con los demás, siendo íntimo con los demás y llegando a entenderme a mi mismo completamente en honestidad conmigo mismo y a los demás, para poder entonces entender qué es aquello por lo cual están pasando, donde entonces realmente puedo conectar en cierta forma con ellos y entender quiénes son, como son, por qué son para entonces simplemente ser quien soy y apreciarme incondicionalmente por lo que soy, ya que de otra forma, solo estoy constantemente escondiéndome a mi mismo, ocultándome a mi mismo detrás de una máscara, sin llegar realmente a ser

Me perdono a mi mismo por haberme aceptado y permitido creer que necesito algo que “me recuerde mi compromiso/decisión” para poder mantenerme dentro de ese compromiso/decisión, sin ver que en realidad, el vivir una decisión no consiste en “recordar”, sino estar atento de todas las cosas que ocurren dentro de mi y en mi entorno y a ello simplemente aplicar la “decisión” que he decidido/realizado por mi mismo porque la decisión es literalmente vivir cada acción de forma consciente sobre quien soy, quien quiero ser y lo que voy a ser y hacer dentro de éste mundo, dentro de ésta vida

Me perdono a mi mismo por haberme aceptado y permitido creer que necesito “recordar el aplicar un respiro”, en lugar de ver que “recordar” es estar separado de la decisión en una “idea” de lo que aparentemente es “respirar”, por lo que, querer recordar es querer “existir como idea”, lo cual sería verdaderamente absurdo si constantemente tuviera que “recordar quien soy”, porque eso implica que de hecho quien soy puede perderse si de pronto “se me olvida quien soy”, cuando estar consciente de uno mismo de hecho implica entender que uno jamás puede perderse, no entendiendo que aplicar un respiro de forma consciente, implica de hecho “encontrarme consciente de mi mismo”, de mi potencial creador dentro de y como uno mismo

Me perdono a mi mismo por no haberme aceptado y permitido darme cuenta que vivir una decisión consiste principalmente en poner atención de un punto dentro de mi mundo y realidad, y realmente tomar las acciones necesarias con relación a ese punto, no deteniéndome ni distrayéndome con otra cosa hasta que logre concluirlo

Me perdono a mi mismo por no haberme aceptado y permitido reconocer que basar las decisiones en experiencias emocionales, sentimentales o energéticas de cualquier tipo, no es en forma alguna realmente decidir sino buscar el propio interés personal

Me perdono a mi mismo por no haberme aceptado y permitido darme cuenta que para poder realmente realizar una decisión, necesito primero retirar mis intereses personales y observar a la situación frente a mi en honestidad conmigo mismo, para poder entonces realmente asegurarme de realizar y llevar a cabo las mejores acciones posibles que de hecho nos beneficien a todos

Me perdono a mi mismo por no haberme aceptado y permitido ver que una decisión solo puede ser realizada cuando cualquier tipo de influencia, idea, deseos, etc., son completamente apartados, para poder realmente ver y evaluar las condiciones del momento y tener palabra sobre el mismo, porque es únicamente dentro de esa claridad que una decisión puede realmente ser efectuada

Posibles redefiniciones (fase creativa sobre la palabra):

Decisión: Poner atención de un punto dentro de mi mundo y realidad, y realmente tomar las acciones necesarias con relación a ese punto, no deteniéndome ni distrayéndome con otra cosa hasta que logre concluirlo

Decisión: Vivir cada acción, cada palabra y cada momento de forma consciente y determinante a ser y hacer lo que quiero ser, lo que voy a ser y hacer frente a una situación o momento

Decisión: Retirar los intereses personales frente a una situación o momento que se nos presenta para poder realizar una autentica evaluación de los factores y condiciones que nos permitan realizar las mejores acciones para resolver dicha situación en una forma que beneficie a todos

Redefinición de la palabra:

Decisión: Poner atención a cada acción, cada palabra y cada momento de forma consciente y determinante, retirando los factores emocionales o personales, de modo que podamos realizar una autentica evaluación de los factores y condiciones de la verdadera situación frente a nosotros que nos permitan realizar las mejores acciones para resolver dicha situación

jueves, 25 de junio de 2015

Mi Jornada hacia la Vida, Dia 759, Recobrando la Confianza en mi mismo

Me perdono a mi mismo por haberme aceptado y permitido creer que necesito tener algún conocimiento especial para poder hablar con los internos del reclusorio, sin darme cuenta que en realidad no estoy tratando con conocimiento, sino con seres humanos

El día de hoy vi a una profesora que estuvo dándome clases de Psicología y Percepcion durante éste semestre y le platiqué un poco acerca del proyecto que estaba iniciando dentro del reclusorio; y ella me dijo que estuviera consciente de que estaré trabajando con personas que no tienen dominio de sus sentimientos y emociones, pero sinceramente ¿Cuántas personas lo tienen realmente? Es decir, todos nacemos con una mente, un sistema que poco a poco empieza  arrojar pensamientos, sentimientos y emociones, pero solo unos pocos realmente llegan a encontrarse en una posición en la cual pueden tener algún "conocimiento de la mente" (y por consecuente algún dominio de la misma), lo cual deja entonces a la humanidad en una posición bastante desequilibrada porque, es decir, si el hecho mismo de que uno no domine su propia mente aumenta las probabilidades de que termines en prisión..., entonces el problema que en realidad tenemos o son las personas en las prisiones, es la totalidad del sistema en si.


Tal pareciera que solo las personas que se especializan en la mente, son las únicas autorizadas para poder tratar o lidiar con nuestros pensamientos, pero la realidad es que, tanto esa como cualquier otra persona, tiene de hecho una mente, una mente que puede llegar a conocer por si mismo si se les proveen las herramientas para ello. Es decir, incluso la persona especializada en "el conocimiento de la mente" se le debiéron proveer de algunas herramientas para que pudiera llegar a conocer la misma.

Me perdono a mi mismo por haberme aceptado y permitido creer que no tengo la capacidad o los conocimientos para acercame con las personas del reclusorio, sin embargo, aquí ocurre algo interesante que he podido notar en mi experiencia a lo largo de mi propio proceso, y es que en realidad, no siempre fallé o fracasé por así decirlo con todas las personas, es decir, las mismas herramientas que llevo ahora con los internos de la prisión son las mismas que llevé antes con otras personas y sin importar la condición en la que se encontraran las personas, siempre funcionó para aquellas que realmente querían un cambio dentro de si mismas y aquellas que se resistieron a éstas herramientas, simplemente dieron la media vuelta y se fueron; creo que en realidad las condiciones, en éste sentido pueden ser mucho más beneficas dentro de la prisión, porque no son dinámicas que se realizan con "todos los internos", sino que simplemente son aquellos que se inscriben a ésta clase de programas, así que, en ese sentido, podría decir que tengo un aspecto a mi favor y es el hecho de que es gente que se está inscribiendo para apoyarse a si misma o ya de menos hacer algo diferente de lo que suele hacer (que es estar encerrados la mayor parte del día dentro de una celda).

Me perdono a mi mismo por haberme aceptado y permitido confiar en el conocimiento y la información, como si éstos pudieran realmente hacer cambiar a una persona, sin darme cuenta que no importa el conocimiento o la información que tenga o de la cual disponga en forma alguna, sino que depende completamente de lo que la persona haga con éstos

Me perdono a mi mismo por no haberme aceptado y permitido reconocer que todas las personas tienen la capacidad de apoyarse a si mismos y conocer su propia mente, pero depende de cada uno el determinarse y armarse de valor para de hecho hacerlo por si mismos

Me perdono a mi mismo por no haberme aceptado y permitido darme a mi mismo el valor para de hecho levantarme y vivir los principios de la Unicidad e Igualdad en cada momento de cada respiro, porque solo de esa forma, podré de hecho levantarme en absoluta confianza en mi mismo, y compartir lo que he caminado sin miedo, sin titubear o dudar en forma alguna de lo que he caminado y vivido por mi mismo en éste proceso

Así que, nuevamente, me doy cuenta de que solo hay una cosa que puedo compartir realmente, y eso es a mi mismo, incondicionalmente, sin miedo, porque al final es lo único que realmente tengo, a mi mismo, así que, ¿qué mejor que ser lo mejor que puedo ser y de hecho compartir eso?


miércoles, 24 de junio de 2015

Mi Jornada hacia la Vida, Día 758, Visitando el Reclusorio Santa Martha pt 3

No todo dentro del reclusorio es "tan sombrío" como sinceramente uno llega a imaginarselo, hay varios talleres en el interior del mismo e incluso un teatro donde tuvimos la oportunidad de ver ensayar algunas dinámicas a los internos e incluso uno de ellos, nos regalo una muestra de algunas de sus interpretaciones.

Hay mucho talento dentro del reclusorio, incluso al pasar por los talleres alcance a asomarme brevemente en uno de los cúbiculos donde había una serie de cuadros (supongo pintados a mano) y aun cuando sinceramente no me "encantan" las imágenes religiosas, vi un cuadro de una imagen de jesús que estaba pintada de una forma tan... excelsa, que ciertamente me llevó a un punto de reflexionar sobre la falta de mi dedicación para poder lograr un resultado como ese, en fin.

De igual forma hay escuela dentro del reclusorio, y uno de los casos que más me sorprendió dentro del reclusorio, fue un hombre que se acerco con nostros y nos contó sobre algunos de los libros que está leyendo sobre política, economía y sociedad mexicana y por si uera poco está llevando a cabo su propia autobiografía, de la cual (si mal no recuerdo) nos conto que llevaba ya 70 páginas de la misma, sobre como llegó a prisión y cómo su familia lo ha inspirado a motivarse y moverse a si mismo para estudiar y prepararse aún dentro de la prisión.

Creo que hay mucho trabajo que se puede hacer adentro, al menos eso demuestran algunos indicios, de hecho, cuando llegamos al último módulo, uno de los internos me preguntó: ¿Qué sentiste al llegar aquí? Y le dije: Sinceramente tenía miedo, pero no de ustedes, tenía miedo porque no tenía idea de que les iba a decir, no tenía idea de lo que les iba a presentar así que lo único que quiero es traer las cosas que me han servido en mi vida y presentarselas, para que ustedes tomen lo que pueda servirles o que decidan si les sirve o no.

Algunos de los internos estrecharon manos conmigo y hasta me abrazaron; no sé realmente qué esperar de éstos días en los cuales estaré visitando el reclusorio y que estaré realizando las dinámicas, supongo que al final lo único y lo mejor que puedo darles es lo mejor de mi mismo. Sinceramente aún tengo miedo de fracasar, pero sin importar lo que ocurra, voy a llevar a cabo éste proyecto.

Me perdono a mi mismo por haberme aceptado y permitido tener miedo de fracasar dentro del reclusorio, pero mientras escribo ésto, me doy cuenta que mi temorse encuentra basado en la expectativa o el deseo de que las cosas salgan bien, y puedo darme cuenta que ya en cientos de ocasiones he llevado a cabo alguno de estos proyectos o he intentado acercarme con la gente y de hecho ha fracasado de la forma más brutal y absoluta posible, de modo que ¿Qué diablos importa si las cosas no salen bien aquí o fracaso aquí? Es decir, ¿Realmente tiene alguna relevancia además del hecho de demostrarme a mi mismo que no me di por vencido ni me eché para atrás con este proyecto?

Me comprometo a llevar éste proyecto a cabo sin tener expectativas o ideas acerca del resultado que obtendré, simplemente llevaré a cabo las dinámicas que estaré preparando y caminaré el perdón necesario con relación a éste punto para asegurarme de tener lo único que realmente voy a necesitar al estar parado frente a esas personas y es "confianza en mi mismo"

Mi Jornada hacia la Vida, Día 757, Visitando el Reclusorio de Santa Martha pt 2


Visitando el Reclusorio de Santa Martha Pt 1
http://gabrielacevesprocess.blogspot.com/2015/06/mi-jornada-hacia-la-vida-dia-756.html

Cuando empezamos las dinámicas con los internos, lo primero que hicimos fue llegar a (como ya les había mencionado anteriormente) los modulos de castigo; allí mi amigo empezó realizando unas dinámicas con unas pelotas que simplemente consistían de rebotar las mismas a un ritmo especifico con el propósito de que el grupo se coordinara, se adentrara en la dinámica y por supuesto  que se concentrara.

Yo sinceramente estaba tan nervioso que inclusive, una acción tan simple como rebotar una pelota en el suelo, me parecía complicado; sentía mi cuerpo rígido, porque estaba preocupado acerca de lo que los internos podrían estar pensando acerca de mi, es decir, algo importante a entender que puedo notar a partir de lo que ya había compartido anteriormente, es que cuando llegué al reclusorio podía notar que (si no es que todas) al menos buena parte de las miradas de los internos se dirigieron directo hacia nosotros. Lo cual, (si leyeron mi primer blog) podrán notar como casi inmediatamente víncule sus miradas con mi experiencia de ansiedad, cuando la realidad es que, simplemente soy alguien que no habían visto antes.

Me perdono a mi mismo por haberme aceptado y permitido vincular las miradas de los internos con la experiencia de ansiedad que estaba experimentando dentro de mi mismo, donde es como que, en el momento que me veían era como si "pretendiera ahora hacer sentido del nerviosismo o la ansiedad que estuviera experimentando", que es como si directamente me hubiese llevado a decir dentro de mi mismo "Claro, yo tenía razón de estar nervioso y ansioso, mira como me están viendo", sin tomar en consideración por ejemplo éste simple hecho de que estaba ingresando a éste lugar donde ninguna de las personas estaba acostumbradas a mi presencia en lo absoluto, tal vez si hubiese estado consciente de este punto, no habría reaccionado de la forma en la que lo hice y de hecho habría estado más tranquilo

Me perdono a mi mismo por haberme aceptado y permitido pensar que "tenía razón en estar nervioso y estar alerta debido a las miradas de los internos", porque debo reconocer que estando adentro, lo primero que pensé al ver a esas personas fue que "hicieron algo y como me están viendo seguramente ya están pensando en hacerme algo a mi también", lo cual en realidad va de la mano con ésta idea de que "ésta gente es malvada porque nació siendo malvada o alguna de esas cuestiones", cuando sinceramente, y ésto lo digo a partir de mis propias experiencias, puedo darme cuenta de que no es así en lo absoluto, porque a veces el mismo enojo que yo he sentido dentro de mi mismo, me ha llevado a generar pensamientos en los cuales me imagino peleando con alguna persona de mi entorno, y creo que es allí donde nosotros (los que estamos "afuera") tenemos la responsabilidad de preguntarnos ¿qué habría pasado si esa persona experimentó exactamente lo mismo que nosotros, pero inconvenientemente tenía a su alcance una botella, un cuchillo y en ese arranque de enojo, simplemente actuó sobre la experiencia sin medir las consecuencias", como estoy seguro que a muchos nos pasa cuando experimentamos enojo en alguna forma.

Me perdono a mi mismo por haberme aceptado y permitido asumir que las persoans del reclusorio son inherentemente malvadas y que al verme ya están pensando en como van a hacerme daño; sin embargo, nuevamente siendo honesto conmigo mismo, lo que puedo ver es que yo de hecho ya estaba buscando la forma de "agredirlos o de defenderme de ellos", así que, en realidad el que "está llegando con miedo soy yo y el que está a la defensiva soy yo", mismo si ésta persona pensara en "agrederme", en realidad soy yo quien ya está de hecho viéndo o buscando la forma de agreder al otro.

Cuando terminamos la dinámica, mi amigo nos pidios que compartiéramos algunas de las dinámicas que estaríamos trabajando con ellos, ya que ese primer día el plan era simplemente ir de observadores para poder entender como funcionaba todo. Entonces, en el momento que me acerqué con ellos, empecé a hablarles de algunas cosas que sabía con relación a las adicciones, sin embargo, lo hice desde el punto de partida de solo compartir conocimiento e información, y como dije, eso vino en reaidad a sabotear la oportunidad de realmente "lograr que se interesaran" en las dinámicas, aunque claro eso fue el primer módulo.

Después nos trasladámos a otra zona o módulo que se encontraba mucho más apartado de los demás, allí había muy pocas personas, lo cual me sorprendió bastante porque podía notar que buena parte de los módulos estaban llenos de personas, pero en éste por el contrario, había solo una persona por celda. Éste módulo en particular lo conocen como "la carnicería"; me imagine que lo llamaban así porque algunas de las celdas estaban de hecho en parte improvisadas con éstas tarjas que son para desangrar a los puercos, los cuales los internos utilizan como camas, pero por supuesto, estaba equivocado. Uno de los internos que estaba dando vueltas de un sitio a otro por el pasillo, se acercó conmigo y empezó a platicarme algunas de las cosas que pasaban allí; me platicó acerca de todas las personas que mataban allí entre los mismos internos y como algunos incluso eran encerrados allí por su propia seguridad para protegerlos de otros a quienes les deben dinero o cosas por el estilo.

En el fondo del módulo mi amigo estaba realizando una de sus dinámicas que el llama "El Yoga de la Risa", en las cuales mezcla algunos movimientos fuertes con vocalizaciones para poder relajar a la persona lo más posible, es decir, literalmente hace que saquen el estres con la risa (y claro quien no lo necesitaría aal pasar encerrado en un cubículo por más de un mes sin poder salir). Mi amigo me invitó a acompañarlo en su dinámica con el interno, pero nuevamente estaba demasiado tenso como para realmente ser un apoyo para él, aún así trate de seguirle el ritmo a pesar de la torpeza de mis movimientos.

Me perdono a mi mismo por haberme aceptado y permitido pensar que los internos estarían juzgándome y criticándome al verme, a partir de lo cual empecé a hacer mis propios movimientos mucho más rígidos al realizar las dinámicas con mi amigo; lo cual en realidad me resulta muy interesante porque, nuevamente, puedo notar como ésta experiencia en particular, es decir, no es diferente de lo que vivo día con día dentro de la escuela por ejemplo al hablar con otras personas o caminar en la calle con éstos pensamientos dentro de mi mente.

Continuo en el próximo post

lunes, 22 de junio de 2015

Mi Jornada hacia la Vida, Día 756, Visitando el Reclusorio de Santa Martha pt 1

Hace algún timpo hice un video con una amiga mía, donde como tal habiamos propuesto el realizar un proyecto de investigación sobre el Sistema Correccional para menores, sin embargo, en una de tantas tuve la oportunidad de conocer a un amigo que me comentó que daba terápias dentro del Sistema Penitenciario.

Le hablé un poco acerca del proyecto que tenía pensado con mi amiga y me dijo que si quería podía entrar con él como apoyo para sus dinámicas, e incluso se vió tan accesible que me comentó la posibilidad de proponer un proyecto de investigación con los criminólogos de la Penitenciaria (aunque claro, por el momento preferiría trabajar un poco más a fondo sobre mi tesis y plantearla del todo antes de proponer dicho proyecto), yo accedí a trabajar con mi amigo de voluntario para sus dinámicas y hoy fue mi primer día en el Reclusorio de Santa Martha.

Antes de hablar directamente sobre el reclusorio, me gustaría compartirles un poco de "las expectativas o ideas que tenía" antes de llegar al reclusorio.

Sinceramente tenía mucha incertidumbre de cual sería la reacción de los internos cuando me vieran; me sentía incluso demasiado "débil" como para pararme allí y de igual forma no estaba muy seguro de qué es lo que estariamos realizando dentro de las dinámicas con los internos.

Dentro de éstos puntos:

Me perdono a mi mismo por haberme aceptado y permitido generarme ideas acerca de las reacciones de los internos o de cuales serían sus palabras o cómo tomarían mi presencia al estar allí con ellos, y reconozco que las imágenes que me forme dentro de mi mente, fue la de mi mismo defendiéndome y protegiéndome de los internos, precisamente debido a éste temor e incertidumbre de ir al reclusorio y estar parado frente a ellos, "no estando muy seguro de qué decir o de cómo acercarme a ellos, a lo cual entró ésta personalidad intelectual en la cual quería proyectarme nuevamente como alguien "superior o más inteligente que ellos"

Me perdono a mi mismo por haberme aceptado y permitido proyectarme dentro de mi mente como esa personalidad intelectual o "aparentemente superior", sin darme cuenta de como eso realmente influenció completamente mi primer acercamiento con los internos dentro del reclusorio (lo cual compartiré mas adelante)

Irónicamente puedo notar como sin importar si me encontraba parado frente a los internos del reclusorio o frente a mis compañeros del salón, la experiencia fue de hecho exactamente la misma, porque "No fueron ellos poniendome nervioso o ansioso" sino yo quien de hecho se llevó a ese "estado", cuando dejé que la idea fuese aparentemente "más grande que yo", en fin

Al llegar al reclusorio, fuimos directamente a la zona de máxima seguridad (cosa que yo no sabía en lo absoluto), es decir, dentro del reclusorio (el cual es la zona de máxima seguridad), se encuentra "la zona de castigo" para la máxima seguridad (la creme dela creme como dirían algunos). Al entrar a los modulos, algunos internos se acercaban y empezaban a saludar a mi amigo y de igual forma empezaban a saludarnos a mi y a otra chica que iba con nosotros para dar sus propias dinámicas. En el momento que se acercaron éstos hombres con nosotros, trataba de encontrar o "nombrar" la sensación que estaba experimentando, y pude encontrar una experiencia bastante similar a lo que experimenté al estar allí adentro, y fue la experiencia de lo que vivía diariamente dentro de la militarizada, es decir, como un constante estado de alerta por decirlo de alguna manera; a grandes rasgos la experiencia general fue ansiedad y nerviosismo.

Algo que me pareció interesante que estuve haciendo antes de entrar a la prisión fue que estuve escribiendo un poco, ya sabes, escribiendo un poco de perdón a uno mismo sobre éstas experiencias, y lo curioso es que en realidad me parecía "irresponsable el remover por completo la experiencia de miedo que sentía al estar frente a los internos", porque pensaba que si removía esa experiencia por completo, me encontraría "demasiado relajado", y si me encontraba demasiado relajado y bajaba la guardia, no me encontraría lo suficientemente alerta para poder de hecho "protegerme" y por ello, al permitir el miedo dentro de mí, mi primera reacción al estar frente a los internos fue como ésta "tensión" dentro de todo mi cuerpo

Me perdono a mi mismo por haberme aceptado y permitido resistirme a remover el miedo que sentía de entrar al reclusorio por temor a mi propio miedo de que si removía completamente éste miedo, me encontraría "indefenso" y por tanto "vulnerable al entrar con los internos", sin darme cuenta como de hecho, con mi propia tensión, con mi propio temor, yo de hecho volví más dificil mi experiencia al hablar con los internos en lugar de simplemente llegar y compartir con ellos lo que sea que vaya a compartir

Me perdono a mi mismo por haberme aceptado y permitido juzgar de "irresponsable" el remover completamente mi temor de entrar con los internos del reclusorio, sin ver como en ese pensamiento, en ese juicio, me traicioné con mi propia mente para de hecho mantenerme a mi mismo dentro de la experiencia de miedo

Me perdono a mi mismo por haberme aceptado y permitido temer "bajar la guardia" frente a los internos, al asumir que las imágenes que había colocado en mi mente de ellos se manifestarían o que buscarían la oportunidad de hacerme daño

Me comprometo conmigo mismo a trabajar en mis escritos/en mi blog todos los días, para de hecho poder asegurarme de que la próxima vez que me pare en esas instalaciones, les hablaré desde mi mismo y no permitiré que éstas reacciones emerjan dentro de mi.

Continuo en el próximo post

sábado, 20 de junio de 2015

Mi Jornada hacia al Vida, Día 755, Redefiniendo la palabra "Satisfacción"


Satisfacción:


Sonando la Palabra:


Satisfacción:


Sa-tis-fac-ción.


Senti (relacionado a la sensación/experiencia) facción (que se divide en diversos estados o grupos, como seccionando las actividades que pueden producir o evocar una sensación)


Senti-facto (lo relaciono con el punto que aparentemente hace una experiencia “real”, o mediante lo cual justifico las experiencias como “reales” – mediante la experiencia positiva que, aparentemente define “lo que me gusta” y dentro de ello “lo que aparentemente soy” en y como esa experiencia en la cual me defino y me hace “real” . o mejor dicho hace la personalidad aparentemente “real”).


Definición actualmente aceptada de la palabra Satisfacción.

Originada etimológicamente en el latín “satisfactiōnis” palabra compuesta integrada por “satis” = bastante o suficiente y el verbo “facere” = “hacer”, la palabra satisfacción designa lo que ha sido realizado de modo acabado, cumpliendo las expectativas, órdenes o deseos, de tal modo que habiendo hecho lo suficiente se siente la gratificación o el agrado de llegar a un buen resultado, que no necesita de un mayor aporte.

1. f. Acción y efecto de satisfacer o satisfacerse.


2. f. Razón, acción o modo con que se sosiega y responde enteramente a una queja, sentimiento o razón contraria.


3. f. Presunción, vanagloria. Tener mucha satisfacción de sí mismo.


4. f. Confianza o seguridad del ánimo.


5. f. Cumplimiento del deseo o del gusto.


6. f. Una de las tres partes del sacramento de la penitencia, que consiste en pagar con obras de penitencia la pena debida por las culpas cometidas.


REDEFINIR LA PALABRA:


La relación a la palabra:


Veo la satisfacción como un momento en el cual me siento “completo” porque alcance u obtuve lo que quería para mi.


Perdón a uno mismo sobre la idea de la palabra:



Perdón sobre la “asociación energética de la palabra”:


Me perdono a mi mismo por haberme aceptado y permitido relacionar la satisfacción con una “sensación” o un momento en el cual me encuentro “completo” o me “defino como completo”, sin ver que en realidad, en el momento que “obtengo ésta experiencia” empiezo a definirme de acuerdo a aquello que aparentemente “me ha hecho sentir satisfecho” o empiezo a proyectarme dentro de esa búsqueda interminable por esa experiencia, ese momento donde, todas las “condiciones que aparentemente definen la satisfacción” se encuentran en pie, sin tomar en consideración que en realidad no es posible sostener una experiencia/estado/sensación dentro de mi mismo definiéndome de acuerdo a “algo o alguien”, porque apenas ese momento o condición cambia, ya no me encuentro satisfecho y entonces empiezo una nueva búsqueda por aquellas condiciones, momentos que aparentemente definen la “satisfacción”, volviéndome entonces completamente prisionero de mis propios deseos y por consecuente de mis propios temores y experiencias energéticas mentales.



Me perdono a mi mismo por haberme aceptado y permitido creer que “satisfaciendo los deseos que se presentan en mi mente” podría sentirme “completo/satisfecho” una vez que lograra satisfacer estos deseos, sin comprender o entender en forma alguna de donde provienen esos deseos o en otras palabras ¿por qué deseo lo que deseo o para que deseo lo que deseo? ¿Cómo llegaron de hecho a formarse estos deseos y quien sería yo sin estos deseos? Porque puedo ver que, detrás del deseo, siempre existió la contraparte del deseo, el cual es la carencia, es decir, la única razón por la cual “deseo” es por el hecho mismo de que “carezco” o me percibo “carecer” de aquello que aparentemente me impide enfrentar la vida


Me perdono a mi mismo por haberme aceptado y permitido creer que me encontraría satisfecho una vez que alcanzara los deseos que se proyectaban en mi mente y en mi cuerpo, sin ver como a pesar de que le diera a mi cuerpo o mi mente algún momento de “satisfacción” al seguir los deseos, en realidad éstos siempre volverían a generarse una y otra vez, porque jamás traté las verdaderas causas del deseo, jamás me di a la tarea de reconocer cuál es el verdadero punto a tratar para poder detener esa búsqueda por satisfacción en separación de mi mismo, la cual puedo ver que se ha manifestado en y como el miedo, la inseguridad, la inferioridad dentro de mi mismo; mientras escribo esto, puedo ver que toda mi vida he estado buscando por “una experiencia” que pudiera “definir o describir  sentirme completo”, o mejor dicho me “he buscado en una sensación o experiencia en la cual pudiera definirme a mi mismo, sin embargo, puedo ver que ningún sentimiento u emoción, ninguna sensación u experiencia es alguna vez “completa” porque siempre depende de otra emoción u experiencia que la balancee, de modo que toda mi vida he estado buscando por ésta experiencia que en realidad no puede ser alcanzada,  sin tomar en consideración como en un inicio, cuando no me definía por nada ni por nadie, en realidad no “me sentía incompleto” y por lo tanto no “dependía de alguna experiencia”, fue cuando empecé a definirme dentro de alguna idea o creencia, que empezaría a buscar “satisfacer el deseo” como la energía que estaba de hecho generando en mi mente con respecto de esa idea, porque en tanto esa idea existiera en mi mente, es como que constantemente la estaría cargando con cada pensamiento, y entonces la forma de “liberar la energía” sería mediante la realización de ese deseo, y no porque la acción liberara algo en forma alguna, sino que sería yo quien tendría ahora la idea de “ya he alcanzado aquello que me había propuesto alcanzar” y solo entonces dejaría de generar esa idea en mi mente, porque en realidad sería yo quien pararía la idea, sin ver como ese “deseo de encontrarme completo” en realidad es la consecuencia de simplemente “percibirme incompleto”, de creerme inferior o dependiente de algo o alguien para poder a lo cual he tratado de “llenarme” con sentimientos, emociones, experiencias, etc. 


Me perdono a mi mismo por haberme aceptado y permitido relacionar la palabra “satisfacción” con obtener algo mediante un esfuerzo/trabajo, para poder “calmar/callar/detener un deseo”, donde el deseo es en realidad el miedo manifestando esta polaridad que aparentemente podrá detener ese “dolor/angustia/preocupación” que parte de y como el miedo, a lo cual puedo ver porque en realidad, el deseo en la mente siempre sería o resultaría doloroso, o en otras palabras, cuando el deseo se presentaba en mi mente, o en mi cuerpo, siempre resulta agobiante el mantenerlo allí por mucho tiempo, ya sean días, semanas o meses, donde el deseo es en realidad “la idea/creencia” de “aquello que puede detener el miedo, la inseguridad, la preocupación, la ansiedad de mi mente o mi cuerpo”


Me perdono a mi mismo por haberme aceptado y permitido relacionar la palabra satisfacción con sexo, donde al momento de relacionar el sexo con la definición de satisfacción, puedo ver como volví al sexo dependiente de ciertas ideas y requisitos para poder “hacerlo satisfactorio”, definiendo como “qué tipo de mujer debe de ser, en qué condiciones, lugar, etc.” e incluso donde yo por ejemplo de igual forma tendría que verme en alguna condición/situación/estado para poder tener “una idea de mi mismo con la cual estar satisfecho” y sin la cual aparentemente no podría disfrutar del sexo

Me perdono a mi mismo por haberme aceptado y permitido buscar “satisfacer” a las personas dentro de mi mundo y realidad, al comportarme y actuar de cierta forma, donde esperaba escuchar ciertos comentarios de ellos en consecuencia, y donde me imaginaba que una vez que escuchara esos comentarios “de aprobación o aceptación de mi como esa idea”, podría entonces estar “satisfecho conmigo mismo”; me doy cuenta que al tratar de satisfacer a las personas dentro de mi mundo y realidad, estaba buscando mi propio beneficio personal dentro de ello, donde esperaba lograr satisfacerlos para yo poder obtener a cambio su reconocimiento y aceptación, de modo que pudiera sentirme satisfecho conmigo mismo, a lo cual mientras escribo esto, puedo ver como de igual forma definí “aquello que me gusta o no me gusta hacer como mi propósito”, porque aparentemente “si me encuentro satisfecho conmigo mismo haciendo o logrando alguna actividad en particular, entonces todo cuanto he hecho, o en cuanto me he esforzado, aparentemente ha valido la pena”, porque “puedo hacer ahora sentido de todo ello a través de la experiencia positiva y negativa” y aparentemente puedo “definirme dentro de una actividad en especifica” justificándola como “el punto/propósito para el cual he nacido, etc., etc.”


Me perdono a mi mismo por haberme aceptado y permitido buscar la aceptación y reconocimiento de las personas en la creencia de que solo así podría llegar a “sentirme satisfecho conmigo mismo” porque si otros se sentían satisfechos con mi presencia y mi personalidad, entonces aparentemente me “encontraba en mi lugar y estaba siendo de la forma correcta”, es decir, “quien yo soy es el correcto, es quien debo ser y es lo que se supone que sea”, lo cual puedo ver que inicio a partir de tratar de satisfacer a mis padres en el momento que empecé a ser “educado” por ellos en cuanto a las formas que tenía que ser y comportarme

Me perdono a mí mismo por no haberme aceptado y permitido darme cuenta que la “no aceptación” de mí mismo, emergió o partió del momento en el cual empecé a juzgarme a mí mismo y empecé a “creerme ser una idea o definición”, donde al juzgarme y no poder aceptarme a mí mismo, comencé a buscarme en nuevas ideas, creencias, personalidades, etc., que aparentemente pudieran proveer la “experiencia” en la cual definirme

Me perdono a mí mismo por no haberme aceptado y permitido darme cuenta que la satisfacción en realidad no se alcanza ni se obtiene, porque en realidad la satisfacción per se no existe, es decir, uno no llega a encontrarse satisfecho por haber alcanzado algo, soy yo quien crea una experiencia alrededor de una idea, creencia, personalidad etc., y en realidad al generar dicha experiencia y definirme en dicha experiencia me estoy limitando a ser solo una idea, solo una creencia y experiencia de todo lo que en verdad soy; con cada nueva experiencia dentro de mi mundo y realidad, con cada pensamiento, yo no vuelvo a ser el mismo y es por eso que en realidad jamás puedo encontrarme satisfecho incluso tras haber alcanzado esa aparente idea, creencia o deseo, porque incluso una vez alcanzado esa idea, creencia o deseo, la “visión de mí mismo se actualiza” y dejo de ser lo que me creía ser, ya no soy quien era, y ahora veo las limitaciones de esa nueva visión e idea de mí mismo, lo que me lleva a buscar otra y otra y otra; me doy cuenta que la satisfacción en realidad consiste de “la permanencia, la estabilidad, la plenitud”, lo cual en realidad no se alcanza sino que se acepta en y como la totalidad de lo que soy, como la mejor versión de mí mismo, lo cual es en realidad lo que he sido siempre desde el día en que nací, es lo mejor que puedo ser porque es todo lo que ya soy y lo que siempre seré, en y como la expresión de Gabriel, sin importar lo que haga, diga o exprese, siempre seré Gabriel y será la mejor versión y expresión de Gabriel.


Me perdono a mi mismo por no haberme aceptado y permitido darme cuenta que la satisfacción (como la búsqueda de una experiencia, idea, creencia, deseo, propósito) no existe; puedo tener necesidad de saciar algunos aspectos físicos y entonces encontrarme satisfecho, sin embargo, no puedo encontrarme “satisfecho” al pretender alcanzar una idea, creencia, deseo, etc., porque esas ideas, creencias y demás, en realidad no existieron en un inicio en mi consciencia, no nací encontrándome en una búsqueda por mí mismo, lo que he estado tratando de encontrar dentro de esas ideas o creencias o deseos para “sentirme satisfecho”, es en realidad a mí mismo; me doy cuenta que quien soy, jamás se ha ido, jamás se ha perdido, jamás he necesitado encontrarlo, siempre he estado aquí, sin embargo, el hecho es que de igual forma, me he olvidado de quien soy realmente al existir por tanto tiempo en tantas personalidades que ahora el proceso está en traerme a mí mismo de vuelta en y como lo que soy en honestidad conmigo mismo


Me perdono a mi mismo por haberme aceptado y permitido buscarme en experiencias energéticas, ideas, creencias, etc., en lugar de aceptarme a mí mismo

Me perdono a mi mismo por haberme aceptado y permitido asociar la palabra con una experiencia energética negativa, por pensar que en el proceso “no está permitido sentir placer o satisfacción”; mientras escribo esto, me doy cuenta que en realidad el problema no son las palabras “satisfacción o placer per se”, sino la experiencia energética positiva que he asociado a las mismas y el vínculo que he creado entonces hacia las diversas actividades en las cuales he definido dicho placer o satisfacción, dentro de las cuales, mi relación con dichas actividades ha sido en realidad el de la búsqueda por una experiencia energética, sin consideración alguna por las consecuencias de mis acciones, y como éstas acciones me perjudicarían a mi y a los demás, de lo cual de hecho vendría ésta relación negativa hacia la palabra “satisfacción y placer”, porque al decir esas palabras, pensaría en cosas como tener sexo por ejemplo, y ahora que veo lo que ha sido mi relación hacia el sexo, sentiría culpa de la palabra placer o de las actividades relacionadas con el placer, donde el buscar “placer y satisfacción” lo he visto como algo “negativo y que por consecuente no debo hacer”

Me perdono a mi mismo por haberme aceptado y permitido sentir culpa al experimentar placer, pensando que no es algo que se suponga que deba experimentar, donde bloqueo completamente la acción, la actividad, el momento, en lugar de ver detenidamente y con atención, de donde proviene el placer o a qué me encuentro vinculando ésta experiencia de placer, de modo que pueda entonces entender en honestidad conmigo mismo, cual es mi relación conmigo mismo dentro de esa actividad/acción/momento en particular, así como mi punto de partida y en ello observar cual es mi punto de partida, de modo que si estoy existiendo en la deshonestidad, pueda de hecho ver la forma de redefinir dicha actividad o si ésta es completamente un acto de deshonestidad conmigo mismo, detener mi participación en ella completamente.

Me perdono a mi mismo por haberme aceptado y permitido tratar de alejarme de todas las actividades o acciones que me producen placer, en lugar de entender lo que realmente se esconde en esos momentos

Me perdono a mi mismo por haberme aceptado y permitido buscar placer en el sexo como una experiencia energética, con lo cual mi enfoque va directamente hacia la experiencia energética y me olvido completamente del momento, del ser humano con el cual me estoy compartiendo e ignoro completamente lo físico y toda la escena tomando lugar frente a mi, en lugar de enfocarme en mi cuerpo, en el otro ser humano, el contacto físico, etc., mientras escribo esto me doy cuenta que, lo que me daba “satisfacción” al tener sexo, no era el sexo en si, sino descubrir que era capaz de estar con una mujer y que una mujer de hecho quería estar conmigo, donde específicamente esa idea de “alguien quiere estar conmigo, alguien quiere compartirse conmigo”, en cierta forma quebró la idea que tenía de mi mismo al pensar que “nadie querría estar conmigo y que jamás podría estar realmente con alguien”, dentro de lo cual veo que en realidad la satisfacción no viene en sí de “la relación que tuve con una persona en particular”, sino con el hecho mismo de haber “derrumbado la idea/derrumbado mi mente”.

Me perdono a mi mismo por no haberme aceptado y permitido darme cuenta que no puedo obtener algo de los demás, porque en realidad no hay algo que los demás tengan que yo quiera, no hay algo que los demás puedan darme, solo yo puedo darme a mi mismo eso que busco, una vida de principios, de disciplina en y como la honestidad conmigo mismo

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Perdón a uno mismo para “re-encausar” la palabra:


Me perdono a mi mismo por haberme aceptado y permitido separarme de la palabra satisfacción, creyendo que la palabra en si misma es el problema, en lugar de entender que soy yo quien se ha relacionado con ésta palabra en una forma deshonesta y utilicé la palabra para justificar mi deshonestidad, yo actúe utilizando la palabra “satisfacción” para definir y justificar mis acciones como “válidas” y soy yo quien ha actuado a partir de la definición e ideas que vinculé con ésta palabra en mi búsqueda por la energía; ahora me doy cuenta que en mi estaba la decisión de cambiar la forma en que vivo y me relaciono con el mundo, para establecer un nuevo principio rector, una nueva forma de definir y vivir en el mundo, con lo cual al redefinir mi relación conmigo mismo, redefino mi relación con el mundo y en ello redefino todo cuanto he llegado a conocer del mundo, como ahora lo hago con la palabra satisfacción


Me perdono a mí mismo por no haberme aceptado y permitido definir la palabra “satisfacción”, no ya para la búsqueda de mis intereses personales, sino de hecho para redirigirme a mí mismo en una forma que realmente pueda cambiar la forma en que vivo, me relaciono y actúo en el mundo para hacer de mi mismo un mejor ser humano, donde al vivir la palabra satisfacción estaré viviendo y actuando en una forma que de hecho pueda beneficiar a otros y no solo a mi mismo, me doy cuenta que mi relación a la palabra satisfacción se vio definida a partir de mi punto de “atención e interés” el cual estuvo completamente basado en la energía, pero al cambiar mi punto de interés a de hecho “cambiarme a mi mismo deteniendo la búsqueda de experiencias energéticas”, puedo de hecho redefinir mi atención a las acciones que de hecho me permitirán llevar a cabo mi proceso en la forma en la que realmente puedo apoyarme a mi mismo, como la satisfacción que encuentro al trascender mis miedos, o no reaccionar o seguir la experiencia de los deseos, como esa forma de honrarme a mi mismo al realizar mis proyectos en la forma que me determiné a mi mismo a hacerlos.


Me perdono a mi mismo por haberme aceptado y permitido dejar que la mediocridad definiera mis acciones en las áreas donde aparentemente no encontraba una “experiencia energética” como la escuela, en lugar de enfocarme en la satisfacción que de hecho tengo de mi mismo cuando logro dominar una técnica o entiendo el procedimiento y el proceso por el cual se realizan ciertas actividades o investigaciones, etc.; mientras escribo esto, me doy cuenta como mi punto de partida inicial hacia la escuela era de hecho el de aprender, sin embargo, yo alteré ésta relación en el momento en el cual empecé a “definirme en la disciplina y desee que otros tuvieran esa idea de mi como alguien disciplinado o que me vieran como la persona talentosa y creativa o inteligente, cuando esa en realidad no era la finalidad”, porque de hecho puedo ver como cuando llegué a la Universidad, en realidad mi punto de partida era el de la humildad, reconociendo que realmente no sabía nada, y mi motivación estaba en realmente esforzarme al máximo para poder entender cómo se realizan las cosas eficientemente; dentro de esto

Me perdono a mi mismo por haberme aceptado y permitido definirme dentro de la disciplina como “una imagen de la disciplina”, es decir la imagen de una persona “disciplinada”, donde en realidad en un inicio la disciplina era simplemente la consecuencia de entender que solo hay una forma de hacer las cosas, y solo hay una forma de realmente llegar al resultado que se busca, donde mi esfuerzo no estaba motivado por la búsqueda de una imagen o reconocimiento de mis compañeros y mis profesores, sino simplemente era la satisfacción de ver que había realizado algo que me creía incapaz de hacer y el ver que había dedicado mi tiempo y mi esfuerzo para lograr un resultado, fue lo que realmente me impulso y motivo, porque me di cuenta de pronto que no había algo que no pudiera lograr si realmente me daba a la tarea de entenderlo y me enfocaba en el proceso necesario para lograr un resultado, me di cuenta que mi temor y mi idea que tenía acerca de mi mismo como una persona débil o incapaz, eran solo ideas y en ello que mi mente era en realidad solo una ilusión, y en ello residía realmente mi satisfacción


Me perdono a mi mismo por no haberme aceptado y permitido darme cuenta que la primera vez que camine a través de un miedo, realizando algo que me creía incapaz de hacer o me definía como demasiado inferior o cobarde para poder hacerlo (al haberme definido en la experiencia misma de la inferioridad o la cobardía a través de dicha idea), caminando a través de las resistencias y el miedo, o donde no cedí ante los deseos que se presentaban en mi mente demostrándome a mi mismo que en realidad no me encontraba limitado por mis pensamientos, pude realmente experimentar satisfacción y goce, no porque hubiese “alcanzado u obtenido algo de esas acciones, sino porque me estaba re-descubriendo, re-inventando a mi mismo en esas pequeñas acciones donde la mente y lo que creía que yo era y me definía en la mente o que definía mi relación con otras personas o a las personas en sí mismas, era solo una mentira, un engaño fabricado dentro de mi mismo que descubrí que no era real en forma alguna, y el descubrir que la mente no es real, que los pensamientos no son reales y los sentimientos y las emociones no son reales, fue de hecho la más grande satisfacción, porque en ello descubrí mi verdadero potencial y me vi a mi mismo como “capaz de caminar éste proceso y de enfrentar las limitaciones que alguna vez creí, me dominarían por siempre”

Me perdono a mi mismo por no haberme aceptado y permitido darme cuenta que de hecho la satisfacción no se define por los momentos en los cuales “alcanzo algo”, sino en momentos donde tenía una idea acerca de mi mismo en la cual por ejemplo me vería a mi como incapaz de caminar a través de un punto o de lograr algo, y una vez que me demostraba a mi mismo que era mas fuerte o más capaz de lo que me imaginaba o creía que era o de lo que percibía o creía a otros ser, de hecho me encontraría satisfecho conmigo mismo, porque me daría cuenta que no me limitaba a la idea que tenía de mi y que de hecho era mucho más que una idea, que puedo de hecho re inventar la forma en que pienso el mundo y que me pienso a mi mismo y utilizar eso para cambiarme a mi mismo y de hecho cambiar el mundo.

Me perdono a mí mismo por no haberme aceptado y permitido darme cuenta que al vivir la palabra satisfacción, solo yo puedo hacerlo por mi mismo, es decir, que solo yo puedo definir y determinar cómo voy a vivir esta vida de modo que realmente pueda vivir satisfecho conmigo mismo, ya que ésta satisfacción no pude provenir de nada ni de nadie más que de mi mismo y puedo darme cuenta que no hay algo que me haga sentir más orgulloso, y satisfecho conmigo mismo que vivir disciplina, responsabilidad y principios en y como la honestidad conmigo mismo, como la plena dedicación a vivir una vida en honestidad conmigo mismo

Me perdono a mi mismo por no haberme aceptado y permitido darme cuenta que solo hay una forma de manifestar resultados dentro de éste mundo, y es con acciones físicas, es haciendo lo que puedo ver que es necesario hacer; la satisfacción con uno mismo solo puede ser manifestada mediante acciones y me doy cuenta que para poder encontrarme realmente satisfecho conmigo mismo, necesito realizar y llevar a cabo los cambios que veo dentro de cada perdón que realizo,  realizo al vivir mis compromisos día con día, levantándome en y como la responsabilidad que reconozco en mi

Posibles redefiniciones (fase creativa sobre la palabra):

Satisfacción: El momento de descubrimiento de las propias capacidades mediante la realización de acciones en las cuales un individuo se empuja a través de sus temores, ideas, juicios y limitaciones para revelarse a sí mismo su más pleno potencial

Satisfacción: Es el resultado que se obtiene al encaminar las propias acciones de forma consciente con disciplina y determinación para generar las consecuencias que uno quiere para sí mismo y para los demás

Satisfacción: Lo que manifestamos como consecuencia de nuestras acciones para ver realizado el propósito que nos hemos dado a nosotros mismos

Redefinición de la palabra:

Satisfacción: El resultado de al encaminar las propias acciones de forma consciente, aplicando disciplina y determinación para ver realizado el propósito que nos hemos dado a nosotros mismos, descubriendo así nuestras propias capacidades y trascendiendo nuestras propias limitaciones