miércoles, 13 de mayo de 2015

Mi Jornada hacia la Vida, Día 745, Perdón a uno mismo sobre la experiencia de "Vacío"



Me perdono a mi mismo por haberme aceptado y permitido vincular el conocimiento y la información con las energías y movimientos emocionales/sentimentales/mentales y energéticos de mi mente, donde empecé a construir mi propio mundo, es decir, un mundo que solo existía en mi mente a partir de éstos, en lugar de entender que en realidad debió haber sido todo lo contrario, donde yo me muevo y construyo a mi mismo con relación al mundo y no construyo un mundo en mi mente a partir de lo que veo/experimento en el mundo; sin embargo al mismo tiempo me doy cuenta que todo cuanto experimento en relación al mismo dentro de mi, me muestra cual ha sido mi relación con el mundo y puedo ver que en su gran mayoría ha sido una falacia, porque lo que hice fue “una interpretación e idea del mundo, de las personas que me rodean y de quien soy yo en relación con otras personas, en lugar de conocerme a mi mismo y entender que mi relación conmigo mismo es de hecho el parteaguas que determina como me relaciono con el mundo, a lo cual, me doy cuenta que en el momento que he tratado de construir “un mundo dentro de mi como una idea de quien yo soy” implica que no me conozco a mi mismo, que me encuentro “vacío dentro de mi mismo” y que por consecuencia no tengo una relación con el mundo real porque ni siquiera tengo una relación “real conmigo mismo” porque no me he hecho a mi mismo “real” en mi relación conmigo mismo en y a partir de la honestidad conmigo mismo

Me perdono a mi mismo por haberme aceptado y permitido creer que estoy “vacío” dentro de mi mismo, lo cual definí o relacioné con la idea de que “no tengo nada de valor” dentro de mí, por lo cual, empecé a buscar éste valor fuera de mi mismo y empecé a sentir que jamás tenía suficiente valor, y jamás tenía suficiente conocimiento e información para demostrarle a las personas que valgo, que existo, que no estoy vacío y que pueden encontrar en mi algo que “ellos quieran tener”.

Me perdono a mi mismo por haberme aceptado y permitido relacionar “el vacío” dentro de mi mismo con la idea de que “no tengo nada de valor” dentro de mí, sin ver que en realidad, tenía y tengo todo por ofrecer al mundo, porque de hecho ya soy ese potencial, esa oportunidad que soy de crear lo que sea, de modo que en realidad jamás me encontré vacío porque en realidad ya me encontraba completo, ya soy, y a esto puedo darme cuenta que jamás podría encontrarme satisfecho tratando de alcanzar un ideal o de alcanzar la idea/creencia de otro, porque en realidad no me encuentro limitado a una idea, no soy solo una idea, y en el momento que traté de definirme en una idea o un pensamiento, por mucho que me convirtiera en éste, me quedaría muy pequeño para definir todo lo que en realidad soy o puedo ser o hacer como vida en expresión y como una pequeña parte de lo que la vida en realidad es.