viernes, 24 de abril de 2015

Mi Jornada hacia la Vida, Día 738, El Arte como terapia ¿Como me pinto hoy? Día 2

¿Por qué dibujar/pintar es un regalo que puedes darte a ti mismo? A lo largo de mi proceso dibujando, he llegado a aprender un punto que considero puede ser de apoyo para todo aquel que quiera conocer un poco más de si mismo.

Y éste regalo tiene que ver con aprender a dibujar "lo que vemos y no lo que sabemos"; Es decir, si te das cuenta, como sociedad confiamos hoy día de forma casi inmediata en lo que sabemos o creemos que sabemos, y no en nosotros mismos y en aquello que VEMOS POR NOSOTROS MISMOS.

Al pintar, parte de "quienes somos en un momento" es colocada en nuestra obra, por ello así es como me pinto hoy:






Siento que las cosas empiezan a definirse más, aunque aún hay mucho que permanece nuboso/borroso; en éstos días me siento particularmente muy débil y vulnerable, incluso muy sensible, y a la vez muy fuerte porque estoy empezando a aprender "como dejar ir las cosas", y me refiero a realmente dejar ir las cosas

Me he estado asistiendo mucho con el respiro cuando emerge un pensamiento, y lo que hago, es como que está éste pensamiento en mi cabeza, y puedo desplazarlo fuera simplemente dejándo de darle mi atención y trayendome de vuelta a lo físico.

Al ver ésta fragilidad, ésta vulnerabilidad y apertura que están tomándo lugar en mi, siento un poco de miedo, pero a la vez me agrada aquello que estoy empezando a darme la oportunidad de hacer, al escribir de forma íntima conmigo mismo, sin dar más rodeos y tratandome con el respeto que merezco de mi mismo, lo cual veo como hablar directamente lo que pasa dentro de mí, dejándo de evadir el problema en palabras enarboladas

Aún me veo teniendo algunas resistencias con empujarme en el trabajo y mis proyectos personales, cuestión de seguir empujando y definiendo tiempos y demas cuestiones, ya estaré compartiendo más al respecto.



Me perdono a mi mismo por haberme aceptado y permitido querer estar alejado de las personas, para no tener que relacionarme con ellos; sin embargo, no es que no quisiera relacionarme con las personas, en realidad reconozco que deseaba mucho el poder conocer a más personas y tener relaciones, sin embargo, la verdad es que tenía miedo de que las personas “me conocieran”, porque sentía mucha vergüenza de mi mismo e imaginaba que en cuanto me vieran, me juzgarían o me considerarían patético, por lo cual también utilizaba siempre ropa que cubriera mi rostro como gorras o sudaderas con gorros, o incluso pañoletas en la cara, para que no me reconocieran y es decir, puedo ver que yo lo estaba pensando y asumiendo de esa forma, sin embargo no podía dejar de pensar que en realidad  no tenía nada que fuera especial, que fuera valioso o digno de reconocimiento, porque sentía que no tenía nada especial y que la gente se aburría en mi presencia y quería alejarse de mí, tal vez porque de igual forma yo lo proyectaba en toda mi inseguridad al hablar, donde tartamudeaba y decía cosas sin sentido, nunca sabía que decir, o que responder y al mismo tiempo jamás estaba informado de nada de lo que las otras personas hablaban, no sabía nada de música, ni siquiera de arte o de las cosas que la gente hablaba, por lo cual en realidad me daba vergüenza hablar porque sentía que ponía en evidencia mi propia ignorancia y que la gente en realidad no quería estar conmigo, puedo ver de igual forma como generé ésta experiencia de excitación hacia tener conocimiento e información, porque en realidad esa excitación era más bien como consecuencia de la idea de “ahora podré ir y hablar éstas cosas con las personas y pensarán que soy interesante y querrán conocerme, etc.”, y de allí que me definí tanto hacia el conocimiento mismo y la personalidad intelectual, así como a la habilidad de dibujar, porque en esos dos puntos sentía que recibía reconocimiento de las personas, sentía que era apreciado porque recibía halagos acerca de la complejidad y el detalle de mis trabajos, lo cual fue de igual forma lo que me llevó a querer hacer trabajos cada vez más y más complejos, porque era el punto del cual sabía que recibía reconocimiento, por el cual me sentía apreciado, y justifiqué el por qué lo hacía a tal grado que llegué a definir el dibujar como “mi propósito”

Me perdono a mi mismo por haberme aceptado y permitido creer que aislándome de las personas podría parar mi temor a ser juzgado por éstas, sin ver que en realidad mi aislamiento se definía por mi temor a no encajar en el ideal que he creído que le gustaría a otras personas ver de mi mismo, sin ver que esa idea la formé a partir de las propias ideas que me he formado acerca de quiénes son las otras personas y lo que aparentemente yo soy con respecto de ellas, sin entender que, aquellas cosas que creía ver de otras personas, en realidad solo fueron mis creencias formadas en y a partir de lo que he aprendido que aparentemente son y deben ser las relaciones y lo que debo ser como persona, y con esto, al aislarme solo estaba justificando mis propios miedos e inseguridades de conocer a otras personas y ser conocido por otras personas, donde incluso llegué al punto de decir que en realidad me gusta más estar solo y que prefiero estar solo, pero la realidad es que, más que tener miedo de ser conocido o conocer a otras personas, lo que temía era que otros descubrieran que no soy la imagen que yo me formé de mi mismo, que no soy lo que esperan que sea y que en realidad no puedo ser lo que otros esperan que sea, porque en realidad no soy nada de eso y jamás podré serlo porque simplemente no es lo que soy”, al mismo tiempo pudo ver que en el aislamiento lo que experimentaba solo era el deseo de tener sexo, porque eso es en lo que se convirtió la definición de “conocer personas” para mí y el cómo definí el “tener relaciones”, porque en realidad en ese momento no tenía ningún interés de realmente conocerme a mi mismo, porque he creído y confiado en lo que sé y no en mi mismo y puedo darme cuenta de lo absurdo que es éste pensamiento porque en realidad al alejarme de las personas pensando que me juzgarían, lo que estaba diciendo es que “Yo sé y conozco a éstas personas y sé lo que pensaran de mi, cuando en realidad no conocía a esas personas en lo absoluto ni sabía lo que pensarían de mi si por ejemplo me atrevía a compartirme incondicionalmente con ellas, y compartir que me sentía inseguro porque no sabía lo que pensarían de mi, pero que quería conocerlas”.

Me perdono a mi mismo por haberme aceptado y permitido justificar mis juicios internos hacia las personas, donde pienso que son estúpidos e idiotas, para poder defender la idea de que yo me encuentro bien, que yo estoy bien tal y como estoy en la forma en como me veo y concibo a mi mismo, de forma que incluso pensando que otros son idiotas o estúpidos validaba mi propio ego como éstas ideas y creencias de mi mismo para justificar el por qué no me estaba empujando a conocer a las personas, lo cual era en realidad una forma de aferrarme a las experiencias que he creado y relacionado a éstas creencias acerca de quién soy, porque de esa forma, justificaba la comodidad de mi propia victimización y depresión, en la cual podía seguir culpando y juzgando a las personas para no tener que hacer algo por mi mismo y tomar responsabilidad de aquellas cosas por las cuales no he querido moverme ni esforzarme en hacer un cambio dentro de quien soy y como soy y donde la experiencia misma dentro de mí como los sentimientos y las emociones se convirtieron en el impulso e incluso la referencia que he utilizado para definir “quien yo soy y como aparentemente debo permanecer”, para que de ésta forma, cuando sea que alguien me presentaba una visión distinta del mundo y de quien soy en verdad, reaccionara a éstos impulsos y me alejara inmediatamente de las personas para no tener que ver y enfrentar que todo cuanto intentaba justificar dentro de mi mismo no es real en forma alguna.

Me perdono a mi mismo por haberme aceptado y permitido decir que no tengo interés de conocer a otras personas como lo que son en verdad, asumiendo y creyendo mi propia idea de que sé quienes son las personas y como actuaran hacia mi o lo que piensan de mi, de modo que puedo ver como el aislamiento es el recurso de mi ego para alejarme de esas oportunidades para conocerme a mi mismo y enfrentarme a mi mismo en y como mis juicios y miedos y mientras escribo esto, me doy cuenta de todas las ocasiones en las cuales me he aislado de las personas, lo cual ha sido la mayor parte de mi vida, y mientras escribo esto pienso que debería volver con aquellas personas a quienes deje de hablarles alejándome de ellas, pero la realidad es que no se trata de otras personas, sino de mi mismo y de lo que voy a hacer para darme la oportunidad de conocer a nuevas personas dejando ya de esconderme en la zona de confort de simplemente volver “con las personas que conozco”, sin ver que al volver con dichas personas, lo que en realidad podría terminar haciendo es re-activando los patrones que de hecho ya había formado hacia dichas personas, de modo que en realidad esas personas no podrían conocerme de forma autentica, ni yo podría conocerlas de forma autentica, así que puedo aprovechar ésta oportunidad para de hecho empujarme a conocer nuevas personas y trascender de ésta forma mis juicios hacia mi mismo, porque en realidad no tiene que ver con las personas que dejé atrás, sino con quien soy yo dentro de mi mismo al conocer a otras personas.

Me perdono a mi mismo por haberme aceptado y permitido dejar que mi único interés estuviera y ha estado en poder obtener de las personas aquello que quiero, como tener sexo, lo cual se ha encontrado basado única y exclusivamente en mantener las experiencias energéticas andando dentro de mi para continuar alimentando la definición de “quien yo soy aparentemente dentro de y como las ideas/creencias y personalidades como las cuales me definí”, y al mismo tiempo puedo ver como dentro del aislamiento, utilizó éste como una forma de chantaje para manipular a las personas y decirles “como no me aceptas tal y como soy dentro de y como éstas personalidades, voy a alejarme de ti para poder vengarme y provocar en ti la experiencia de soledad y culpa”, pero en realidad al final solo yo soy quien termina experimentando esas experiencias porque soy yo quien se deja manipular por dichas experiencias para llevarme en tales puntos de victimización, donde yo me convierto en mi propia víctima mediante la lástima y la auto-compasión; puedo ver que en realidad no temo ser juzgado por otras personas, lo que en realidad temo es ser yo mismo, y de dejar de ser la imagen que he creído que tengo que ser para ser aceptado, por lo cual me he odiado a mi mismo, por no ser o “nacer” como la imagen que he creído que tengo que ser; de modo que el aislamiento lo veo de igual forma como una forma de decir: “me odio a mi mismo porque jamás podré ser esa imagen que sé que no soy y que jamás podré ser porque en realidad me doy cuenta que no es lo que soy en verdad, pero es lo que he creído que necesito ser para ser aceptado por otros, sin tomar en consideración que tal vez otras personas se sienten exactamente igual que yo y que están proyectando esas imágenes en lugar de ser ellos mismos por temor a mostrar lo que son en verdad”. Y en ello, puedo darme cuenta que la única forma de parar mi temor a ser juzgado por las personas es llegando a conocer a las personas, para poder en ello ver quienes son en verdad y entonces mostrar quien soy yo en verdad

Me perdono a mi mismo por haberme aceptado y permitido decir que no quería relacionarme o conocer a otras personas para poder justificar mi temor a que otras personas me conocieran, porque la verdad es que puedo ver que me cago de miedo que las personas vean lo hipócrita que soy, lo manipulador y mentiroso que soy y sobretodo que descubran mis mentiras, como la imagen que proyecto de mi mismo frente a los demás en una pose intelectual o servicial o “de consideración por otras personas”, cuando en realidad lo único que me importa es conseguir y satisfacer mis propios deseos, satisfacer mis propias experiencias energéticas, emocionales y sentimentales;

Me perdono a mi mismo por haberme aceptado y permitido pensar que “no sé qué hacer con mi vida o hacia donde se dirige mi vida”, porque en realidad no estoy tomando en consideración que la vida no es una condición de las circunstancias sino un momento a cada momento, porque soy yo quien determina las condiciones mediante lo que permito y acepto para crear dicho momento y dirigir ese momento; decir que “no sé que hacer con mi vida”, es lo mismo a decir que espero y necesito saber “quien ser” en cada momento, lo cual es el ego como necesidad de controlar la vida, sin embargo, la realidad es que me doy cuenta que somos arrojados al mundo sin saber que es lo que será de nosotros o lo que vamos a vivir, lo único que puedo hacer es responder ante cada momento de la mejor forma posible, lo cual es en y como la honestidad conmigo mismo para asegurarme de ser autentico, de ser yo mismo siempre en cada momento de cada respiro, donde el momento no me define, ni recurro a un “quien yo soy” programado para responder ante dicha circunstancia, porque ese quien yo soy, no es un quien yo soy, es un “quien yo he creído que debería ser”, y suena en pasado porque en realidad proviene del pasado, proviene de ideas preformadas de como responder ante esas situaciones como si en verdad supiera lo que viene a cada momento y supiera lo que es la vida, a lo cual puedo ver exactamente el mismo punto de como he creído que “conozco” a las personas que en realidad no conozco y sé lo que piensan cuando en realidad no es así, eso es asumir y dar la vida por sentado; es creer que toda la vida funciona como me han dicho y por tanto simplemente someterme a dichas creencias y no cuestionar lo que en verdad estoy haciendo y viviendo en éste mundo; esa es la idea de que debo conseguir un título que me diga quien soy, casarme, tener hijos, hacerme de posesione y después heredar esas posesiones y eso es todo, cuando de hecho no es así en lo absoluto.