jueves, 16 de abril de 2015

Mi Jornada hacia la Vida, Día 733, Nuestra historia de Terror... La realidad...

Éste es un pequeño cuento que escribí; si eres una persona sensible mejor no leas éste cuento. Han sido advertidos.




Un hombre se encontraba sentado en una avenida, dubitativo, como absorto en sus pensamientos, con la mirada petrificada sobre la avenida transitada por varias personas. Otro hombre se sienta a su lado y cuidadosamente toma un cigarrillo de su chaqueta.

Empieza a buscar un encendedor dentro de la misma pero no lo encuentra y por un momento se percata de la mirada fija del extraño sobre la avenida, hace una pequeña pausa y después lo interrumpe de sus pensamientos para preguntar: 

-Disculpe, ¿tiene un encendedor? 2

Él busca rápidamente en su chamarra y le alcanza un paquete de cerillos que guardaba en la misma.

El hombre enciende su cigarrillo y dice: 

-Gracias, que amable -hace nuevamente una pausa y devuelve su mirada a aquel distante hombre quien ha devuelto su mirada al primer estado de petrificación-.

El hombre nuevamente irrumpe el silencio del extraño con la mirada perdida y pregunta: 

-¿Se encuentra usted bien? 

-Es difícil decirlo - responde el extraño. 

-¿Es difícil decir qué? 

-Es difícil decir si me encuentro bien.  

-¿Por qué no habría de estarlo? 

-Porque este mundo y esta realidad no se encuentran bien, ¿Cómo iba yo a estar bien?

-¿Qué problema tiene con la realidad?

-No es el problema que yo tenga ¿sabe? El mundo parece tener un problema con la realidad.

-¿Y eso le molesta tanto?

-Sí, la verdad es que todos me parecen unos idiotas. 

-Es una acusación un tanto severa, ¿Por qué le parece que todos son idiotas? 

-Porque pasamos toda la vida absortos y preocupados en una realidad que no existe, una realidad en nuestras propias mentes. Pasamos toda la vida preocupados por cosas absurdas y miedos insensatos, confiando más en cualquier pensamiento que pueda vanagloriar nuestra propia novela mental en lugar de enfrentar la verdadera realidad. 

-Pero, ¿puede usted decir cuál es la realidad? Es decir, ¿Puede realmente distinguir lo que es real? ¿Cómo sabe usted que la realidad no es real? 

-La realidad es lo físico señor. El mundo frente a usted y frente a mí, el mundo que puede tocar, probar, oler y observar. Ese es el mundo real, no nuestra opinión del mundo. La opinión viene y va, pero invariablemente de lo que decidamos pensar o creer del mundo, solo hay una realidad: la física. 

-Pero inclusive los sentidos nos engañan…

-¿Disculpe?

-Deme su mano un momento. 

El extraño le tendió la mano en pose dudosa y entonces el hombre tomo su mano agresivamente colocándola sobre la base del banco y con un movimiento rápido de su muñeca, empuñó un lápiz que tenía guardado en su chamarra y lo enterró apenas a unos milímetros de la mano del  hombre.

El extraño, exaltado, reaccionó sorprendido con temor mientras el otro hombre reía en son de victoria pensando haber probado la falsedad de la realidad a través de los sentidos: la vista y el tacto del extraño lo llevaron a ser presa de una reacción de miedo y sorpresa.

Entonces, el extraño tomó el mismo lápiz de la mano del hombre y con una pequeña sonrisa dijo: 

-Espera un momento, olvidas algo…

Con una velocidad impresionante, el extraño sujetó la mano del hombre, la colocó sobre la base del banco y apuñaló su mano con la afilada punta del lápiz.

Un alarido se desprendió desde las entrañas del hombre y toda la gente en su entorno se detuvo horrorizada a contemplar la violenta escena. En ese momento, tras el chillido de aquel hombre, el extraño solo dijo: 

-Eso que estás sintiendo, ¡Eso es lo que es real! el miedo que se manifiesta en tu mente, es el miedo de la realidad…, el miedo que nos hace frenarnos a evaluar tanto nuestros pensamientos y a permanecer absortos en una realidad que no existe, es la estupidez que nos impide vivir…