domingo, 1 de marzo de 2015

Mi Jornada hacia la Vida, Día 711, La falacia en mi relación al Afecto



Me perdono a mi mismo por haberme aceptado y permitido relacionar el afecto con siempre hacer lo que otras personas me dicen o piden que haga, para demostrarles que las aprecio y las quiero, que las valoro; donde entonces el punto de vista/opinión de otras personas se encontraría siempre por encima del mío y a partir de lo cual, empecé a crear ésta idea dentro de mi mente que mi punto de vista no era suficientemente “bueno” como para ser tomado en consideración por otras personas.

Me doy cuenta como a partir de ésta idea, empezaría a creer que había algo mal conmigo, y en el momento que empecé a invalidar mi propia… “existencia y participación” frente a los demás, relacionaría mis comentarios e ideas con la idea de que son “muy estúpidos” porque simplemente son inferiores al de otras personas

Me perdono a mi mismo por no haberme aceptado y permitido valorarme a mi mismo, porque en el momento que lo hacía y empezaba a ver ésta relación dentro de mi mente hacia otras personas, empezaba a tener miedo de “levantarme” porque percibía esto como “ir en contra de los demás”, y en el temor de perder esas relaciones, empecé entonces a creer que no debía cuestionar “el amor que sentía por las personas en mi entorno”

Me perdono a mi mismo por haberme aceptado y permitido tener miedo de perder el amor de las personas de mi entorno, cuando en realidad no es “el amor lo que temía perder” sino ésta relación dentro de mi mente donde yo permanecía sumiso frente a ellos, porque de ésta relación en mi mente, lo que yo obtenía era ésta forma de manipulación y control hacia otras personas

Me doy cuenta que mi temor a dejar ir “el amor” que sentía hacia otras personas, en realidad tenía que ver con el temor a perder “el control” que percibía tener sobre otras personas mediante el chantaje, porque en la relación con mis padres, de hecho operó exactamente de ésta forma, yo me portaría bien, y obtendría algo de ellos, jugaría a la víctima con ellos y me darían algo a cambio, y esa misma relación la empuje hacia mis relaciones, donde operaría exactamente la misma dinámica de control y manipulación con las personas dentro de mi mundo y realidad y relacionaría ese “control” con “amor”

Me perdono a mi mismo por haberme aceptado relacionar el afecto con ser sumiso y obediente a otras personas, lo cual puedo ver que viene de mi relación con mis padres, donde crecí en ésta idea de que si siempre los obedecía y me portaba bien con ellos entonces estaba demostrándoles amor y entonces podía obtener de ellos lo que yo quería y deseaba, lo cual lo he trasladado en mis relaciones a lo largo de toda mi vida sin de hecho poder vivir en forma alguna una relación de iguales con otra persona, una consideración real hacia otros.

Me perdono a mi mismo por haberme aceptado y permitido ser sumiso y obediente con mis compañeros y profesores a lo largo de mi vida, con lo cual puedo ver que en realidad fui yo quien siempre acepto y adopto el lugar de “sumisión” frente a mis compañeros y con ello puedo ver que siempre acepté las agresiones de otras personas porque creía que debía permanecer siempre en tal posición de sumisión, con lo cual de igual forma volvía a colocarme en la posición de la víctima para hacer que otras personas me pusieran atención, como lo hacía con los profesores en la escuela para poder “salvarme de mis responsabilidades en la misma”
Me perdono a mi mismo por haberme aceptado y permitido chantajear a mis profesores y compañeros con esa relación de inferioridad y victimización para poder de igual forma encontrar los medios para manipular y controlar mi entorno dentro de mi mundo y realidad.

Me perdono a mi mismo por haberme aceptado y permitido colocar a las personas por encima de mí para demostrarles amor y cariño, cuando en realidad eso es exactamente lo que cerraba el circulo de la victimización, el adoptar “LIDERES” que siempre me dijeran lo que tenía que hacer y como hacerlo, porque de esa forma, llevaba a cabo el chantaje emocional hacia los demás a lo largo de mi vida o jugar el papel de víctima para hacer que otras personas “me quisieran”. 

Me perdono a mi mismo por haberme aceptado y permitido creer que cuando me comportaba de forma sumisa hacia las personas les estaba demostrando que las valoro o las tomo en consideración, sin ver entonces lo poco práctico que es ésta relación en sí hacia cualquier forma de vida, porque en realidad, al momento de “querer ser amado”, entonces ésta relación no puede ser reciproca porque entonces lo que digo es que estoy esperando que otros sean sumisos y obedientes conmigo, lo cual es como solicitarle al otro que ahora el juegue esa relación de “servilismo” hacia mí y evidentemente nadie quería colocarse en tal posición (a menos de que encontrara un punto de conveniencia o interés dentro del mismo)

Me perdono a mi mismo por no haberme aceptado y permitido valorarme a mi mismo, porque ahora puedo darme cuenta que, de haberlo hecho, habría significado salir de la vida cómoda y dejar mis dependencias y chantajes hacia otras personas tomando responsabilidad por mi mismo

Me doy cuenta que ésta relación existe en muchas personas, muchas y es gracias a éste esquema que de hecho permanecemos deliberadamente ignorantes y sumisos frente al Capitalismo que actualmente está tomando lugar en el mundo, porque en esa relación, lo que hacemos es simplemente culpar a otras personas por nuestra situación y delegamos la responsabilidad a los demás porque somos aparentemente incapaces de poder “considerarnos capaces de resolver la situación del mundo” No, alguien debe hacerlo por nosotros, porque no tenemos los conocimientos, pero hemos preferido creer que no podemos aprender y entender lo que ocurre en el mundo a de hecho intentar realmente hacer algo por nosotros mismos y educarnos y de hecho “creer en nosotros mismos y nuestras capacidades para resolver estos problemas en el mundo”

Continuo en el próximo post