miércoles, 28 de enero de 2015

Mi Jornada hacia la Vida, Día 683, La Barrera del Aprendizaje y la Práctica pt 3

En una ocasión me encontraba con un profesor en la escuela, y estábamos debatiendo sobre "la percepción de la realidad" y algo muy interesante que mi profesor hizo para demostrarme que "los sentidos pueden engañarnos" es que me dijo: "Dame tu mano", y al momento en que se la dí el la sujeto con fuerza, la sujeto sobre la mesa con firmeza y con gran velocidad movió su mano describiendo un arco sobre el aire y sujetando un plumón (el cual no alcancé a distinguir por la velocidad a la cual movió su mano) sujetando el plumón en forma de puñal/daga/cuchillo, y golpeando la punta del plumón sobre la mesa con fuerza justo al lado de mi mano. No necesito decir el shock que realmente me sobrellevó durante éste "pequeño experimento" que mi profesor realizó, lol

La razón por la cual traigo ésta memoria particularmente, es debido a que gracias al proceso que he estado caminando dentro del punto de la "observación o ver físicamente", ahora puedo traer una perspectiva distinta a lo que originalmente fue la conclusión a la cual quería llegar mi profesor en ese momento, la cual es "tus sentidos te engañan y si tus sentidos te engañan no puedes confiar que éstos te indiquen qué o cual es la realidad"

Sin embargo, la verdadera pregunta es: ¿Qué tanto conocemos nuestros sentidos? ¿Qué tanto conocemos realmente de nosotros mismos y nuestro cuerpo? Ahora puedo ver lo mucho que confié en mi mente durante esa experiencia, es decir "que mi mente determinaraes lo mucho que confié en mi mente en ese momento para que determinara la situación... quien yo era en la situación, porque puedo ver, que lo que experimenté e ese momento, fue miedo, pero ¿qué es el miedo? ¿Es el miedo un sentido? O es el resultado de una interpretación que es realizada en la mente a partir de los sentidos? ¿Quién engaña a quien? ¿Los sentidos a la mente o ésta a nosotros mismos?

Como he descrito anteriormente, algo que ocurre en el proceso de observación, es lo mucho que mi mente llega a silenciarse en el momento que realmente pongo atención de cada detalle a mi alrededor, y ésto de un solo sentido... de hecho algo que he empezado a notar, es lo mucho (o en realidad poco) que sé escuchar..., es decir, se oír, pero escuchar, es algo completamente distinto, porque es casi como un "entrar dentro de las dimensiones y procesos de aquello que uno escucha" o como si uno estuviera "realmente llegando a sentir el interior y las aquello que expresa el sonido y pudiera abstraer la situación interna de éste, ya sea persona, animal o cosa".

Tan solo considera ésto: ¿Cuantos sonidos se encuentran realmente involucrados dentro de nuestro día (incluso los más insignificantes e imperceptibles? Pero ¿Qué hacemos en lugar de escuchar? estamos distraídos en nuestra mente, y todo parece normal, como si todos esos sonidos y la presencia de todas las cosas en nuestro entorno fuese realmente la misma todo el tiempo, como si todo "estuviera bajo control".

Tal pareciera que es en el momento que tal control colapsa que empezamos a ver un poco más de la realidad, y es decir, todos hemos experimentado dicha perdida de control en una forma u otra, como cuando termina una relación, dejando ver nuestra verdadera naturaleza una vez que la hipnotizante experiencia del amor se desvanece, o como cuando entramos en una reacción de enojo y perdemos el control dejando ver todo cuanto reprimimos realmente dentro de nosotros mismos, y como nos destruimos a nosotros mismos todos los días, en fin.

Como compartí antes: saber observar es más bien un proceso de "entendimiento/comprensión del mundo/entorno", y una persona que sabe observar sabe por consecuente realizar una descripción precisa del mundo, como al dibujar por ejemplo, donde cada ángulo y detalle puede ser descrito sobre el papel con un trazo que expresa forma, masa, volumen, dimensión, espacio y (particularmente consideraría) que también presencia, porque al momento de plasmar el entendimiento que hemos desarrollado en el papel, resultado de nuestra observación del árbol, expresamos de igual forma (por consecuencia propia de nuestra singular expresión) una forma particularisima de entender el árbol y cómo éste de hecho "nos influencia" (lo cual se ve expresado en la forma que lo describimos)

Es decir, tan solo piensa en ésto, si realmente supiéramos ver ¿La gente se persignaría frente a las imágenes de la Iglesia? Tal pareciera que la gente ve una imagen religiosa en un altar y jura estar viendo a la virgen o a Jesús, y piensan que realmente son "como los pintan"...

Algo similar pasa con el oído, donde al momento de oír, pero no escuchar, tal pareciera que las palabras de otras personas se convierten en un mero ruido que emite la persona, mientras que en nuestra mente escuchamos solo nuestros juicios internos que se reproducen una y otra vez en nuestra mente como si dentro del proceso mismos, nos aferráramos a una suerte de "aislamiento" que creemos es lo que "define nuestra individualidad". Sin embargo, cuando uno se da la oportunidad de realmente escuchar, de "poner atención" a lo que ocurre en el entorno, entonces las palabras dejan de ser solo palabras, y algo de la otra persona llega realmente hasta nosotros, donde en las palabras de la otra persona, podemos sentir a la otra persona, ponernos en sus zapatos, ver a través de sus ojos.

Es interesante que, diariamente "escuchamos una voz en la cabeza", pero esa voz en la cabeza se vuelve algo "normal" y lo externo pareciera ser lo peligroso, lo ajeno, lo extraño, lo separado y juramos que nuestra "individualidad" reside en nosotros mismos por consecuencia de tener ésta voz en la mente que dice "yo soy..." ¿Desde hace cuanto escuchar a las personas se volvió más difícil que escuchar a esa voz de la cabeza?

Hay gente que describe a la mente como "el sexto sentido" o "la cuarta dimensión", sin embargo, ¿por qué ignoramos al resto de los sentidos y confiamos plenamente en uno para que nos diga lo que debemos ser y como debemos serlo?

¿Pueden nuestros sentidos engañarnos? ¿O somos nosotros quienes se engañan a sí mismos creyendo que sabemos ver, escuchar, sentir, probar, oler? Y es necesario cuestionar por defecto lo siguiente:

Si es verdad que estamos recibiendo una cantidad abusiva de imágenes por parte de los medios de comunicación, las cuales por cierto se encuentran alteradas con diversos efectos de computadora para poder hacerlas más llamativas o atractivas, mientras argumentamos que están deliberadamente manipulándonos con éstas para no ver la realidad (y no digo que no exista tal deliberada manipulación) ¿Por qué caemos tan ingenuamente dentro de éstas? ¿Por qué compramos en esas ideas? ¿Por qué seguimos creyendo que lo que se presenta en nuestra mente dentro de todas esas imágenes prefabricadas de nuestra imaginación son reales mientras ignoramos el resto de la realidad?

Entiende: La mente no es malvada, no es "el enemigo a vencer", hay una diferencia importante que debemos entender y es la diferencia entre "pensar" y "tener pensamientos", no podemos confiar solo en éste sentido, la mente es como una máquina que interpreta la realidad, pero pasamos la mayor parte del día preocupados por nuestros pensamientos, sin prestar atención de lo que realmente pasa en el mundo, la mente es un instrumento que ciertamente no hemos aprendido a emplear, porque lo que empiezo a ver es que la razón por la cual, no confiamos en nuestro cuerpo, en nuestros sentidos, es porque en realidad ¡No nos hemos dado a la tarea de desarrollarlos! Y esto demuestra lo mucho que nos hemos separado de lo físico, de nuestro propio cuerpo, de la realidad, y pareciera que siempre necesitamos que la mente nos diga lo que es real, porque aparentemente necesitamos "SENTIRNOS CONVENCIDOS" mediante un desarrollo lógico - abstracto, de una realidad, que de hecho, se limita en una interpretación superlimitada realizada por una sola visión del mundo...

Cada sentido es como una visión del mundo, una forma de abrir las dimensiones y posibilidades de lo que la realidad realmente es (o podría ser), el cerebro es como un gran procesador de los sentidos, y la mente es el resultado de la interpretación de todos esos sentidos, sin embargo ¿qué pasa si desde la escuela pasamos más tiempo "leyendo acerca de las ideas de otras personas, mientras tratamos de entender el mundo a través de las frías páginas de los libros" que realmente poniéndonos allí afuera para conocer el mundo en el cual existimos?



El verdadero secreto en realidad, reside en lograr un equilibrio entre los sentidos y la mente poniendo atención de lo físico en todo momento, donde lo que resulte de nuestra "percepción de la realidad" sea realmente una visión que tenga por referencia "la realidad" y no nuestros juicios, ideas, creencias acerca de ésta.

En aquel momento con mi profesor, puedo ver que no fue que mis sentido "me engañaran", sino que en realidad se puso en evidencia el hecho de que no me he dado la oportunidad de realmente conocer el mundo plenamente a través de éstos, de desarrollar éstos, porque no fue "con mis sentidos con lo que observe, escuché, sentí, probé y respire.... fue con mi mente" ¿Pero que olor, sonido, sensación, sabor o visión puede existir realmente en la mente? Son memorias... recordamos vagamente los olores, los sonidos, las visiones, los sabores, las sensaciones y asumimos que eso es la realidad.

Tan solo piensa en ésto, ¿Cuantas veces la gente se masturba en su vida por ejemplo? Pero pocos pueden realmente describir la experiencia de la masturbación, lo que suelen describir es la experiencia de placer o el movimiento energético de su mente, pero una gran parte de lo que realmente ocurre es verdaderamente ignorado.

Continuo en otro momento