martes, 27 de enero de 2015

Mi Jornada hacia la Vida, Día 681, La Barrera del Aprendizaje y la Práctica pt 3

Todos los días salgo a pasear con Luna por las mañanas, y el trayecto que recorremos es siempre el mismo, sin embargo en estos días he estado llevando a cabo algunos ejercicios durante mi caminata, los cuales han consistido simple y sencillamente de observar con atención a toda la estructura de todas las cosas en el entorno, de modo que trataba de pensarlas como si estuviera analizándolas para hacer un dibujo.

Es interesante que la diferencia entre ver y observar, consiste principalmente del entendimiento mismo de la estructura, donde el simple hecho de ver se encuentra limitado por el prejuicio de la "normalidad, la cotidianidad" mientras que para observar, es necesario detenerse en cada detalle, entender la masa de las cosas, y por tanto "su materia", de modo que observar a un árbol, ya no se encuentra limitado por ver un árbol, sino por entender el árbol, y todo lo que su forma implica.

A veces es como si me encontrara teniendo una conversación con el árbol al ver su grosor, su espesor, su forma, donde ésta de hecho te indica varias cosas acerca de su vida, su crecimiento, y es decir, curiosamente, muchas personas que se dedican a la quiropráctica señala mucho de ésto en relación con la espalda, en términos de lo mucho que la espalda puede decir acerca de la vida de una persona, desde como ha vivido y crecido, hasta como se han desarrollado o se desarrollaran sus problemas en la vejez.

Lo mismo, lo veo en los arboles, donde si te acercas lo suficiente a ellos, puedes de igual forma encontrar éstos pequeños ecosistemas de animales diminutos que viven en ellos, que dependen de ellos, y así como éstos animales más pequeños, existen otros más grandes que dependen de ellos y así sucesivamente, cosa que en realidad no pareciera ser muy bien comprendida por las industrias que realizan sobredeforestación, porque es decir, no solo están talando arboles, sino que están arrancando todo un ecosistema, y con éste desequilibrando a cientos de animales, sin embargo eso será un punto para otro blog.

Lo que he estado realizando en éstos días es dibujar, simplemente dibujar, lo cual he encontrado como una herramienta super eficiente para traerse de vuelta a lo físico, por qué? por que dibujar no consiste tanto del acto de sostener el lápiz y desplazar el grafito sobre la hoja, como lo es de observar todo el entorno y poner absoluta atención de lo que se está dibujando.

Uno solo puede "dibujar de la mente" si se ha comprendido completamente aquello que se pretende dibujar, y algo que particularmente me parece verdaderamente fascinante, es lo mucho que como seres humanos nos cuesta dibujar a otros seres humanos, de hecho, dicen que la persona que domina la figura humana es una persona que esencialmente "sabe dibujar"...

lo cual me lleva a pensar ¿Cuan poco comprendemos a otros seres humanos? ¿Cuan poco nos comprendemos a nosotros mismos? ¿Cuanto es lo que nos vemos en el espejo con prejuicios, pero sin poder ver nuestra verdadera eseidad en y como lo físico? ¿Por qué es tan difícil dibujar? o ¿es acaso que lo que en realidad se nos dificulta es observar?

Continuo en el próximo post