viernes, 23 de enero de 2015

Mi Jornada hacia la Vida, Día 678, Mi Camino fuera de las drogas pt2

Si doy una sincera mirada a mi proceso, todo lo que en realidad tuvo que pasar para detener mi participación en el consumo de mariguana específicamente, fue que tuve que dejar de buscar razones para seguir fumando y de igual forma dejar de dar excusas de por qué aparentemente no era capaz de parar, y desafortunadamente eso solo vino con las consecuencias.

Y en ello, tuve que comprender... mejor dicho reconocer que no es que "no fuera capaz" de parar mi participación en el consumo de mariguana, es simplemente que "no quería parar", y lo mismo pasa en realidad con cualquier otro tipo de substancia o droga o llámala como quieras. Podríamos decir también que el amor y las relaciones son otro tipo de droga, y es decir, todos hemos pasado por ese tipo de relaciones asfixiantes en las cuales creamos tal dependencia hacia otra persona, donde ésta se convierte en nuestra mente en una suerte de droga.

Sabemos que la relación es en sí misma abusiva, sabemos que no hay ya colaboración por ambas partes o iniciativa a mejorar la situación de la relación misma, sabemos que el sexo es lo único que como "el pegamento" solo mantiene unida a la pareja pero no va más allá de eso, y sin embargo no queremos detener esa relación, porque (atención a éste punto) "no sabemos como existir sin dicha experiencia".

Y exactamente lo mismo pasaba en mi relación a la mariguana, es decir ¿cuantos pensamientos cruzaron mi mente encontrándome en dicho estado "alterado de consciencia". Las drogas me hacían sentirme muy relajado, muy "seguro de mi mismo", y en ello tal pareciera que la clase de pensamientos y naturaleza de los mismos empiezan a cambiar a medida que nuestra relación con las drogas se arraiga y prolonga dentro de dichos pensamientos.

En esos momentos donde fumaba mariguana, mis pensamientos parecerían "con tanto sentido, tanta razón"  que evidentemente, en el momento que dejaría de pensar esos pensamientos me sentiría incomodo nuevamente con la situación, y es interesante que, en realidad esa "seguridad y tranquilidad" de la cual me sentía provisto dentro de dicha experiencia se volvería "tan adictiva" que es decir, podría esencialmente decir que jamás fui adicto a la mariguana per se, sino a la sensación de "seguridad y tranquilidad".

Ahora, lo curioso con relación a ésta experiencia de "seguridad y tranquilidad", es que en el momento que dejaría de fumar, nuevamente me sentiría "incomodo, inseguro, preocupado, triste, etc." y el problema está en que, cualquier situación se volvería incomoda si no tenía un poco de mariguana, (lo cual es fascinante si uno lo mira de cerca porque, en lugar de entender que era yo quien se sentía incomodo, culparía a la situación, el escenario, las personas en mi mundo y no vería que en realidad, era yo quien estaba sintiéndose incomodo y por consecuente generando dicha incomodidad dentro de y a través de mis pensamientos)

Es por ésto que la escritura se volvió un punto tan eficiente para dejar de participar en las drogas, porque vería de cerca, qué me hacía sentirme incomodo con otras personas y en que momento surgirían dichas reacciones, y curiosamente, a medida que recobraba la capacidad de tranquilizarme a mi mismo dentro de tal o cual situación, podría de hecho sentir "menos necesidad" de algo externo que me hiciese sentir "cómodo en el momento o que hiciera más amena la situación"

Y ciertamente, lo mismo podría decirse de las relaciones y nuestra adicción a las mismas, ¿qué nos hace sentir cómodos dentro de la relación? ¿Qué tememos dejar ir de la misma? ¿Qué pensamos que podríamos perder si ya no estuviéramos al lado de tal o cual persona? Particularmente en éste contexto, encontré que mi más prominente punto, era que me sentía seguro con esa persona, me sentía protegido... y digo protegido porque, esta persona a quien no podía dejar ir de mi mente tendría tal seguridad y confianza en si misma, tal dirección y estabilidad, que quería imitar y seguir tal seguridad, tal confianza... aunque es de igual forma el mismo punto, nuevamente sería una proyección en separación de mi de algo externo que "necesito" en lugar de Confiar en mi mismo, desarrollar Seguridad en mi mismo, Asertividad, Valor, llámalo como quieras, el punto es que, las drogas en sí, existen como una excusa y justificación para por qué nosotros no estamos haciendo algo en nuestra propia vida por nosotros mismos para cambiar nuestros temores por virtudes, por decirlo de alguna manera.

Continuo en el próximo post