lunes, 19 de enero de 2015

Mi Jornada hacia la Vida, Día 675, ¿De qué se trata vivir? pt2

Continuo sobre el punto compartido en el post anterior:

 http://gabrielacevesprocess.blogspot.com/2015/01/mi-jornada-hacia-la-vida-dia-674-de-que.html

Cada ser humano tiene la inherente capacidad de aprender, y nuestra naturaleza es por defecto la del aprendizaje, de modo que cuando culpamos a las personas por "la condición del mundo", el argumento simplemente pretende defender el discurso de "la naturaleza humana" como ésta limitada existencia en el egoísmo y la avaricia, ¿pero es acaso que no podemos aprender otra forma de vivir? ¿Qué son las personas sino una situación en nuestro mundo? La gente presenta eso, situaciones, y en la medida que tomamos y enfrentamos esas situaciones como el reto que nos plantean, y esas situaciones nos muestran quienes somos dentro de éste mundo, dentro de ésta realidad, y es solo en la medida que empezamos a enfrentarnos a nosotros mismos y entender que no son ellos sino nosotros quienes hemos creado éste mundo (nuestro mundo) de la forma en que lo vivimos, es como nosotros empezamos a ver quienes somos realmente más allá de la situación por la cual preferimos culpar a otros en lugar de tomar responsabilidad de nuestros actos, nuestras palabras, y nuestras acciones.

Curiosamente, (e insisto) ante más vemos de nosotros mismos, más vemos y entendemos del mundo que nos rodea, dándonos ésto la oportunidad de tomar un reto más grande, porque nuestra vida se expande en y como ésta visión que ahora tenemos de nosotros mismos al ser honestos con nosotros mismos y por consecuente del mundo en el que existimos, expandiendo de igual forma nuestro entendimiento para poder enfrentar retos más grandes dentro de y como el mundo, en sus múltiples y complejas relaciones entre sistemas, economías, políticas, visiones, etc.

Somos seres humanos, y al haber establecido éste sistema en la forma en que actualmente existe, podríamos decir que el sistema existe en y como el reflejo de quienes somos y lo que somos en nuestra mente, por consecuente, entender lo que pasa adentro, es entender lo que pasa afuera.

La cuestión aquí no es intentar o pretender algo, sino simplemente hacer lo que podemos, y asegurarnos de que lo que hagamos sea lo mejor que podemos hacer en todo momento, porque es solo de ésta forma que la situación se vuelve un aprendizaje, y no la justificación que nos proveé de la salida fácil para la cual simplemente nos llevamos a pensar que el problema está allá afuera y que es imposible resolverlo, y es decir, desde luego ¿Cómo vamos a resolverlo si primero no entendemos el conflicto en nosotros? Porque el mundo que vemos allí afuera, es en realidad solo el mundo que estamos viendo en nuestro interior, y a veces estos sentimientos de impotencia con relación a nuestras propias experiencias pueden parecer demasiado grandes, demasiado abrumadoras.

No obstante tampoco podemos pretender resolver un problema que nos concierne a todos como humanidad, y al ver que estamos haciendo nuestra parte por un cambio que sea lo mejor para todos, podemos entender y descubrir como ésta humanidad puede cambiarse a si misma para ser la mejor versión de sí misma en todo momento. Y a ésto entender que ninguna experiencia de paz mental nos libra de la responsabilidad que cada uno tiene, porque por lo general tendemos a pensar que "haciendo nuestra parte" (y a muchos les gusta pensar que lo hacen dando limosnas en las calles o en agencias de caridad sin entender un carajo como dichas agencias solo llevan tales recaudaciones de vuelta al gobierno y al final el ciclo se alimenta una y otra vez) podemos evadir el resto del problema en el mundo.

Es lo mismo a ver un incendio consumiendo un bosque y pensar que porque lanzamos un balde de agua al aire, podemos irnos a descansar en la comodidad de nuestros hogares esperando que el incendio se detenga por si mismo. El problema sigue, y estará aquí hasta que apaguemos ese incendio.