viernes, 26 de diciembre de 2014

Mi Jornada hacia la Vida, Día 663, Aprendiendo a Tatuar pt 2



El día de hoy tuve otra sesión de practica dentro del estudio, y es decir, a pesar de que había estado practicando en mi casa, la verdad es que me encontraba bastante... nervioso de realizar ésta práctica.

El maestro me ha indicado que me tiembla demasiado la mano, y es decir, este punto ha sido bastante interesante en términos de también ver "cómo es que dibujo", donde en el momento que me hizo ese comentario, pude notar lo descuidado que soy al dibujar, precisamente porque dentro de mi mente tengo ese pensamiento de "bueno, no importa si me equivoco, al fin y al cabo puedo hacer otro dibujo y puedo borrar si me equivoco". Y dentro de las prácticas que he estado realizando en mi casa, hablando aquí específicamente del dibujo, puedo ver lo mucho que me he enfocado mas en hacer una cantidad que en hacer calidad dentro de los dibujos que he realizado últimamente, porque, es decir, al final de cuenta dentro de mi mente pensaba "da igual, es solo una práctica, no es algo que vaya a estar mostrándole a otras personas y mucho menos a venderlo"

Es decir, evidentemente dibujar no se compara en lo absoluto con tatuar, a pesar de que siguen principios básicos en términos de por ejemplo, realizar un degradado para sombras y color, la linea específicamente debe de ser precisa, casi absolutamente perfecta, no es algo donde puedas darte el lujo de pensar "No importa si me equivoco, puedo corregirlo", y es por éste pensamiento... esta mediocridad dentro de mi mente de "no ser cuidadoso e impecable con cada uno de mis trabajos a pesar de si es o no una practica" que puedo ver que cuando me enfrento a una situación donde verdaderamente no puedo darme ese lujo de borrar y corregir, que empiezo a experimentar nervios y estres.

De hecho fascinantemente, uno de los consejos en los cuales siempre insiste el maestro es en el hecho de que necesito respirar, y dominar la respiración para poder calmarme, estando lo más relajado posible para poder tener la mayor precisión posible, y es decir, en efecto ha funcionado, puedo notar como al momento de respirar, tengo de hecho más control sobre la máquina a pesar de la vibración de ésta y puedo hacer lineas más derechas y firmes, y es decir, aún cuando éstas aún no son perfectas, han mejorado (a mi parecer) considerablemente a diferencia de lo que fue mi pulso en las primeras sesiones.

En realidad he encontrado en el dibujo y el tatuaje un gran apoyo para empujarme a mi mismo a insistir sobre el arte de "perfeccionarse a uno mismo", tan solo en éste aspecto de y como el respiro, puedo ver un gran apoyo para mi proceso, en términos de aprender a "relajarme" y siempre estar atento dentro de mi trabajo, en las cosas que hago. Porque un punto importante que he llegado a comprender dentro del dibujo, el tatuaje, la pintura, o cualquier otra actividad, es que si mi atención no se encuentra 100% en el momento, en aquello que me encuentro haciendo, es entonces donde empiezo a cometer múltiples errores, y es un punto realmente fascinante porque, en realidad en todo éste proceso, una de las cuestiones principales que he tenido que realizar es aprender a observar detenidamente aquello que dibujo y tatuo, porque en realidad la acción de "observar" es entonces mucho más física que mental.

El proceso de poner atención se vuelve un gran esfuerzo de mi parte donde tengo que estar completamente atento en ese momento, y en esos momentos no puedo poner atención a ningún pensamiento, u otra cosa que no sea lo que estoy realizando en el momento.

Por lo tanto, aprovecharé la oportunidad que me está dando el dibujar y el tatuar para poder realmente empujarme a mi mismo a desarrollar la atención dentro de mi mismo en y cuando esté realizando éstas.

Continuo con la aplicación de perdón sobre éstos puntos en el próximo post