martes, 11 de noviembre de 2014

Mi Jornada hacia la Vida, Día 607, Dar mi vida por otros pt3

 Algo interesante que se menciona dentro de la entrevista que añadí sugerida en el post del día de ayer (Aquí el link: http://gabrielacevesprocess.blogspot.com/2014/11/mi-jornada-hacia-la-vida-dia-606-dar-la.html), es que en realidad son pocos los hombres que saben decir, en qué momento llegó esa "consciencia" respecto de la transición de convertirse en hombre, es decir, del niño que se convierte en hombre, y es interesante porque, parte de esa "necesidad de probar que somos hombres" deviene en realizar todas éstas acciones que se definen como varoniles..., entre ellas curiosamente se encontraba pelear con otros niños; personalmente siempre me dio mucho miedo pelear, entrar en riña con otro niño, tenía miedo de ser lastimado y tenía miedo de verme como alguien débil frente a los demás, aunque en realidad por el solo hecho de no pelear ya quedaba en realidad como alguien débil frente a los demás.

El origen de éstas ideas no me es ajeno, había muchas películas y libros que retrataban el ideal de lo que ser un hombre significa, y en realidad no me sentía como uno..., en términos de que era una suerte de "ideal" que tenía que ser alcanzado, ahora, con ésto no estoy diciendo que sea homosexual/gay o algo por el estilo, no, me refiero al hecho de que, aquellos ideales sobre la hombría y la masculinidad..., me resultaban extraños, ajenos a lo que en realidad sentía, en mi asombro por la naturaleza y los animales, mientras que tal parecía que ser un hombre, implicaba mostrarse indiferente a aquello que nos rodea.

Recuerdo una ocasión en la cual estaba en unos cursos de verano con algunos de mis compañeros de la escuela, y yo estaba jugando con los insectos, si mal no recuerdo eran algunas hormigas, y entonces llegó éste niño que empezó a pisarlas deliberadamente, recuerdo que le grite y lloré, no quería que las pisara, sin embargo por eso y cosas similares a esas, empecé a ser "débil" frente a los demás.

¿Qué pasaría si por un día dejáramos de pelear los unos contra los otros solo para demostrar que somos fuertes o valientes o mejores o superiores a otros? ¿No pararían las guerras, la indiferencia, el miedo? ¿Qué pasaría si matar a un hombre en el otro lado del mundo dejara de ser un símbolo de valor y hombría?

Si observas a la naturaleza, es decir, en efecto los animales se devoran los unos a los otros, sin embargo, ¿podría alguien decir que se sienten más valientes o más cobardes por hacerlo cuando lo que en realidad están haciendo es simple y sencillamente procurarse el alimento que les permite sobrevivir? ¿Por qué vemos fuerza en el depredador que captura a la presa y no balance? es decir, algo que uno puede ver es que, la naturaleza jamás acepta demasiado de una cosa en la existencia, debe haber un equilibrio, debe existir un balance..., el ser humano en cambio, lucha por una posición por encima del resto de los animales, así lo hizo durante toda su existencia, y mira donde estamos ahora...devastando y desequilibrando por completo el delicado balance de cada ecosistema en éste mundo.

¿Qué pasaría si la ley del más fuerte no existe en la naturaleza, sino en la simbología que el ser humano ha querido relacionar a éstos actos, y como entonces los ha justificado para poder buscar sus propios intereses personales? Una nota un tanto poética si se quiere, es el hecho de que el ser humano es ahora cazado por las criaturas más pequeñas conocidas en la existencia..., así es, el crecimiento y desarrollo de las enfermedades en éste mundo no son coincidencia, son los microorganismos que han existido en éste mundo mucho antes que nosotros, y podría pensar que es la respuesta del planeta ante el abuso que como humanidad estamos realizando día con día, es como si la Tierra dijera: "hey, no olvides el balance", en fin...

Últimamente Luna (mi perrita) ya no se acerca conmigo, y me hace preguntarme ¿sabes?, si realmente valió la pena..., si ¿valió la pena sacrificar tanto de mí por una imagen? para convertirme en un hombre..., muchas veces pienso que he perdido tanto, tanto potencial..., creo que uno de mis más grandes anhelos fue siempre el poder hablar con los animales, especialmente los insectos, comunicarme con ellos, ¿Por qué? Por qué me fascinan.

Continuo en el próximo post