martes, 4 de noviembre de 2014

Mi Jornada hacia la Vida, Día 600, Escuchar a las personas

A lo largo de mi vida, siempre he opuesto mucha resistencia a escuchar cualquier consejo y sugerencia realizado por mi Madre, sobretodo cuando se trata de consejos acerca de mis hábitos. El otro día le dije a mi madre que no quería discutir con ella porque estaba muy ocupado, y ella insistió en que la escuchara por un momento, así que, ciertamente de mala gana, me senté a la mesa con ella y empecé a escucharla, y ella me contó la siguiente historia:

"Este era un leñador que se encontraba talando arboles como siempre lo había hecho, los preparaba con su hacha en pequeños leños; un día a este leñador se le terminó el filo del hacha, sin embargo, estaba tan apresurado por cortar los arboles que decidió no detenerse a afilar su hacha por sentir que perdería tiempo.

Con éste pensamiento continuó su labor, sin embargo, talar un arbol se volvería el doble de difícil que en las primeras ocasiones, y si derribar y preparar un árbol le llevaría alrededor de 1 día, pues ahora le llevaría 3 días, porque su hacha no podía penetrar en la madera tan bien como antes.

Un hombre que pasaba, noto que su hacha no estaba afilada, y empezó a insistir al leñador que afilara su hacha para de ésta forma facilitarse a si mismo la tarea a lo cual el leñador respondería necio que no tenía tiempo para hacerlo, pero el hombre insistiría en que midiera la cantidad de tiempo que estaba perdiendo en relación con el tiempo que le llevaría la simple y sencilla tarea de afilar su hacha.

Entonces el leñador se daría a la tarea de afilar su hacha, y ésta no solo sería más sencilla sino incluso mejor y más gozosa."

En ese momento que me dí la oportunidad de escuchar a mi madre, pude darme cuenta de como por mucho tiempo he pensado que no hay nada que pueda realmente obtener de mi familia, y en esto por supuesto deviene otro pensamiento bastante "peligroso" por así decirlo, que es el hecho de "valorar a las personas en términos de la utilidad que encontramos o relacionamos a ellos", es decir dentro de ésta lógica, en realidad puedo ver como he llegado a aceptar la idea de que aquellas personas de las cuales yo no pueda obtener algo para satisfacer mis intereses personales son inútiles y por consecuencia "desechables", como diciendo: "no sirves"

Me perdono a mi mismo por no haberme permitido y aceptado escuchar a las personas, donde en realidad, en lugar de poner atención a sus palabras y poner atención a mis propias palabras, he escuchado más a mi mente dentro de los pensamientos y las experiencias energéticas emocionales, lejos de realmente darme cuenta que, la única razón por la cual me he cerrado a la mente es para poder alimentar mi propia adicción a las experiencias energéticas, porque puedo ver como, al no escuchar a los demás, es como si le diera la pauta a mi mente para no tener en lo absoluto otras consideraciones acerca de lo que realmente podría cambiar y detener los patrones de abuso, porque eso implicaría dejar aquello que ha sido o constituido el detonante mismo de la experiencia energética

Me comprometo conmigo mismo a poner atención a las palabras de las personas y poner atención a mis propias palabras, para en ello, encontrar y considerar alternativas y soluciones a los problemas en mi mundo y realidad para poder para el abuso dentro del mismo, y cambiar mi relación a éste del abuso a la honestidad conmigo mismo