viernes, 17 de octubre de 2014

Mi Jornada hacia la Vida, Día 587, Pedir disculpas no basta

Decidí pedirle a mi madre una disculpa, y pedirle que en lugar de que acomode mis cosas, que me enseñe a tener orden en mis cosas, sin embargo, seguía molesta por nuestra discusión, y puedo darme cuenta de que, pedir disculpas en realidad no basta para corregir la discusión en si misma, e invariablemente de la discusión, el problema no reside en las palabras que use o no use, sino en mis acciones, por lo tanto la única forma en la cual voy a poder enmendar mi error, será de hecho corrigiendo mis hábitos y actitud primero, porque solo en ello, al vivir auténticamente el perdón a uno mismo, me doy la oportunidad de probarme a mi mismo que mis palabras son reales, y solo en ello podré corregir el conflicto en casa con mi familia.

Me perdono a mi mismo por haberme permitido y aceptado pedirle disculpas a mi madre, esperando que "las disculpas resuelvan el conflicto y todo esté aparentemente bien de nuevo", en lugar de ver que obviamente las cosas no estarán bien hasta que de hecho pueda garantizar que verdaderamente he vivido el entendimiento de éste punto de conflicto, y la única forma de hacer eso, es haciendo de mi proceso de desarrollar orden dentro de mi mismo real, lo cual solo puede ser hecho a su vez a través de la aplicación práctica y el cambio; solo de esa forma el perdón se vuelve algo real, y solo entonces puedo probarme a mi mismo que mi compromiso y perdón a uno mismo son reales

Me perdono a mi mismo por no haberme permitido y aceptado darme cuenta que esperar ser perdonado sin antes probarme a mi mismo que puedo cambiar y de hecho haber realizado ese cambio, es solo una forma de buscar "indulgencias a mi abuso" lo cual deja una puerta para volver a realizar el mismo abuso

Me comprometo a realizar el proceso de cambio primero dentro de mi mismo desarrollando orden dentro de mi día a día, para en ello poder vivir el perdón y hacer del perdón algo real, y en ello poder tal vez ser perdonado

Me comprometo a no volver a pedir disculpas, sino a perdonarme a mi mismo y corregirme dentro del perdón a uno mismo y de la aplicación práctica del entendimiento traído a través del perdón a uno mismo, porque solo de esa forma demuestro verdadero interés y compromiso por cambiar y parar el conflicto de forma real, lo cual hace del perdón en si mismo algo real, algo autentico, con lo cual puedo entonces tal vez, ser perdonado...