miércoles, 29 de octubre de 2014

Mi Jornada hacia la Vida, Día 597, El secreto de la disciplina

Entre las cosas que también me he visto postergando últimamente ha sido el hacer ejercicio periódicamente, y hay algo verdaderamente interesante que he notado dentro de éste punto: "Si hay algo del itinerario que empiezo a postergar, eventualmente todo empieza a ser postergado en cierta medida".

He encontrado de hecho que el ejercicio en su gran mayoría de las veces se convierte en un gran apoyo para empujar a través de las resistencias, ¿por qué? porque es esencialmente empujar a través del miedo al dolor, empujar a través de la flojera, la pereza y el tedio para realizar aquello que verdaderamente puede resultar benéfico no solo para el cuerpo, sino para el propio proceso, ¿por qué? porque el ejercicio ayuda a liberar el estres del cuerpo al liberar toda la energía acumulada de la mente en el movimiento del cuerpo, donde mover el cuerpo se convierte en la forma de mover esa energía.

La Disciplina viene en realidad con el como "nos empujamos a nosotros mismos a través de esos puntos que resistimos enfrentar" como la determinación propia de movernos desde el punto A hasta el punto B, moviéndonos a través de las mismas resistencias que encontramos desde el punto A hasta el punto B. Y es por eso que el ejercicio puede entonces resultar de apoyo en ese sentido, porque si haces a un lado el punto de partida de alimentar una imagen, o satisfacer una idea de ti mismo y te mueves para realmente realizarlo dentro de y como la disciplina misma, entonces el ejercicio puede realmente convertirse en ese punto de apoyo que necesitamos para poder movernos a nosotros mismos

Me perdono a mi mismo por haberme permitido y aceptado postergar el ejercicio dentro de la zona de comfort de decir, "no quiero hacer ésto el día de hoy, no quiero sudar ni hacer ese movimiento o esfuerzo y de hecho empujarme a través de las resistencias, donde de hecho al dejarlo pasar y esencialmente postergarlo, se convierte entonces en un punto del cual la mente de igual forma puede aferrarse para alimentar las resistencias a otros puntos ¡como escribir todos los días por ejemplo!

Me perdono a mi mismo por haberme permitido y aceptado alimentar las resistencias dentro de mi mente a hacer ejercicio, sin ver como en ello alimento las mismas resistencia hacia el resto de mis actividades, por lo tanto

Me comprometo a realizar ejercicio todos los días, para asistirme y apoyarme a mi mismo en el desarrollo de la disciplina diaria para poder cumplir con el resto de mis actividades

Continuo