sábado, 20 de septiembre de 2014

Mi Jornada hacia la Vida, Día 560, La esencia de la postergación

He notado algo...interesante con relación a la postergación, y es el hecho de que ésta depende en si misma de la ansiedad y el nerviosismo, es decir, la postergación es en realidad consecuencia de la ansiedad; y es interesante porque, con relación al punto que he estado compartiendo en días anteriores, al buscar la aprobación o el reconocimiento de mis profesores y mis compañeros, vienen éstas experiencias energéticas a mi mente, en las cuales, empiezan a activarse toda clase de cosas, experiencias positivas y negativas, y entonces una vez que en mi mente les he dado atención a éstas, lo que ocurre es que no puedo enfocarme en mi trabajo, y es decir, irónicamente, el deseo mismo de "querer llamar la atención u obtener el reconocimiento y aceptación de mis profesores y mis compañeros es la limitante misma que me impide el poder enfocarme del todo en el trabajo que requiero realizar, trayendo por consecuencia un trabajo ciertamente...deficiente.

Me perdono a mi mismo por haberme permitido y aceptado que en el momento que experimento ansiedad, voy en la postergación como una forma de evadir "no el trabajo, sino la experiencia misma", a ésto me doy cuenta de que la ansiedad se origina, como la consecuencia de tener toda esta acumulación de cargas energéticas y pensamientos a los cuales no estoy dando dirección, y que en el momento que quiero concentrarme y dedicarme a hacer algo, no puedo porque no he lidiado con éstas experiencias energéticas con las cuales me veo a mi mismo esencialmente "distrayéndome y por consecuencia postergando", así que, me doy cuenta que en realidad la forma en que puedo traer la atención de vuelta a mi trabajo en el momento de experimentar ansiedad, es enfrentando las experiencias energéticas que están originando éstas distracciones, para que entonces pueda "despertar de éstas" y volver al trabajo.

Me comprometo a enfocarme en mi trabajo y a no permitirme distraerme con ninguna experiencia energética, redirigiendo éstas en el momento con el perdón a uno mismo y aplicaciones necesarias a fin de llevar mi atención de vuelta al trabajo

Me perdono a mi mismo por no haberme permitido y aceptado darme cuenta que al no lidiar con las experiencias que surgen en el momento, éstas empiezan a acumularse, resultando en resistencia que entonces surge en los momentos donde realmente requiero concentrarme para trabajar por ejemplo, y lo que puedo ver a todo ésto es que, a cada experiencia que me veo evadiendo, esencialmente ésta se apila sobre la anterior, y la siguiente sobre la siguiente y así sucesivamente, hasta el punto en el que llega un momento en el que esencialmente veo todo como "demasiado grande" y me veo desanimado e incluso deprimido, porque me veo como "no queriendo hacer o enfrentar nada en lo absoluto", y dentro de ésta resistencia empiezo a moverme entonces a la polaridad en la cual solo quiero "divertirme y pasarla bien, buscar relaciones o tener sexo..."

Me doy cuenta que la mente no toma descansos, jamás se detiene, y cuando yo doy permiso a que la mente  acumule toda ésta energía sin de hecho dirigirla, ésta simplemente continua y continua y continua acumulando experiencias, porque es para eso para lo cual ha sido programada, y dentro de lo cual veo que, en realidad ésto "no es personal por parte de la mente", es en realidad que ésta ha sido programada de ésta manera para hacer ésto y para repetir ésta acción una y otra y otra vez, lo cual a su vez abre una ventana de oportunidad verdaderamente fascinante, y es el hecho mismo de ver que la mente es "reprogramable", sin embargo para que ésta "reprogramación" pueda tomar lugar, yo tengo que hacer un movimiento deliberado hacia aquello a lo cual pretendo reprogramar la mente.

Me comprometo a dirigir toda experiencia que surja dentro de mi mente en el momento, para que de ésta forma me empuje de forma constante en ésta acción deliberada para reprogramar mi mente y en ello, hacer de ésta una herramienta útil para traer un mundo que sea realmente lo que es mejor para todos

Me perdono a mi mismo por haberme permitido y aceptado creer que soy prisionero de la mente, sin embargo, me doy cuenta de que ésta prisión no podría haber tomado lugar de no haber sido por mi deliberada participación dentro de éstas experiencias energéticas, por lo cual, es como si, es decir, si tratas de imaginar la mente como una celda, en realidad sería algo como una habitación...cómoda...muy cómoda, donde tengo todo el entretenimiento, toda la energía, y en esa habitación hay una puerta, que de hecho está abierta, y me veo en realidad libre de cruzar esa puerta en cualquier momento, sin embargo, es en el miedo a dejar todas éstas experiencias positivas que soy yo quien permanece allí, dentro de esa habitación, encerrado y a la vez libre...sin embargo, es interesante porque, libertad...solo hay una..., y digo ésto porque tal pareciera que uno puede, "tener la libertad de hacer muchas cosas dentro de la habitación, entre ellas, el decidir permanecer en ésta, pero la realidad es que, solo hay una puerta, solo una...fuera de la habitación..."

Me perdono a mi mismo por no haberme permitido y aceptado darme cuenta que soy yo quien decide liberarse o permanecer sumiso frente a la ansiedad, el miedo, el amor, la felicidad y todas aquellas experiencias a las cuales he creado ésta adicción, la adicción siendo "la vida fácil", a la cual la gran mayoría de las personas en éste mundo permanece sumiso, dependiente, adicto..., todo trayendo como consecuencia la actual condición del mundo, y por lo cual, éste seguirá siendo como es a menos de que todos nos levantemos, lo cual significa...nadie será libre hasta que todos seamos libres, y liberarme de ésta experiencia es por lo tanto, un paso en responsabilidad por mi mismo a realmente cambiar el mundo, resultando éste proceso de perdonarme a mi mismo en el autentico "activismo" que traerá el cambio a éste mundo

Me comprometo conmigo mismo a que en el momento que me vea experimentando ansiedad, nerviosismo, miedo, amor etc., respiro y me empujo fuera de esas experiencias para concentrarme en aquello que requiere mi atención en éste momento, la vida misma, lo cual hago entonces como un verdadero paso hacia la libertad, tanto propia como de los demás, porque en donde yo me libero a mi mismo, puedo compartir el proceso que he caminado con otros y así ayudarlos a que ellos mismos se conviertan en su puerta, para caminar fuera de las limitaciones de la mente hacia la libertad de la vida dentro de y como la responsabilidad