jueves, 4 de septiembre de 2014

Mi Jornada hacia la Vida, Día 543, El Destino de la Vida, (Principio no. 21)



21. Somos el cambio que hemos estado esperando tanto en nosotros mismos como en este mundo: por tanto me comprometo a dedicarme a mí mismo, a mi vida para que así cada uno como todos nos demos cuenta de esto, ya que nada va a cambiar si nosotros no cambiamos en lo que somos por dentro y por fuera‏.

Antes de continuar con este post, por favor ve éste video:

Lo importante y valioso que soy:
https://www.youtube.com/watch?v=GwaoD294_kE

En mi vida jamás había vivido autentica disciplina, es decir, tenía una "idea" de lo que es la disciplina, y creía "saber" lo que es la disciplina, en términos de seguir una rutina, acatar instrucciones, ser obediente y portarme "bien", sin embargo, nada de lo que viví a lo largo de mi vida que haya creído ser "disciplina", lo fue realmente, porque no existió entendimiento y comprensión sustancial sobre lo que la disciplina realmente implica en forma práctica y real.

Ahora, la pregunta es: ¿Cómo llegué a entender la disciplina y que implica prácticamente en el proceso personal de uno? Al llegar a mi proceso, aún tenía diversas creencias relacionadas a "la energía", es decir, creía que, el orden del mundo estaba regida por la energía, pero desde la noción de que ésta actúa de forma externa e influencia nuestras acciones en alguna forma. De hecho cuando era niño solía creer en Dios y en "la fuerza" de éste ser influenciando la vida, las situaciones y condiciones de la vida de cada ser humano. Y más importante aún dentro de todo ésto, lo que éstas creencias mantenían de forma implícita en su aceptación misma, lo cual es "la idea de que, por el hecho mismo de que todas mis acciones están determinadas o que el resultado de las mismas es determinado por un ser superior cuya voluntad no es posible entender, eso significa el propósito mismo de mi existencia se encuentra ya determinado, grabado en piedra como dicen...."

Y al inicio de mi proceso, aún cuando creía ya haber trascendido la "idea o noción de un Dios dentro de mi mente" con la ayuda de diversas personas a lo largo de mi vida que me enseñaron los engaños y mentiras de la religión, la manipulación empleada a través de sus imágenes y sus palabras; aún encontraría hábitos remanentes profundamente amalgamados dentro de ésta noción misma de "esperar a que algo pase", "esperar a que el orden de los eventos tome lugar de tal suerte que, yo pueda ver el camino de mi vida trazado frente a mi y solo tenga que esencialmente seguirlo".

En realidad la situación resultó ser un poco más compleja que eso, lol, y de igual forma, resultó en realidad ser mucho más simple de lo que imaginé que sería, porque al final todo se redujo al simple hecho de que, llegaría un momento que vería tantas consecuencias en mi vida, que no tuve elección más que ver el más obvio y simple sentido común en la más cruda honestidad conmigo mismo, y reconocer que "yo soy el responsable de éstas consecuencias", y es decir, eso realmente no fue fácil, porque toda una lucha tomó lugar dentro de mi mismo para poder llegar a aceptar éste hecho, así que me hice a la área de comprobar una cosa por mi mismo: ¿Podía o no cambiar el orden de los eventos, simplemente cambiando yo? La respuesta fue bastante evidente, y a la vez, no lo fue, porque las reacciones de algunas personas en mi mundo y realidad, no siempre serían "las mejores ante mis decisiones", sin embargo, es allí donde tendría que ver por mi mismo donde inicia mi responsabilidad y qué consecuencias quiero para mi mismo.

No puedo determinar el resultado en la vida de otros porque no depende de mi realmente, pero puedo de hecho determinar mi resultado, y esa fue mi respuesta a mi propia pregunta.

Todo ésto me llevó a ver ahora un poco más a detalle éstos hábitos dentro de mi día a día, cada detalle de éstos, y me daria cuenta de que, había mucho que en realidad desconsideraba dentro de mi día a día, MUCHO..., y poco a poco, empecé a caminar fuera de estos hábitos empezando por las cosas más básicas, como "empezar a lavar mi ropa, preparar mi comida y lavar mis trastes, atender a los perros, atender la escuela", es decir, todas éstas cuestiones más esenciales y más básicas que pensaría "tan difíciles y pesadas", sin embargo, es decir: ¿cuantas personas realmente no tienen alternativa más que hacerse responsables por si mismos y por sus familias ya desde una temprana edad?  me dije: si no puedo hacer esto por mi mismo entonces no tiene sentido caminar éste proceso, porque si no soy capaz de la disciplina más esencial, más básica, entonces simplemente jamás haré los cambios en mi vida que son necesarios si no puedo empezar por éstos.

Y el resultado fue que, empezaría a notar, una "actitud distinta en mi conforme avanzaba en el desarrollo de estos nuevos hábitos en mi vida", es decir, al inicio fue nuevamente como una lucha contra mi mismo, sin embargo, a medida que me empujaría a reorganizar mi vida, notaría que las cosas de pronto ya no serían tan difíciles, y me daría cuenta de lo mucho que en realidad yo determinaba el resultado de mis propias acciones, porque eso se veía reflejado en la calidad de todas las cosas que hacía; veía en que momentos sentía flojera por ejemplo y como esa experiencia de flojera al estar haciendo alguna tarea, eventualmente traería la consecuencia de que al final, la calidad del trabajo podría no resultar como "la mejor" solo por ese momento en que sentí flojera por un momento.

Y me doy cuenta dentro de ésta herramienta (la disciplina), lo mucho que en realidad, soy responsable por mis propios resultados; aún camino diversos puntos dentro de mi mundo y realidad, con el fin de llegar a la perfección dentro de todo lo que realice, y es decir, el camino en realidad, no será en lo absoluto fácil, como lo "viví en un inicio en mi vida", siguiendo un camino trazado y buscando la salida más fácil, sin embargo, ésta vez, lo fascinante es que el camino lo puedo trazar yo.