martes, 2 de septiembre de 2014

Mi Jornada hacia la Vida, Día 542, El Destino de la Vida (Principio no.20)



20. Darme cuenta que mi cuerpo físico es mi templo – mi cuerpo físico es la carne viva a través del cual y en el cual traeré a la existencia y crearé / manifestaré el cielo en la tierra como yo en mis pensamientos, palabras y acciones y así honro, respeto y considero – nutrir y apoyar mi cuerpo físico como me nutriría y me apoyaría a mí como iguales: mi cuerpo soy yo

El día que tomé la decisión de parar mi participación en el consumo de las drogas de forma definitiva, fue un compromiso que no pude hacer ya por las palabras del portal, donde explicaban las consecuencias del consumo de la mariguana y las drogas en general, ni por los consejos de otros miembros del grupo de Desteni.

La decisión tuve que hacerla completamente consciente de que ésto sería más que por un beneficio material, como, ya sabes, ver que el consumo de drogas es malo para mi salud, y que arraiga los patrones en mi mente, fue por una simple cuestión de respeto a mi mismo, de respeto por el compromiso que me había hecho de parar éste abuso, porque invariablemente de la forma en que el consumo de drogas puede afectarte física y mentalmente, afecta una parte aún más esencial de nuestro ser, y ésto es, la voluntad y la confianza en nosotros mismos.

Afectaba mi determinación a tal punto, que si un día fumaba mariguana o consumía drogas, es decir, una vez habiendo participado en esa adicción energética, el resto del día mantendría diversos estados dentro de mi mente y mi cuerpo, desde la pesadez, la culpa y la depresión, hasta la euforia y la "positividad". Y es decir, aún cuando hubiese parado por una considerable cantidad de tiempo, bastaba un solo momento de ceder frente a ésta energía para que todo el ciclo se repitiera de nuevo, el ciclo de la adicción, y todos los patrones implícitos dentro de ésta (culpa, vergüenza, depresión, y algún absurdo sentimiento de "especialidad y positividad"), ésto por supuesto, repercutía extensamente sobre el cuerpo, donde podría notar como éste adelgazaría y se debilitaría.

Es decir, ciertamente vería ésta acción del consumo de drogas, como la acción más imprudente y egoísta hacia el propio cuerpo, porque es literalmente un acto bajo el cual el cuerpo se ve consumido completamente, por una efímera y banal experiencia en la cual pretendía estar "conociéndome a mi mismo", sin entender la dinámica y procesos que las substancias interactuando dentro de mi cerebro están realizando para en realidad "crear y generar esas experiencias". Es decir, curiosamente las experiencias con las drogas son descritas como "la apertura del canal de las percepciones" porque en realidad hacen exactamente eso, enraizar las propias percepciones acerca del mundo y la realidad, y es verdaderamente fascinante que aquellos que promulgan la "religión de las drogas", deleguen todo éste entendimiento y "clarividencia" del cual ostentan a las substancias, no puedan considerar que tal vez, no es la substancia, sino ellos quienes están trayendo éstas palabras, quienes están en realidad viendo estos momentos de entendimiento por si mismo, donde la droga en realidad lo único que hizo fue éste momento de apertura (según las experiencias de cada quien).

Todas éstas percepciones e ideas de lo que aparentemente somos, no fue construido en un momento por una substancia, sino a lo largo de nuestra vida, y el hecho de que aquellos momentos de entendimiento "tengan tanto sentido", no se debe a otra cosa más que al simple hecho de que esas percepciones se encontraban ya establecidas en nuestra mente, y ese momento en el cual "se percibe una conexión", no es más que la interpretación de nosotros mismos dentro de una determinada experiencia; tales momentos de entendimiento (y cuando no son completas y absolutas jaladas mentales, lo cual es la mayor parte del tiempo) no dependen de una substancia, son algo que podemos traer por nosotros mismos; y es decir, considera ésto; si es algo a lo cual te das a la tarea de realizar de forma consciente ¿necesitarás volver a consumir cualquier tipo de droga en lo absoluto, comprometiendo tu integridad física y mental, tus relaciones y tu trabajo solo por una substancia que te provee de una experiencia que te hace sentir bien un momento y posteriormente te obliga a adquirir más para poder "estar contigo mismo" (WTF?)?

Vivir respeto por uno mismo, encausando nuestra determinación y voluntad en simples principios que nos dignifican y honran no solo a nosotros mismos sino a toda la vida en Unicidad e Igualdad, es hacer del cuerpo un templo, para dar vida y manifestar de forma física, ese respeto, ese honor, esa confianza, certeza e integridad en nuestras acciones en carne propia. La corporeidad de tales palabras si se quiere.

Nutrimos al cuerpo no solo cambiando nuestras dietas, removiendo el azúcar y la comida chatarra, lo cuales por supuesto una forma de asistir y apoyar al cuerpo; sin embargo, si en nuestra eseidad misma, no nos vemos íntegros como el absoluto entendimiento y comprensión de lo que somos en y como lo físico, nuestra decisión de cambiar el azúcar por verduras, es tan significativo como entre decidir si hoy utilizamos ropa de un color o de otro.