viernes, 11 de julio de 2014

Mi Jornada hacia la Vida, Día 489, Tranquilidad no es pereza pt3

Hay otro punto que ha surgido en relación con el realizar ejercicio, el día de hoy fui a correr con mi compañero con el cual normalmente realizo ejercicio, y encontré cierto conflicto en mi mente porque, al correr, no sabía si ir despacio o ir rápido, y en realidad el tomó un ritmo al correr que me pareció o percibí como "acelerado".

Atrás de nosotros venía un señor, que iba contando en voz alta la cantidad de vueltas que había dado, y el llevaba ya 6 vueltas; ahora la pista en la cual solemos correr es un tiro de 2 km por vuelta, y a pesar de que nosotros íbamos mucho más rápido que aquel señor, terminamos cansados a la segunda vuelta, y aquí vino un punto interesante, que es que podría notar como en mi mente tendría éstos pensamientos en donde me decía a mi mismo que correr 2 vueltas era demasiado, y a medida que pensaba eso, sentía mi cuerpo más y más pesado, sin embargo tras escuchar a éste hombre que había dicho en voz alta que el llevaba 6 vueltas, pude recordar cuando de hecho solía tener la condición para dar la misma cantidad de vueltas, y la única diferencia que existe en realidad es que, en aquel momento simplemente tenía la confianza en mi mismo para dar la misma cantidad de vueltas, ahora, la realidad es que no necesitaba ir a un paso acelerado, lo único que necesitaba era tomar un paso con el cual pudiera establecerme un ritmo y dentro de eso, simplemente correr, porque en realidad no necesito correr de forma apresurada, aún dentro del acto de correr, puede existir tranquilidad.

Me perdono a mi mismo por haberme permitido y aceptado creer que para correr necesito hacerlo de forma acelerada y veloz, porque de otra forma no tendría sentido correr, porque en mi mente pensaría que, la palabra tranquilidad no podría ser empleada dentro de los contextos de ejercicios en donde requiero llevar a mi cuerpo en movimientos donde en realidad necesito mucha velocidad, y en ésto también me vienen a la mente otra clase de deportes como artes marciales donde necesitas mucha velocidad para poder realizar los movimientos, sin embargo, la realidad es que, dentro de todos esos ejercicios, lo que puedo darme cuenta que define el aspecto de la tranquilidad es, fascinantemente, el saber respirar y como respirar, aún dentro de movimientos en donde uno requiere mucha velocidad

Me perdono a mi mismo por haberme permitido y aceptado creer que no es posible realizar ejercicios de velocidad manteniéndome estable, donde necesito acelerar mucho dentro de mi mismo, lo cual es fascinante porque, en realidad éste punto de "acelerar", en realidad donde toma lugar es en mi mente, donde me veo apresurándome a mi mismo para ir "muy rápido", pero ésta aceleración que toma lugar en mi mente toma lugar dentro de una reacción emocional donde me veo juzgándome y comparándome a mi mismo con las imágenes de mi mente de personas que veo realizando los ejercicios de forma mas acelerada, por lo tanto

Me perdono a mi mismo por haberme permitido y aceptado juzgarme como inferior a las personas que veo que se mueven o realizan los ejercicios más rápido o con más intensidad que yo, donde entonces me veo comparándome con ellos y entonces empiezo a acelerarme en mi mente para alcanzarlos, sin entender que en realidad, puede que su proceso dentro de hacer ejercicio ha sido más prolongado o más especifico en términos de encontrar "la técnica o el ritmo para ellos" que les permite realizar el ejercicio de la forma en que lo hacen, donde entonces, dentro de ésto, lo que veo es que por mi cuenta necesito realizar los ejercicios a mi ritmo e intensidad sin prisas, de hecho respirando momento a momento para poder realizar éstos de la forma más especifica posible.

En y cuando me vea apresurándome en mi mente, respiro y me enfoco en realizar el ejercicio a mi ritmo e intensidad, caminando y moviendome respiro a respiro, sin acelerarme ya en mi mente

Me comprometo conmigo mismo a moverme a la velocidad de mi respiro al momento de realizar el ejercicio, sin apresurarme o acelerarme en mi mente para "alcanzar a otras personas" comparándome y juzgándome a mi mismo.