miércoles, 11 de junio de 2014

Mi Jornada hacia la Vida, Día 454, El Destino de la Vida - Principio no. 9



9. Vivir el principio de confianza en uno mismo – como me comprometo a mí mismo a permanecer constante en mi vivir en honestidad como uno mismo, responsabilidad de uno mismo y consciencia de uno mismo, me levanto como una confianza inquebrantable que siempre en todos los sentidos yo sé quién soy, no importa lo que encare y que en esto yo sé, como me probé en la constancia de mi vida, que siempre honraré y me levantaré por lo que es mejor para todos y así también por lo que es mejor para mí.

Este ha resultado ser un principio difícil para mi, de poder integrar y vivir en mi día a día, no fue sino hasta hace muy recientemente, que me dí la oportunidad de ver en mi mismo, reconocer en mi mismo, que he generado, disciplina, constancia y confianza suficientes para poder de hecho enfrentar cualquier cosa en mi mundo y realidad, o al menos en términos de aquellas situaciones y circunstancias que normalmente temería a tal grado que no me daría la oportunidad de respirar y ver cómo me dirigiría a mi mismo en ese momento; donde antes lo que haría sería básicamente cruzar los dedos y esperar el mejor resultado, lo cual es en realidad, literalmente una forma de "entregarse a la esperanza y la fe de que alguna divinidad o por laguna causa del destino y esa clase de cosas, todo saldría bien", lo cual en realidad es lo mismo a saltar de un avión sin paracaídas y esperar que si uno reza los ángeles vendrán a rescatarlo a uno, lol.

El día de hoy enfrenté una situación de éste tipo, es decir, donde realmente requeriría confianza en mi mismo para respirar y enfrentar ésta experiencia dentro de mi mismo; ésta experiencia surgió en el momento en el que reaccioné a la imagen de una chica que vi vestida "de forma muy provocativa" y unas imágenes que habían colocado en la escuela que definí de igual forma como "muy estimulantes", y al ver a ésta chica y éstas imágenes que colocaron en la escuela inmediatamente iniciaron las reacciones en el área del estomago (o plexo solar como también se le llama). Entonces, fascinantemente, tras la obvia reacción de deseo que surgió dentro de mi, inmediatamente inicié una reacción de enojo dentro de mi mismo en donde imaginaba que gritaba e insultaba a la persona que había colocado esas fotos, expresándole mis juicios y odio..., lo cual al siguiente momento, me dí cuenta de lo que estaba haciendo y respire, respire profundamente y me hice a la tarea de "desacelerar ésta experiencia para poder enfrentarla". Dentro de este enojo, me dí cuenta de que estaba reaccionando de la forma en que lo estaba haciendo porque en realidad no quería reconocer el hecho de que estaba teniendo éstos deseos en reacción a dicha persona y dichas imágenes, pero en la mente, como estaba imaginándome a mi mismo, me presentaba como una persona "muy recta moralmente (por decirlo de alguna manera), donde juzgaba a quienes habían colocado esas imágenes y quienes había hecho a esa chica vestirse de esa manera y demás y demás", pero lo que en realidad no quería ver y reconocer, es que, estaba siendo participe de esas imágenes y de esa "objetivación´/cosificación" que hicieron de aquella chica dentro de la experiencia de mis deseos. (experiencia que me haré a la tarea de compartir y enfrentar a detalle en otro post)

Ahora, de camino a mi casa, ésta experiencia de deseos en realidad se mantuvo de forma abrumadora, al grado que quería llegar a mi casa y masturbarme, pero me empuje a mi mismo a respirar y darme cuenta de que éstos deseos en realidad eran solo eso, deseos, y que éstos deseos no pueden de hecho dirigirme, que soy en realidad quien está creando los deseos, y en ello, simplemente decidí parar, porque me dí cuenta de que tenía la disciplina y la determinación necesarias para detenerme en ese momento, a lo cual en realidad puedo contraponer ésto al hecho de que ésta experiencia del deseo de masturbarme, no es diferente de ninguna otra adicción que he enfrentado y en realidad, el problema con las adicciones es que son siempre así al inicio, y en realidad es así con cualquier otra experiencia que uno inicia en la mente.

La decisión y confianza que uno se confiere a uno mismo para caminar a través de esas experiencias, me hacen cada vez más fuerte, para poder enfrentar otras experiencias como miedo, vergüenza, enojo, etc., todo en realidad queda dentro de uno mismo, en términos de que si uno realmente se hace a la tarea de ver en honestidad con uno mismo lo que uno está permitiendo y aceptando, entonces uno podrá de hecho ver que en realidad, la decisión de iniciar tales experiencias en la deshonestidad, fue en realidad de uno mismo, aceptando y permitiendo esas experiencias en primer lugar, por tanto, uno ve entonces y se determina con confianza a hacer lo necesario para detener esas experiencias y caminar a través de tales experiencias.

Por lo tanto

Me comprometo conmigo mismo a vivir el principio de confianza en uno mismo – como me comprometo a mí mismo a permanecer constante en mi vivir en honestidad como uno mismo, responsabilidad de uno mismo y consciencia de uno mismo, me levanto como una confianza inquebrantable que siempre en todos los sentidos yo sé quién soy, no importa lo que encare y que en esto yo sé, como me probé en la constancia de mi vida, que siempre honraré y me levantaré por lo que es mejor para todos y así también por lo que es mejor para mí.