lunes, 9 de junio de 2014

Mi Jornada hacia la Vida, Día 452, El Destino de la Vida - Principio no.7



7. Vivir el Principio de Consciencia de Uno Mismo – ser consciente, ver, reconocer mis propios pensamientos y mi propia Mente, ser honesto como uno mismo al grado en el cual puedo tomar responsabilidad cuando veo que mis pensamientos / mi Mente no es lo que es mejor para mí / otros y comprometerme a inmediatamente tomar responsabilidad y cambiar por mí mismo e igualmente para otros.

Recuerdo diversos momentos a lo largo de mi vida, en donde vería a algunos pensamientos y tendría ésta vaga sensación de que "tal vez debería analizar un poco más las cosas antes de actuar de acuerdo a éstos", sin embargo, ignoraría esos momentos que en realidad parecían venir de una "parte más profunda de mi", y me dejaría llevar por el impulso de esos pensamientos, y  es decir, me dejaría llevar por esos pensamientos porque, a pesar de ver esos momentos en los que me diría a mi mismo: "hey, algo no anda bien", crearía la "esperanza de que todo saliera de acuerdo a como me lo había imaginado o como lo había pensado".

Por supuesto las cosas jamás resultarían de la forma en que las había imaginado o pensado, y sin embargo, continué haciendo caso de esas experiencias en mi mente, como pensamientos e imaginaciones, porque ahora me daría a la tarea de convencerme de que "las cosas no salieron bien ésta vez, pero puede ser que la próxima salgan bien", donde en esa esperanza me mantendría creyendo en mi propia mente.

La verdad es que, en realidad soy de la idea de que somos conscientes de "buena parte de nuestros pensamientos a lo largo de esta vida", lo que en realidad constituye el problema, es que no consideramos todas las consecuencias y direcciones que puede tomar una decisión tomada bajo un influjo energético emocional, o en otras palabras, donde realizamos decisiones que, ciertamente, al tratarse de lo físico, pueden llegar a alcanzar el estado de "permanentes" sobre emociones y sentimientos, pensamientos e imaginaciones que son completamente temporales, y es decir, si te das cuent, tal pareciera que nuestra ideología del "YOLO" es relativamente nueva, sin embargo, a lo largo de la humanidad, ha existido esta idea, este discurso de "no pienses en las consecuencias, solo actúa y vive la vida porque, ya sabes, solo se vive una vez...", por ejemplo en la era hippie, existía éste discurso del "Let it be" (deja que las cosas sean), siguiendo el mismo principio, y antes de eso existía toda la novela romántica de los jovenes enamorados que actuaban de acuerdo al impulso del momento, el deseo del momento trayendo consecuencias que terminaban destruyéndolos a ambos y situaciones de éste tipo repitiéndose una y otra vez a lo largo de la historia.

Es decir, ciertamente si como humanidad nos detuviéramos realmente a considerar esos momentos de sentido común y cuestionáramos nuestros pensamientos, éste sería, por mucho, un mundo completamente distinto. Y más importante que "considerar las consecuencias", el ver como en realidad fallamos en tomar responsabilidad por las consecuencias que nosotros creamos, porque tal pareciera que, una vez creadas las consecuencias, en realidad, en lugar de ver en honestidad con nosotros mismos a "¿qué o cómo fue que llegué a crear éstas consecuencias?" empezamos a culpar a otros y empezamos a pensar que lo que nos ocurre en ésta vida es culpa de otros, llámese los amigos, la familia, Dios, el Diablo, lo que sea y quien sea realmente, todo con tal de no tomar responsabilidad.

Así que, en éste proceso, loq ue en realidad he estado aprendiendo a hacer, es a "ver a estos pensamientos pero desde una perspectiva distinta" esta perspectiva siendo la consideración de las dimensiones de las consecuencias, y primordialmente, desde el punto de partida de la honestidad conmigo mismo, porque es decir, las consecuencias no solo me llevan a ver las consecuencias para mi mismo, sino que inevitablemente vería las consecuencias que estoy creando para aquellos a quienes "responsabilizaba de alguna reacción o pensamiento".

Aunque claro, aquí tengo que reconocer el hecho de que aún llego a experimentar reacciones o pensamientos dentro de mi mente o dentro de mi cuerpo, al seguir la premisa de que "es normal pensar ésto o sentirme de ésta y aquella manera en ésta situación"; ésto por ejemplo como al escuchar música, donde vienen algunas imágenes, algunos pensamientos que "parecen normales", "parece como algo completamente inofensivo" y es decir, la realidad detrás de ello es que no los cuestiono porque quiero dejarme llevar por esa sensación/ese sentimiento en ese momento, pero, ¿qué pasa si me detengo a ver por un momento? "Hey, tal vez la razón por la cual digo que cambiar no es posible, que levantarme no es posible, es debido a que me encuentro tan adicto a éstos pensamientos que en realidad no quiero considerar un cambio, en realidad no quiero considerar el ver si soy capaz de hacer algo para cambiar la forma en que vivo, y me relaciono con éste mundo y realidad partiendo de la relación que tengo conmigo mismo"

Así que dentro de ésto:

Me perdono a mi mismo que no me he permitido y aceptado cuestionar cada pensamiento e imaginación por insignificante que pueda parecer, porque es precisamente dentro del engaño de que esos pensamientos son "normales" que en realidad estoy perpetuando mi propia limitación y abuso a mi mismo, y hacia los demás

Me perdono a mi mismo por haberme permitido y aceptado pensar que "si voy en ésta experiencia en ésta ocasión no pasara nada" porque aparentemente estoy en control cuando en realidad lo que estoy diciendo es que "no quiero explorar ni enfrentar tal o cual pensamiento" y por lo tanto, si no lo he enfrentado ¿cómo puedo saber realmente que consecuencias o influencias tiene sobre de mi dicho pensamiento? aunado al hecho de que ¿si no conozco las consecuencias implícitas de pensar o actuar en base a dicho pensamiento o imagen en mi mente, cómo puedo tener control alguno de las consecuencias a las cuales éste me lleva si ni siquiera veo o se que consecuencias podría estar creando o realizando en mi mundo y realidad a partir de tales ideas/creencias/imágenes?

Me perdono a mi mismo que no me he permitido y aceptado darme cuenta de que "reconocer mi mente" implica en realidad entender que todo pensamiento, sentimiento u emoción es en realidad la mente, y es por lo tanto, mi responsabilidad el ver y enfrentar todos y cada uno de éstos pensamientos e imágenes, para que al momento de que vuelvan a surgir, pueda de hecho dirigirme a mi mismo eficientemente y no me deje llevar ya por reacción o impulso emocional/sentimental alguno, viendo así que consecuencias podría estar creando, no solo para mi mismo sino también para los demás, y en ello cual es la solución y compromiso que haré conmigo mismo para poder llevarme a vivir una relación real conmigo mismo y el mundo en su totalidad.

Así que:

En y cuando me vea a mi mismo trayendo éstos pensamientos, sentimientos y emociones, pongo un alto en mi mente por un momento con el respiro y me detengo a ver qué estoy experimentando dentro de mi mismo para así tomar responsabilidad por lo que pienso, siento, digo y hago, creando así la consecuencia de vivir y levantarme en y como el principio rector de mi mismo en honestidad conmigo mismo

Me comprometo conmigo mismo a vivir el Principio de Consciencia de Uno Mismo – ser consciente, ver, reconocer mis propios pensamientos y mi propia Mente, ser honesto como uno mismo al grado en el cual puedo tomar responsabilidad cuando veo que mis pensamientos / mi Mente no es lo que es mejor para mí / otros y comprometerme a inmediatamente tomar responsabilidad y cambiar por mí mismo e igualmente para otros.