jueves, 5 de junio de 2014

Mi Jornada hacia la Vida, Día 448, El Destino de la Vida - Principio no. 4



Fuerza: Un río corta a través de la roca, no por su fuerza, sino por su persistencia.

Continuo con mi proceso de establecer "quien soy yo", dentro de y como mi declaración de principios:




4. La purificación de Uno Mismo a través de la Escritura, el Perdón a Uno Mismo y la Aplicación como Uno Mismo – la acción de darme cuenta que soy responsable por mis propios pensamientos, palabras y acciones, para perdonarme a mí mismo por mis transgresiones y cambiarme a mí mismo para asegurarme que tomo responsabilidad por quién, qué y cómo soy y a través de esto saber que puedo confiar en mí mismo para siempre ser honesto conmigo mismo y también con otros.

En el post anterior, describía como las consecuencias tomaron una parte fundamental en mi proceso, donde explique como llegué a comprender que uno crea las consecuencias que uno quiere para uno mismo dentro de y como la honestidad con uno mismo o la deshonestidad con uno mismo.

Dentro de éste entendimiento algo empezó a volverse claro con cada consecuencia que creaba dentro y a lo largo de éste proceso, ya fuese que esas consecuencias partieran de la honestidad con uno mismo o la deshonestidad con uno mismo. Y ésto, fue el hecho de que, el resultado que obtendría dependería de mi constancia y consistencia dentro de mi aplicación, llamese de igual modo la "insistencia y perseverancia" sobre un punto; ante más escribo sobre un punto, más entendimiento y precisión adquiero sobre el mismo.

El principio mismo en la ecuación 1+1 = 2 lo refleja, en y como el perfeccionamiento que uno crea en y como uno mismo, puesto que el dominio de dicha aplicación no ocurre fuera de uno mismo, en la "proyección de habilidades" por decirlo de alguna manera, sino dentro de uno mismo, en y como la aplicación constante de los principios, las herramientas que lo llevan a uno a establecer de facto, "Quien soy yo, en y cómo éste mundo, en y como ésta vida".

Menciono esto porque, otro punto que se volvió claro, es el hecho de que me llevo un proceso, una acumulación el llegar a ser lo que soy dentro de y como la deshonestidad, a crear el patrón de y como la deshonestidad en mi mente, mi persona, mis pensamientos, mis palabras, mis acciones, etc.; por lo tanto, en consecuente, entendería que me llevará un proceso el acumularme a mi mismo dentro de y como la honestidad conmigo mismo, y es decir, uno puede llevar ésto dentro de cualquier aspecto de la vida personal, ningún cambio en éste mundo ocurre por una sola acción, sino por las múltiples acciones y esfuerzos de las personas o de un individuo por y para cambiar algo en éste mundo.

Por supuesto uno puedo ver que han ocurrido pocos cambios en este mundo, y la situación pareciera desesperante porque, lejos de mejorar, tal pareciera que todo empeora, lo cual en realidad, si uno ve a éste punto en sentido común, lo que esta de hecho ocurriendo, es que: si, existen personas de hecho realizando acciones y movimientos para llegar a realizar aquello que consideran "mejorara su situación"; sin embargo, si uno observa detenidamente a las iniciativas y propuestas de éstos movimientos, el problema no está en el principio mismo, sino en el punto de partida que se está imprimiendo dentro de y como la continuidad de éstas acciones, donde el enfoque no esta de hecho considerado para el bienestar de la mayoría sino para el bienestar de uno cuantos = deshonestidad.

Definir el punto de partida no es algo que se defina en un solo momento (o en una sola aplicación de perdón), en realidad requiere de un continuo y constante trabajo de establecer quien uno es en relación con cada aspecto de nuestro mundo y realidad, y por lo tanto, lo que uno debería ser ya capaz de inferir aquí es el de hecho de que la purificación de uno mismo, dentro de la mente en los pensamientos, sentimientos y emociones, no ocurre a través de una sola aplicación de perdón, sino que solo puede tomar lugar a través de la continua y constante aplicación de uno mismo dentro de y como las herramientas del perdón a uno mismo. Porque en el momento que uno empieza a ceder en su aplicación,los patrones mentales surgen nuevamente, y uno empieza a ceder en la deshonestidad y a darse por vencido dentro de las energías y patrones mentales.

Mientras que, obviamente al hacer lo contrario, lo cual es aplicar de forma continua y constante las herramientas dentro de y como la honestidad con uno mismo, uno establece y engrosa la relación de uno mismo en y como la honestidad con uno mismo, a lo cual, acto seguido, resulta en uno haciendo de uno mismo éste continuo y constante "vivir de palabras que son de hecho puras en su expresión, de acciones que son puras desde y como nuestra voluntad, nuestro movimiento, nuestra "intencionalidad", en nuestra corrección de los pensamientos para cambiarlos desde la deshonestidad al sentido común y la honestidad con uno mismo", proceso que, debo añadir, no es fácil, y no es fácil porque la noción de lo simple y lo fácil en éste mundo son de hecho erróneas, se espera que las cosas puedan obtenerse de forma instantánea, pero nada en éste mundo crece de forma instantánea, todo en éste mundo, necesita un proceso, un tiempo para hacer las cosas nacer, crecer, madurar, y morir.

Entiendo la purificación como un constante quehacer dentro de mi persona, en acto, palabra, obra u omisión, y por lo tanto:

Me comprometo conmigo mismo a la purificación de Uno Mismo a través de la Escritura, el Perdón a Uno Mismo y la Aplicación como Uno Mismo – la acción de darme cuenta que soy responsable por mis propios pensamientos, palabras y acciones, para perdonarme a mí mismo por mis transgresiones y cambiarme a mí mismo, para asegurarme que tomo responsabilidad por quién, qué, y cómo soy, y a través de esto saber que puedo confiar en mí mismo, para siempre ser honesto conmigo mismo, y también con otros.