martes, 3 de junio de 2014

Mi Jornada hacia la Vida, Día 446, El destino de la Vida - Principio no 3

Continuo caminando en ésta serie en la que comparto quien soy yo dentro de y como éstos principios: - See more at: http://gabrielacevesprocess.blogspot.com/#sthash.ufTShdYH.dpuf


Continuo caminando y compartiendo mi experiencia de quien soy yo dentro de y como éstos principios:

3. Vivir el principio de honestidad como uno mismo – para asegurarme que soy puro en pensamiento, palabra y acción: que dentro y fuera yo soy uno mismo e igual. Quién soy por dentro es quién soy por fuera y viceversa.

No siempre he llegado a entender las implicaciones de la deshonestidad a través de la aplicación del perdón, otra forma por la cual he aprendido (de forma ciertamente innecesaria, y por innecesaria me refiero a que pudo haber sido prevenida) ha sido a través de las consecuencias.

Después de las consecuencias siempre estarían éstos momentos de introspección en los que trataría de entender que fue lo que salio mal dentro de los planes, por decirlo de alguna manera, y siempre llegaría a éstos momentos de entendimiento que ciertamente uno conoce más dentro del contexto del "si hubiera",y entonces dentro de esos momentos entendería que aquello que de hecho causo o llevó a la creación de tales consecuencias sería esencialmente momentos en los que me dejé llevar por algún impulso emocional y en los cuales haría decisiones que a primera instancia parecerían "correctos", aquí puedo de hecho retomar lo que había compartido en el post anterior del 2° principio, en la pregunta ¿Quiero realmente lo que quiero?

Porque en ésta pregunta lo que uno se cuestiona no es en si la validez del deseo mismo, porque obviamente desde esa perspectiva el deseo es muy válido para la mente y uno lo siente muy "válido y correcto y normal", pero lo que uno realmente llega a contemplar en esa pregunta, son las dimensiones "causa/consecuencia", porque al cuestionar aquello que estás experimentando debes preguntarte "¿Por qué quiero lo que quiero? ¿Cómo lo quiero? ¿Es práctico? ¿Qué consecuencias existen a éste deseo?" y obviamente después de las consecuencia vendrían una serie de reacciones, entre ellas el enojo, porque en el momento de ver esos momentos que, ya una vez que me había dado a la tarea de inspeccionarlos y cuestionarlos, trabajarlos y demás, comprendería de hecho mi error; mi error siendo haberme dejado llevar por esas experiencias de pensamientos, sentimientos y emociones actuando impulsivamente en lugar de primero ver dentro de mi mismo qué es aquello que estoy creando, y es decir me molestaría porque de hecho, me daría cuenta de que en esos momentos estaba viendo mi deshonestidad y veía que había otra solución, solución que no quería considerar

Esa solución estaba por supuesto dentro de la honestidad conmigo mismo, pero obviamente, no quería verlo porque implicaba ser honesto conmigo mismo y dejar ir/renunciar a aquello que deseaba, pero sin darme cuenta que en realidad estaría renunciando a aquello que deseaba por algo...un tanto (mucho) mejor.

La deshonestidad de mis pensamientos, traería esas consecuencias, consecuencias igualmente...desagradables, por así decirlo, en la honestidad con uno mismo en realidad tomaría lugar ésta purificación de mi mente y lo que de hecho manifestaría sería obviamente, un resultado mucho mejor que aquello que se había presentado en mis pensamientos, por supuesto no siempre el resultado era grato, muchas veces requiere de que uno aprenda a apreciar la simpleza de esos momentos dentro de la honestidad con uno mismo, porque el beneficio no es siempre para uno...sin embargo, no deja de ser un resultado grato...y eso es algo difícil de aprender...sobre todo si tu atención está completamente centrada en "lo que yo quiero", "lo que yo deseo" y lo que "yo necesito", "yo, yo, yo, yo".

Así que: Me comprometo conmigo mismo a Vivir el principio de la honestidad como uno mismo – para asegurarme que soy puro en pensamiento, palabra y acción: que dentro y fuera yo soy uno mismo e igual. Quién soy por dentro es quién soy por fuera y viceversa. Porque de ésta forma, veo que estoy haciendo no solo lo mejor para mi, sino lo mejor para todos, aplicando el principio de "La prevención es la mejor cura" y donde no me acepto ya ir en la deshonestidad creando consecuencias que no solo me afectan a mi sino a otros.