viernes, 18 de abril de 2014

Mi Jornada hacia la Vida, Día 391, Poniendome al Día

El día Miercoles salí de la ciudad por un par de días y estuve completamente desconectado por lo cual no pude escribir en el blog en lo absoluto, sin embargo, seguí escribiendo en mi libreta personal y voy a compartir aquí algunos de los puntos que estuve trabajando.


Esto tiene que ver con algo que he entendido recientemente, y tiene que ver con entender la autoridad en relación a la responsabilidad por las palabras de uno. La toma de decisiones (como un aspecto de la autoridad) es algo que, siempre consideré difícil, desde la perspectiva de que, siempre existe el temor en mi de que la decisión que estoy realizando pueda disgustar a otros, y por lo tanto, haría éstas decisiones en relación a la opinión y deseos de otras personas, es decir, es como cuando alguien e tu grupo de amigos pregunta "¿a donde quieren ir?" y yo me limitaría a responder algo como "a donde ustedes quieran o me da igual", sin embargo a pesar de que diría eso, ciertamente en mi mente existiría una idea concreta de loq ue realmente quería verme haciendo y no estaría del todo conforme con la decisión que se tomaría de ir a tal o cual lado, pero yo lo dejaría allí y simplemente seguiría al grupo por temor a entrar en conflicto con los demás.

Así que, obviamente aquí el proceso tiene que ver con la ya bastante conocida frase de "Aceptarse a uno mismo", sin embargo, aquí continua y constantemente he encontrado un problema a lo largo de mi vida, donde ésta frase ha sido dicha por diversas personas, y es decir, entre ellos algunos especialistas bajo cuya tutela me sometí, por decirlo de alguna manera, como psicologos, medicos, profesores, familia o amigos, y ésta frase sería como "la conclusión de las conversaciones en donde yo traería mis problemas con otras personas, y al final ellos se darían cuenta de éste punto y sería repetido continua y constantemente" = Aceptarse a uno mismo. Es el hecho de que, es decir, si tomas en consideración la actual situación de nuestro sistema educativo (el cual no solo abarca la escuela, sino que éste de hecho entra o abarca las dimensiones de la educación en casa), encontré que hay realmente muy poco, cercano a nada, de lo que uno decide desde tus primeros años hasta la adolescencia que es cuando entra la etapa de "rebelión" por alguna razón que aparentemente va más allá de nuestro entendimiento el cual se limita a la explicación casi "teológica" por decirlo de alguna manera, de que ésta etapa se debe principalmente a las hormonas... y allí termina ¿sabes?...

Y a lo que voy con todo esto es que, desde la infancia, es decir, desde el momento en el que éstas palabras o tales palabras fueron habladas, "Aceptarse a Uno mismo", lo cual ocurrió realmente desde una temprana edad, no he sido capaz de llegar a ese punto donde uno llega a Aceptarse a Uno mismo. Debido a lo siguiente, es interesante que algo que puedo ver a medida que escribo esto es que, Aceptarse a uno mismo de alguna manera lo relacioné con la idea, de que Aceptarse a uno mismo es en realidad Aceptarme como ésta persona que busca complacer a otras personas, es decir, "así soy y no me es posible cambiar", soy por siempre ésta experiencia de inferioridad y complacencia que lejos de ser realmente la "Aceptación de uno mismo" es en realidad el reflejo de haberme sometido al engaño que maquilé en mi propia mente, no valiendo la pena o no siendo lo suficientemente bueno para los demás. Y es decir, obviamente uno leyendo esto, podrá notar inmediatamente la absurda contradicción que tal creencia implica, sin embargo, supongo que es más fácil verlo en otras personas, de lo que uno se atreve a notarlo en uno mismo, porque, como que tenemos esa tendencia a no querer reconocer la responsabilidad y juzgar y culpar a otros de aquellas cosas por las cuales no queremos ser juzgados.

Continuo en el próximo Post