miércoles, 9 de abril de 2014

Mi Jornada hacia la Vida, Día 384, Mi definicion de la Libertad 3

Ha surgido un punto interesante con relación a mi proceso de redefinir la Libertad, y tiene que ver con haber limitado la expresión de quien y lo que soy en y como éste cuerpo/en y como éste proceso, con la búsqueda de la aceptación y el aprecio de otros. Es decir, donde la búsqueda por amor, amistad, relaciones, definen quien yo soy a tal grado, que ciertamente, mi definición/concepción/noción de la libertad, se verá continua y constantemente viciada por el punto "necesito/debo ser aceptado por otros".

Y esto es interesante porque, aún existe dentro de mi mente, la idea/la noción de que, hacer lo que es mejor para todos, "ser bueno", traerá aceptación y aprecio por parte de otros, lo cual evidentemente resulta en una hipocresía hacia uno mismo donde hago de mi proceso solo una forma más de limitación. Así que

Me perdono a mi mismo por haberme permitido y aceptado desear ser aceptado por otras personas al tratar de convertirme en algo/alguien que pueda ser aceptado/apreciado, en la creencia de que si me convierto en lo que otras personas quieren que sea, eso me permitirá aceptarme y valorarme a mi mismo a través del aprecio y la aceptación que reciba de otros, según "haberme convertido en alguien que vale la pena", sin entonces ver como en ello, acepto y condiciono la absoluta limitación de mi expresión, por lo tanto, me doy cuenta de que el buscar la aceptación y el aprecio de otros, constituye de hecho la forma máxima de esclavitud, puesto que en la aceptación de tales condiciones, se convierte en una esclavitud que es impuesta por mi mismo en mi deseo de ser esclavizado a tan absurdos aparatos culturales, sociales, políticos, económicos, etc.

Me perdono a mi mismo por haberme permitido y aceptado creer que dependo de la aceptación y el aprecio de otros, en el deseo de recibir amor y ser amado, donde me veo buscando una relación con otra persona, a fin de satisfacer mis intereses personales en y como el deseo de tener sexo, alimentando a su vez la personalidad ideática del ego en términos de verme/considerarme a mi mismo "siendo aceptado a razón de haberme convertido en algo o alguien que vale la pena para los demás",  sin ver como en ello queda en realidad expuesta la verdadera naturaleza de la esclavitud mental en el deseo de permanecer esclavizado a mis deseos, sentimientos, emociones, pensamientos, lejos de realmente considerar quien soy o "quien sería yo" si decidiera por mi mismo, si viviera por mi mismo, si caminara por mi mismo ésta aceptación de mi mismo en mi proceso de desmantelar mi mente, mis personalidades y dar vía libre a la expresión incondicional de mi ser como quien y lo que soy en verdad.

Me perdono a mi mismo por no haberme permitido aceptarme a mi mismo en éste proceso de redefinir mi expresión desmantelando mi mente, mis personalidades, mis sentimientos, emociones, pensamientos, para dar vía libre a lo que soy en verdad sin de hecho importar a donde me lleve éste proceso. A lo cual veo también éste punto de "desmantelar la mente" haciendo ruido dentro de mi mismo, en el sentido de creer que voy a "deshacerme de la mente", por lo tanto, me perdono a mi mismo por haberme permitido y aceptado a mi mismo creer que debo "deshacerme de la mente" para poder dar vía libre a la expresión de mi ser, sin de hecho comprender la mente como una herramienta que puede ser dirigida y empleada para de hecho asistirme y apoyarme en mi proceso de liberar la expresión incondicional dentro de y como lo que soy en verdad

Me perdono a mi mismo por haberme permitido y aceptado creer que si hago lo que es lo mejor para todos, seré aceptado y apreciado por los demás, sin comprender que no es posible ver lo que es mejor para todos donde aún me limito y condiciono por éstas personalidades y creencias acerca de mi mismo, cayendo en una absoluta hipocresía hacia mi mismo y hacia los demás, sin comprender que lo que es mejor para todos, implica hacer lo que es mejor para uno mismo, y ciertamente no me gustaría ver a las personas condicionándose o esclavizándose a los demás, ni a si mismos dentro de personalidades y engaños porque eso es una enfermedad de la más alta mortalidad para quien y lo que uno realmente es, por lo tanto, hacer lo que es mejor para todos, implica que en mi proceso, ciertamente la gente reaccionará a mis palabras, reaccionará a la expresión incondicional de lo que soy y la negará, porque en ello, veo que el ego intentará protegerse de cualquier consideración respecto de la participación de uno en tales condicionamientos y limitaciones, por lo tanto, hacer lo que es mejor para todos implica de hecho hacer lo que es mejor para uno, caminando en y como éstos principios para poder de hecho ser un ejemplo de vida, para aquellos dispuestos a levantarse y a hacer algo por si mismos, que de hecho beneficie a los demás con o sin su aprobación.

Dentro de esto:

Me comprometo conmigo mismo a redefinir la palabra y la expresión de la Libertad dentro de y como la relación conmigo mismo en y como la honestidad conmigo mismo, (como es adentro es afuera, como es arriba es abajo) ya que de ésta forma me comprometo a encontrar una solución que de hecho pueda ser vivíble y aplicable por y para cualquier ser humano dispuesto a descubrirse y comprenderse a si mismo en la expresión incondicional de su manifestación en y como el cuerpo físico humano, en y como la Vida que de hecho existe en y como todas las expresiones físicas manifestadas de y como ésta existencia.