domingo, 5 de enero de 2014

Mi Jornada hacia la Vida, Día 289, Confesiones de un suicida...






Nunca quise hacerle daño a nadie, por mucho que me presentara a mi mismo como alguien rudo o fuerte, realmente no quería hacerle daño a nadie; siempre traté de mostrarme como el chico serio entre mis compañeros, para mostrar ésta fuerza, ésta fortaleza, pero en realidad internamente siempre sentía éste miedo, ésta tristeza, ésta certeza de mi fragilidad ante el mundo y por alguna razón me hice la idea de que pedir ayuda o mostrar éstos temores me harían débil y vulnerable ante el mundo, sin embargo dentro de mi simplemente me encontraba aterrado, esa seriedad no era más que otra de mis mentiras, el reflejo de mi temor que me paralizaba por dentro.

Y por mucho tiempo imaginé y creí que la solución era que todo el mundo debería desaparecer y debería morir, porque de esa forma ya no tendría que esconderme… así de grande era mi miedo, aunque si lo ves sinceramente, desaparecer a alguien o matar a alguien o como gustes y mandes, no significa que realmente seas valiente, ni que tengas el valor de enfrentar a la persona, de hecho encontré que deseaba la desaparición y la extinción de toda la humanidad, solo para poder dejar de tener miedo… vaya forma de resolver los problemas... 

En realidad, lo que hacía en mi mente, no es diferente de lo que nos ha llevado como sociedad a encontrarnos en la situación que no encontramos… culpar a los demás, hacerlos responsables por lo que yo no he tenido la consideración de cambiar o corregir, ya que, aun cuando eran otros los que iniciaban el conflicto, ya sabes, en todos los momentos en los que he discutido con mi familia o con cualquier persona, lo que nunca tuve la sutileza de considerar es que siempre tuve la oportunidad de resolverlo de la mejor manera posible, es decir, podía sentir miedo, vergüenza, enojo, etc., pero yo podía decidir qué hacer con esa vergüenza, qué hacer con ese miedo, con ese enojo, para poder encontrar la solución que de hecho sabía y podía ver dentro de mi que realmente era lo que es mejor para todos, sin importar si ello implicaba reconocer que tal vez… yo estaba equivocado…, son palabras difíciles de decir frente a los demás “Estaba equivocado, lo siento”, pero son muy poderosas, no porque a uno lo hagan “débil frente a los demás”, sino porque de hecho tienes tanta fuerza como para reconocer que no lo sabemos todo, y si lo piensas por un momento, son palabras tan fuertes porque en realidad pocos tienen la fuerza de decirlas con toda sinceridad no para la otra persona y salir del problema, sino decirlas desde y para uno mismo.

Sin embargo, lo que en realidad hice a lo largo de mi vida era imaginarme ganando los argumentos, teniendo la razón y me imaginaba y deseaba tanto esa experiencia de estar por encima de los demás, que peleaba con todos y por supuesto, siempre ganaba o al menos eso quería creer…, no siempre es bueno tener la razón… no cuando te encuentras convicto de tus convicciones, porque al final siempre “son ellos” haciendo "mi vida difícil" y creo que lo más difícil y doloroso de reconocer es que no son ellos, en realidad siempre fui yo...

Es fascinante realmente, cada vez que me escudaba en el argumento: "ésta es mi vida", porque en "mi vida" lo único que importa, lo único que existe soy yo y “mi vida” como a mí me gusta y acomoda vivirla, ojala todos pudieran decir lo mismo… no veo a la mujer que trabaja dos turnos al día, desplazándose más de 2 horas en transporte público, recibiendo toda clase de empujones y sin sabores del mundo, de su jefe y de sus compañeros del trabajo y viéndose obligada a “vivir esa vida” para mantener a sus 2 hijos porque su esposo es un mantenido, con la posibilidad de expresar esas palabras “es mi vida” con tanta ligereza sin aparentes consecuencias… 

Darse por vencido es realmente una solución demasiado… “elitista”, para aquellos que ciertamente crecimos en un entorno donde esencialmente tuvimos todo o al menos lo suficiente para vivir, darse por vencido es algo tan… alineado con la forma en que hemos crecido y aprendido en la vida, ya sabes, si no puedo hacer algo lo dejo, me doy por vencido…, otras personas ni siquiera tienen el lujo de esa opción, porque crecen en un entorno donde “no existen alternativas” o se hace o mueres.

Es irónico en realidad, el hecho de que ésta vida sea en realidad algo tan temporal, algo que uno debe cuidar tanto para al final solo verlo perdido, ya sabes, desde que naces, eres arrojado al mundo en las condiciones que tengas la buena o mala suerte de vivir y crecer para al final simplemente morir, una vida para la muerte como diría Heidegger… pero al final, solo es prestada por un cierto tiempo; porque si fuera mía, sería tal vez para siempre o no habría sido... pero aquí estoy, así que tal vez simplemente es, no lo sé. 

Ahora me doy cuenta que cada vez que he culpado a los demás por algo, solo trataba de esconderme a la verdad como el sueño del tonto que siempre fui. Ahora puedo ver y darme cuenta de que el egoísmo y la desconsideración que veía en otros, podía verla porque eso era lo que existía en mí y simplemente lo proyectaba en otros para poder juzgarlos por ello y así no sentirme tan culpable, no sentirme tan responsable por mi propia existencia, no sentirme tan… solo…

Las imágenes del suicidio y el deseo de morir y solo desaparecer, eran parte del mismo discurso que facilitaba la ley del mínimo esfuerzo porque, ya sabes, es como que implícitamente resuena la idea o el hecho de que podría dejarlo todo atrás, que podría realmente ser libre de todo el conflicto interno en mi mente, libre de todo el pesar de éste mundo, sin embargo, siendo honesto conmigo mismo ¿Podría descansar tranquilo sabiendo que la razón por la cual haría tales cosas ha sido en realidad por consecuencia de mi cobardía a enfrentar la realidad de mis actos y mi deshonestidad? No lo creo, porque ya sabes, es como cuando haces algo que sabes y estás consciente de la mentira de mierda que estás contándote a ti mismo y al final lo haces sobre las más absurdas y estúpidas excusas y justificaciones, la gran mayoría de ellas, disfrazadas de un falso sentido del honor, del valor, o la diversión, pero una vez que lo haces… empiezas a pensar: "mierda, no debería haberlo hecho, tal vez había otra solución"; imagino por un momento lo que habría ocurrido si hubiera cedido al deseo de suicidarme, y que, es decir, "no fue una vez y solo cuando estaba molesto". 

Recuerdo un periodo de tiempo en el que pasé año tras año inmerso en mi propia victimización y mi depresión, lo cual duró alrededor de 6 años tal vez más tal vez menos, no estoy seguro, pero fue realmente mucho tiempo, y es decir, si hubiera cedido a esos pensamientos, creo sinceramente que en esos últimos momentos, cuando vez que "es demasiado tarde para revertirlo” habría hecho todo lo posible por convencerme de que no había otras soluciones, que no había esperanza y que era la única salida, porque de otra forma, no creo que pudiera haber esperado menos que la absoluta desesperación, suplicando en mi arrepentimiento la reversión de las consecuencias que yo mismo había creado, y creo que eso es lo más aterrador… ese momento… descubrir que siempre fuiste el responsable de tus acciones hasta el final, donde ahora estás desangrándote, o cayendo de aquel enorme edificio, o perdiendo el aliento y ver que el único que pudo haberlo prevenido, siempre fui yo mismo, pero que ahora no puedo revertirlo y es demasiado tarde, porque mis acciones tienen consecuencias y aquí estoy, muriendo a la luz de mis propias consecuencias… tal vez no había otros al final, tal vez no eran los otros los culpables… si, ya puedo verlo en mi mente, donde el perdón y la ayuda de los demás para detener la catástrofe de mi propia estupidez quedan tan limitadas y son tan pequeñas, que tal vez descubrir que las acciones de los demás, tal vez de igual forma solo fueron igual de pequeñas frente a lo que yo podría realmente haber hecho… donde, ya sabes, inclusive habría llegado al punto de hacer a un lado ese absurdo orgullo por un momento y me habría dado cuenta de que, lo único que tenía que hacer en todas esas ocasiones, en cada uno de esos momentos en los cuales estaba molesto, era simplemente eso… hacer a un lado mi orgullo. 

Escenas así ocurrieron antes, dentro de momentos en los que llegaba a estar realmente desesperado y asustado, pero es decir, por alguna razón siempre fui demasiado cobarde como para realmente suicidarme y es irónico si lo piensas por un momento, porque es como que lo que se esconde detrás de esa cobardía, es la duda… la duda de “qué tal si hay otra solución”, y cuando uno se suicida es porque uno se ha convencido de que no queda ya otra solución, jamás llegué a ese punto de asesinar a mi niño interno… así es, es el niño o lo que queda del niño en nosotros lo que aún duda, lo que aún se pregunta y cuestiona y explora, porque una vez muerto ese niño, ya no queda nada, ni duda, ni preguntas, ni curiosidad, solo un profundo y agonizante temor como la certeza de nuestra propia imbecilidad, la suficiente como para convencernos de que no hay alternativas, no hay solución y es decir, es obvio ¿no? De haber llegado a ese punto no estaría escribiendo esto.

Cuando te enteras de suicidios en el mundo, es importante preguntarse “si yo hubiera estado en su lugar, qué alternativas habría visto”, ya sabes evaluando la vida de la persona, su posición económica y sus motivos”, debo decir sinceramente que ciertamente existen personas que realmente se encuentran atrapadas en tantos problemas y que al no encontrar otra solución ya que la solución dependía tal vez de que otros intercedamos para ayudarlos... es decir, en un mundo lleno de tanta desconsideración como éste, es difícil pensar en un Indio por ejemplo que se suicida inmolándose, porque no puede pagarle a las personas que le vendieron un fertilizante ineficiente y semillas que dan frutos genéticamente modificados para no poder obtener más semillas de éstos… como solo un cobarde… como solo el agricultor pobre que “es pobre porque quiere ser pobre” lo cual suena lo mismo a decir que “la gente es pobre y merece ser pobre solo porque es floja y perezosa”

Sinceramente no veo en ellos la cobardía que yo acepté en mí al pensar o el imaginar el suicidio como una aparente “solución” porque en el caso de ellos, tal vez deviene más como de una “aceptación” ante una vida que no puede vivir se dignamente.

Invariablemente también escuchas de estas mujeres que son violadas y que en lugar de entregarse al suicidio, deciden hacer una broma y hasta reírse de ello, porque en realidad la única forma de sobrevivir en éste mundo es no pensar “yo soy una víctima” y uno por mucho menos se suicida… solo porque las cosas “no van bien o como uno las quiere…”

Creo que es inevitable y merece ser colocado en perspectiva, ya sabes, mi propia experiencia y deseo del suicidio con el mundo, porque si el problema residía en el hecho de que mantenía una visión tan cerrada del mundo como: "mi mundo, mi vida", ciertamente el enfrentar esto, en honestidad conmigo mismo implica el ver allá afuera y ver "más mundo y más vida de la que he considerado a ser solo la mía, la propia..." de no ser así, no estaría escribiendo esto, por razones que no requieren mayor explicación si es que tienes (tu el que está leyendo esto) el sentido común de ver lo que implica ver un poco más allá tal vez..., de nuestros problemas y de nuestros intereses...

Se me ha dicho incontables veces que yo no soy nadie para decirle a los demás lo que deben hacer y es cierto, no me encuentro en posición alguna de "hacer que las personas hagan las cosas a mi manera cuando “mi manera” lo único que reflejó fue la vida de un cobarde con un boleto derecho al exterminio y la destrucción de si mismo”, no obstante, solo tal vez… ya sabes, el santo que no peca es mucho menos santo que la persona que realmente cae por consecuencia de su propia estupidez y decide levantarse para hacer de si mismo solo algo más que la conveniente idea de un simple mártir… humildad… ¿no es cierto? Tal vez para vernos a nosotros mismos, solo un poco más allá de uno mismo, ésta en la contracara de ésta moneda: "ésta es mi vida, éste es mi mundo y yo soy lo más importante dentro de mi consideración (que es la consideración de lo propio realmente)". 

Aquellas personas, son tan cobardes como yo lo fui al pensar tales pensamientos, donde creía que el suicidio, es como, ya sabes, la solución "a mis problemas" sin tener que pensar en una solución para hacer que las cosas funcionen para todos... (Incluyéndolo a uno por supuesto, porque tampoco digo que ahora vayan y la hagan de María Magdalena).

Tal vez lo único que necesitamos para parar la pobreza es ver un poco más allá de nuestros propios intereses, ver que, tal vez otros necesitan que se les extienda la mano... es decir, es verdad que uno realmente no sabe cuáles fueron las verdaderas condiciones que llevaron a una persona a encontrarse en tales condiciones de precariedad, tal vez fue su orgullo y arrogancia, tal vez fue un negocio turbio, tal vez nacieron en esa situación, no lo sé, sin embargo ¿Realmente necesitas una excusa para ayudar a otros? ¿Necesitas una razón que "te obligue moralmente" a extenderle la mano a alguien que pide y suplica tu ayuda? Si tal es tu consideración sugiero que pienses que aún cuando haya casos de personas que realmente salieron de la pobreza por sus propio esfuerzo y sus propios medios, que no lo hicieron solas, investiga la vida de esas personas y verás que siempre existió una mano en su hombro tal vez, que los empujaba a salir a delante, o que tal vez... había algo que los motivaba a salir de la pobreza que incluía algo/o alguien más que ellos mismos, como el hombre que sale de la pobreza para darle educación a sus hijos, aún cuando implica que él pasará hasta días sin comer o dormir por llegar a los 3 trabajos que las limitaciones de su cuerpo le permite cubrir. 

Cuando otros renuncian a sus empleos, sus familias, su pareja, su propio futuro porque no querían verse inconvenientemente "comprometidos" con sus relaciones o sus intereses personales. Ya sabes, yo también lo hice, renuncié a empleos solo porque "me parecía demasiado duro"... o cuando uno no hace lo que sabe que realmente necesita hacer porque: "Es su culpa, mírame, yo soy la víctima”. La vida “fácil” al final no es tan fácil… porque tendrás que lidiar con la mierda más difícil tarde o temprano y más vale que nos agarren confesados (para aquellos ajenos a la jerga popular, eso significa: bien preparados…)

Tan solo piensa, que si tu te encuentras en una posición donde realmente lo tienes todo, ya sabes tal vida elitista, recuerda que también tienes lo que tienes gracias al trabajo de otros, no solo el propio, claro… si investigas tu vida verás que siempre hubo alguien… alguien que te ayudo a conseguir lo que tienes... 

Y sí, he sido un cobarde la mayor parte de mi vida, sin embargo, todas aquellas personas que usen la justificación: "Así es el mundo, así es la naturaleza humana, la gente es pobre porque quiere", son exactamente igual de cobardes que yo, lo que demuestra entonces que la razón por la que existe pobreza no es solamente debido a que “el pobre es pobre porque quiere ser pobre”, sino porque a final, nosotros que pudimos (y podemos hacer algo) hemos sido demasiado cobardes, estúpidos e ignorantes como para considerar una solución a los problemas no solo de nuestro mundo y nuestra vida... ya sabes, al final todos estamos aquí y es un mundo en efecto, pero no es tuyo ni es para ti… es para todos.

Estoy seguro que no es el caso de ti que lees este blog, quiero confiar en que lees este blog porque, tal vez eres de aquellos a quienes le importa y solo quiero decirte que agradezco tu valentía, que agradezco que te estés levantando, como yo lo estoy haciendo. 

Nadie quiere ser un cobarde... de eso estoy absolutamente seguro, nadie quiere y nadie puede vivir en el miedo por siempre...