lunes, 16 de diciembre de 2013

Mi Jornada hacia la Vida, Día 267, Enfrentado las distracciones

Muchas veces a lo largo de mi día me doy cuenta que la mayoría de mis actividades podría hacerlas el doble o hasta el triple de rápido si no me distrajera continuamente con tantas interrupciones que, ciertamente soy capaz de prevenir, como el día de hoy que al estar a punto de empezar a escribir, me detuve a ver el fragmento de una película que mientras en mi mente pensaba "solo lo veré 5 minutos" al final esos 5 minutos se convertían en 30 minutos, y es decir, al final son 30 minutos del día que son desperdiciados en ver un film que primero que nada "ya vi" y segundo, que no tiene fin o propósito alguno más allá del entretenimiento así que dentro de esto

Me perdono a mi mismo por haberme permitido y aceptado a mi mismo detenerme a ver la película que estaban pasando en la televisión aceptándome hacer esto al permitir el pensamiento "sol serán 5 minutos", sin embargo, aquí lo que ocurre realmente es que, dentro de mi sabía que no sería el caso, que solo me estaba engañando a mi mismo y aún así permití el sabotearme a mi mismo con ésta mierda y dentro de esto

Me perdono a mi mismo por haberme permitido y aceptado a mi mismo el sabotearme a mi mismo al dar permiso al pensamiento de "sol serán 5 minutos" cuando dentro de mi veía y sabía que no sería así y entonces dentro de esto lo que sentí fue una experiencia energética de pereza, y en esa pereza lo que ocurrió fue ésta relación que he formado hacia el escribir en forma, es decir, viéndolo como una obligación más que como una oportunidad para de hecho asistirme y apoyarme a mi mismo, como algo que hago por mi de hecho

Me perdono a mi mismo por haberme permitido y aceptado a mi mismo dejarme conducir por la experiencia de la pereza al pensar en la escritura como trabajo más que como algo que hago de hecho para asistirme y apoyarme a mi mismo, lo cual en realidad pone en duda mi propio compromiso conmigo mismo de escribirme todos los días para asistirme y apoyarme y nuevamente mi punto de partida en mi participación dentro d mi propio proceso queda en duda

Me perdono a mi mismo por haberme permitido y aceptado a mi mismo no comprometerme completamente conmigo mismo a escribir todos los días para realmente asistirme y apoyarme a mi mismo incondicionalmente sin que sea ya a manera de obligación sino un acto de gratuidad que tengo para conmigo mismo de darme la oportunidad de realmente /de hecho cambiar

Me perdono a mi mismo por haberme permitido y aceptado a mi mismo dejar que mi proceso se volviera una forma de obligación en lugar de ésta oportunidad que me estoy dando a mi mimo de llegar a conocerme a mi msimo, a mi mundo y de hecho cambiarlo

Continuaré más tarde en la siguiente parte