viernes, 10 de mayo de 2013

Mi Jornada hacia la Vida, Día 163 Los pensamientos Agresivos/Violentos

la verdad sobre mi

Este punto lo he mencionado varias veces, aunque la verdad jamás he ido en detalle dentro de este, y la verdad es que lo primero que viene a mi mente al hablar de estas cosas, es que es algo que debería escribir en privado, sin embargo, me interesa compartir esto porque se que todos podremos encontrar un punto de referencia del cual apoyarnos y también podrá apoyar en cuanto a consideraciones especificas al sistema igualitario capitalista, porque esto puede traer alunas consideraciones con respecto a la educación de los padres y la evaluación psicológica de los niños en general.

Haciendo una revisión de los aspectos de la agresión en el humano, uno se puede dar cuenta de que tanto los psicólogos como muchas otras personas, mencionan que la agresión en el ser humano es parte de su naturaleza humana, y si es que has escuchado alguna vez hablar o has leído de las teorías del psicoanálisis, se menciona que debido a que los padres de uno fueron “malvados”, uno proyecta esa maldad en otros trayendo un punto de satisfacción en la agresión como retribuyéndoselo a los padres y en esto teniendo una percepción sobre tener control y poder en la vida de uno.

Voy a recorrer aquí una memoria, y lo ultimo que me interesa traer aquí es el papel de victima así que describiré esta memoria de la forma más simple y concreta posible.

En la escuela, yo constantemente recibía bromas e insultos de mis compañeros, y es decir, esto inicia como un juego hasta cierto punto, es decir, realmente uno no se encuentra en calidad de hacerle “un gran daño al compañero” cuando alguien se excedía, todos y cualquiera de los que participábamos o recibíamos la broma, acusábamos al compañero con el profesor o la profesora y allí terminaba, muchas veces mis compañeros tenían hermanos mayores quienes les hacían esta clase de bromas, y es decir, en el caso de mi hermana mayor, siempre solía jugar pesado con nosotros y claro, nosotros la acusábamos con mi madre, sin embargo, la situación era que, tal vez uno no pueda abstraer lo que se puede provocar a lo largo del tiempo, no son solo los videojuegos o los padres o los hermanos o los compañeros de la escuela, es quien uno es en ese momento y como manejas la situación, pero ya llegare a eso.

Y puedo recordar varios pensamientos que tenía hacia la escuela, como “ojalá se quemara o algo ocurriera y la cerraran, y es decir, no tenia que ver con la escuela en si, sino que todo aquello que me representaba un problema quería terminarlo de la misma forma, solo “terminándolo” literalmente.

Después de la broma, o el insulto como tal, en lo que pensaba en ese momento era en vengarme del compañero y es decir, eso lo justificaba en mi mente porque lo proyectaba a el como “el malo”, “esa persona me ha dañado”, y bueno a esa edad como que “lo perdonas”, lo dejas ir y todo continua.

En la secundaría, conocí a un compañero que era bastante agresivo, explosivo, y en aquel momento no me detuve a considerar como podría haber sido su vida en términos de si sus padres lo golpeaban o como habría sido su crecimiento en términos de lo que le pudo haber pasado en otras escuelas, yo solo veía su comportamiento agresivo e impulsivo y quería mantenerme lejos de él, y es decir, es bastante interesante en términos de cuando una persona se da cuenta de que experimentas miedo en su presencia, porque él llegaría conmigo y al principio me pediría que hiciera algo que yo no quería hacer y eso lo haría enojar así que me amenazaría para hacerlo, y terminaría haciéndolo, entonces el nuevamente me amenazaría para no decir lo que había ocurrido, y pues obviamente los profesores se darían cuenta y yo no podría decir, no me atrevería a decir los nombres, porque temía las consecuencias que podrían tomar lugar.

Y entonces, lo mismo ocurriría en términos de los pensamientos que empezaría a generar en la mente hacía el o cualquier persona que me tomara personal en términos de “solo ver lo que estaba ocurriendo conmigo” y en ninguna forma considerar lo que esa persona podría estar de hecho experimentando en si mismo; y yo tendría en estos pensamientos las imágenes de mi mismo vengándome de otras personas o de todo aquello que me representara un problema, y es decir, el grado de violencia al cual uno eleva los pensamientos, se ve apoyado por diversas cosas a tu alrededor, desde las cosas que ves en la televisión, hasta las cosas que escuchas de otras personas, y el problema es que empecé como a “elevar el tono” de esos pensamientos, y como dije, no solo hacia las personas que hacían la agresión hacia uno, sino hacia todo lo que me representara un problema, especialmente hacia todo aquello a lo que experimentara miedo. La realidad es que las acciones de esas personas no son personales hacia los demás, el problema en si es que sus acciones perjudican a los demás y creemos que la solución más fácil es “terminar con esas personas”, piensa en una prisión o es decir, cuantas veces no escuche a las personas decir que deberían matar o exterminar de la fas de la tierra a esas personas, la realidad es que existe en todos y cada uno de nosotros, porque aparentemente la mejor forma que conocemos para resolver nuestros problemas es hacer guerras contra aquello que nos representa un problema porque “no sabemos como lidiar con ello”, aparentemente “no conocemos el origen de esa maldad” cuando en realidad, somos todos los seres humanos los que lo estamos haciendo y el no conocernos a nosotros mismos, es la causa de ello.

El problema en si vino en el momento en que, estos pensamientos agresivos comenzaron a manifestarse en presencia de mis seres queridos, relaciones, etc., porque siempre llegaban momentos en los que no sabia como manejar las situaciones, y principalmente en los momentos en los que experimentaba miedo de tomar responsabilidad, es decir, ves a todo este mundo empleando tácticas de manipulación y engaño, mintiendo y creando opiniones completamente basados en su experiencia emocional ¿qué es eso realmente sino esa violencia suprimida?

En una ocasión que me encontraba con una persona, le dije que sentía miedo y le confesé los pensamientos que experimentaba, y es decir, lo tomo bastante bien, en términos de “no ir en la reacción”, sin embargo, los pensamientos no pararon, y no sabía como expresarlos, no quería expresarlos porque creía que me poseerían, que perdería control de ellos, y muchas veces sentía que simplemente perdería control de mi mismo y que manifestaría alguna estupidez.

Poco a poco he trabajado con ellos, y es decir, aun se manifiestan, sin embargo ya no existe la experiencia abrumadora que experimentaba antes, en la que el punto de los dolores de cabeza, lo experimentaba diariamente, todo el día, y era como que no quería salir ni que las personas me hablaran en lo absoluto, todo me lo tomaba personal, inclusive mis propios pensamientos y era como que genere esta separación de mis propios pensamientos, no quería ver eso como yo, porque no quería tomar responsabilidad por ellos, sin embargo la clave justo está en verse a uno mismo como eso que esta pensando, como eso que está creando en la mente, porque solo entonces uno decide, uno determina quien uno es y lo que uno va a hacer, y es decir, esto no es con respecto a “tener control" o poder sobre los pensamientos”, porque es precisamente eso de lo que están hechos los pensamientos, de esos deseos, uno se imagina rompiendo cosas o golpeando cosas, porque uno se ve como poderoso y en control y es a búsqueda del control y la búsqueda del poder precisamente lo que nos lleva a generar esos pensamientos, así que lo que voy a estar caminando es mi relación con esos pensamientos agresivos, a través del perdón a uno mismo, porque al perdonarse a uno mismo, uno toma la responsabilidad por esos pensamientos al reconocerlos como uno y al perdonarse uno deja ir las relaciones y determina un nuevo punto de partida como quien uno es.

Continuo en el próximo blog