viernes, 13 de septiembre de 2019

Mi jornada hacia la Vida, Día 1909, Caminando fuera de la fantasía alrededor del sexo

Hace dos días tuve un momento en el que, sentí esta curiosidad de volver a ver porno después de 5 meses de haberme mantenido lejos de estos materiales; y es increíble como sigo sintiendo que me encuentro luchando contra estas imágenes que, aún cuando no las veo en algún dispositivo físico, se reproducen en mi mente con estas fantasías que no dejan de emerger.

Sin embargo,  cada vez que estas "caídas" toman lugar, y específicamente dentro de dichos materiales, puedo notar que, una vez que me encuentro viendo de nuevo esos materiales, existe una cierta "desilusión" dentro de mi mente al sorprender que, la experiencia energética que esperaba recibir de ese momento, en realidad no es "mayor, ni más intensa" que el instante anterior a ese momento, donde experimenté el deseo mismo de ver o participar en esos materiales. Y es que, curiosamente, en relación con "las expectativas" alrededor de cualquiera de estos momentos, se ha descubierto que la experiencia de la "felicidad" en el cerebro por ejemplo, opera exactamente en esta forma: Cuando uno se proyecta a sí mismo haciendo algo y experimenta "felicidad o satisfacción", ese momento en sí ya es el punto de mayor intensidad con relación a esa experiencia, y en el momento que uno manifiesta o realiza aquello que tanto deseaba e imaginaba = Emerge la desilusión porque se espera una experiencia "más intensa" "más satisfactoria", y es por ello que entonces nos colocamos una y otra vez en experiencias cada vez más riesgosas o más intensas, para tratar de llenar o satisfacer este hueco que emerge en nosotros cuando, una vez que alcanzamos ese momento, la experiencia de felicidad "se termina también, tan efímeramente como empezó"

Puedo notar que por momentos en mi mente, aún me veo yendo a las memorias de mis relaciones pasadas, es decir especificamente a esos momentos de las relaciones sexuales y siento que me encuentro tratando de "encontrar el punto que me hacía sentir tan pleno de esos momentos", satisfecho en un sentido que no puedo expresar con facilidad, recuerdo la sensación de seguridad que da la compañía del cuerpo ajeno, y esa experiencia que en mi mente he interpretado como esta confianza.

Me perdono a mí mismo por haberme aceptado y permitido a mí mismo definir la Vulnerabilidad y la Confianza en relación al sexo, donde aparentemente una experiencia así conmigo mismo sólo puede surgir y depende de la presencia de otro, cuando en realidad primero se vive esa confianza, y sólo entonces se comparte y expresa con otra persona

Me perdono a mí mismo por haberme aceptado y permitido a mí mismo sentir vergüenza de experimentar el deseo de tener sexo, al juzgarlo como algo "malo"

Me perdono a mí mismo por haberme aceptado y permitido a mí mismo juzgar el deseo de tener sexo como si fuera algo "malo", lo cual en realidad puedo ver que vino de mi madre, tras un día en el que me descubrió viendo pornografía y comenzó a regañarme con cierta intensidad; ella fue en realidad la que me dijo que masturbarse era un pecado, y aunque no entendía en realidad ¿cómo algo que sentía y que prácticamente todos los hombres sentíamos de manera natural era malo? (porque hablábamos de esos deseos en el salón de clases desde que estábamos en la primaria) 

Me perdono a mí mismo por haberme aceptado y permitido a mí mismo creer que ver a una mujer en su potencial sexual es algo irrespetuoso, perverso o grosero, porque aparentemente tenía que mantener esta idea de "pureza", como "mantenerse libre o lejos de ese acto que era un pecado" y, sin embargo, era una fuerza lo suficientemente fuerte en mí, como para obligarme a mí mismo a moverme a conseguir dinero, es irónico porque, mientras escribo ésto, puedo recordar que en efecto sentía vergüenza de acercarme con una chica de mi edad cuando estaba en la secundaria, sin embargo, cuando entré a trabajar y comencé a juntar mi dinero, lo primero que hice fue comprar revistas pornográficas (Y si, a pesar de que era menor de edad, me las vendían porque en realidad a las personas del puesto sólo les interesaba vender), pero no se detuvo allí, porque cuando escuchaba a mis compañeros de la escuela decir y contar cosas acerca de sus primeras experiencias sexuales, yo comencé a impacientarme porque, pese a que creía o me sentía "poca cosa" para las chicas de mi edad, y tenía esta creencia de que jamás tendrían sexo conmigo, lo que hice fue un día acercarme con mis compañeros del trabajo, quienes eran ya adultos con familia, porque ellos visitaban burdeles y prostíbulos en la zona de la Merced. Yo tenía 14 años en aquel momento, y cuando me llevaron ante aquellas mujeres a quienes se les podía pagar por tener sexo, utilicé el dinero para pagar por aquello que tanto deseaba satisfacer y que creía que no podía hacerlo de ninguna otra forma excepto pagando por ello. Es irónico porque, así fue exactamente como comencé a obsesionarme por hacer cosas en el arte que "impresionaran y llamaran la atención de las chicas". La verdad es que me enfoque y especialicé en hacer retratos, porque descubrí que de esa forma tenía "un pretexto" para acercarme con las chicas que me atraían y pedirles una foto, sólo para poder hacer su dibujo y sentir de este modo que podía pasar viéndolas mucho tiempo sin sentirme ansioso o temeroso de que notaran mi mirada, simplemente porque estaba negando mis propios deseos; por eso es que siempre quería acercarme lo más posible a esta idea de "la perfección", según qué tanto podía llamar la atención de las mujeres para que me permitieran seguir usando ese "pretexto" para estar cerca de ellas... es irónico porque, de igual modo puedo ver que ésto se volvió en parte el motivo por el cual no aprendí a capitalizar mi trabajo a través del arte, porque en realidad no estaba apuntando a hacer de ésto un modo de vida, sino simplemente a alimentar la búsqueda de este deseo que trataba de satisfacer de alguna manera; aunque fuera de manera simbólica, así sirviera de pretexto para tener la imagen de estas mujeres y fantasear con y acerca de ellas, imaginándome en una relación con ellas o teniendo sexo con ellas, el cual, al mismo tiempo no dejaba de repetirme una y otra vez en mi mente que jamás pasaría, que era imposible que "alguien como yo, estuviese con alguien como aquellas chicas que me atraían"

Me perdono a mí mismo por haberme aceptado y permitido a mí mismo haber visto mis propios deseos como algo malo, juzgando estos impulsos a desear tener sexo con las mujeres como algo incorrecto o vergonzoso 

Me perdono a mí mismo por no haberme aceptado y permitido a mí mismo darme cuenta de que, a los hombres se nos enseña a tener vergüenza de nuestros propios impulsos y deseos desde que estamos en la escuela y se nos enseña a burlarnos de nuestras propias erecciones, las cuales siempre tratamos de disimular y de esconder, no sólo de las mujeres, sino también de otros hombres; porque entre nosotros mismos provocamos estos temores deliberadamente, porque recuerdo como nos burlábamos de aquellos a quienes les pasaba esto, sobretodo cuando estaban cerca de las chicas que los demás sabíamos que le gustaban; porque al hacerlo, era como tratar de lograr que los demás terminaran tan frustrados como de hecho uno mismo se sentía.

Me perdono a mí mismo por haberme aceptado y permitido a mí mismo creer que estaba mal sentir atracción física en y hacia las mujeres y que debía de avergonzarme de mí mismo cuando sentía estos impulsos

Me perdono a mí mismo por haberme aceptado y permitido a mí mismo avergonzarme de los impulsos que sentía en mi cuerpo al estar frente al sexo opuesto, donde aparentemente tenía que negar mis deseos ante las mujeres, porque no era "correcto" hacerlo, 

Me perdono a mí mismo por haberme aceptado y permitido a mí mismo confundir la excitación que sentía hacia las mujeres con miedo y ansiedad, cuando en realidad, no era de “ellas” de quienes sentía “miedo y ansiedad”, sino de todos los hombres que estaban presentes como por ejemplo, cuando veía cómo otros tenían que hacer estas enormes exhibiciones de sus declaraciones ante los demás y cómo otros gritarían cosas y se reirían o se entrometerían dentro de ese momento, en el cual de por sí declarársele a la chica que me gustaba, ya era en sí un gran reto; pero recuerdo ese momento en el que quise acercarme a la chica que me gustaba, donde me paraba frente a ella, a punto de decirle lo que siento, pero atrás de mí están compañeros de la escuela que se burlan y gritan “se le abre, tú qué Gabriel”. Y en ese momento me alejo porque soy incapaz de siquiera decirle lo que siento, y soy aún más incapaz de enfrentar ese momento en el que recibo el “No”, por parte de ella, porque dentro de mí, siento que “ya sé cuál es la respuesta”

Me perdono a mí mismo por haberme aceptado y permitido a mí mismo tener miedo de decirle a las personas lo que siento, por temor a perderlas, sin ver cómo dentro de ello, yo mismo me he atado innumerables veces a las personas en mi vida, en relaciones en las cuales no me sentía bien, ni me hacían ningún bien; sin embargo, yo permanecía allí, expectante de satisfacer esa "oportunidad" que imaginaba y repetía una y otra vez en mi mente hasta el vértigo = la oportunidad de llegar a satisfacer esas fantasías que alguna vez tuve con aquellas personas con quienes me crucé

Continúo en el próximo post

miércoles, 11 de septiembre de 2019

Mi jornada hacia la vida, Día 1908, Enfrentando la relación entre el dinero y el arte 1



Una increíble entrevista para entender la psicopatía de las redes sociales (advertencia: está en inglés)

En estos días he estado observando un poco más de cerca a los pensamientos reactivos que llegan a emerger, particularmente con esta experiencia emocional dentro de mi mente que, al mismo tiempo me vi justificando bajo bandera de aquello que suele llamarse "Celos Profesionales", que dicho de otro modo no es más que: "Mi dibujito está más bonito que el tuyo"... lo digo de este modo porque, justamente esa es la clase de actitud que puedo recordar incluso de mi infancia, cuando alguien dibujaba algo que me parecía "mejor que lo mío", inmediatamente iba en este berrinche interno criticando otras cosas de la otra persona, sólo para poder seguirme convenciendo de que "yo era mejor que el otro". Sin embargo, a medida que profundizaba más y más sobre estos pensamientos llegué al punto de formularme a mí mismo esta pregunta:

 ¿Qué necesidad tengo o tendría del trabajo de otros artistas, si no me viera definido por " el arte"? Es decir, he hecho del arte mi "definición" en mi enfoque laboral o profesional, y por ello, cuando pienso que tengo que competir contra otros artistas por hacer que mi trabajo sea el mejor o el más visto o el más vendido, viene una enorme frustración, porque es decir, ya tan sólo el generar una expectativa basada en lo que por ejemplo, se aprende a lo largo de la historia del arte, donde los artistas que utilizan o se valen de tal o cual recurso para trascender en la historia, ya es una gran expectativa sobre uno mismo. Una gran expectativa en términos de que, me veo en sí proyectando esa imagen en mi mente como si eso fuera la definición del éxito en sí, cuando en realidad, no es que "uno tenga que destacar entre los demás" sino que cada uno logra el perfeccionamiento de su discurso, el cual ciertamente es único, porque el arte en sí no constituye un problema per se, ya que éste es una de las mejores terapias que, al menos personalmente he podido encontrar, sino que el verdadero problema alrededor del arte siempre es cuando uno trata de llegar ante cualquier obra y decir "esto es arte y esto no lo es" bueno ¿Y si el arte en sí no existe? ¿Y si simplemente es el reflejo de una expresión visual que llevamos en nuestro interior?

Me perdono a mí mismo por haberme aceptado y permitido a mí mismo querer competir contra otros artistas para pribar que mi trabajo es "mejor" que el de los demás, y en ello, llegar a este punto de ser "reconocido y recordado" como un gran artista, donde entonces yo mismo impongo una enorme frustración y carga sobre mí mismo, al colocar esta expectativa y definición de mí mismo a través de "tener que hacer arte", cuando en realidad el arte no es otra cosa más que una expresión de uno mismo que, revela el perfeccionamiento que uno ha tenido y llevado a cabo sobre su propia persona, tal y como por ejemplo un médico hace arte, como un abogado hace arte, como un teórico hace arte, como un arquitecto hace arte; como un reflejo y expresión de quien uno es en la expresión.

Me perdono a mí mismo por no haberme aceptado y permitido a mí mismo darme cuenta de que al definirme de acuerdo a "el arte o hacer arte", también comienzo a formar estos juicios y experiencia de competencia hacia otras personas porque, al definir todo mi quehacer alrededor de "una sola actividad" de la cual hago depender todos mis ingresos, es entonces que comienzo de igual modo a crear los pensamientos de celos y envidia, sin embargo, puedo darme cuenta de que, al no definirme de acuerdo al arte o las actividades que realizo por ejemplo ¿Cómo podría siquiera existir la envidia o los celos hacia otros artistas si no me defino de acuerdo a esta sola actividad?

Me perdono a mí mismo por haberme aceptado y permitido a mí mismo definirme a mí mismo como un artista, donde entonces al meterme en esa definición aparentemente me vuelvo incapaz de crear o generar otras cosas que puedan de hecho ayudarme a expandir mi consciencia a las oportunidades que ofrece la vida, para no tener que limitarme a una sola definición de mí mismo

Me perdono a mí mismo por haberme aceptado y permitido a mí mismo concentrar y enfocar toda mi atención en "el arte" y "tener que ser o convertirme en un artista" que hace cosas que "a todos les gusta" para que entonces todos me compren a mí y sólo a mí... porque de eso va el discurso de la envidia bajo el cual uno quiere "destruir al otro" (a diferencia de los celos que te llevan a imitar al otro), y destruirlo ¿cómo? Criticándolo y pensando que lo que él/ella hace no es tan bueno como lo que yo hago porque los colores, las formas no son los mismos... perdiendo de vista allí completamente primero y antes que nada que todos tenemos una expresión única que justamente busca hacer y expresar todo de forma diferente, y siempre se quiere dar lo mejor de uno mismo, pero no ya para competir y demostrar "soy el mejor" sino para expresar lo que existe dentro de mí.

Me perdono a mí mismo por no haberme aceptado y permitido a mí mismo reconocer que de hecho, si consiguiera un ingreso que no proviniera del arte, es decir un ingreso suficiente que me permitiera mi subsistencia totalmente, y si este ingreso no proviniera del arte, ya no sentiría esa presión por tener que hacer cosas mejores que los demás, porque ¿Qué necesidad tengo de competir si ya tengo lo necesario para mi subsistencia y para pagar todo lo necesario dentro de mi mundo y realidad? Y es dentro de ésto que, puedo ver lo mucho que de hecho cambiarían las cosas que hago

Me perdono a mí mismo por haberme aceptado y permitido a mí mismo creer que dejaría de hacer arte si me dedicara a otra cosa, lo cual en realidad puedo ver de hecho que no ocurriría, porque siempre dedicaría un tiempo a hacer algo que me permitiera esa creatividad, no obstante ya no se volvería el punto de mayor relevancia en mi vida. Si fuera un trabajo per se, mi atención estaría allí, donde he puesto el valor del dinero.

Me perdono a mí mismo por haberme aceptado y permitido a mí mismo haber querido apartar el dinero del arte, porque puedo ver como yo mismo me he resistido a capitalizar en este sentido mi trabajo, porque, cuando termino un dibujo, un lienzo, una obra, dentro de mí estoy viendo un proceso que disfruté, y es como si dentro de mi mente tratara de apartar el dinero de este proceso por y como consecuencia de esta idea y definición que yo mismo llegué a cargar sobre mí mismo en la infancia, viendo el trabajo como algo que tiene que sufrirse y casi casi padecerse

Me perdono a mí mismo por haberme aceptado y permitido a mí mismo resistirme a mezclar el dinero y el arte, porque en realidad siento temor de que se le ponga precio a mi trabajo, porque puedo ver como esto constituye un temor para mí al creer que lo que hago puede no ser tan "valioso" y como eso entonces constituye parte en sí del temor a esta idea de competencia con otros artistas, o el ser comparado con otros artistas, porque es justo por eso que me he mantenido al margen al no querer capitalizar mi trabajo, en el miedo de saber de igual modo ¿cuánto vale el trabajo que realizo?

Continuo en el próximo post

miércoles, 4 de septiembre de 2019

Mi jornada hacia la vida, Día 1907, Caminando de la Rabia al entendimiento

El día de hoy he hablado con la persona con quien "tuve el conflicto" hace un par de días. Finalmente llegué a entender parte del proceso que ha estado enfrentando. Es fascinante cómo, asumí un millón de cosas alrededor de la situación que se desprendió en las ultimas semanas con dicha persona, excepto la más simple circunstancia de todas: El trabajo que le había solicitado, suponía tal desafío para esta persona, que cuando concluyó el trabajo, me dijo que había superado uno de sus mas grandes temores, puesto que no se sentía lo suficientemente seguro para realizar esta tarea que le solicité; una de las principales razones que me dio, es que no quería fallarle a una persona que consideraba entre sus seres queridos.

Cuando escuché esas palabras, sinceramente me quedé atónito, porque además de la culpa que comenzó a emerger por todos los pensamientos e imaginarios que había formulado en mi mente, donde casi casi uno trae lo peor de la otra persona y de uno mismo..., comienzo a darme cuenta de lo mucho que en realidad yo mismo por ejemplo, tomé la decisión en numerosas ocasiones de distanciarme de las personas porque esencialmente tenía miedo de fallarles. He terminado no sé cuantas relaciones en mi vida entre amigos, compañeros y parejas, sólo por temor a no estar "a la altura" de lo que yo quería ofrecer a dicha persona, y aunque parezca absurdo, era tan importante dicha situación, que prefería apartarme poniendo cualquier excusa, a seguir adelante por temor a "destrozar la imagen que quería que otros tuvieran de mí", y no obstante, es irónico que de todos modos destruí dichas relaciones en el momento que me distancié de ellas completamente, por cuidar una imagen...

Me perdono a mí mismo por haberme aceptado y permitido a mí mismo imaginarme que peleo, discuto y hasta traigo lo peor de la otra persona y lo peor de mí mismo dentro de dichos pensamientos, donde en realidad, viendo estas reacciones en honestidad conmigo mismo, todo se trata acerca de satisfacer esa "imagen", es decir, donde más allá de ver a la personas o analizar fríamente las circunstancias, inmediatamente voy y brinco a aquella conclusión donde "MI EGO RESULTA HERIDO", porque al final es "lo primero que estoy cuidando", más allá de la persona, o la relación con dicha persona, lo primero que volteé a ver, fue únicamente lo que a mí me importaba

Me perdono a mí mismo por no haberme aceptado y permitido a mí mismo darme cuenta de como al ponerme a mí mismo en el papel de "víctima" hago de todos los demás en mi entorno "los victimarios", para entonces utilizar "la licencia moral" para justificar entonces "mi abuso hacia ellos", ya que como cada una de sus acciones pueden "ofenderme", porque estoy de hecho en la posición desde la cual todo lo que es dicho y hecho es interpretado por mi mente como algo "personal" que pretende herirme a mí y sólo a mí porque aparentemente TODO EL MUNDO GIRA ALREDEDOR DE MÍ Y TODO SE TRATA DE MÍ Y DE ESTE YO, YO YO YO YO YO, que entonces todos los demás desaparecen  de la más simple consideración de sentido común

Me perdono a mí mismo por no haberme aceptado y permitido a mí mismo considerar y tomar en cuenta el proceso, retos y limitaciones de las personas con quienes convivo, para no tomar ya el plan y papel de víctima y así verme desde una posición donde yo puedo aportar cosas a los demás y ellos de igual modo pueden aportar, ya que al final, todos somos seres humanos aprendiendo a vivir.

Mi jornada hacia la vida, Día 1906, Un día de rabia

El día de hoy me levanté sintiéndome muy molesto; y la verdad es que son días así en los que se siente como que en realidad lo estoy tirando todo a la basura por el berrinche mas "insignificante" de todos, pero que dentro y detrás de ese pequeño "problemita insignificante", parece culminar toda la rabia acumulada que he pensado y sentido alrededor de un punto, porque en realidad ni siquiera se trata de la persona o situación que pueda estar aconteciendo en el momento, sino de quien yo soy y lo que trato de esconder de mí mismo en dicha circunstancia.

Y es que de pronto, llegó ese pequeño instante en el cual, tras ver todos los pensamientos, imaginaciones y emociones que estaban emergiendo dentro de mí, tuve que detenerme y preguntarme a mí mismo la pregunta en apariencia obvia de: ¿Por qué estoy tan molesto?

Me perdono a mí mismo por haberme aceptado y permitido a mí mismo sentirme molesto, de estar cansado de sentir que "tengo que tolerar o soportar las mentiras y engaños de las personas", por la cantidad de veces en las que he visto lo que iba a pasar y deliberadamente dejaba que las personas continuaran con esas acciones sólo porque quería permanecer siendo –bueno- ante esas mismas personas que me estaban abusando y que podía ver y sentir el abuso y sus mentiras, sólo porque quiero seguir jugando dentro de mí a que sigo siendo la “víctima” de las consecuencias, cuando en realidad, si estoy viendo que alguien quiere ser ojete conmigo, ¿Por qué no lo detengo y simplemente aclaro todo, terminando la relación si es necesario y determinando que no voy a permitir, ni aceptar esos engaños y mentiras?

Me perdono a mí mismo por haberme aceptado y permitido a mí mismo utilizar y escudarme en la personalidad de "el chico bueno", sólo para poder ponerme en el papel de la víctima cada vez que veía a otros deliberadamente tratando de mentirme, de engañarme, de abusarme, donde, al momento de que podía notar que ellos o ellas se habían dado cuenta de lo que habían hecho, simplemente lo dejaba pasar y pretendía que no me afectaba; pero ahora este enojo que he acumulado hacia todas esas situaciones.

Me perdono a mí mismo por no haberme aceptado y permitido a mí mismo voltear a verme primero a mí mismo en honestidad conmigo mismo, para ver ¿cuál es el motivo real por el cual permanezco alrededor de las personas a pesar de percibir o sentir que existen abusos? Porque en realidad, soy de igual manera yo mismo quien decide permanecer, soy yo quien ha encontrado y definido un interés dentro de dichas relaciones por el cual permanezco. Y es interesante porque, aún si pretendo jugar el papel de "víctima", la realidad es que yo también me estoy "aprovechando" de las personas en mi entorno para poder obtener lo que sea que me encuentre buscando de ellos, y en ese sentido, yo también me encuentro mintiendo y aprovechándome de la gente en mi entorno.

Me perdono a mí mismo por haberme aceptado y permitido a mí mismo proyectar la culpa y responsabilidad en separación de mí mismo por y dentro de aquellos puntos en los que percibía que "otros son los que se están aprovechando", cuando la verdad es que yo también tengo puesto allí "mi interés personal" en sacar provecho de alguna situación o alguna persona, donde entonces el motivo de mi enojo cuando las cosas "no ocurren" como yo lo espero, es simplemente debido al hecho de que "no estoy obteniendo mi parte tan rápido como yo lo esperaba o bajo las condiciones que lo esperaba"

Me perdono a mí mismo por haberme aceptado y permitido a mí mismo molestarme cuanto siento que no puedo sacar provecho de una persona o una situación en la forma que de hecho lo estoy buscando, porque no es entonces la persona o la situación la que "desprende o genera el enojo", soy yo en mi relación de manipulación conmigo mismo alrededor de aquello que me veo persiguiendo en un determinado momento

Me perdono a mí mismo por haberme aceptado y permitido a mí mismo no darme cuenta que en el momento en el que defino un valor en separación de mí mismo, yo mismo me manipulo a mí mismo colocándome en situaciones o con personas que, aparentemente pueden darme aquello que yo no me he dado o definido para mí mismo, donde entonces percibo que son otros quienes me están manipulando, pero siempre soy yo manipulándome y mintiéndome a mí mismo

viernes, 30 de agosto de 2019

Mi jornada hacia la Vida, Día 1905, Un avance sobre el proyecto contra el abuso sexual infantil

El día de mañana nos han abierto un espacio en la que solía ser mi Universidad, para presentar el proyecto de la campaña contra el abuso sexual infantil. Toda la semana he estado pensando y repasando lo que me gustaría decir el día de mañana en la conferencia, pero sobretodo aquello que es necesario decir.

Creo que todos los seres humanos, o al menos la gran mayoría de nosotros, cuando somos niños, tenemos una vocación natural al activismo, en términos de que, todos podíamos fácilmente sentirnos conmovidos cuando veíamos alguna injusticia; si no me crees, tan sólo mira la reacción de los niños frente a algo que consideren injusto; también tenemos un particular interés por los animales y por la vida en general. 

Y es irónico lo rápido que perdemos eso cuando crecemos, porque por ejemplo, uno de los grandes problemas justamente con este tema que es el abuso sexual infantil, y que en repetidas veces le reiteré a la directora de la campaña, es que en realidad no sólo estamos luchando contra los pederastas, sino que también íbamos a estar luchando contra la indiferencia de la gente. 

Espero no sonar demasiado "ruco" con ésto lol, pero recuerdo cómo solía ver los anuncios de personas desaparecidas que a veces pasaban en el Canal 5, donde se abría una pequeña cápsula que decía algo como: "Solicitamos su cooperación para dar informes de las siguientes personas", y una a una comenzaban a pasar los rostros y nombres de aquellas personas, de los cuales muchas veces eran niños. Y tal parecía que, con el paso del tiempo, uno mismo va creando la idea de que "las cosas son así y jamás van a poder cambiar"

Aún recuerdo cuando asistía a la carrera de Derecho, y cómo pasaba horas y horas debatiendo y discutiendo con mis maestros entorno a las violencias estructurales del propio sistema jurídico, y cómo éstas constituían una condición de vulnerabilidad incluso contra los propios sujetos de derecho. De ello devino mi pasión por la sociología jurídica, porque ofrecía la posibilidad de replantear la estructura total del sistema y ajustar sus mecanismos a las condiciones que uno ideara. Sin embargo, tras dos años de debatir y discutir con numerosos estudiosos, desde académicos hasta policías e incluso jueces; llegué a la conclusión de que, en realidad no servía de nada tratar de convencer a los abogados, a los policías o incluso a los jueces, porque ellos en realidad sólo estaban actuando de acuerdo al margen de acción que les permitía la ley. Es decir, los ciudadanos pueden hacer todo lo que no está prohibido en la ley, y las autoridades sólo pueden actuar con base a lo que les permite la ley. 

Y fue por ésto que, llegué a la conclusión de que la única forma de llegar a hacer un cambio real y significativo, era llegando a las personas y utilizando la fuerza de las masas, logrando enfocar la atención en los problemas reales, para forzar a las autoridades de igual modo a dar solución a dichos problemas en y desde el mejor interés de los ciudadanos...  aunque cuando te enteras de que, por ejemplo ahora con este caso de Veracruz donde, un oficial de policía que violó a una niña sale pagando una fianza de 70 pesos, es cuando te das cuenta de que, por eso cuando uno debate y discute tanto apelando por los ideales filosóficos de la justicia parece más que se está hablando de una Utopía que, suena tan distante como la propia Roma, de la cual de hecho se toman las bases y principios para lo que hoy es el código jurídico mexicano.De hecho y esto como un comentario al margen por así decirlo, solía decirle mucho a uno de los maestros con quienes solía debatir por no pocas horas alrededor de los modelos del funcionalismo sistémico, que me parecía que un sistema que es incapaz de dar el resultado que sus principios y estructuras prometen o auguran, no sólo es un sistema mal diseñado que debería cambiarse y reformarse por completo, sino que además es tiránico y abusivo hacia los mismos individuos sujetos de derechos y obligaciones hacia éste.

Y fue por ésto que, tras 2 años de haber estado en una carrera que amaba por su teoría, pero detestaba por su forma tan ineficiente de cumplir con los ideales que esta misma prometía, comencé a buscar una vez más el proyecto de llevar a cabo la labor que pretendía; y fue así como llegué a la carrera de comunicación visual. Aunque he de decir que, no la tomé porque fuera "mi pasión", sino simplemente un medio que me permitía acercarme un poco más al fin último de toda esta labor que, ciertamente comenzó tras haber llegado a la Fundación de Vida en Igualdad, con quienes llevo trabajando ya alrededor de 9 años, gran parte de este tiempo realizando traducciones del inglés al español para una plataforma en línea que se llama EQAFE, que en sus siglas en inglés significa: "Every Question Answered for everyone" es básicamente una plataforma en línea especializada en categorías que abarcan desde apoyo básico en el entendimiento de la propia mente y la consciencia conformada de nuestros pensamientos y emociones; hasta las complejidades de la creación humana y universal y así adquirir perspectiva sobre el por qué y cómo la experiencia en este mundo que llamamos la Tierra ha llegado a existir como hasta ahora.

Muchas de esas entrevistas que traducía, compartían las experiencias de vida de algunas personas que habían vivido en situaciones de precariedad o conflicto y, ciertamente dichas grabaciones despertaron en mí el deseo y la curiosidad de, involucrarme de alguna manera dentro del proceso de cambio de esos conflictos, por lo cual comencé a prestar mi tiempo y mi servicio como voluntario en muchas organizaciones, algunas de ellas como La Fundación Pro Niños, Un Techo para mí país con quienes acudía a las zonas marginadas de Xochimilco, y solía grabar algunas de las historias que eran compartidas por aquellas personas que vivían el conflicto y la pobreza día a día.

Haciendo ésto de igual modo llegué a darme cuenta de que, muchos de los teóricos que trataban de hacer una evaluación del conflicto, fallaban en no pocas de las observaciones entorno a los problemas, ya que, bueno hay que decirlo, probablemente ni siquiera habían ido a pisar el campo personalmente; y digo ésto porque, una vez comenzando a involucrarme tanto con la gente como con el problema en sí, comenzaba a considerar diversos enfoques que, hacían ciertamente más difícil el llegar a una conclusión tan tajante como decir que la forma rápida de resolver un determinado problema era forzando a las autoridades a involucrarse directamente; porque resultaba ser que antes de las autoridades, todo devenía de una larga cadena de indiferencia y desconsideración que nosotros mismos los ciudadanos ya estamos muy ocupados manteniendo en nuestros conflictos de intereses...

Detente un momento a pensar sobre ésto e imagina cómo sería tu vida en este momento si no supieras leer o escribir, si no hubieses contado con el apoyo de tu madre y tu padre, y lo difícil que sería, desde esa posición, tratar de defenderte no sólo de los atropellos de las personas en tu entorno que crean esas condiciones, sino de la autoridad misma quien, no sólo te recibe con un sin número de trámites y procedimientos que no tienes forma de entender y que las autoridades no tienen la gentileza de esclarecer, a menos de que se cuenten con los medios económicos suficientes para llamar su atención.

Debo decir que, se me critica mucho por realizar la labor que hago de manera gratuita, porque ciertamente es una realidad que el activismo que no es financiado de alguna manera, difícilmente llega a alguna parte, pero también es cierto que, la gran mayoría de estos proyectos activistas deben comenzar al menos así, es decir, donde uno que si posee los conocimientos sobre cómo utilizar una cámara, cómo hacer un discurso visual atractivo para realizar la exposición de un tema, y además el tiempo y el interés de ayudar a otros, asume esa responsabilidad Ética para con los otros... Así que, si lo que quieres es dinero, te sugiero que no te dediques al Activismo, porque este trabajo suele tomar más de lo que uno recibe y la labor suele sentirse más como si uno rascara una montaña tratando de hacer un túnel a través de ésta utilizando sólo las uñas... 

Me perdono a mí mismo por haberme aceptado y permitido a mí mismo sentirme nervioso por la presentación que debo dar en un par de horas del tema del abuso sexual infantil. Respiro y me traigo de vuelta a la realización y entendimiento de que, el camino como tal ya está hecho, ahora simplemente corresponde compartir los entendimientos que han devenido de esto que se ha vivido y caminado

miércoles, 28 de agosto de 2019

Mi jornada hacia la vida, Día 1904, Revisando un punto alrededor de las relaciones pt1

Hace algunos años atrás, cuando me encontraba sirviendo con los Indios Americanos, surgió la oportunidad de llevar a cabo mi Vision Quest; y cuando subí a aquella montaña para sentarme allí a la intemperie en un círculo de tabaco por 3 días sin comida y sin agua, con una pregunta... bueno en realidad creo que fueron muchas preguntas, pero una de ellas giraba entorno a un tema que, en aquel momento de mi vida, estaba pesando de tal forma dentro de mi mundo y realidad, que de igual modo fue el motivo de mi tema de tesis y aún más importante, era parte del proceso de introspección alrededor de mi sistema de relaciones, específicamente hablando de mis relaciones sentimentales; la pregunta que, debo decir incluso en aquel momento de mi vida no tenía del todo articulada, pero ya sabes, era una pregunta dentro de mí que, aún sin haberla formulado, permanecía latente. Y ésta en términos llanos era esta "Sensación" de que tengo tanto dentro de mí que me gustaría dar y compartir con otros, pero en específico quería encontrar y estar con una mujer por quien estuviera dispuesto a entregarme completamente, un poco tratando de vivir este prospecto de encontrar la relación perfecta que me hiciera sentir este "amor" que tanto ideaba e imaginaba.

Cuando volví de aquella montaña, habiendo escrito casi un libro entero de todo lo que emergía y veía en relación con esas experiencias, desde mis primeras experiencias sexuales, hasta las más recientes. Yo juraba que era el destino el haber conocido a aquella chica esa misma semana, quien se convirtió eventualmente, en la mujer con quien querría llegar a casarme; desde luego puedo ver la conexión que establecí con ella por y en resultado a mi predisposición en aquel momento a querer "encontrar a alguien", donde básicamente podría haber sido ella, como podría haber sido cualquier otra; sin embargo, creo que apenas ha sido hasta hoy que he llegado a entender realmente la respuesta a aquella pregunta que, desde aquel entonces llevaba sin responder del todo.

El fin de semana pedí un poco de apoyo a K, porque me sentía bastante perdido dentro de este punto, y ella comenzó a orientarme en la observación de este caos emocional que estaba sintiendo; porque a pesar del deseo que se encontraba presente de estar con ella, también sentía terror ante la posibilidad de que pudiera llegar a perderla de nuevo; así que comenzamos a trazar el origen de este temor a la muerte de esta chica (pues es la misma pareja que había tratado de suicidarse delante mío); pero en lugar de todo lo que emergía en mi cabeza como probables respuestas; porque una parte de mí quería seguirse aferrando a esta idea del destino, y otra parte de mí sólo podía continuar trayendo el recuento de todos los conflictos y problemas que surgieron durante la relación; este temor que no había considerado era el "Temor a sentir dolor emocional", especificamente "Dolor emocional ante la pérdida de un ser querido" y encontramos una memoria en mi infancia del día en el que falleció mi bisabuela, momento en el cual vi a mi padre y a mi abuela llorando, lo cual a su vez provocó en mi el temor de llegar a sentir dolor emocional: tristeza, pérdida, luto.

Siento que a lo largo de estos años, he venido a responder esa pregunta que me hice hace tantos años en la montaña, y creo que, a pesar de que yo sentía este impulso por salir a expresar ese deseo de y por la relación perfecta; es decir encontrar a esa mujer por quien esencialmente se está dispuesto a hacer lo que sea, y al hacerlo, crear como este "amor incondicional" lol.

 "El motivo por el cual no es sano entregar todo a una persona, es porque el hecho de que ellos estén bien, jamás podrá depender de uno y cuando uno ha colocado todo de uno mismo alrededor de una persona, se corre el riesgo de pasar constantemente sufriendo a costas del estado de ánimo, problemas emocionales, sentimentales y existenciales del otro".

Es por ello que, puedo entender de igual modo en este momento, que el enfoque debe de estar siempre en mí mismo, y la relación en realidad es más el resultado de todos los acuerdos que se establecen con las personas que "nos acompañan" en el proceso, aunque sólo por el tiempo que es necesario, hasta moverse a lo siguiente. Se tendría que tener el absoluto control de la vida del otro para poder asegurarnos de que todo ocurriera como uno lo imagina o piensa en las películas románticas, pero ni siquiera podemos controlar todo lo que ocurre en nuestra propia vida y eso sin mencionar nuestra propia muerte."

Y es que por eso mismo tenía el deseo de casarme, para poder sentirme "en control" de aquello que tanto temía perder, pero no era a esta chica con quien había creado este vínculo que yo consideraba tan fuerte, sino de mi temor a perderla y, es irónico porque, en nuestro lenguaje hemos colocado todos estos mecanismos para "definir una relación que nos vincula y ata al otro", sólo para poder sentir que "lo tenemos, lo poseemos", pero nada de lo que podamos decir puede crear más atadura en el otro, de la que crea en nosotros mismos a una idea, a una definición; dentro de ésto, creé de igual modo el temor de abrirme a las personas, de conocer gente nueva, y fue por ello que me recluí tanto tiempo de la gente, porque tenía miedo de llegar a sentir tanto afecto por alguien; primero por temor a que no fuera correspondido, después, a que fuera correspondido sólo para eventualmente perderlo".

Me perdono a mí mismo por haberme aceptado y permitido a mí mismo querer entregarme por completo a una persona, para que entonces la otra persona de igual modo se entregara a mí, y desde ese punto sentir que podía "controlar y poseer" el punto y origen mismo de la experiencia positiva que experimento dentro de mí en la presencia y compañía del otro (definiendo el valor en separación de mí mismo), sin ver y darme cuenta de que la vida no puede controlarse, porque la muerte no puede evitarse, y por ello no puede controlarse a una persona, ni asegurar siquiera que uno seguirá teniendo la misma experiencia y sentimiento durante toda la vida en y hacia la persona amada, porque al final no se puede tener sólo la "experiencia positiva"

Me perdono a mí mismo por haberme aceptado y permitido a mí mismo sentir miedo de perder a una persona amada, por temor a sentir tristeza y pérdida y dentro de ésto me perdono a mí mismo por haberme aceptado y permitido a mí mismo temer mi propio miedo

Me perdono a mí mismo por haberme aceptado y permitido a mí mismo tener miedo de perder a "A", al creer que si ella se fuera, perdería "esa relación" que cree hacia ella en la cual experimenté tanta "felicidad", sin ver y darme cuenta de que la experiencia de "felicidad" no venía de ella, sino de mí, al yo haber creado esa experiencia de "tener una relación llena de pasión y drama" LOL

lunes, 26 de agosto de 2019

Mi jornada hacia la Vida, Día 1903, El dinero define nuestras relaciones


Esta conferencia es un "must watch" en la lista de educación básica de nuestra relación con el dinero, por favor encuentra, aparta o crea un momento para verla. Habiendo dicho ésto.

Uno de los puntos que ha emergido en los últimos días es cómo el dinero también ha llegado a definir tanto de las personas con las que llegué a relacionarme a lo largo de mi vida, si me juntaría "con los ganadores o los perdedores", la clase de relaciones a las que se tienen acceso, porque la gente es diferente en su actitud, en sus palabras y pensamientos, cuando crecen en hogares que pueden ofrecer un buen apoyo económico, o cuando crecen en hogares rotos, disfuncionales y con adicciones, como fue el caso de algunos de mis primos; lo irónico es que fue mi propia familia quien trató de apartarnos del contacto con ellos, sin embargo mi padre lo hacía porque era mi abuela quien le decía que, mi primo; quien había crecido en un hogar... sólo digamos difícil, muy difícil; me miraba con envidia por las cosas que teníamos, ¿Y es decir, cómo es que no iba a cuestionarse por qué nosotros teníamos acceso a más y mejores cosas que ellos, si él y yo jugábamos siempre juntos cuando eramos niños?

Recuerdo que cuando visitaba su casa, para mí no era más que una casa, igual a la mía, es decir un techo, paredes, puerta, baño, etc., pero conforme fui creciendo, también empecé a fijarme que, su casa estaba muy descuidada, que su baño no estaba limpio como el nuestro, que sus juguetes no eran como los nuestros, y un día le dije a mis padres: "¿Por qué no adoptan a mis primos?" Ellos se rieron y, cuando vieron que comencé a insistir una y otra vez por la pregunta, finalmente se detuvieron a tratar de explicarle a un niño de 6-7 años que mis primos eran la responsabilidad de mi tío, y que las cosas no eran tan fáciles como simplemente traer a una persona más a una casa donde ya vivían 7 personas. Yo siempre he admirado a mi primo, porque a pesar de crecer en un hogar disfuncional, se dedicó a mejorarse a sí mismo como ser humano, y fijo su sueño en salir de esa casa y lograr algo más por sí mismo. Hoy, de todos los primos, soy el único que no ha logrado esa misma independencia económica. 

Hace poco hablaba con un amigo que, creció en las mismas circunstancias, es decir, en un entorno profundamente disfuncional, y estábamos platicando acerca de las historias de nuestras familias. Mi padre a la edad de 8 años tenía que salir a vender tamales con mi abuela para poder pagar la escuela y la renta, cuando no lograban vender nada, cenaban los mismos tamales que preparaban; y claro que agradezco y valoro infinitamente ese ejemplo de mi padre, que me inspirara de igual modo a trabajar así para entender y valorar las cosas; sin embargo, en suma con lo que he caminado en los post anteriores, se deja ver un "patrón" bien especifico entre aquellas personas que logran la independencia económica más pronto que otras, o al menos esto es lo que puedo ver de los ejemplos que han estado presentes en mi vida; las primeras personas aprenden a depender del dinero que reciben de mano de sus padres, o de mano de sus jefes, o del gobierno, y aquellos que se deciden a salir fuera a buscar esas oportunidades porque ellos no podían simplemente extender la mano en casa... Así de simple

A lo largo de mi vida, una de las barreras limitantes que me ponía a mí mismo para conocer a la gente, en especial a las mujeres que me interesaban, era que "no tenía dinero", y cuando mis compañeros de la escuela hablaban de salir juntos a algún lugar a divertirse, donde por ejemplo iría con ellos la chica que me gustaba del salón, yo mismo diría para mí mismo: "Es que no tengo dinero", y es decir, desde luego podía pedirle prestado a mi padre a esa edad, pero la realidad detrás de esas palabras es que, no me sentía a la "altura" de esas chicas por las que llegué a sentirme atraído en algún momento, y el "no tener dinero" para mí se volvió la excusa para poder evadir mi temor a ver mis propios potenciales y capacidades para entonces = saberme suficiente y asumir responsabilidad por mí mismo; me sentía inferior a esos otros chicos que podían pagar la mejor ropa, los mejores celulares, las mejores experiencias, porque ellos salían con las chicas más atractivas, porque básicamente podían pagar esas experiencias que yo no podía; pero que tampoco me animaba como a "tratar de pagarlas" porque en realidad había vinculado este miedo a "conectarme con las personas" con "el dinero", y no tener dinero se convirtió de igual modo en la forma de evadir mi propio temor. Es casi irrisorio... pero llegar a "Tener o hacer dinero" se convirtió para mí en un miedo en sí, porque para poder hacer dinero, ya sea en una oficina o en un negocio, uno tiene que comunicarse y trabajar con la gente y, en ello aprender a tratar a diferentes tipos de personas.

Me perdono a mí mismo por no haberme aceptado y permitido a mí mismo reconocer que la desigualdad y disparidad social comienza en el momento en el que comenzamos a definir el valor del dinero "como lo que se tiene, y lo que no se tiene, lo que se posee y lo que no".

Me perdono a mí mismo por no haberme aceptado y permitido a mí mismo darme cuenta que a las parejas y a las familias no las une "el amor", sino el dinero

Me perdono a mí mismo por haberme aceptado y permitido a mí mismo alejarme del dinero pensando que es malo, sin darme cuenta y reconocer en honestidad conmigo mismo, que en esos juicios que hacía hacia las personas que tienen dinero, no quería de hecho reconocer que estaba escondiendo y justificando mis propios temores a de hecho tener dinero, porque en realidad no he querido ponerme a mí mismo en los escenarios y circunstancias donde veo que no me he enfrentado a mí mismo para de hecho caminar a través de aquellas creencias y limitaciones que he puesto sobre mí mismo al momento de conseguir dinero

Me perdono a mí mismo por haberme aceptado y permitido a mí mismo tener miedo de tener dinero y  de manejar eficientemente el dinero, porque siempre vi éste como algo "superior", algo difícil de utilizar que dependía de tratar a las personas fuera de esta imagen que me había creado en mi mente de que, hacer las cosas "de gratis" por ejemplo, es una forma de mostrar "amor incondicional", por ejemplo, donde puedo ver cómo a lo largo de mi vida tenía constantemente esta creencia de que "una forma de demostrarle a una chica mi interés, era comprándole algo, o invitándola a salir", lo cual era parte de lo que me decía mi madre en las primeras ocasiones que le hablé sobre el interés que empezaba a tener por algunas chicas de la escuela. Ella tomaba algo de dinero y me decía "compra ésto y la vas a hacer feliz"; pero de igual modo, siempre se sentía como que "tenía que comprar la amistad de las personas en mi entorno", tenía que "demostrar que podía pagar cosas caras y que podía invitar a salir a alguien"

Me perdono a mí mismo por no haberme aceptado y permitido a mí mismo darme cuenta de que los discursos del "machismo y el patriarcado" donde las mujeres dependen del hombre como proveedor, es creado por las mismas madres

Continuo en el próximo post