sábado, 20 de julio de 2019

Mi jornada hacia la Vida, Día 1890, Un amigo intenta suicidarse

Debo decir antes de empezar a escribir que, ciertamente me caga la sensación de sentirme observado al escribir, me caga sentir que las porquerías de mi mente quedarán expuestas ante el mundo que se creerá con el jodido derecho de juzgar y criticar todo cuanto puedan leer de mis palabras, 

Me perdono a mí mismo por haberme aceptado y permitido a mí mismo sentir que "me caga sentirme observado", cuando en realidad lo que estoy diciendo detrás de ello, es que me veo a mí mismo "escribiendo y haciendo esto para los demás", lo cual de hecho implica que "no estoy haciendo ésto por mí mismo en este momento, sino que me siento "acorralado" en y por mi propio deseo de atención y aceptación que en realidad busco dentro de las publicaciones que escribo; lo cual deviene a su vez de mi deseo de "ser reconocido", porque aparentemente una vez que me encuentre en dicha posición siendo reconocido y aceptado y querido, etc., podré encontrarme de alguna manera en "control" de estos pensamientos de preocupación acerca de "lo que podría decir o juzgar la gente al respecto

Me perdono a mí mismo por no haberme aceptado y permitido a mí mismo darme cuenta que yo me he vuelto a mí mismo un esclavo de mi propio deseo de ser aceptado y reconocido, porque al mismo tiempo me veo y siento "prisionero" de estos pensamientos de preocupación acerca de los juicios y críticas de otras personas acerca de lo que digo y lo que escribo, en lugar de ver en simple sentido común que si camino en y a través del miedo que está generando esta preocupación de "ser rechazado" o "no ser aceptado", el deseo de literalmente "controlar las opiniones de otras personas" acerca de mí se esfuman al instante, tal y como de hecho he podido ver en ocasiones dentro de mí que, puedo permanecer inmutado ante estas "ideas y opiniones", donde literalmente la expresión "me vale madres lo que piensen" ha constituido el eje de liberación más eficiente del punto en si

Me perdono a mí mismo por haberme aceptado y permitido a mí mismo haber querido controlar los pensamientos y opiniones de otras personas acerca de mí, proyectando una imagen en la cual tengo que invertir tiempo, atención, energía y básicamente la oportunidad que tengo aquí de ser y expresarme como vida, sólo para poder tener control de este punto..., dentro de ésto

Me perdono a mí mismo por no haberme aceptado y permitido a mí mismo darme cuenta y reconocer en honestidad conmigo mismo que no tengo y jamás tendré el control de lo que pueda existir dentro de las personas, puesto que en realidad nadie controla y domina al 100 por ciento lo que ocurre dentro de ellos, así como la mente consciente, subconsciente e inconsciente, de modo que ¿para qué perder siquiera el tiempo dedicando alguna forma de atención a esta imagen? Desde luego es importante mantenerse alineado con el sistema, eso lo reconozco en honestidad conmigo mismo por el simple sentido común que implica el ver y reconocer que existimos dentro de este sistema mundial en el cual hay que sobrevivir de acuerdo a "las reglas del juego", no obstante, de igual modo puedo ver que nada de esa imagen que presento ante los demás tiene que "definirme" en forma alguna, donde incluso se puede llegar al grado de tener reacciones emocionales por y acerca de la apariencia física y juicios hacia la ropa que uno usa, lo cual es en realidad absurdo puesto que, la ropa sirve a un propósito específico, la presencia y expresión física que soy en este mundo es lo que es, y aunque es perfectible, sólo puede ser perfectible dentro del contexto de su propia expresión única en la existencia.

Me perdono a mí mismo por haberme aceptado y permitido a mí mismo condicionar mis palabras a una imagen, donde incluso el hablar de una cierta forma para parecer "muy intelectual", es y forma parte de la idea misma creada en y alrededor de la imagen y dentro de esto

Me perdono a mí mismo por haberme aceptado y permitido a mí mismo definirme a mí mismo en y como una personalidad intelectual ante los demás, porque aparentemente esa clase de imagen inspira "temor y respeto", lo cual sirve simple y sencillamente para continuar ocultando el temor de ser juzgado y criticado por otras personas, y en esencia para controlar sus opiniones acerca de mí, sin ver en honestidad conmigo mismo que, al colocarme en dicha definición y personalidad "intelectual" yo mismo estoy creando esta prisión para mí mismo que me separa de la vida y de la oportunidad de ser aquí y de expresarme aquí incondicionalmente; pues lo irónico es que la mente no está separada de mí, yo estoy participando en ella y me he convertido en ella y soy literalmente mi propia mente, junto con todos sus abusos, sus perversiones y sus facetas "oscuras" que deliberadamente me veo ocultando de las personas para no tener que enfrentarme a mí mismo en mi propia mierda, ya que en realidad el propósito mismo de mostrarme como alguien "bueno" y contrario a esa parte oscura y negativa, es simple y sencillamente por esta tacañearía de perseguir la clase de "experiencias" que aparentemente promete el sistema a todos aquellos que eligen obedecerlo, porque ciertamente uno elige ser esclavo pese a tener la puerta abierta 24/7 para hacer ese cambio que uno necesita

Me comprometo conmigo mismo a hacer del espacio de escritura una expresión incondicional donde puedo abrir todo cuanto existe en mí sin tapujos y sin imagen que enarbole o fomente una imagen que sólo me hace permanecer atrapado dentro del conflicto de los sistemas de consciencia mental.

Y ahora si, voy a abrir el punto que realmente quería traer en este post.

Hace un par de días, una persona cercana me mandó una nota de voz expresando su hartazgo por la vida, por su familia, por todas las situaciones que le rodeaban y básicamente su intención de suicidarse, aunque no sólo habló de ello, es decir literalmente se rajó el brazo de codo a palma con una navaja; sin embargo, aunque en otro momento habría reaccionado emocionalmente ya fuera llorando, enojándome (lo cual irónicamente incluso en aquellos momentos en los que emergían dichas reacciones cuando otras personas intentaron hacer lo mismo, podía ver detrás de dichas experiencias que sólo se trataba de una experiencia de chantaje y de manipulación tanto de mí hacia ellos, como de ellos hacia mí) o también crearía empezaría a comprometerme en ayudar a estas personas a salir adelante y a estar allí para ellos cuando así lo requirieran (lo cual en realidad no tiene nada de malo, de hecho incluso en esta ocasión no dejé de abrir la puerta y ofrecer apoyo, pero ya sabes ¿de qué sirve medio acabarse la vida tratando de salvar a una persona que esencialmente no tiene la menor intención de apoyarse a sí misma? Y vale madres si eres el mejor psicólogo, el mejor shaman o lo que sea, no puedes salvar a quien no quiere, ni tiene la menor intención de dar el primer paso a su "rehabilitación") y en esta ocasión permanecí simplemente sentado escuchando las que parecían ser "las últimas palabras de esta persona" (quien recibió intervención a tiempo por parte de la policía y paramédicos) simple y sencillamente permanecí tranquilo e incluso hasta algo indiferente en aquel momento.

Curiosamente podía ver de igual modo cómo en mi mente yo mismo estaba tratando de forzarme a "sentirme culpable" por no sentir algo en ese momento, porque aparentemente sentir ese miedo de perder a alguien es la "prueba de que se les ama o la definición de lealtad y amistad" o algo así, pero incluso a medida que escuchaba las palabras de esta persona y me mantenía mandándole un mensaje tras otro pidiéndole que me permitiera ir en su búsqueda y hablar para encontrar una solución, con cada mensaje que enviaba, y que de hecho me forzaba a seguir enviando porque otra parte de mí simplemente quería cerrar la puerta y decir "Sabes qué? Es tu decisión, es tu problema y ya que ni siquiera a ti te importa tu propia vida, por favor no me vuelvas a buscar y no me hagas ya perder mi tiempo"

Irónicamente me causó mas "shock" el ver estos pensamientos en los que me veía esperando que ese momento fuese de verdad el pretexto y excusa última para cortar definitivamente toda comunicación con dicha persona, como si su ausencia y partida representaran una suerte de "alivio" a ya no tener que "escuchar ni dialogar más con dicha persona". Y es que en realidad no es la primera vez que esta persona intenta algo así, ni han sido pocas las conversaciones en las que, de mil y un formas traté de encontrar ese punto en el cual pudiera "convencerla de hacer un cambio y de que el cambio en sí mismo es posible". 

Al ver a este momento en el que, ya no me dejaba "ser movido" tan fácilmente por la idea misma de "el suicidio" de esta persona, comencé a ver de igual modo dentro de mí cómo en su momento, cuando esta idea parecía "tener algún peso" en mi vida, podía fácilmente en esta manipulación, porque esencialmente yo mismo ya me estaba manipulando con esta idea, y ahora al ver a esta persona intentando hacerlo y ver que no me movía en lo absoluto, me dio incluso esta suerte de "claridad" con respecto de lo mucho que he estado de hecho trabajando en mí mismo para ver en el suicidio no más que un pretexto cobarde para no enfrentar lo que de hecho existe en uno mismo, porque invariablemente de las circunstancias, siempre se puede apelar a una solución, siempre se puede hacer un cambio, radical y doloroso a veces, desde luego, pero siempre se puede encontrar una solución

Me perdono a mí mismo por haberme aceptado y permitido a mí mismo creer que debería de "sentirme triste" al escuchar a esta persona decir que iba a suicidarse, cuando en realidad puedo ver que "esa tristeza" es el mismo chantaje emocional que yo trataba de hacerme a mí mismo y a las personas en mi entorno para entregarme al drama y hacerme la víctima dentro de mis propias justificaciones, las cuales curiosamente ya no estoy dispuesto a tolerar ni en mí mismo, ni en los demás, porque si hay algo que de verdad me molesta en mí mismo a estas alturas, es verme poniendo pretextos pendejos para cosas que sé y veo en honestidad conmigo mismo que tienen solución, y que la solución suele ser de lo más simple y sencillo que uno puede imaginar; hay cosas que no se pueden hacer prácticamente en este mundo, al menos no sólo, pero ni siquiera eso significa que, con un trabajo bien enfocado y canalizado no pueda modificarse y es por ésto que

Me perdono a mí mismo por haberme aceptado y permitido a mí mismo creer que soy "malo o un culero o insensible" por no "sentirme mal por esta persona", cuando en realidad simplemente quiero lo mejor para esta persona, y al ver que sus acciones no conducían ni pretendían lo mejor para sí misma, simplemente "no participé de su drama y su berrinche"

Me perdono a mí mismo por haberme aceptado y permitido a mí mismo creer que el no sentir nada hacia el suicidio ya, significa que debo serle completamente indiferente, cuando en realidad, simple y sencillamente puedo seguir ofreciendo el apoyo, sin embargo la diferencia es que ahora veo y entiendo que yo sólo puedo llegar hasta cierto punto, porque es la otra persona quien tiene que cruzar la puerta.

Me comprometo conmigo mismo a ya no participar del chantaje y el drama que es el suicidio tanto dentro como fuera de mí y dentro de ésto

Me comprometo conmigo mismo a que en el momento que me vea a mí mismo participando en forma alguna de estas ideas o involucrándome con estas ideas, respiro y veo en honestidad conmigo mismo qué es aquello que siento y creo que no tiene solución, enfrento las excusas que me esté poniendo a mí mismo para hacer el trabajo necesario y de este modo me libero a mí mismo de cualquier pretexto para entonces conducirme a hacer el cambio necesario tanto dentro como fuera de mí

miércoles, 17 de julio de 2019

Mi jornada hacia la Vida, Día 1889, Mi temor a tener hijos

Siempre que pienso o medito sobre la posibilidad de tener hijos, llego a imaginar cómo sería, me imagino trabajando desde casa para poder ponerle toda la atención necesaria y suficiente a ese ser humano, cuya responsabilidad por su educación, desarrollo y crecimiento, recaería primordialmente sobre mí y sobre la que fuera en su momento mi pareja; me imagino practicando algún arte marcial y realizando múltiples actividades de todo tipo; y claro, esa es la parte bonita, también imagino (y lo estoy viviendo ciertamente con el niño que ahora es mi alumno lol) los problemas, los desvelos, la paciencia necesaria para poder dirigir sus pasos y, desde luego, no desconsiderar esta posibilidad de que, no necesariamente se encuentre del todo convencido/convencida de que lo que le enseñe y comparta, será lo que querrá para sí o su vida, porque yo lo hice al rechazar buena parte de las ideas que mis padres compartieron conmigo y me mostraron, y sólo muchos años después estoy retomando sólo algunas cosas que de verdad considero genuinamente prácticas de las cosas que he tomado y aprendido de mi familia.

Me da miedo que mi hijo/hija, no tome o no aplique las herramientas de Desteni por ejemplo, aunque de igual modo, mientras escribo ésto, considero que mucho dependerá de mí en este sentido, es decir en que yo mismo sea eficiente al vivir las herramientas momento a momento, respiro a respiro, para volverme así una referencia real que pueda tomar como ejemplo en todo momento, porque ya sabes, el cambio se nota, la dedicación y disciplina también. Siento miedo y vergüenza de ver tantos patrones mentales aún asentados en mí, viéndome aún tan lejos de ser y expresar vida en y como uno mismo.

Me perdono a mí mismo por haberme aceptado y permitido a mí mismo tener miedo de que mi hijo/hija, no tome o no acepte el proceso de Desteni, sin ver que en realidad invariablemente de si mi hijo/hija decide o no caminar este proceso con las herramientas de la Unicidad y la Igualdad, yo debo permanecer siempre como un ejemplo de vida, que si bien puede no ser tomado inicialmente, la referencia siempre estará aquí, el apoyo siempre estará aquí, las perspectivas y el conocimiento que pueda ofrecer siempre estará aquí para la consideración necesaria y suficiente del mismo, y quien sabe, dentro de y durante dicho proceso, es posible que incluso yo sea quien termine aprendiendo más y nuevas formas de vivir y expresar mi propio proceso, como de hecho lo he venido aprendiendo al dar clases a niños pequeños.

Y es que a medida que pienso más en cada detalle y en la profundidad sobre este punto, veo aun tantas carencias por mi parte (desde luego carencias que pueden enfrentarse y corregirse, pero ya sabes, carencias en este punto de mi vida que, de tener o ver un hijo en puerta, ciertamente creo que me llevarían con facilidad a poner el grito en el cielo lol) sobretodo vienen primordialmente las limitaciones económicas y es que claro que sería genial leerle a ese ser humano todos los días y ponerle el 100% de mi dedicación, sin embargo, esto sería bajo el supuesto de que pudiera trabajar desde casa, y ciertamente ni siquiera así podría ponerle toda la atención que quisiera, pues lo veo con las personas que tienen esa oportunidad de criar a los hijos en casa, pues deben contratar bastante gente (yo entre ellos) para que puedan hacerse "cargo" del niño/niña para dedicarse a los compromisos que, esencialmente, permiten el modo de vida que tienen. Y es decir, desde luego prefiero mil veces crear algo así para mí y para dicho ser humano, es decir, un entorno en el cual prácticamente pueda trabajar desde casa, que por ello emprender mi propio negocio es también tan importante, porque una de las cosas que definitivamente no quiero repetir en el patrón de mis padres, es entrar a una oficina de sol a sol, para sólo poder ver a mi hijo/hija los fines de semana (aunque si tuviera que hacerlo para poder ofrecerle lo mejor, lo haría, me entregaría por completo).

Por ejemplo una de las ambiciones que ha despertado en mí el trabajo como "docente" tanto para niños como adultos, es la posibilidad de ser o convertirme en maestro para mi hijo/hija, de ese modo técnicamente mi trabajo y mi labor como padre se encontrarían en cierta forma empalmadas.

Me perdono a mí mismo por haberme aceptado y permitido a mí mismo tener miedo de tener hijos al pensar que, por ejemplo en este momento que no tengo un trabajo que me proporcione del ingreso necesario y suficiente para siquiera vivir en un espacio que pueda llamar "mío", el sólo pensar en la presencia y responsabilidad de un ser humano, me resulta hasta cruel para dicho ser humano, pues llegaría aquí sin tener siquiera la mitad del apoyo y estructura económica que yo recibí por parte de mis padres al nacer; y al sólo escribir ésto, ciertamente me siento como un fracasado y a mi mente vienen pensamientos como: "Voy a pasar solo el resto de mi vida y tal vez eso sería lo mejor, porque así no le haría daño a un ser que vendría a una vida de miseria y carencias"

Me perdono a mí mismo por haberme aceptado y permitido a mí mismo definirme como un fracasado, sin ver y darme cuenta que al poner tal definición e idea sobre mí mismo, yo mismo estoy conduciendo mis acciones a permanecer y continuar pensando y actuando así a perpetuidad, en lugar de tomar las acciones necesarias aquí, en este momento para de hecho corregir y orientar mi camino a crear la clase de futuro que quiero para mí y para aquellos que compartan y caminen conmigo

Me perdono a mí mismo por haberme aceptado y permitido a mí mismo pensar el pensamiento "Voy a pasar sólo el resto de mi vida y eso sería lo mejor porque así le evito a otras personas el daño de la miseria y de las carencias", cuando en realidad dentro de dicho pensamiento, estoy diciéndome a mí mismo que no estoy tomando ni tomaré acciones al respecto de este punto, como si en verdad fuera imposible cambiar mi actual posición, cuando en realidad yo mismo me he probado antes que puedo salir adelante y conseguir lo necesario cuando es de verdad indispensable, así que dentro de ésto

Me perdono a mí mismo por no haberme aceptado y permitido a mí mismo cambiar este pensamiento de "Voy a pasar solo el resto de mi vida y tal vez eso sería lo mejor, porque así no le haría daño a un ser que vendría a una vida de miseria y carencias", por la afirmación "Voy a dedicarme de lleno al proceso de perfeccionamiento, para de hecho enfocar mi atención en el cambio necesario en y sobre mi persona, para que al momento de establecer una relación con una pareja, podamos de hecho proveer todo lo necesario en caso de que tomemos la decisión de traer a este mundo a un nuevo ser humano"

Me comprometo conmigo mismo a prepararme, educarme y corregir lo necesario en mí mismo, a fin de convertirme en un ejemplo de vida que otros podrán tomar como referencia para su propio proceso, en especial el ser humano que tenga la oportunidad de traer a este mundo.

Me comprometo conmigo mismo a ponerme como meta el hacer de mí mismo un ejemplo de vida, que honre la vida como a uno mismo levantándose como los principios de la Unicidad y la Igualdad, para que sin importar si mañana o en 10 años llega ese nuevo ser humano, o mismo si no llega, pueda permanecer siempre como un punto de apoyo incondicional para quien sea que se presente dentro de mi mundo y realidad

miércoles, 10 de julio de 2019

Mi jornada hacia la vida, Día 1888, Aprendiendo de los niños




La semana pasada recibí un nuevo alumno para darle clases de pintura, tiene 3 años (por obvias razones no puedo tomar foto de su carita), pero aqui ya estamos trabajando en nuestra 5a sesión.
Siempre que he trabajado con niños, mi creatividad es puesta al límite, siempre están buscando algo nuevo que hacer, explorando y explotando el material en formas que al resto no parecen ya impensables o las tildamos de absurdas, no porque lo sean realmente, sino porque a nosotros nos enseñaron que solo existía una forma de usar las cosas y solo una forma de ver el mundo... y es allí cuando algo dentro de mi súplica a mi propia paciencia extender sus límites para permitirles explorar más allá de los límites que, no por menos es importante siempre cuidar, pues aunque uno quiere dejarlos correr y hacer lo que ellos quieran, también es necesario ir atendiendo a qué nadie pueda lastimarse con el material o, como en el caso de este niño con el que estoy trabajando, cuidar que no se caiga cuando comienza a subirse a todos los muebles o a llevarse las brochas con pintura a la boca. Y no obstante, todos ellos resultan en los reflejos más sinceros y directos que podemos llegar a tener para confrontar nuestros propios juicios e ideas acerca de los límites.
Cómo el día de hoy por ejemplo: Me encontraba muy cansado por el desvelo que había tenido la noche anterior, me quede realizando una práctica sobre piel sintética y al finalizar alrededor de las 3 am, puse mi alarma a las 8:30, tiempo suficiente para levantarme y desayunar con calma; y ya saben por donde va esto, me levante tarde, tome un licuado a toda velocidad, salí corriendo; ya para este momento yo estaba inmerso en una reacción de enojo hacia mi mismo (eres un pen$&@/! Esto te pasa por no levantarte a tiempo, etc, etc) y como suele ocurrir con el enojo, comencé a entrar en este juego de autovictimizacion acerca de las circunstancias, pensando incluso cosas como: “No me gusta dar clases a niños chiquitos, es muy desgastante, de todos modos no aprenden nada porque no están pensando en aprender a pintar, los padres solo quieren que se entretengan haciendo algo para poder tener un respiro de ellos, etc, etc)
En fin, mi padre se ofreció a llevarme, y en el camino me pidió que pusiera el GPS, trate de ponerlo aún dentro de aquella reacción, que si bien no estaba levantando la voz o profiriendo insultos, si estaba en esa actitud altanera, de esa que cae mal y que curiosamente siempre solemos desdeñar cuando la vemos en otros, porque uno puede ver perfectamente que es esta actitud de proyectar la culpa hacia afuera, pero llegamos justo a tiempo. Y al entrar al lugar para comenzar la clase, llegó aquel niño sumamente sonriente y alegre, emocionado de trabajar sabes? Y yo estaba ahí con mi actitud pedante, fingiendo una sonrisa y mi ánimo porque en realidad yo mismo llevaba todo el camino poniéndome el pie... y cuando el niño tomo el pincel con algunos botes de pintura, diciendo emocionado que le sirviera de todos los colores, y mojó su brocha con la pintura tentado a pintarme con ella, detuve su mano con la brocha y con una mirada en mi rostro que ya no podía esconder el enfado le dije: No seas grosero! No me pintes!
En ese momento la sonrisa del niño se esfumó, porque en realidad esa acción que el está realizando de querer pintarme, era una simple invitación a jugar con él; y es curioso porque por supuesto deben trazarse los límites, ya que no es correcto que vaya pintando el piso, los muebles o a las personas; pero es que en ese momento, justo cuando en mi voz ya era incapaz de esconder el enojo, y por más paciencia que quería tener de la situación, una parte de mí no podía dejar de gritar: ”¡Quédate quieto y ponte a hacer algo para que me dejes en paz!” Curiosamente esa queja viene disfrazada de un: “¡Es muy difícil aguantar niños! ¡No vale la pena por lo que me están pagando! ¡No quiero trabajar con niños chiquitos!”
Es irónico porque, apenas el día anterior los padres del niño me dijeron que estaban sorprendidos de la capacidad de atención que lograba tener el niño estando conmigo, cuando otros maestros no duraron más de dos días y dejaron de asistir a las clases, y con otros el niño simplemente no se disponía a trabajar, porque eran tan "institucionales" y le obligaban a trabajar y a hacer las cosas de una manera, que el niño no podía estar más de 5 minutos con ellos. Y siento que el simple y sencillo hecho por el cual logré esa "empatía" con el niño, fue porque simplemente lo traté como un igual; desde el día en el que llegué a darle clases, vi uno, sino decenas de reflejos de acciones y actitudes que me adentraron a un pasado del cual creía ya no tener memoria alguna; y sin embargo, aquí estaban frente a mí, mostrándome dónde es que aún no he madurado cierta actitud mía o por el contrario, donde yo he sido demasiado restrictivo conmigo mismo al creer que las cosas "bien hechas" sólo pueden ser de una forma. Creo que lo que más me sorprende, es ese pequeño vistazo que a veces permiten los niños al mostrar la absoluta seguridad en sí mismos al hacer las cosas, estén equivocados o no, simplemente harán lo que en su corazón deseen hacer, lo cual es un atisbo de nostalgia y a la vez, una oportunidad inigualable para permitirnos ser los aprendices de los niños.
Y la ironía de las circunstancias es que por y como consecuencia de esa reacción de enojo que no dirigí eficientemente en aquel momento, al final de la clase, hablé con los padres para decirles que era mejor dejar que el niño descansara de las clases, curioso porque aquí claramente está el juicio proyectado en separación de mí mismo ya que: ¿Quién necesita aprender a descansar, el niño o yo? Porque él estaba lleno de energía, yo era quien de hecho acudí cansado, desganado, y con la peor actitud; y ahora estaba culpando al niño de falta de ánimo para trabajar y de requerir un descanso de la actividad... y fue justo al sorprender mi propia deshonestidad en ese momento, que me di cuenta que cualesquiera de las reacciones ante ciertas actitudes del niño, como por ejemplo cuando llegan emocionados y te quitan las cosas de la mano sin pedírtelas y uno entonces les dice que tienen que decir "por favor", pero sólo porque en realidad queremos imponernos sobre otras personas, y nos metemos con los niños como nos metemos con cualquier persona que no esté de acuerdo con nuestras ideas...
Le pregunté al niño al final de la clase enfrente de sus padres: ¿Qué días te gustaría que viniera? Y me respondió "Ya no quiero que vuelvas"
Los padres lo tomaron a broma, y yo pretendí tomarlo así también, sólo porque en realidad no quiero perder el único empleo que tengo en este momento... pero vi en la expresión directa y firme de su mirada, con esa confianza que no alberga miedo en sus palabras, con esa expresión genuina que, uno sabe que no esconde nada porque no tiene nada que esconder, lo que en verdad emergía en él en ese momento. Y me di cuenta que quien se estaba engañando en ese momento, no era él, sino yo...

Me perdono a mí mismo por haberme aceptado y permitido a mí mismo sentir culpa al ver sincera y directamente a lo que ha creado mi participación en la experiencia del enojo, así como en mí irresponsabilidad al no tomar en consideración las necesidades de mi cuerpo, para poder presentarme al 100 a dar las clases, para poder llegar abierto y dispuesto a aprender del niño tanto como él puede de hecho aprender de mí; la culpa no sirve de nada y es innecesaria, porque veo con claridad que aún tengo la oportunidad de aprender de este incidente y comprometerme conmigo mismo a caminar a través de estos momentos para poder dirigirme eficientemente y en ello darme a mí mismo la oportunidad de hacer de mí cada vez mejor maestro, no sólo para este niño en particular, sino para cada persona a quien pueda de hecho llegar a compartirle lo poco o mucho que pueda saber con respecto al dibujo, la pintura, y en esencia lo que me apasiona.

Me perdono a mí mismo por haberme aceptado y permitido a mí mismo ver a los niños como inferiores a mí, como ingenuos seres a los que hay que educar en las formas en que tienen que comportarse y obedecer, sin darme cuenta de que, una cosa es imponerse y otra distinta enseñar al otro que hay consideraciones que tiene que tener con y para los demás, como un simple acto de respeto y amor que, así como se expresa a uno mismo, hay que aprender a expresarlo a los demás, y si algo en el amor hacia mí mismo está dañado, al grado que con mis acciones o mis palabras termino dañando a los demás, puedo ver que entonces aún me estoy dañando a mí mismo de alguna manera que refleja ese daño en y hacia los demás, y entonces es que tomo responsabilidad por mí mismo en esos momentos para dirigirme eficientemente, de modo que pueda continuar en el proceso de perfeccionarme a mí mismo en la expresión que soy.

Me perdono a mí mismo por haberme aceptado y permitido a mí mismo quejarme de "tener que trabajar con niños", cuando en realidad es uno de los trabajos más gratificantes que he tenido, pese a las dificultades que de hecho implica, también aprendo mucho de mí mismo, acerca de observarme en el otro, y en ello entender nuestra naturaleza como seres humanos de una forma un poco más clara, y con ello el potencial que tenemos para de hecho hacer de este mundo un lugar que sea el mejor para todos.

Me perdono a mí mismo por haberme aceptado y permitido a mí mismo decir que "No quiero tener que volver a trabajar con niños", cuando en realidad estoy haciendo dicha declaración bajo y a consecuencia de un momento completamente inmerso en la emocionalidad del enojo, ante una situación en la cual en realidad "no quiero trabajar con niños en ese momento, porque no estoy en las condiciones óptimas para hacerlo, pero eso no quiere decir que NUNCA o JAMÁS quiera de hecho trabajar con niños, porque entonces yo mismo me quito la oportunidad de abrirme al potencial que existe en mí de convertirme en un gran maestro, y más irónico ahora que lo contrapongo con esta idea romántica que de igual modo he llegado a tener por momentos de "tener hijos", lo cual es algo que tal vez en su momento me gustaría tener, aunque desde luego, derivado de estas situaciones, es desde luego algo que me he enseñado a valorar y reflexionar mucho sobre el momento más óptimo para hacerlo.

Me comprometo conmigo mismo a caminar a través de este trabajo con niños, aprovechando todas y cada una de las oportunidades que me brindan para enfrentarme a mí mismo, abriéndome en y para con ellos en una forma en la que pueda de hecho vivir el principio de "Tomar de cada punto lo mejor con la finalidad de perfeccionarme a mí mismo"

lunes, 8 de julio de 2019

Mi jornada hacia la vida, Día 1887, Soy más que aquello que creo conocer de mí mismo



Me perdono a mí mismo por no haberme aceptado y permitido a mí mismo darme cuenta que cualquier historia que haya creado en mi mente con y hacia otra persona en este mundo y realidad, no es de hecho real, pues aunque yo tengo una percepción de mí mismo, cada persona tiene de igual modo una percepción de mí, y al final ambas percepciones son completamente limitadas, al estar definidas en y por el conocimiento de aquello que he creído que tengo que construir sobre mí mismo para poder ser aceptado y reconocido por otros; hay cosas que yo puedo ver de mí mismo que otros no, hay cosas que no conozco de mí mismo que otros si, hay cosas que ni yo, ni los demás pueden ver acerca de mí, lo cual en realidad es una gran noticia, porque esto quiere decir que hay mucho más de mí que simplemente aquello que he creído conocer de mí mismo, y mientras escribo esto, puedo darme cuenta de cómo puedo pasar tanto tiempo hablando del pasado, aún tratando de definirme dentro de éste, y aunque otras personas me lo decían, la verdad es que no me detenía a escucharlas, es decir no prestaba atención de sus palabras cuando me decían ésto, y es que puedo ver todas estas luchas que he proyectado en mi mente con y hacia otras personas, donde me veo a mí mismo gritándoles o insultándolas por algo que aparentemente me dijeron o me hicieron, donde entonces yo recuerdo esos momentos y al mantenerlos presentes, esos momentos se convierten en la "excusa" con la que me mantengo a mí mismo huyendo de la responsabilidad que tanto el otro como yo generamos en y cómo ese momento y es en realidad fascinante porque en realidad cuando pienso en resolver un problema, no pienso en resolverlo de modo en el que pueda encontrar una solución que sea lo mejor para todos, sino que lo hago tratando de "ganar" la mejor posición, donde puedo sentirme a gusto con la imagen que veo de mí mismo para no tener que cambiar nada de mí, es el otro el que se equivoco, y entonces yo soy "superior", lo cual es completamente contradictorio porque al despojarme a mí mismo de la oportunidad de entender la totalidad del problema, reconociendo mi responsabilidad plenamente en honestidad conmigo mismo, encuentro una manera más abarcadora del problema en el cual yo formo parte de las variables que lo constituyen en mi sola participación del momento mismo, lo cual entonces me permite encontrar la mejor solución, no sólo para ese problema, sino para cualquier problema futuro al dotarme a mí mismo de las herramientas para caminar en y a través del o los puntos que emergen en mí y que me llevan a participar de eso.

Me perdono a mí mismo por no haberme aceptado y permitido a mí mismo darme cuenta y reconocer que si la relación conmigo mismo no cambia, la calidad y desarrollo con las relaciones en mi entorno jamás cambiará y jamás se desarrollará, pues yo me encuentro siendo el principal punto de limitación al definirme a mí mismo con y en base a las ideas que me he aceptado y permitido a mí mismo a que existan tanto dentro como fuera de mí.

Me perdono a mí mismo por haberme aceptado y permitido a mí mismo definirme de acuerdo a mis experiencias del pasado, que si bien han venido a conformar muchas de las cosas que hoy integran "el carácter" también es cierto que, puedo ver cómo en esta idea de mí mismo, yo soy quien le da valor a ciertos momentos más que a otros, yo soy el que trae en sus conversaciones con los demás las cosas que considera "importantes", y cuando hablo de mí mismo, lo que pongo en mis palabras para "presentarme y mostrarme ante los demás en y como una determinada imagen" es por consecuente la definición y la estructura de la relación que existe dentro de mí conmigo mismo, la cual ahora me veo proyectando hacia afuera en mi intento por justificar y validar "quien yo soy" ante los demás

Me perdono a mí mismo por no haberme aceptado y permitido a mí mismo por no haberme aceptado y permitido a mí mismo darme cuenta y reconocer en honestidad conmigo mismo, lo mucho que hablo de mis problemas, de mis experiencias negativas y de las cosas "malas que pasan en la existencia", para hacer de mí una víctima ante todo ello, donde entonces utilizo de pretexto el contexto actual que nos encontramos viviendo para no cambiar y tomar responsabilidad por mí mismo

Me perdono a mí mismo por haberme aceptado y permitido a mí mismo hablar de mis problemas y mi pasado con otras personas de manera continua y constante, sin darme cuenta cómo yo mismo he estado reafirmando la idea de que "yo soy lo que he sufrido", que si bien es cierto que estas experiencias me han ayudado a formar carácter y a volverme consciente de algunas cosas, esto no quiere decir en lo absoluto que eso sea lo único de mí, ni quiere decir que eso es todo lo que soy porque aparentemente es lo "más interesante e importante de mí", cuando en realidad soy yo quien ha puesto su interés en esas ideas, experiencias, creencias acerca de que: "las vidas que valen la pena verse, son como los dramas de series, películas, etc.", donde sólo la catástrofe es lo que "llama la atención y lo que vende", y puedo ver como he estado vendiéndome a través de estas ideas, por no decir literalmente prostituyéndome por estas ideas; y es irónico cuando comienzo a ver a mis propias experiencias de depresión o tristeza y me encuentro con esta pared que dice "no hay nada más y esto es todo lo que soy", cuando en realidad no he enfocado mi atención más que en un insignificante porcentaje de todo lo que soy; porque si, en efecto también me encuentro conformado por mi pasado, pero no soy únicamente esos momentos, los cuales en realidad suelen ser mucho menos que los buenos momentos o los momentos en los que aparentemente NO OCURRE NADA, y es que es aquí donde nuevamente me veo a mí mismo esperando por alcanzar algo, por ser algo, por convertirme en algo y esencialmente alcanzar nuevamente esta experiencia donde he creído que el destino intervendrá de alguna manera y llegará ese momento en el que TODO tendrá sentido, cuando ciertamente no es así en lo absoluto = YO TENGO QUE DARME SENTIDO A MÍ MISMO, a cada una de mis acciones, y aunque claro que puedo ir al pasado a tratar de encontrar y figurar sentido de esos momentos en los que me veía "esperando a que ocurriera algo en mi vida", la realidad es que de nueva cuenta me estaría aferrando a mi pasado para tratar de encontrar "un pretexto a quien soy o quien puedo llegar a ser", sin embargo, ahora que veo y reconozco esto en honestidad conmigo mismo

Me perdono a mí mismo por haberme aceptado y permitido a mí mismo definirme de acuerdo a los problemas y traumas que he vivido en el pasado, al grado en el que, cuando hablo con las personas les comparto lo que he sufrido como si eso fuera lo único y más importante que he hecho y que haré, cuando en realidad esos traumas no son ni siquiera una "creación" mía, es decir lo son en términos de mi participación dentro de dichas experiencias de abuso que acepté y permití a lo largo de mi vida, así como la definición que me di a mí mismo dentro de estas experiencias, pero no fueron algo a que yo manifestara conscientemente, de modo que ¿por qué seguir hablando de ellos y adentrándome de nuevo en ese pasado si puedo darme cuenta de que lo único que estoy haciendo es alimentar de nuevo las definiciones que he impuesto sobre mí mismo como - Es que yo soy un artista que ha tenido una vida difícil" - cuando la realidad detrás de ello es que puedo ver esta obsesión por mi propio drama, para perpetuar eternamente esta historia acerca de "quien yo soy" que no es otra cosa excepto una excusa para no manifestar y traer aquí a la expresión mi máximo potencial como lo que en verdad puedo llegar a ser, porque eso implica literalmente hacerme responsable por mí mismo; implica dejar de utilizar el pasado como excusa para buscarme a mí mismo en estas experiencias que he definido como "importantes", porque siempre las reacciones de las personas al escucharme era, en muchos casos, el deseo de reconfortarme, y puedo ver mientras escribo ésto, que eso es precisamente lo que buscaba: "Ser reconfortado", ser "mimado y apapachado (como decimos en México)"


En y cuando me vea a mí mismo indagando en el pasado a ver momentos en los que haya tenido experiencias ya sean positivas o negativas, tomo un respiro, y observo en esos momentos ¿qué es lo que esas memorias están diciendo de mí mismo? Y cómo a partir de lo que veo que he creado de mí mismo en estas definiciones, puedo cambiarme a mí mismo y redefinirme a mí mismo en una forma que salga de esas limitaciones para poder traer al mundo la mejor versión de mí mismo

Me comprometo conmigo mismo a moverme y empujarme a mí mismo en las conversaciones con otras personas a traer la mejor expresión de mí mismo,

martes, 2 de julio de 2019

Mi jornada hacia la vida, Día 1886, Laboriosidad

Quiero compartir brevemente una experiencia que tuve el día de hoy, así como un poco de perdón a uno mismo en relación con la experiencia:
Han sido diversas y variadas las experiencias que he tenido con respecto al punto de la situación del desempleo que se ha experimentado en el país; sin embargo, curiosamente, aun dentro de toda esta situación, he logrado emplearme en diversos oficios que me han permitido al menos una media remuneración, sin embargo todo cuánto he percibido de ello, sea mucho o poco, lo he continuado invirtiendo en un pequeño negocio que empecé inicialmente fuera de la ciudad; tras verme forzado a volver comencé a trabajar vendiendo café y pan en las gasolineras (aprovechando las largas filas que se hacían debido al guachicoleo en el país lol) y también vendí chilaquiles por poco tiempo (pues de este negocio en particular, no fue posible percibir muchos ingresos); posteriormente conseguí un empleo como body painter para fiestas privadas y eventos de música; este igualmente duró poco tiempo, y así me he visto a mí mismo yendo de un proyecto a otro, empezando una cosa aquí y otra allá; y fue bajo estas circunstancias que he comenzado a autoemplearme en pequeños proyectos sin fines de lucro, retomé las grabaciones de los cursos que he estado tomando en el museo memoria y tolerancia, y abordé el proyecto contra violencia sexual infantil, de estas dos labores, no percibo un centavo, sin embargo, me determiné a mantenerme a mí mismo ocupado, todo hacia ese inicial proyecto de abrir mi propio negocio de tatuajes, y es decir, literalmente todo el poco o mucho dinero que he ganado ya fuera haciendo publicidad para una página de trámites automovilísticos, o incluso haciendo alguno que otro diseño para alguna impresión; todo ello lo he dedicado he invertido aún en este primer proyecto, y aunque una parte de mí ha querido echarle la culpa de toda esta situación al nuevo gobierno de México, también veo una parte de mí valiéndose de ello como una excusa para no determinarme a autoemplearme de lleno en aquello que quiero crear para mí mismo; es decir, claro que es una pena el no haber conseguido un trabajo que me permita un ingreso fijo, pero carajo si la situación está pesada eso no quiere decir que arroje los brazos al aire haciendo berrinche, cuando bien puedo dedicarme de lleno a practicar y empeñarme en lo que estoy buscando, porque al final, aun cuando pienso que debería dedicarme a otra cosa y dejar por mi propio bien ese proyecto, otra parte de mí sabe que en efecto puedo tomar cualquier trabajo, puedo emplearme y encontrar los medios para conseguir aunque sea un pequeño ingreso, pero de una cosa estoy seguro, y es que quiero seguir alimentando aquel proyecto inicial: "Vivir haciendo lo que me apasiona", porque en efecto es difícil vivir de lo que se ama, pero es más difícil vivir de lo que no se ama.

Me perdono a mí mismo por haberme aceptado y permitido a mí mismo colocar como excusa la actual situación de desempleo que existe en el país, cuando francamente, nada de eso me ha detenido para continuar moviéndome y consiguiendo, poco o mucho, algún ingreso para seguir adelante con lo que quiero y es que esto es lo irónico = puedo ver con claridad que tengo las puertas abiertas, tengo en este momento de mi vida todo lo necesario para conseguir eso que quiero, pero es aquí donde yo mismo me repito las excusas en la mente como un mantra sólo para seguir sintiéndome y creyéndome prisionero, y es irónico porque, en realidad, ese es precisamente el reflejo de la igualdad que no nos atrevemos a ver y a reconocer, porque con la situación del gobierno por ejemplo, siempre hacemos eso sexenio tras sexenio no? Esperamos, todos podríamos de hecho mejor las relaciones comerciales entre nosotros mismos en la ciudad, tal como lo hacen algunos pueblos indígenas al crear su propia moneda, en este caso, a la falta de dinero, se pueden hacer intercambio en tiempo humano por especie o podemos crear redes, es decir, siempre existe una manera, sin embargo, ha sido mucho más fácil echarle la culpa al gobierno por mi propia pereza a determinarme a conseguir algo que en verdad quiero, tanto ha sido mi pretexto por la falta de dinero cuando bien si no hay trabajo, puedo trabajar, gratis si es necesario, pero lo hago por mí, como un apoyo para mí mismo, pues no sólo necesito mantenerme ocupado, sino de igual modo dar movimiento a un negocio.

Me comprometo conmigo mismo a autoemplearme y a dedicarme de lleno a este proyecto que he comenzado en y para mí mismo, dándole movimiento al negocio como una muestra de amor hacia mí mismo

martes, 4 de junio de 2019

Mi jornada hacia la Vida, Día 1885, Perspectivas y diferencias entre Honestidad y la Honestidad con uno mismo

- Hola Gabriel;esta parte no la comprendo bien:

"Tenga cuidado con la tendencia a querer proyectar la honestidad con los demás, sin primero estar absolutamente seguro de que ha establecido la honestidad con uno mismo y como usted mismo ABSOLUTO, sin vacilación, sin incertidumbre ni dudas" Como puedo saber esto? Me podrias poner un ejemplo practico?

Saludos


- Hola de nuevo J.

Con gusto: Imagina que de pronto mientras te encuentras enfrente de tu hermano y te viene un recuerdo de la infancia, cuando él digamos que te prestó sus walkman/discman con su disco favorito, y entonces tú te lo llevaste a la escuela pensando que no habría problema, pero estando en la escuela el maestro te quitó los walkman/discman, por estar escuchando el disco en lugar de prestar atenció en clase. De modo que regresas a tu casa y avergonzado de decirle la verdad a tu hermano, le dices que te robaron los walkman/discman, y tú lo haces para evitar problemas con tu hermano proyectando la culpa hacia alguien más.

Ahora, una vez que notas esta memoria, te dan ganas de acercarte con tu hermano a confesarle HONESTAMENTE: "Cuando me prestaste tus walkman/discman, me los llevé a la escuela y como los estaba escuchando en clase el maestro me los quito."

Pero si te das cuenta, en realidad no estás atacando aquella situación de raíz, porque lo que estas haciendo es simplemente tratar de "remediar" la culpa que sientes por haber dicho una mentira con tal de evitar la responsabilidad con y hacia tu hermano, es decir, está cool que digas la verdad, sin embargo, el decir la verdad no está haciendo que enfrentes el punto más importante dentro de ti mismo: El motivo por el cual te llevaste los walkman/discman a la escuela, y por el cual en el temor de reconocer tu error y responsabilidad, decides mentirle a tu hermano porque estaba también presente el temor a confrontar a tus padres, y estaba presente el temor de tener que rendir cuentas por una acción que sabías de antemano que no tenías permitido hacer; el esclarecer estos miedos para ti, y es decir esto es más allá de sólo reconocer la existencia de estos miedos, es ir a cada uno de ellos y mirar detenidamente - si existe miedo hacia el hermano, ¿por qué hay miedo hacia tu hermano? - si existe temor a reconocer el error ¿por qué esconderse de la responsabilidad? pero es hacerlo de manera sincera y honesta con uno mismo, exponiéndolo y reconociéndolo por uno mismo, en lugar de sólo ir y decirle a los otros "sólo la verdad". ¿Quedó más claro?

Saludos



- Gracias Gabriel;ya comprendo un poco mas,uff.. me queda un largo camino hacia la honestidad con uno mismo jejej!

Saludos



- Sólo tienes que darte cuenta que no se trata de "llegar a la honestidad contigo mismo", porque tu ya estas aquí, tienes todos tus recuerdos, todos tus pensamientos, todos tus arrepentimientos, culpas, miedos, deseos, etc., es decir ya tienes todo lo que necesitas para ser honesto contigo mismo.

Por lo general suele pasar mucho en la vida que, cuando hay algo que a nuestra percepción parece demasiado lejano, es porque solemos tenerlo a un sólo paso de distancia, lo cual es y comienza con la decisión de ser "Real" "ser auténtico" en lo que se hace, sin juzgarnos a nosotros mismos, ni a los demás, porque reconoces que cada uno es único, sin embargo es igual, porque somos iguales en esa Unicidad, pero ¿quién puede en verdad juzgar la vida de otro, o decir si fue o no una vida más fácil o más difícil? Sólo uno mismo es quien impone o determina esos juicios sobre uno mismo, porque la verdad es que no tenemos idea de lo que otros puedan pensar o creer de nosotros, y las opiniones son tan variadas que, al final si dejamos que eso nos construya o determine, es decir si aceptamos los juicios de otras personas, lo único que tenemos al final es sólo una multiplicidad de imágenes que construyen un "yo" diferente en cada persona, y todos esos "yo" se convierten en la definición que cargamos de nosotros mismos, sin darnos cuenta de que no somos nada de ello, es más ni siquiera somos "una persona..."

Llevamos años cargando con nuestras propias mentiras y justificaciones, las cuales nos hemos repetido a nosotros mismos por tanto tiempo porque esas definiciones nos hacen sentirnos "parte de un orden", sentimos que encajamos porque nuestros instintos de supervivencia nos dicen que debemos movernos en la misma dirección que el rebaño, y por ello comenzar a ser honestos con nosotros mismos de manera auténtica, suena como a algo muy distante porque lo primero que viene a la mente es el recuerdo de todos los compromisos pendientes en nuestra vida, todas las personas en nuestro entorno que tal vez reaccionarían o se alejarían de nosotros si nos atrevemos a dejar de ser todo eso que alguna vez nos hemos sentido forzados a ser sólo para no estar solos con nosotros mismos y vernos de la única forma en que podemos enfrentar todo lo que no queremos ver de nosotros mismos, todo lo que no queremos recordar o pensar de nosotros, porque sabemos que nos duele demasiado vernos de manera tan cruda y real.

Sólo una cosa puedo decirte: si te enfocas en tan solo ese punto, es decir volverte honesto contigo mismo, te vas a ahorrar 2 años de trabajo escribiendo día tras día, hasta que finalmente, en el hartazgo de aquella absurda labor mecánica, finalmente te preguntes por el sentido de escribir y por el sentido de todas las cosas que haces en tu vida; cuando la pregunta ya no pueda ser evadida, porque el tiempo que has invertido ha sido tanto, y el resultado se siente tan poco e insignificante, que sólo te queda reconocer que el resultado es insignificante porque siempre hiciste la misma labor sin significado, sin sentido y sin darle el valor, cómo se hace o se crea ésto? Simple:

"Ok, tengo que resolver el problema con mi hermano, veo que no me llevo bien con él, ¿por qué no me llevo bien con él? Porque hace dos años me mintió, y 1 año antes de eso me delató, y 3 años antes de eso me insultó, y cuando eramos niños no me prestó el juguete con el cual él estaba jugando y un laaaaargo etcétera... (Tomas un respiro y comienzas a observar) pero ¿lo que yo hice tampoco fue honesto, porque yo quería que me prestara el juguete justo en el mismo momento que el lo estaba usando, yo quería que me hablara con respeto y que me hablara como un igual cuando estábamos frente a los otros niños, pero no me di cuenta de que estaba presente la niña que a él le gustaba, por lo cual estaba enamorado y quería hacerse lucir más fuerte para llamar su atención, si... también veo que me ha pasado lo mismo con otras mujeres, es por eso que a veces llegué a mentirle y a tomar alguna cosa que yo quería usar de entre sus pertenencias para lucir bien frente a esta chica que me atraía tanto..." ¿Tiene sentido?

lunes, 3 de junio de 2019

Mi jornada hacia la vida, Día 1884, ...


Me perdono a mí mismo por no haberme aceptado y permitido a mí mismo ver y darme cuenta que yo mismo generé mi desempoderamiento al repetir dentro de mí mismo que no tengo sentido, que la vida no tiene sentido y que las cosas no tienen sentido, sin ver que en realidad yo estoy creando esta vida que vivo y experimento en cada decisión que tomo dentro de mi mundo, porque en la forma en que decido actuar e interactuar con las personas del entorno es como entonces, yo mismo voy estableciendo que no es la sociedad la que me define a mí, sino que soy yo quien define su interacción con la sociedad, si es que simplemente voy a pasar por aquí como un observador sin levantar la voz respecto a nada, o si decido tomar las riendas de mi vida y comienzo a diseñar la clase de mundo que me gustaría crear tanto dentro como fuera de mí

Es decir, lo irónico acerca de todo este tema de la depresión en sí, es que yo mismo me estoy repitiendo a mí mismo ese discurso de que ya me he dado por vencido, y es una oración que se ha convertido casi en un mantra dentro de mí en un sin número de momentos en mi vida, el problema es que ahora que se ha salido de control, entonces comienzo a ver y a sentir realmente mi temor a la muerte, porque siendo sincero en realidad no tengo ese deseo de morirme realmente, simplemente he estado haciendo berrinche dentro de mí diciendo que no quiero hacer algo en particular y que la vida es muy injusta por ponerme en una situación donde esencialmente tengo que mover mi trasero y no esperar que las cosas simplemente se hagan por mí

Me perdono a mí mismo por haberme aceptado y permitido a mí mismo creer que no soy capaz de hacer nada, que soy insignificante ante el sistema, que en algún punto de esta eterna lucha que había creado hacia el sistema simplemente me di por vencido. Es irónico porque yo mismo reconozco ya que la necesidad de escribir y de leer, es precisamente para enfocar la mente en otras cosas que no sean esas a las que damos todo nuestro valor e importancia, precisamente para no llegar al punto de sentir que no tengo sentido, porque soy yo mismo el que se ha creado este “sin sentido” sin significado


Me perdono a mí mismo por haberme aceptado y permitido a mí mismo creer que cuando escribo una publicación, o escribo perdón a uno mismo, lo "tengo que hacer para cumplir" con una tarea, cumplir con una manda o un deber; sin darme cuenta de que en realidad no estoy haciendo o escribiendo esto por ni para nadie, lo único que estoy haciendo es crear esto por y para mí mismo, porque al final, es cierto que podría dejar de hacer todo ésto en cualquier momento, podría dejar de escribir, de hacer videos, pero ¿cuál fue la razón por la cuál continué haciendo ésto después de tanto tiempo? Porque me di cuenta de que funcionaba, de que era eficiente, de que podía entenderme a mí mismo en una dimensión completamente diferente, y que podía dentro de ello darme a mí mismo una oportunidad para hacer las cosas bien en esta vida; porque es justo cuando dejo de escribir que parece que todos los proyectos, que todo cuanto hago, digo e incluso pienso dentro de mi mundo y realidad se va en picada, porque es en esos momentos cuando me quito a mí mismo esta oportunidad de reconocer, ver, entender y sobretodo verme, entenderme y reconocerme mejor a mí mismo, que comienzo a sentir mi visión más nublada, mi determinación vulnerada y mi motivación derruida, porque comienzo a delegar ese espacio conmigo mismo, comienzo a dejar de considerarme a mí mismo, comienzo a dejar de ver quien soy yo dentro de todo ésto y quien puedo llegar a ser si me comprometo con este trabajo, si sigo adelante con todo ésto.

Me perdono a mí mismo por haberme aceptado y permitido a mí mismo creer que tengo que escribir para alguien, para cumplir con alguien, haciendo de la oportunidad que es la escritura como uno mismo, sólo una obligación más que termina por no ser del todo un espacio propio

Me perdono a mí mismo por no haberme dado a mí mismo esta oportunidad y espacio que estoy construyendo dentro de mí, con la escritura diaria, sin realmente dar o dedicar este trabajo y ejercicio a alguien más sino a mí mismo