domingo, 23 de febrero de 2020

Mi jornada hacia la Vida, Día 1925, Siento


Desde que se definió el viaje a Panamá, he estado repasando una y otra vez una serie de imágenes que emergen cada tanto acerca de: ¿Cómo serán las cosas una vez que me encuentre allá? Y ciertamente, cuando emergen esos momentos, trato de apartar el pensamiento simplemente respondiéndome a mí mismo de esta manera: “Nada de lo que pueda imaginar, va a ser como lo que vaya a vivir allá, ni yo seré quien creo que seré, ni la gente será quienes yo creo que serán, y nada está o estará garantizado cuando me encuentre allá, en todo caso, el resultado de las cosas dependerá de mí”, y sin embargo, la verdad es que, no me había detenido a expresar toda la serie de temores e inseguridades que han estado emergiendo dentro de dichos pensamientos, esto en suma a algunos recuerdos que me había prometido a mí mismo traer, puesto que, encuentro una relación entre estos eventos que mi mente no deja de traer a mi consciencia como un incansable recordatorio de los asuntos pendientes:

Este recuerdo emergió en casa de un amigo, en un instante en el que el salió del cuarto, y, en la habitación contigua había una pequeña reunión, estaban tomando alcohol, y platicando un poco, y esos elementos presentes, detonaron un recuerdo de mi infancia: algunos momentos en los que decidí aislarme cuando era niño, momentos que definieron o fueron una gran influencia sobre mi patrón a aislarme en sí del mundo; y estos momentos ocurrieron en el transcurso de eventos en los que asistía mucha gente, es decir, fiestas que hacían mis padres en la casa; detestaba la música estridente que lastimaba mis oidos, y cuando trataba de acercarme con los adultos, estaban metidos en sus pláticas que, sin importar cuanto tratara de llamar su atención continuaban ignorándome, y era entonces que subía a mi cuarto y me encerraba, en esta actitud explosiva que no tengo otra forma de definir excepto como lo que es = un berrinche que hice por no tener la atención que yo quería, y especificamente, porque no manifestaba los eventos que se presentaban en mi mente tal y como yo los quería... estas proyecciones mentales en las que me veía, y las cuales esperaba impacientemente por ese día en el cual pudiera “exhibirme” y mostrarme de una manera en la que a todos les gustaría mi presencia y mi persona, para poder conseguir esa atención, es en verdad fascinante lo mucho que luchaba tanto por sobresalir y darme a conocer, lo cual es un patrón que he podido identificar y rastrear hasta este punto de mi vida, en todo lo que he querido y pretendido demostrar de mí a los demás, tratando de buscar su aceptación y su reconocimiento. Y es que la pregunta más simple es también la que más me cuesta aún hacerme cuando emergen estos momentos: ¿A quién estoy tratando de demostrarle mi valor? ¿A quién estoy tratando tan desesperadamente de demostrarle lo que valgo? ¿Es de verdad a los demás o es sólo a mí mismo? ¿Qué herida estoy tratando de sanar? ¿Por qué necesito seguir pretendiendo cualquier cosa en mi mente acerca de una realidad que no es otra sino la que está aquí? ¿Por qué me preocupa y me ocupa tanto hacer las cosas que he creído que otros esperan ver de mí o incluso algo tan estúpido como lograr algo por lo cual otros sientan envidia? Pero lo peor es cuando, a pesar de tomar consciencia de esos momentos, y evidenciar lo vacío y pretensioso de todo ello, esa basura mental sigue ahí y continúa emergiendo en una cantidad de formas que, tengo que reconocer en honestidad conmigo mismo, fueron parte de algo que me ha llevado a crecer y crearme a mí mismo de esta forma, con estas consecuencias de mi día a día, porque es ahora, después de ir a esta última ceremonia con esta pregunta: ¿Cuál es la labor que me corresponde hacer en este mundo por esta vida? Para poder hacerla expresando mi máximo potencial en esta vida, y poner esta labor al servicio de la vida misma?

Confieso que he tenido estos momentos y proyecciones en los que me veo pidiendo por la respuesta a estas preguntas al Portal, e irónicamente en la serie de Reptilianos pude encontrar justamente estas entrevistas sobre el propósito en EQAFE; en esta imagen/proyección, lo único que puedo ver es al Portal diciéndome exactamente aquello que ya sé que va a responderme: “Si esperas que te de las respuestas que estás buscando, lamento decirte que no es así, porque estás buscando por esas respuestas en separación de ti mismo”, y sería cierto y sería la verdad, porque estoy bajo la creencia de que trasladándome a otro lado a buscar “la respuesta”, sólo es como yo diciendo: “necesito una explicación para esto, necesito que alguien me ayude a justificar el miedo que siento a estar en ese momento de estar en el círculo con Santiago, porque en realidad dentro de mí no he soltado la lucha que siento de simplemente creer que mi ego ha sido herido y más importante aún, que a algún otro además de mí, le importa un bledo si mis sentimientos están heridos o no… es decir, ¿son alguno de estos sentimientos y emociones que siento algo real? O es que ¿sólo están definidos por mis ideas, creencias o experiencias del pasado?


Estando en la casa de un amigo al que visité recientemente, hubo un momento en el que él se fue, y me dejó solo en su cuarto un instante, y curiosamente sentí enojo por el sólo hecho de que se fuera (como un bebé que reaccionaba ante la presencia o ausencia de una persona – en especial los padres) o que en algunos momentos no me diera la respuesta o incluso que manifestara la experiencia que quiero, como recibir un “Muvieri” el cual, no he aprendido a utilizar, pues en realidad tengo uno, el que yo me hice a mí mismo… pero relacioné el “tener o recibir un Muvieri” con “honor” y por consecuente = “aceptación que no me he dado a mí mismo, honor que no me estoy guardando a mí mismo primero”, porque en realidad me estoy esforzando por hacer muchas cosas afuera para que las personas “me vean y me respeten” pero ¿Qué trabajo estoy haciendo en mí mismo realmente excepto seguir las palabras de otros, sobre las cuales muchas veces llego a actuar sin siquiera estar de acuerdo, pero ya sabes, siempre es mucho más fácil “dejar que otro lleve la batuta”, es simplemente “más fácil” porque entonces la responsabilidad de los actos gira entorno de “aquel otro” a quien yo decido otorgarle la dirección de mi vida y de mi responsabilidad, el cual se sienta en una pirámide desde la cual no sólo lo que ocurre en la ceremonia “hace un guía” a la persona en dicha pirámide en el contexto de la ceremonia, la ceremonia invade y toca cada aspecto de la vida, y aparentemente dicha persona tiene derecho e inherencia sobre cada aspecto de tu vida – lo cual juega también como erotismo en los juegos de dominación, en esta necesidad de delegarle la responsabilidad de nuestro placer a otro y la responsabilidad por nuestra vida e integridad física, sobre la cual podremos culparlo posteriormente… - y al final, este sentimiento que no he logrado “apalabrar”, en y hacia el líder de esta ceremonia con los Indios Americanos, se ha vuelto “eso”, la perfecta “justificación” de mi actuar o de mi “no actuar”, ante ciertas situaciones o circunstancias, por tratar de “escalar” en una pirámide, en la cual pudiera probar que mis argumentos son “correctos o válidos” y porque YO SOY correcto o válido, pero sólo a través de la búsqueda de y por la “aprobación” de otros.

Con esto, no estoy diciendo que necesito hacer un berrinche ante mi Temaztlani, simplemente puedo darme cuenta ahora de que había vuelto para cumplir con el último acto que no había logrado perdonarme dentro de y en el contexto de las ceremonias = cerrar el ciclo como corresponde> entregando tabaco, lo cual es el acto simbólico para poder pedir permiso al realizar la labor y de igual modo el que se entrega al concluirla.

Es irónico porque ciertamente ese ha sido el “resentimiento que le guardé a las medicinas sagradas” = que no hicieran el trabajo por mí y ya! Que no hubiera “ESE LUGAR ALLÍ AFUERA” que fuera a darme todas las respuestas o incluso todas las justificaciones que me he dado a mí mismo día tras día, para no responder por mis propias preguntas Lol; y luego ese enojo lo llevé hacia una persona o lo proyecté en la manifestación de una idea/imagen que yo utilicé y abuse en mi mente de dichas personas, al colocarlas exactamente en la presentación que yo quiero ver y “vivir”, pero que sólo ocurre en mi mente y, al no verlo manifestado de manera real en lo físico es entonces que me frustro y culpo a las personas por no hacer exactamente lo que quiero vivir y experimentar…
Sólo yo puedo responder y asumir la responsabilidad de esa respuesta, porque sólo yo puedo sentir exactamente “eso” que siento, sólo yo puedo nombrarlo, sólo yo puedo parar el caos que he creado dentro de mí mismo, porque sólo yo puedo saber lo que estoy sintiendo, sólo yo puedo comprender lo que estoy sintiendo, sólo yo puedo asumir responsabilidad por las decisiones y movimientos que haga en mi vida, porque sólo yo soy el que actúa a través de sus propias palabras y de cómo las vivo y las defino, y si las utilizo para esconderme o para enfrentarme, porque aparentemente es más fácil vivir a través de las palabras de otros llamándolas “mis justificaciones”, siendo que, nuevamente estoy tomando la imagen de esa persona en mi mente y usándola a mi conveniencia, imaginando cualquier escenario en el que justifico el abuso de mis palabras y de mi sentir, porque sólo allí, dentro de la intimidad de mi mente es donde he permitido y aceptado que otros tomen la dirección de mi vida a través de lo que me digan, o lo que me digan que aparentemente significa eso que estoy sintiendo y cómo debería sentirme al respecto de ESO que estoy sintiendo,  sus palabras se vuelven entonces en las justificaciones que me presento a mí mismo en mi propia mente a manera de ideas o pensamientos que he llegado a establecer en y como mi mente, como estas imágenes de mí mismo en un momento en el que puedo expresar lo que sea en un instante, porque aparentemente soy Dios adentro, (y entonces, el concepto de una realidad virtual se vuelve “viable” lol,) y puedo hacer lo que quiera adentro y abusar de quien sea adentro, porque no hay “consecuencias”, cuando la verdad es que a cada momento estoy generando las consecuencias que yo entonces experimento en mi vida, que irónicamente es también “La otra/siguiente vida”, esa que no quiero ver de mí, sintiéndome impotente y un perdedor, y un fracasado y un inútil y un estúpido, y un largo etcétera de los mismos condicionamientos que, en algún momento escuché de igual modo de alguien, y le creí a dicha persona, porque en aquel entonces, la imagen de EL ADULTO para mí, era una imagen a la que se debía guardar respeto, pues mis padres parecían un ejemplo ideal de amor que, al siempre cuidar de mí; es como si, siendo un niño, hubiese relacionado entonces la idea de que, los adultos, quienes eran en un inicio los que cuidaban de mí, debían de representar la misma imagen de responsabilidad y amor en todos los seres humanos ADULTOS, hasta que finalmente uno escucha de los propios maestros, quienes son aquellos a quienes luego somos confiados en y por el sistema educativo, nos muestran una y otra vez en tablas de números que aparentemente establecen el valor de nuestra “inteligencia, capacidad, potencial” para hacernos saber qué tan capaces, aptos o estúpidos somos, y lo creemos, y creemos sólo en aquellas habilidades y puntos que son aplaudidos por nuestros maestros.

Lo irónico es que ni siquiera nuestros maestros, podrían dar esas respuestas para sus propios problemas que ellos de igual modo aún no se atreven a responder por sí mismos, así como todos estamos en el mismo proceso que sólo a cada uno de nosotros nos corresponde hacer, y no, yo no soy el juez de nadie, ni siquiera de mí mismo, porque a fin de cuentas = todo esto que estoy enfrentando dentro de mí, es el resultado de un programa, de las consecuencias manifestadas que venimos cargando por generaciones. ¿Para qué fastidiarme a mí mismo tomándome personal la mierda que ni siquiera entendía el modo en el que me encontraba instaurando y engendrando dentro de mí mismo?

Eso que siento cuando me siento frente al fuego, eso que es tan “Antiguo, que es tan sabio, que es tan suficiente de sí mismo”, eso que he definido en separación de mí mismo, es también un reflejo de mí mismo, porque ese “calor” que cada uno siente y que define en cualesquiera de sus infinitas formas, es la experiencia de sí mismos en y como eso que están sintiendo. Cuando la gente le reza a la Virgen, a Jesús, a Allah, Jabe, Satanas, Odín, y ven ESO que en realidad habla más de lo que están sintiendo, y de eso que de igual modo somos capaces de invocar y manifestar en y a través de nosotros mismos y nuestro propio ser, porque somos ESE, YO SOY, que pronunciamos en nuestras afirmaciones diarias, en las afirmaciones que resultan de nuestros pensamientos, palabras, acciones, obras, y todo lo que en ella va implícito, desde la intención hasta la muerte de dichos infinitos ciclos de vida y muerte, entre una vida a la luz del día, y otra a raíz de la noche en los sueños, donde de igual modo también estamos participando de una determinada forma. Esa ofrenda que doy al fuego, jamás es poca, porque la implicación de la existencia misma de ese tabaco, es ya tan ancestral, tan suficiente de sí misma, que siempre, por pequeña que pueda parecer, es siempre suficiente en y de sí misma. Aunque, sólo y siempre que sea con esa consciencia y consistencia. Es extraño lo mucho que parece que simplemente brinco de un momento a otro, donde en un respiro tengo claridad de una determinada circunstancia y al siguiente ya no, o simplemente como que mi mente se queda “satisfecha” con esa creencia de que ya “me di una explicación o ya pasé a través del problema porque ya lo entendí, cuando en realidad aún me falta caminar la corrección de ese patrón de “evasión de la honestidad conmigo mismo”, la cual esencialmente emerge cuando me olvido de mi propio respiro, y esencialmente a cada momento que dejo pasar como si nada.


viernes, 21 de febrero de 2020

Mi jornada hacia la Vida, Día 1924, Parando el conflicto interno hacia el sexo opuesto 2

Sé que había dicho que ya no iba a volver a ninguna ceremonia de Ayahuasca, sin embargo decidí volver a tomar porque así como era innegable que la labor que realmente tenía que hacer quedaría pendiente. También era innegable que en este camino que decidí caminar, encontraría herramientas que me servirían para llevar a cabo dicho trabajo.

En conversaciones recientes con mi temaztlani, le comenté acerca de mi inquietud por llegar a conocer mi destino, y sobre mi inquietud por conocer y responder esta duda que llevo dentro de mí desde que llegue a este proceso con Desteni: ¿A donde lleva este proceso? (Lo cual irónicamente se empalma con las entrevistas que he visto recientemente de los Reptilianos en una pregunta muy similar, pero que al momento de escucharla cambió literalmente el enfoque del problema en mi propia pregunta: ¿Por qué estás caminando este proceso?. Llegaré a eso más adelante)

Me sorprendió y molestó su respuesta, la cual vino prácticamente de manera inmediata: No vas a ninguna parte...

Y ante una respuesta reactiva yo de igual modo en mi deshonestidad genere una emoción igualmente reactiva la cual fue este resentimiento que volvió una y otra vez en recuerdos de esa conversación, pero donde ahora me vería a mi mismo respondiendo a esa imagen mental del temaztlani, en una forma violenta y reactiva, como tratando de desquitar en mi mente a toda costa el enojo que sentía por haberme dado esa respuesta...

Sin embargo, dentro de mi no quería ver que mi enojo, no era hacia la persona que realizó la pregunta, sino a mi mismo, porque claramente me he visto a mi mismo haciéndome pendejo en la tarea que ya sé que tengo que hacer, el proceso y compromiso que no he querido concluir, esta deuda conmigo mismo que es el darme este momento de vaciar la mierda qué hay en mi interior. Y se que mi viaje a Panamá para encontrarme con los Destonians, no cambiará ni responderá la pregunta que yo mismo no estoy dispuesto a responder; la cual no me he dado la oportunidad de hacer.

Y si, es verdad que ninguna medicina sagrada puede hacer el trabajo por mi, sin embargo, me encuentro profundamente agradecido con la oportunidad que las mismas representan para poder parase un instante desde un punto de vista distinto, para corregir y alinear lo necesario, con una labor dedicada a hacer los cambios necesarios en nuestro día a día: lo cual es lo que quiero cambiar = quiero mejorar la relación con mis padres? Tengo que sanar lo necesario en los puntos que he visto que detonó el conflicto, empezando por mis propias reacciones. Quiero ganar más dinero? Entonces cambiaré mi actitud valorándome y apreciándome a mi mismo entregando y sabiendo poner el corazón en cada labor que me toca hacer, incluso aquellas que no me gustan, porque siempre hay algo importante que aprender de ello. Quiero crear una relación con una pareja sexual con quien pueda establecer una amistad, un negocio y un proyecto futuro? Tengo que corregir las actitudes que ya se que tengo que cambiar, sabiendo respetarme y respetar al otro, apoyarme y apoyar, considerar si es igual modo quiero ser considerado, sabiendo hablar con la verdad, con apertura e intimidad para saber compartir lo que existe dentro y fuera de mi.

 El fin de semana pasado en la ceremonia de Ayahuasca lleve una pregunta al Circulo Sagrado, y esta fue: Quiero saber cuál es la labor que me corresponde hacer en esta vida para poder alcanzar mi máximo potencial por esta vida y ponerlo al servicio de la vida. En mitad de la ceremonia me tocó asistir a un par de personas con algunas preguntas acerca de sus propios conflictos internos de igual modo pude darme cuenta de que la labor que tanto busco ser en realidad, toda la vida la he venido haciendo, tratando de responder: Cual a mi lugar en este mundo? El que yo esté determinado a crear para mi y los demás. Que tan grande será? Dependerá de aquello que considere o no considere como uno e igual con y cómo la vida misma. No es que tenga que encontrar mi lugar, simplemente es que estaba haciéndome pendejo y por eso me siento perdido

Me perdono a mi mismo por haberme aceptado y permitido a mi mismo crear conflictos con las personas de mi entorno, para no tener que ver dentro de mi las cosas que me han mostrado de mi, desde el espejo que son todos y cada uno de mis compañeros humanos, las cosas que no estoy sabiendo aceptar o valorar de mi, las cosas que yo mismo no me atrevo a realizar o cambiar mientras me quejo, repelo y critico de otros, como si yo estuviera en alguna posición de superioridad por caminar este proceso o haber vivido tal o cual experiencia, que aparentemente me hace “más espiritual? Más dedicado?” Se bien que no es así, porque puedo ver lo mucho que me evado en mis actividades diarias, en las cosas que quiero cambiar afuera sin antes cambiar adentro.

Me perdono a mi mismo por no haberme aceptado y permitido a mi mismo saber reconocer en honestidad conmigo mismo, que no es culpa de los demás el no verme a mi o progresar, no importa a donde vaya, mi camino es siempre aquí conmigo; porque ya me cansé de pretender ser fuerte, de que nada me duele y que nada me afecta, ya me canse de tratar de conseguir el reconocimiento de otros haciendo solo las cosas que pueden aplaudirme, para no tener que enfrentarme a mi mismo, apreciarme a mi mismo, y saber amarme a mi mismo así este cometiendo muchos errores, lo cual entonces es una gran señal de que realmente estoy haciendo el proceso de cambio, sin importar con quien camine o con quien esté, mientras yo no tome las acciones necesarias y haga los cambios dentro de mi; igual puedo encontrarme en el 1er mundo o tener todo el dinero que quiera o a la oreja que desee, pero seguiré sintiéndome vacío y perdido por dentro. Por no tener el valor de levantarme

Me perdono a mí mismo por haberme aceptado y permitido a mí mismo crear este conflicto interno a las mujeres para evadir aquellos puntos donde puedo ver con claridad que no estoy asumiendo responsabilidad por mí mismo, donde entonces la proyección de culpa hacia las mujeres, es apenas el chivo expiatorio para no ver dentro de aquellos puntos que de hecho me avergüenza ver y reconocer en honestidad conmigo mismo



miércoles, 29 de enero de 2020

Mi jornada hacia la vida, Día 1923, Parando la guerra interna hacia el sexo opuesto 1

Siento que he creado una guerra en mi interior hacia las mujeres, una cadena de reproches y denuncias que no termino de hilvanar, tanto en y hacia las mujeres, como en y hacia mí mismo en mis dinámicas y mi relación con y hacia ellas; porque la verdad es que me siento muy molesto con la clase de relaciones de dominio y abuso que hemos llegado a crear entre hombres y mujeres, dinámica que, desde luego, puedo notar en mí mismo y en lo que he venido a crear en mi mente, como el uso y abuso de mis palabras, de mis acciones y de mis pensamientos en y hacia las mujeres.

Uno de los pensamientos que más me duele en la totalidad de mi ser, es aquel de: "¿Por qué no soy suficiente para las mujeres con las que yo quisiera crear una relación, mientras que al mismo tiempo rechazo tantas y tan buenas parejas que verdaderamente quieren estar conmigo?" ¿Por qué me rechazo a mí mismo en los juicios que he creado de mi apariencia física, de mi capacidad intelectual o económica? ¿Por qué he creado este enojo en y hacia las mujeres por "no escogerme" ante la masa de prospectos y pretendientes que llegan a ellas, antes los cuales me comparo, donde entonces que me veo tratando de seguir esta imagen arrogante y vanidosa para tratar de llamar la atención de dichas mujeres, en lugar de aceptarme incondicionalmente a mí mismo y trabajar conmigo mismo para crear la clase de ser humano que quiero ser en este mundo y realidad, y de este modo esperar a que llegue la persona que decida levantarse y caminar conmigo en y como una forma de apoyo para realmente trabajar juntos en nuestro crecimiento interno y externo?

¿Qué es lo que hemos creado en nuestras propias dinámicas de separación con nosotros mismos, que terminamos haciéndole daño a quienes nos abren el corazón, mientras que aceptamos la indiferencia y hasta el desprecio de aquellos a quienes admiramos?

Creo que ha sido tantos y tan constantes mis fracasos, como tan infructíferos mis esfuerzos en mis relaciones con las mujeres, que ahora, la verdad es que me veo y encuentro como este ser amargado, triste y hasta rabioso, indagando en y sobre cualquier excusa que me permitiera apartar la vista del origen mismo de mis propios errores en y por consecuencia de mi deshonestidad conmigo mismo, criticándolas, juzgándolas y hasta culpándolas por ser de la forma en que son. Admito que, tras leer el libro de "El varón domado de Esther Vilar", todos estos juicios y críticas se encendieron una vez más, llevándome a mí mismo con esta guerra interna a refugiarme en una trinchera en la esquina de mi soledad.

Me veo ante un sinnúmero de reproches a mí mismo, por mis creencias cultivadas desde la infancia, en las que aprendí a ver a las mujeres como "inferiores", idea que era reforzada por el entorno, y con el paso de los años y de un sin número de debates, discusiones, conversaciones, documentales, libros, maestros, etc, etc, etc, mi visión cambió radicalmente, y la mujer se convirtió para mí en este ser que sobrepasa por mucho al hombre en un enorme abanico de habilidades, así como el hombre también sobrepasaba a la mujer con sus respectivas aptitudes y habilidades; por un momento sentí que ya había encontrado "equilibrio" en esta balanza, pero ahora me siento ante un dilema obtuso que no tiene pies o cabeza, y en el cual ya no sé definir cómo es que mira cada cual

Creo que ya desde la sola creación de estos escenarios mentales con otra persona en la mente, estamos normalizando nuestra propia tendencia a usar y abusar del otro, y no obstante, yo mismo soy incapaz de parar estas imágenes que brotan en mi mente, anhelando la compañía de la presencia femenina en mi vida.

Me molesta mucho la clase de dinámicas que hemos creado entre hombres y mujeres, la serie de abusos y delitos que hemos cometido los unos contra los otros y me siento molesto conmigo mismo porque veo y reconozco en honestidad conmigo mismo que, de igual modo, he sido co-participe y co-creador de esta separación entre lo masculino y lo femenino que hemos venido a crear hoy día

Me perdono a mí mismo por no haberme aceptado y permitido a mí mismo reconocer en honestidad conmigo mismo que yo fui poco a poco apartando de igual forma a mis parejas, al no darles su lugar, y al no pararme en sus zapatos para considerar de igual modo el trabajo/proceso/lucha que llevan en y como si mismas, donde entonces, el punto que no he querido reconocer es que soy yo quien de igual modo no ha dejado de verlas en y bajo el punto de "un objeto", el cual me enojo porque las poseo o no, donde entonces hago mi berrinche cuando las cosas no salen como yo quiero, o cuando me veo en un punto de conflicto conmigo mismo en mi relación conmigo mismo física, emocional, económica y mentalmente.

Continuo en el próximo post

miércoles, 8 de enero de 2020

Mi jornada hacia la Vida, Día 1922, Lo que enseña la muerte de un ser querido 2

Trato de "abrir el corazón" aquí, sin juicio a lo que estoy viendo que emerge dentro de mí, porque no todos los recuerdos en y hacia mis perros son algo lindo, aunque lo que puedo reconocer de ya en mi resistencia y ciertamente "dolor" en enfrentarlos en honestidad conmigo mismo, es que muchos de los recuerdos "negativos" (sino es que la totalidad de ellos), están en su mayor parte relacionados con los momentos en los que yo participé de una emoción como el enojo cuando mis perros no me obedecían, o la indiferencia cuando me pedían que los sacara y yo siempre me decía a mí mismo que estaba muy ocupado para atenderlos; quiero abrir aquí estos puntos, sin temor o pensamiento acerca de lo que se pueda pensar de lo que estoy escribiendo.

Justo unos meses antes de que muriera Luna, emergían pensamientos en los que me veía queriendo que falleciera, no sólo por la enfermedad que ya comenzaba a hacerse presente, sino incluso antes de eso, cuando me sentía "fastidiado" de tener que tomarme esos 30 minutos para salir a dar la vuelta con Luna, y de igual modo, como a manera de "auto castigo" me repetía a mí mismo de que me arrepentiría de ese deseo, porque al final la extrañaría mucho una vez que se fuera; una parte de mí ya no quería verla en la casa, en parte porque me daba mucha tristeza sentir que estaba atrapada entre estas paredes, y de igual modo le decía a mis padres que a la muerte de Luna lo mejor era ya no traer más perros a la casa; es irónico porque justo una semana antes de la muerte de Luna, llegó una perrita de la calle a quien mi hermana estaba buscando un hogar, y si, cómo es evidente, nos hemos quedado con esta nueva perrita; sin embargo, y parte de lo que puedo notar que ahora emerge con la presencia de este nuevo ser en la casa, es que nuevamente quiero crear esta "distancia", lo cual no sólo me ocurre con los animales, de igual modo me ocurre con las personas; como tratando de "no generar un lazo o conexión con ella", y no obstante, a medida que me he acercado más y más a esta perrita que pronto se convertira en un nuevo miembro de esta familia, más comienzo a darme cuenta que es inevitable que "las personas y los seres nos acontezcan, incluso si uno trata de poner un halo de indiferencia y sentirse lejano o esquivo de estas relaciones, incluso la ausencia de dichos seres también influye en uno"

Me perdono a mí mismo por haberme aceptado y permitido a mí mismo sentirme culpable por desear que Luna falleciera pronto, sobretodo en aquellos días que la veía con su semblante que parecía de alguna manera "triste", yo atribuía esa tristeza a su encierro en la casa, y sobretodo, ante más visitaba las prisiones, más comenzaba a ver reflejado el mismo "sistema carcelero" en mi relación con y hacia las mascotas que como seres humanos llevamos y encerramos en nuestras casas, simplemente porque queremos "esa presencia" allí, pero sin considerar realmente aquello de lo que privamos a esos seres; tal y como cuando uno quiere tener un ave y la encierra en una jaula; y si para nosotros perder la libertad y la posibilidad de ver a nuestros seres cercanos nos duele y nos quiebra, ¿cómo será para un ave perder el cielo, los árboles y la presencia de otras aves?

Me perdono a mí mismo por no haberme aceptado y permitido a mí mismo darme cuenta y reconocer que invariablemente si yo deseaba o no la muerte de Luna, eso no iba a evitar que muriera, ya que al final eso es algo completamente inevitable en ella y en todos, de modo que no tiene sentido alguno sentir culpa o juzgarme por dichos pensamientos o sentimientos, ya que de igual modo puedo ver que, aunque desde luego me habría gustado darle una mejor vida a Luna, la verdad es que de igual modo se le dio la mejor vida que pudo dársele, ya que no todos estamos en la posición de tener todo un rancho o de vivir en el campo para poder brindarles a los animales todo ese espacio que de hecho necesitan para su pleno desarrollo y felicidad.

Me perdono a mí mismo por no haberme aceptado y permitido a mí mismo darme cuenta de que, apartar a los seres de uno antes de que mueran, en lugar de "ayudarnos a superar más fácilmente el proceso de la muerte", genera todo lo contrario, porque entonces comienzo a recriminarme por todos aquellos momentos en los que no estuve con Luna, en lugar de aprovechar al máximo todos y cada uno de ellos; viviendo y tratando a los demás de la misma forma que necesito tratarme a mí mismo = no dando por sentado los momentos, porque de hecho puede que ya no exista una segunda oportunidad después para hacer aquellas cosas que me repetí a mí mismo que podía hacer o terminar después, como de hecho he llegado ahora a hacerlo también incluso con los mismos proyectos que fueron en un inicio la excusa para no estar con mis seres queridos, porque justamente tenía que "alejarme de ellos" para atender únicamente a dichos proyectos, pero ahora incluso hacia éstos me he visto generando tal resistencia últimamente que, la verdad es que he llegado a uno de esos puntos donde la mayor parte de los días se me puede ir como agua entre los dedos simplemente "evadiéndome" de hacer dichos proyectos y trabajos; es irónico porque, de igual modo puedo notar que este mismo punto es el que ha hecho que últimamente me sienta tan vacío, ya que la pregunta asoma en el interior de mi consciencia sin siquiera tener que ser enunciada: ¿Qué estoy tratando de justificar y de evadir detrás de todos estos pretextos y de todas estas excusas? ¿Qué hay debajo de todos y cada uno de estos momentos en los que me veo evadiéndome? ¿Qué estoy evadiendo más allá de todo eso? ¿Qué puede ser tan aterrador de ver y reconocer en la simpleza de la honestidad conmigo mismo, como para que dentro de mí esté aprovechando todas y cada una de las posibles excusas en mi mente para simplemente NO VER LO QUE HAY ALLÍ?

Luna también suponía un recordatorio de "ese ser" por el cual no me hice responsable, ese ser que yo había traído a esta casa y al cual, con el paso de los años, poco a poco mi hermana menor fue a quien ella comenzó a seguir; Luna siempre dormía conmigo en mi cuarto, y dormía en mi cama a mi lado, así fue por muchos años, hasta la muerte de Rock, una vez que él murió, a los pocos años comenzó a dormir en el cuarto de mi hermana; sólo un par de veces se volvió a dormir en mi cuarto antes de que muriera; puedo ver que, una parte de mí deseaba de igual modo que muriera sólo para poder liberarme de ese compromiso que sentía que me ataba a ella, como si de alguna manera eso me impidiera hacer las cosas que hacía con libertad; sin embargo, aquí la ironía es que jamás dejé de hacer lo que quise, y ella jamás me detuvo de ello; en realidad sólo quería que se fuera de mi consciencia ese sentido de "deuda y obligación". Es gracioso porque, a medida que escribo ésto, uno de los factores que no tomo en cuenta, es lo mucho que este sentido de "militarización" que impuse sobre mi propio cuerpo y rutina, fue lo que me llevó a tener un carácter tan explosivo, con el cual yo mismo terminé haciéndole mucho daño a mis perros, los únicos que siempre habían estado allí para mí; porque al momento de regañarlos, mi forma de gritar... no sólo asustaba a los perros, también asusta a mi familia; yo mismo tomaba la correa y con la misma llegaba a pegarles y a ser sumamente violento, deliberada y excesivamente violento, un verdadero desgraciado... y es que en realidad, lo hacía porque dentro de mí trataba de descargar el enojo que sentía por los abusos que yo de igual modo padecía de las personas en mi entorno, el único problema es que me desquité con quienes no lo merecían.

Por eso mis perros fueron y son unos maestros para mí, porque tuvieron paciencia como nadie para enseñarme lo que nadie más podría haber enseñado con el mismo amor; al llegar a Desteni fue que cambié radicalmente estas prácticas, y mi consideración hacia ellos cambió completamente, también presté servicio en un albergue para perros, en parte admito que tratando de enmendar lo que hice inspirado sólo por la culpa, pero después esa práctica comenzó a convertirse en un ejercicio de consciencia, que me servía de recordatorio para ver los límites de lo que a veces somos capaces de hacer como humanos. Todo provocado por la misma rabia, la misma indiferencia, el mismo odio y rencor hacia nosotros mismos que simplemente proyectamos y toleramos en los demás, sólo porque nos falta el coraje para tomar ese paso que hace falta para nosotros parar el abuso que permitimos de afuera hacia adentro, y con ello poder parar aquel que entonces viene desde dentro hacia afuera, el cual desafortunadamente sale una vez que estamos en casa con nuestros seres queridos.

Me perdono a mí mismo por no haberme aceptado y permitido a mí mismo dejar de juzgarme y sentir culpa por y hacia los errores que cometí en el pasado con Luna y Rock, por mi inmadurez y desconsideración, lo cual fue de hecho parte de lo que tanto Luna como Rock me mostraron acerca de mí mismo, y cómo empezar a tener esa consideración, no sólo hacia ellos, sino hacia los demás.

Me perdono a mí mismo por haberme aceptado y permitido a mí mismo desquitar mi enojo y mi rabia con mis seres queridos, en lugar de detenerme a contemplar esta, y ver lo que mi enojo me enseña de mí mismo en honestidad conmigo mismo, qué me dice acerca de la impotencia que siento frente a ciertos momentos en el que me siento el más insignificante y pequeño de todos, momento que me pega de manera tan brutal que entonces juego el papel opuesto y trato de parecer "dominante y autoritativo" sólo para no tener que verme en honestidad conmigo mismo y, armarme de valor para cambiar aquello que ya no estoy dispuesto a aceptar ni permitir en el abuso de y hacia mí o de otros hacia mí, y tratando de hacerlo sin que en el proceso lastime a mis seres queridos.

Me perdono a mí mismo por haberme aceptado y permitido a mí mismo sentirme culpable por aquellos momentos en el pasado en el que estallé con y hacia Rock o Luna, sin ver y darme cuenta de que, la forma de honrar lo que hicieron y trajeron en mí, es comprometiéndome a no volver a realizar o participar de dichas reacciones o de semejantes reacciones

Continúo en el próximo post

lunes, 6 de enero de 2020

Mi jornada hacia la vida, Día 1921, Una breve actualización del proyecto al interior del penal

En este momento hay una "situación" alrededor de todo el proyecto que he venido realizando en las prisiones que me ha empujado a re-evaluar, no sólo la continuidad de estos proyectos al interior de la prisión, sino de igual modo la continuidad de mi propia labor alrededor del arte. 

Durante los últimos meses, estuve ahorrando para poder conseguir algunos materiales que pudieran facilitarme esta labor al interior, entre ellos algunos equipos de tatuaje ya que, había incluido como parte de las mismas actividades y talleres, uno relacionado o dedicado al tatuaje, el cual tendría como propósito no sólo abrir la oportunidad de que las mujeres privadas de su libertad pudieran realizar algunos artículos que podrían vender al exterior para poder obtener un pequeño ingreso que les permita apoyarse a sí mismas y a sus familias. Sin embargo, justo el mismo día que partía ya para retomar las labores al interior, me notificaron que el proyecto del tatuaje se había cancelado debido al mal comportamiento de algunas de las mujeres al interior. Y la verdad es que cuando me dieron esta noticia, me sentí muy molesto porque ese tiempo, esfuerzo y dinero empleado, no sólo al impartir los talleres al interior para poder ganar "el permiso/autorización" de ingresar con los equipos y materiales, sino de igual modo dedicado a trabajar para conseguir dinero para así comprar más materiales quedó de un momento a otro cancelado, y todo el dinero invertido en ello perdido (Aunque no necesariamente perdido, pues esos mismos materiales puedo volver a ocuparlos), pero si detenidos e invertidos en algo que, palabras más o palabras menos, podría haber sido dinero que habría ocupado o destinado a otras cosas.

Esta situación me ha empujado a cuestionarme ¿qué es lo que sigo haciendo en las prisiones? ¿Qué es lo que aún espero encontrar dentro de las mismas? Es decir ¿Cuál es el motivo real por el cual sigo dedicando tanto tiempo, esfuerzo y dinero a un proyecto que esencialmente no me está dejando, ni me dejará nada, y menos ahora que me veo en la necesidad de encontrar un oficio que pueda retribuirme económicamente de alguna manera, para pagar las deudas que he generado con mi familia por los prestamos que les he tenido que hacer a lo largo del año, y esto sin mencionar el obtener al menos un ingreso mínimo para mí? Y la verdad es que, al colocarme a mí mismo frente a estas preguntas, vi que me encontraba buscando una mera "satisfacción personal", una "positiva y altruista" por haber realizado dichos proyectos, pero nada más allá de los mismos... y lo peor del caso es que, me veo aún en la obligación de darle continuidad a todo esto, al menos en el transcurso del próximo año, pues he tomado la decisión de moverme a buscar oportunidades fuera del país.

En fin, por ahora debo dejarlo aquí, porque esta semana iré nuevamente al interior del penal, ya que he realizado un compromiso que, desafortunadamente no me es posible soltar tan fácilmente, pues debo terminar con lo que empecé, y en el transcurso encontrar el modo de conseguir dinero, pero ya no para invertir más al interior del penal o de estos talleres, sino simplemente para ahorrar para mi boleto.

Continuo en el próximo post

Mi jornada hacia la vida, Día 1920, Mis creencias 1

Una de las creencias con las que me encontré que había formado alrededor de las plumas, esto por la misma importancia que les dan los Indios a las mismas, es que éstas en sí mismas estaban dotadas de alguna especie de "poder" que puede "limpiar, descargar o mover energías", cuando en realidad no es "la pluma" la que lo hace, sino la consciencia de la misma persona que "recibe la limpieza"; por eso creo que cuando dicen que "lo más importante, sin importar que tipo de trabajo se haga, desde qué filosofía, espiritualidad, medicina/planta sagrada, ciencia, es que uno mismo tenga "Fe" en lo que hace, que uno mismo "se la crea"; porque en realidad todo se trata de la relación que nosotros creamos con los objetos externos, tratando de hacer de éstos unos "catalizadores", para poder aprender a canalizar y movilizar nuestra propia energía y nuestro propio poder, a través de la intención, lo cual es el trabajo de "sentir", y ese ha sido un trabajo muy difícil para mí, porque cuando yo llegué con los Indios tratando de combinar de alguna manera el proceso de la escritura, el proceso del perdón a uno mismo y las herramientas en general de Desteni, a la filosofia y las formas de las ceremonias, recibía estas "llamadas de atención", porque tenía que mantenerse la forma, y aún soltar el control, es decir soltar mi deseo de "controlar" el entorno, la experiencia que tengo, es lo que a menudo también se interpone en mi propio aprendizaje. Es precisamente este punto que bien podría definir simplemente como arrogancia, en este grito que incluso puedo ver en mi mente emergiendo en algunos momentos estando con los Indios clamando: "Tú no me vas a enseñar nada", y al mismo tiempo sólo descubriendo que de igual modo, "Yo no soy el juez de nadie, ni soy quien para enseñarle algo a los demás" porque al final, no soy sólo yo en este mundo, ni soy más o menos que los demás; simplemente soy uno como todos, con el mismo delirio, en la cabeza que llamamos mente, el mismo velo que confunde y apendeja, que me hace separarme de ese punto de conexión con la vida.

Y el problema es que invariablemente de si los demás deciden despertar o no, a veces mantener el enfoque en que el único a quien debe interesarle mi propio proceso, es a mí mismo, porque al final yo he encontrado herramientas prácticas para mi camino, sin embargo esas herramientas tampoco vinieron "de mí", las tomé de alguien más, y todo lo que me ha pasado y acontecido, es lo mismo que me ha enseñado, es de donde he aprendido, de donde he crecido y construido todo cuanto soy, por eso si bien es cierto que mi yo es algo mío, y es lo más mío, no es por todo obra mía.

Me perdono a mí mismo por haberme aceptado y permitido a mí mismo querer comprar una pluma de las aves más grandes, de las aves "más poderosas", sin ver y darme cuenta de que, en esta obsesión por mostrarles a los demás "lo que tengo" que "soy alguien" que "soy superior" que "he logrado o conseguido más cosas", yo soy el único que está haciendo crecer y que alimenta esa ignorancia que me he permitido y aceptado que exista dentro de mí, porque en esa misma ignorancia estaría comprando y pagando por el PERJUICIO de las propias aves y de todos los seres que habitan los cielos, porque soy yo mismo quien está participando y creando un mercado alrededor de las plumas, sin ver y darme cuenta de que, aquello que pretendo "obtener de éstas", lo cual he definido especificamente como "dirección y estabilidad", no es algo que vaya a venir de la pluma en sí, es decir ¿por cuánto tiempo he tenido estas plumas dentro de la casa y en mi habitación? ¿Por cuánto tiempo estuve de hecho obsesionado y empecinado con conseguir más y más plumas hasta que de hecho tuve no se cuantos cientos de ellas y todas ellas no hicieron mi vida "ni más sencilla, ni más extasiante?" Es decir, en cierta forma lo hacían, porque al ver tantas plumas me sentía "abundante" y el tener esta sensación de que algo grande estaba por ocurrir... me quedaba esperando, aguardando cualquier momento que tomaba para contemplarlo como "una lección" o "el movimiento de cierta energía" que en sí misma hacia que mi vida se sintiera dotada de "esta emoción por la expectativa ante el acontecimiento mismo que es la vida", sin ver que en realidad yo soy quien estaba imprimiendo "esta emoción", y quien está creando por consecuencia su propia experiencia en mi mundo y realidad a cada momento, ya que yo soy el que está imprimiendo esa energía en mi persona con la intención/pasión misma con la decido vivir mi propia vida. Porque siento que estoy aprendiendo a hacer de esta una aventura; aunque irónicamente, el no saber "definir" y "poner en palabras una experiencia" como esa "la abundancia", y lo sutil y fácil que puede llegar, y lo mucho que impacta al mismo tiempo en mi persona cambiando completamente mi estado de ánimo, mi percepción de la vida y del mundo.

Por eso fue que encontré tanto valor en las enseñanzas con los Indios Americanos, y el motivo mismo por el cual volví a pararme dentro del círculo, porque estaba tratando de "recordar" ¿qué era eso que me hacía sentir tan abundante y tan completo en la labor que realizaba con ellos? Lo cual era simplemente pasión, vivir la vida intensamente, pero no con esa intensidad donde uno pone la propia vida en riesgo, como lo asumía originalmente con los primeros significados que comencé a hilvanar alrededor del fuego, pero precisamente porque no me había dado cuenta de que había añadido una palabra alrededor de éste = peligro, lo cual desde luego es un aspecto a considerar cuando se le maneja, pero no es el único, ni el más importante, y es que en esta sola definición, y la experiencia "negativa" alrededor del fuego; me peleaba con esas experiencias

Las plumas en sí mismas se convirtieron para mí en un pretexto para poner atención a todo lo que ocurría a mi alrededor, no tenían ni estaban dotadas de un poder en sí, yo fui el único que les atribuyó dicho poder y quien generó en ellas esta expectativa de que "llegaran a cambiar mi vida", sólo para darme cuenta de que, sin importar cuántas cosas materiales pueda obtener, o cuantos "artículos espirituales" pueda conseguir, ninguno de éstos harán una diferencia en mi vida por mí; porque para empezar, cuando yo llegué a ese punto que experimenté por primera vez en la Ayahuasca, es decir ¿Se debió dicha experiencia, el contenido y profundidad de ésta únicamente a la Ayahuasca per se? No, porque para empezar, si no existe alguien "que beba la medicina", no hay experiencia.

Es decir, la claridad con la que pude ver las cosas dentro de la Ayahuasca, la puse en separación de mí mismo, donde todo se volvió acerca de la medicina per se; sin ver que el trabajo que yo estaba haciendo ya con Desteni, era de hecho el punto mismo que me mantenía enfocado en lo que era de hecho aquellos principios mismos en los que se estaba fundamentando la experiencia; lo irónico es que yo mismo escribí acerca de ello cuando había dicho que no volvería a tomar medicinas, y ahora pareciera que simplemente no pudiera evitar ver y reconocer el hecho en honestidad conmigo mismo, de que la única razón por la cual volví a las ceremonias, se debió primordialmente al deseo mismo de sentir estas experiencias energéticas, es decir sólo estuve buscando la energía dentro de estos últimos meses; esperando encontrarme de nuevo con la misma experiencia que sentí la primera vez que tomé ayahuasca. Y ahora, después de ver todo esto desecho por mí mismo, donde, tal vez, al inicio las medicinas fueron necesarias, aunque de igual modo sólo temporales, porque es decir, yo ya estaba en ese punto donde quería suicidarme antes de ir a mi primera ceremonia de Ayahuasca, y en ese momento, las herramientas de Desteni, las había apartado de mi camino; después las retomé como parte de la preparación para la ceremonia, pero después de esa experiencia, la verdad es que me senté sobre mis laureles a creer que "ya estaba terminado el proceso y ahora sólo me correspondía disfrutar", siendo que, en realidad, las mismas críticas que yo comencé a poner en y sobre mí mismo, al hacerme de una expectativa de "llegar" a algún punto en el que "tendría el control" de todo lo que acontecía en mi vida, y ciertamente es parte del control que aún me veo buscando, llámese en las plumas, llámese a través de las ceremonias o llámese a través de la magia misma, donde me veo tratando de encontrar ese "control" de vuelta que consideré perdido

Me perdono a mí mismo por haberme aceptado y permitido a mí mismo creer que la Ayahuasca, el Peyote, o todas las drogas en sí, podían devolverme ese punto dentro de mi vida en el que "podía recobrar el control" de mi vida, simplemente yendo a pedir cosas para mí mismo, y donde irónicamente comencé a delegar esa responsabilidad a las medicinas, o a colocar ese poder en separación de mí mismo al creer que era la medicina la que estaba haciendo ese trabajo, sin ver que yo mismo era la antena para esa experiencia

Me perdono a mí mismo por haberme aceptado y permitido a mí mismo anhelar obtener y conseguir total control de mi vida, no queriendo reconocer que es de hecho el control mismo lo que no he querido soltar, porque si tengo la idea de que puedo dirigir y controlar mi experiencia y no ser afectado "por la vida"

domingo, 5 de enero de 2020

Mi jornada hacia la vida, Día 1919, Lo que enseña la muerte de un ser querido

Desde hace algún tiempo, dejé deliberadamente de escribir, no sólo en este post aquí, sino de igual modo en mi libreta personal, y es que simplemente ha sido tanta la cantidad de cosas que han estado aconteciendo dentro de mi mundo y realidad de manera simultánea, que llegó un punto en el que incluso comencé a darme por vencido en "intentar recopilar", todo lo que acontecía día tras día dentro de mí. Al menos hasta el día de hoy que, un evento finalmente llegó con el peso necesario y suficiente para obligarme a tomarme un momento para escribir acerca de todo esto que ha venido aconteciendo, no sólo fuera, sino de igual modo dentro de mí.

El día de ayer tuvimos que dormir a mi perrita Luna, quien de hecho llegó a la casa por consecuencia mía, pues yo fui quien le había pedido a mi padre durante la secundaria que quería un perrito labrador chocolate. Y al poco tiempo fue que llegó Luna, traída por nadie más que por mí propio capricho y separada de su madre como resultado del mismo. Es irónico porque, ese pensamiento, es decir, la consciencia de que había separado a Luna de su madre, es algo que se encontró bien presente, no sólo en el momento en el que llegó a la casa y la escuchaba llorar por la noche mientras la dormía a mi lado en mi cama para calmarla, sino que fue un pensamiento que se mantuvo presente en y durante prácticamente toda su estancia en la familia, al tiempo que ella pronto se convirtió en un miembro más de la misma.




Me perdono a mí mismo por haberme aceptado y permitido a mí mismo recriminarme el haber traído a Luna a la casa en primer lugar, haciendo que la separaran de su madre, sin ver en simple sentido común que, para empezar, si no hubiese traído a Luna a la casa, no habría llegado a significar tanto como de hecho lo hizo; ya que en realidad un sinnúmero de perros mueren todos los días, pero no me veo generando el mismo "vínculo energético" en y hacia todos ellos, porque en realidad, yo soy el que crea y que determina la naturaleza de mis relaciones en y hacia la vida misma.

Me perdono a mí mismo por haberme aceptado y permitido a mí mismo creer que fue "malo" haber traído a Luna a la casa, (mientras escribo ésto, también veo que de igual modo quiero pensar que fue malo que llegara en primer lugar, porque no estoy queriendo ver que me duele el hecho de que se haya ido, y tengo miedo de sentir el dolor de esa pérdida) porque eso provocó que la separáramos de su madre, sin ver que, en realidad ella de todos modos iba a ser dada en adopción y si no hubiese llegado a nuestra familia, la verdad es que quien sabe cómo le podría haber ido, y si, desde luego siempre puede ser mejor, pero en parte me siento contento por todo lo que pude hacer por ella, porque al menos durante el tiempo en el que pude y tuve la disciplina para hacerlo, la sacaba todos los días más de una vez al día, y la llevaba a ella y a mi otro perro a nadar y a pasar un buen rato; así que en realidad, de igual modo puedo ver que es debido a esto, que no siento "arrepentimiento", porque sé dentro de mí que hice lo mejor que pude.

Me perdono a mí mismo por haberme aceptado y permitido a mí mismo proyectar esta culpa en separación de mí mismo, al creer que el problema alrededor de la muerte de Luna, está en si la adopté o no, en si la separé de su madre o no, cuando en realidad la culpa que siento es como simplemente una forma de barrera que puedo verme colocando dentro de mí, como para no tener que "sentir" la conexión con ella y no sentir el dolor que puedo verme aún reprimiendo, al no querer derramar lágrimas por ella y no sentir todo lo que de hecho fue y trajo a mi vida; es más como si al estar escribiendo que "ella no debió haber llegado aquí en primer lugar", me estuviera diciendo a mí mismo que incluso este dolor es por culpa de ella y si ella no hubiese estado, entonces este dolor no estaría, pero la verdad es que si ella no hubiese estado cuando yo me encontraba quebrado y destruido internamente, donde ella y mi perro Rock (quien también murió ya hace unos años) fueron mis compañeros y mis maestros durante todo este tiempo de vida que compartieron conmigo, al tiempo que compartían su apoyo quedándose a mi lado y acercándose a consolarme cuando me sentía solo o simplemente abrumado por algún conflicto emocional.





Conforme fui creciendo, y con la muerte de Rock, poco a poco fui apartándome de Luna, como consecuencia tanto de la necesidad que yo tuve de poco a poco salir a hacer más cosas de forma física, aunque de igual modo, por mi temor a sentir lo mismo que cuando murió Rock; y ella de igual modo fue acercándose más con mi hermana menor, quien ahora ha sido la que le ha guardado un gran cariño y quien sufrió y padeció mucho más de su partida. Y aquí el punto que llama mi atención, y sobretodo al recordar a las mascotas que han pasado en y a lo largo de mi vida, es cómo este temor al ver morir a mis propias "mascotas", me recuerda también acerca de mi propia muerte, lo cual es algo a lo que recuerdo bien cuando era niño cómo llegué a crear este gran temor acerca de "desaparecer", dejar de existir, el cual traduje en cierta forma en y como mi propia distancia de y hacia las personas dentro de mi mundo y realidad, porque es como si nada de esas relaciones de hecho permaneciera al mantenerlas tan "superficiales", precisamente como en este temor a crear conexiones profundas, incluso en el sólo acto de detenerme a considerar y escuchar lo que las personas tienen que decir acerca de sí mismas, de su relación con el mundo y la vida; ciertamente siempre me cerré a tomar en consideración lo que otras personas pudieran decir, pero sólo porque yo mismo de igual modo había creado también esta forma de burbuja de aislamiento ultra superficial, donde lo único que me interesaba es que la vida transitara y de igual modo terminara rápido, para no sentir siquiera mi propio temor a VIVIR.

Me perdono a mí mismo por haberme aceptado y permitido a mí mismo, haber deliberadamente apartado a Luna de "mi vida", al poco a poco distanciarme en mi tacto hacia ella, siempre bajo la excusa y pretexto de que "no tenía tiempo para dar esa vuelta" y que "no tenía tiempo para dedicarle esa atención como solía hacerlo en un inicio", porque en realidad sentía miedo de que algo le pasara, sentía mucho miedo de perderla porque sabía que me dolería, y tanto me daba miedo sentir ese dolor con ella, como de hecho me suele pasar también con mis seres queridos, que mejor trato de distanciarme de ellos y de mantener mi contacto al mínimo con las personas, porque me da miedo sentir esa pérdida. Ya que, al creer que los pierdo a ellos, también me veo perdiendo "la definición de mí mismo y la imagen que he creado de mí en mi relación hacia ellos"

Me perdono a mí mismo por no haberme aceptado y permitido a mí mismo darme cuenta que no necesito "crear un drama" ante la muerte de Luna, porque puedo simplemente aceptar que su ciclo ha concluido y que se ha marchado, porque en este momento siento como si el hecho mismo de que su muerte no provocara el llanto en mí, es algo "malo", porque en parte me trae esta imagen de mi propia indiferencia hacia Luna, sobretodo por el hecho de que tuve que desprenderme de ella para poder salir a hacer muchas cosas que, a fin de cuentas necesitaba aprender, y es decir, desde luego no podía ser de otra forma para poder llevarme al punto en el que estoy ahora, sin embargo, de igual modo puedo ver como el "trabajo" en sí mismo, y el sentirme en esa "prisa y angustia" constante, se convirtió en el pretexto con el cual me he distanciado, no sólo de los animales en mi entorno, sino de igual modo de las personas.

Me perdono a mí mismo por haberme aceptado y permitido a mí mismo resistirme a llorar por Luna, por Rock o por las personas dentro de mi mundo y realidad, sin ver y darme cuenta de cómo me estoy resistiendo a de hecho dejar que la vida "me acontezca" al encerrarme y esclavizarme todo el día a mis pensamientos, sentimientos y emociones, sólo para no poner atención de lo que está pasando dentro de mí, donde en mi temor a "sentir" la vida, a "sentir" a las personas, yo mismo he creado mi propia consecuencia de "sentirme vacío" y "sentir la vida vacía" y sentir que no voy en ninguna dirección, porque en realidad al no enraizarme aquí, en mi conexión con lo físico, tampoco veo claro cuál es "mi labor aquí", aunque anteriormente creía tenerlo muy claro.

Me perdono a mí mismo por haberme aceptado y permitido a mí mismo no querer sentir, ni crear relaciones profundas con las personas, donde irónicamente siempre me decía y repetía a mí mismo que todos estaban de paso y que, al final, este no era el lugar al que debía de fijar o poner mi atención, porque, cada persona y cada cosa que pasó por mi vida, yo fui quien quería que pasara de forma "rápida y superficial", y literalmente fue así como cree y establecí mis relaciones a lo largo de toda mi vida, simplemente de manera superficial, haciendo de mí mismo de igual modo, simple y sencillamente un "ser vacío y superficial"

Es decir, aquí la gran ironía es que, en realidad el único motivo por el cual no tengo pareja en este momento, es porque temo que su presencia pueda interferir en los proyectos que quiero realizar, y donde aparentemente dedicar algo de tiempo y espacio a una relación con una pareja, es sólo entendido por mi mente como un consumo de tiempo. Es fascinante porque, me veo a mí mismo corriendo por todos estos proyectos, y apartando o incluso manipulando a todas las personas de mi entorno/camino, precisamente en mi intención por concretar lo más a prisa posible dichos proyectos, porque sólo en la "conclusión y realización" de esos proyectos, es donde entonces puedo encontrar ese "tiempo y espacio" para compartirlo con esos "seres amados" a quienes he de hecho apartado en mi sola ambición por alcanzar eso que me he creído que tengo que tener para poder ser... ¿feliz? 

Continúo en el próximo post