viernes, 23 de agosto de 2019

Mi jornada hacia la Vida, Día 1902, Asumiendo responsabilidad por mis finanzas


Estoy cansado de pelear contra el pleno reconocimiento de mi realidad, no la realidad que percibo afuera, no la realidad que veo desde mi limitada perspectiva y conocimientos, ni la realidad que la multiplicidad de personas que haya conocido en mi corta existencia hayan colocado ante mí; sino la realidad plena de mí mismo en la más cruda honestidad de y conmigo mismo. Han bastado apenas un par de días haciéndome a la tarea de trazar el balance de todo cuanto en realidad gasto día a día, para ver que, el único problema real en la ecuación, soy yo, porque soy yo el que consume, gasta y compra, y todo aquello en lo que participo día a día, así como lo hacemos todos y cada uno de los seres humanos en este mundo, es lo que crea la trama que fija nuestros ojos en esto que hemos hecho nuestra "realidad" del día a día.

El día de ayer, tras haber escrito el post: https://gabrielacevesprocess.blogspot.com/2019/08/mi-jornada-hacia-la-vida-dia-1901.html

Comencé de igual modo a darme cuenta la clase de "tiranía" que he ejercido sobre las personas en mi entorno, es decir, cómo por ejemplo a través de robar y convertirme justo en la clase de persona que mi familia me advertía no ser o no convertirme, impuse esta forma de AMENAZA contra mi familia = O me das lo que quiero, o mi venganza será "destruirte, al destruir aquella imagen que tanto te gusta ver de mí, la persona buena, la persona sonriente y respetuosa, amable y amorosa, me destruiré para destruirte...

Creo que, siendo realistas, éste es el principal motivo por el cual da miedo tener hijos porque, aunque desde luego la responsabilidad que implica hacerse cargo de otro ser humano durante varios años, o la posición económica dan "miedo", creo que lo que en verdad aterra aún más que todo eso, es aquello que ni siquiera uno mismo se atreve a ver o reconocer en el trato con la familia = El temor a que esa misma tiranía que se ha ejercido con los padres, nos sea devuelto en una suerte de karma que hasta parece una broma cósmica

¿cómo no iba a llegar a este juego de chantajes que ha sido de hecho la sola idea del suicidio a lo largo de mi vida? Y es que justamente el suicidio es este punto mediante el cual se juega a vengarse del mundo, pero más interesante aún, es con lo que jugué a vengarme de los más cercanos y de todos aquellos a quienes he culpado y he proyectado esta responsabilidad en separación de mí mismo. Incluso es irónico cómo utilizo la palabra "juego" para disminuir la responsabilidad de la naturaleza detrás de estas ideas y acciones.

Este es el hijo de puta en el que me he convertido, y si estoy en este punto de mi vida, es porque así he ayudado a crearlo, al tiempo que me he escudado en mis juegos de victimización formados por las excusas y justificaciones que día tras día mantengo, al decir que "No puedo ser más organizado, porque tengo mi ORDEN dentro del CAOS" y con esa filosofía tan pendeja, pareciera suficiente para poder salir brincando de la situación haciéndome creer a mí mismo que soy muy inteligente por pensar o creer eso

Me perdono a mí mismo por haberme aceptado y permitido a mí mismo victimizarme acerca de mi situación diciendo que es culpa del gobierno, que es culpa del sistema, que es culpa incluso de mis padres porque ellos me enseñaron ésto y aquello, sin ver que, invariablemente de los factores, yo siempre he permanecido siendo el eje que decide como participar, soy yo quien tomó la decisión de ser deshonesto consigo mismo y se formó cualquier cantidad de ideas y creencias acerca de las limitaciones que ahora también he creado a lo largo de mi camino, para no darme a mí mismo la oportunidad de realizar ese cambio que esperé en vano que llegara, porque la realidad es que ningún gobierno va a hacer ese desarrollo, sin antes reconocer que "yo formo parte de la sociedad que hace e instituye el gobierno que nos regula y administra", ¿qué es lo que administra un gobierno? A los mismos ciudadanos que eligen y dictaminan la forma en que son gobernados de acuerdo a sus comportamientos y actitudes frente al país, frente a la sociedad e, incluso, frente a su familia misma

Me perdono a mí mismo por haberme aceptado y permitido a mí mismo creer que, sólo porque aparentemente tomé aquellas decisiones mucho tiempo atrás, como lo fue entrar en esa etapa cleptómana que me permití y acepté ejercer con y hacia mi familia, y porque aparentemente "he cambiado eso, porque entré a trabajar, o hice algún pequeño ahorro", todo ha quedado atrás y está ya trascendido, sin ver y darme cuenta que, en realidad jamás dejaron de existir dentro de mi consciencia, dentro de mi mente como parte de ese "principio" que determinó mi forma de ver y relacionarme con el mundo.

Y mientras escribo ésto, puedo trazar con claridad el origen de esta violencia que experimento en mis pensamientos del día a día, en esta rabia que me veo proyectando hacia mis semejantes; ¿de qué otro modo es que como sociedad hemos llegado a tener y manifestar tan altos índices de violencia? Simplemente porque somos todos y cada uno de nosotros los que estamos participando activamente de estas ideas, creencias y pensamientos que hemos impuesto sobre nosotros mismos

Me perdono a mí mismo por haberme aceptado y permitido a mí mismo desviar el enojo que siento de mi situación económica en separación de mí mismo en y hacia el gobierno, los bancos o el sistema mundial, etc., sin ver y darme cuenta en honestidad conmigo mismo, que el motivo por el cual lo he hecho así, es decir, desviando la responsabilidad por y del origen real de ese enojo, ha sido para no tener que evaluar mis pensamientos, mis acciones, mi mente en sí y ver detrás de todo ello, que yo soy el verdadero responsable del punto en el que me encuentro; yo soy quién se ha traído hasta este punto de su vida y, ciertamente puedo darme cuenta en honestidad conmigo mismo que, aún cuando puedo ver mi mente en este momento mientras escribo, aferrada al pasado, porque soy yo de hecho quien se ha vuelto adicto a las experiencias energéticas y soy yo el que, en lugar de usar la mente como la herramienta práctica que es, me he dejado llevar en esta dentro de las imaginaciones, justificaciones y excusas para no tomar acción sobre las cosas que, día tras día, me veo postergando.

Me perdono a mí mismo por haberme aceptado y permitido a mí mismo dejar de ver en mi interior, en honestidad conmigo mismo, la realidad de mí mismo - la realidad que necesito ver y asumir de y por mí mismo = el deseo de controlar a otros seres humanos, con cada mentira que he proyectado de mí mismo disfrazada en y como las múltiples personalidades que presento frente a cada persona de mi mundo y realidad. Y es irónico que, cuando veo en este momento a la idea de "madurez" que he formado dentro de mi mente, tal pareciera que sólo he llegado a creer que "soy más maduro o soy más responsable", sólo porque logro evitar los conflictos que antes se manifestaban dentro de mi mundo y realidad, ya que la pregunta es: ¿Realmente estoy llegando a manifestar la mejor versión de mí mismo o sólo parece que es así, porque en realidad lo que he hecho es adivinar y programar en mí, con cada una de las conversaciones que mantengo con las personas de mí día a día, las formas en las que puedo continuar justificando la persona que he hecho de mí mismo? Como cuando le pido prestado dinero a mi hermana por ejemplo, porque aún cuando siempre le he pagado la suma prestada y prometida, sigo vendiéndome a mí mismo el discurso de que es mejor pedir prestado que hacer algo para manifestar ese dinero por mí mismo, en lugar de estar haciéndome de deudas...

Me comprometo conmigo mismo a continuar indagando y profundizando sobre todos los mecanismos y justificaciones en y alrededor de mi relación con el dinero, para desmantelar todas las ideas y creencias que he manifestado en y como la persona que he hecho de mí que me mantienen en la limitación.

Me comprometo conmigo mismo a detener las excusas y justificaciones que he manifestado dentro de y como yo mismo para hacerme responsable del ser humano que he creado de mí, a fin de cambiar todo cuanto me hace daño a mí y a los demás, por una versión de mí mismo que sea realmente la mejor para todos.

Continúo en el próximo post

jueves, 22 de agosto de 2019

Mi jornada hacia la Vida, Día 1901, Caminando una memoria en relación con el ahorro



Ayer escuché esta entrevista por parte de los Reptilianos, y ciertamente, tal como se menciona en la entrevista, donde se sugiere indagar a profundidad en la relación con aquellos puntos que puedan emerger en el día a día, para no sólo observar y caminar las reacciones que van emergiendo dentro de la mente, sino por el contrario = entrar de lleno en el contexto de las relaciones establecidas con aquellos puntos que se están enfrentando; me he estado empujando a mí mismo a ver cómo me he limitado a ver mi relación con el dinero de manera superficial, porque simplemente me he limitado a ver las reacciones que he generado hacia el dinero, pero no he caminado y trazado el origen mismo de esa ansiedad que emerge en el momento de estar llevando dinero, o de conseguir dinero.

Una memoria que emerge en relación a este punto, es de cuando mi padre me regaló mi primera alcancía, era uno de estos camiones de madera con la clásica entrada para las monedas en la parte superior; el camión estaba perfectamente sellado por la parte trasera, de modo que no había forma de "hacer trampa" por así decirlo. Mi padre en aquel tiempo me daba 20 pesos los fines de semana y yo tenía que decidir entre ahorrarlos o llevármelos a la escuela durante la semana para comprar dulces o papas; así que, durante las primeras semanas estuve metiendo esos 20 pesos a la alcancía, no obstante, durante la semana, sobretodo en el recreo, me quedaba algo molesto porque ahora no podría comprar alguna de esas golosinas que me gustaban. 

Yo me había hecho el objetivo de ahorrar para un juguete que había visto en un centro comercial, razón misma por la cual mi padre me regaló la alcancía y me dijo que yo debería comprármelo con esos ahorros; no obstante, a medida que pasaban las semanas, comenzaba a desesperarme porque, sin importar cuánto es lo que ahorraba, (y llevaba la contabilidad de las cantidades que iba sumando en la alcancía), no me acercaba más al costo de ese juguete, y tampoco podía comprar mis dulces. Por ello una tarde de un fin de semana, en la frustración de querer ya comprar ese juguete, me colé a la habitación de mis padres y tomé algunos billetes de uno de los cajones donde solían guardar el dinero y los ahorros; justo la cantidad que se necesitaba para el juguete que yo quería, lo cual eran alrededor de 1500 pesos por aquella época.

No falta decir que mi padre se dio cuenta la misma tarde y, cuando me preguntó si había tomado el dinero, yo lo negué, pero evidentemente no me creyó y rompió la alcancía para descubrir los billetes que yo había escondido dentro de la misma. Se quitó el cinturón y comenzó a pegarme, y a pesar de todos los años que han pasado, aún recuerdo que mi hermana menor entró en la habitación y cuando me vio tirado en el suelo llorando, me preguntó si estaba bien, le dije que sí y añadí: Me voy a vengar... Sin embargo, en lugar de "aprender la lección que mi padre pretendía" recuerdo que a partir de ese día, me alejé de todo este concepto e idea misma de ahorrar, de hecho incluso me daba miedo tratar con el dinero per se, e incluso comencé desde ese día a odiar el dinero, y la sola idea de tener que esperar para poder tener algo. De hecho, fue por ello que en mi infancia tuve como este arranque de cleptomanía, en el cual comencé simplemente a robar las cosas que quería, y esto iba desde robar descaradamente los dulces de la cafetería del recreo en la primaria, hasta los juguetes que quería del centro comercial. 

Me metí no en pocos problemas por esto, y aunque sabía la tunda que me esperaba, decidí deliberadamente hacer frente a los golpes e incluso retaba a mis padres a que me pegaran más fuerte cuando pasaba; eventualmente como que, se dieron cuenta de que eso definitivamente no estaba funcionando, y mi padre se acercó conmigo y me dijo que no tenía que hacer eso, que podía pedirle las cosas que necesitara, aunque la verdad tampoco me atrevía ya a pedirle cosas, y si lo hacía, comencé a fijarme que si lo hacía, sería lo más barato, o lo más accesible, porque sabía dentro de mí que no me "merecía" ninguna de esas cosas.

Perdón a uno mismo:

Me perdono a mí mismo por haberme aceptado y permitido a mí mismo desesperarme teniendo que ahorrar sólo los 20 pesos que me daba mi papá los domingos, en lugar de pensar en una forma de hacer más dinero, aunque en ese momento y pese a que recuerdo que le dije a mi papá ya desde esa edad que quería entrar a trabajar o hacer algo para ganar más dinero, por la edad que tenía no me admitían en ninguna parte, y evidentemente el no quería que dejara la escuela; pero tampoco tenía idea o concepto de hacer alguna suerte de negocio, es decir jamás pasó por mi mente "vender algo" por ejemplo, porque en realidad incluso en esa época mis dibujos eran tan... simplones, que nadie se mostraba interesado en ellos. Es curioso porque, mientras escribo ésto, puedo ver cómo ya desde entonces mi mentalidad acerca de ganar dinero giraba entorno al ejemplo que recibía de mi padre, en la forma en la que él ganaba dinero: Entrar a una empresa y ganar un salario ¿cómo podía él haber impulsado en mí la idea de un ahorro si no era del mismo modo? Es decir yo dependiendo de que fuese él (el proveedor) quien me diera el dinero, porque así dependía él de que alguien le diera ese sueldo, en lugar de buscarlo directamente de la gente en el entorno con la venta de algún producto o servicio

Me perdono a mí mismo por haberme aceptado y permitido a mí mismo robarle el dinero a mi padre para llenar rápido mi alcancía, y así comprar aquel juguete que quería para liberarme de esta privación de los dulces que también quería y que sentía que no podía comprar por tener que esperar para comprar ese juguete que yo quería; puedo ver que mi padre trataba de impulsar dos conceptos que, ciertamente han sido presentes dentro de la historia de la familia: el primero de ellos la paciencia, y el segundo de ellos el sacrificio; porque mi padre solía decirme que, uno siempre tenía que escoger unas cosas por otras y que para poder conseguir algo que yo quería, tenía que estar dispuesto a esperar y a aferrarme a aquello que quería. 

Me perdono a mí mismo por haberme aceptado y permitido a mí mismo tomarme personal las tundas de mi papá, las cuales puedo ver y reconocer ahora que, las hacía con la finalidad de alejarme de esta idea de robar, sin embargo, evidentemente los golpes no surtieron efecto o mejor dicho lo hicieron, aunque en lugar de enseñar una cosa, terminé aborreciendo el concepto de ahorrar, e incluso al dinero mismo, porque, puedo ver cómo en esa relación comencé a culpar al dinero de que yo no pudiera tener las cosas que quería, y desde allí comencé a odiar el orden mismo del sistema, es decir, de tener que trabajar para poder tener algo que yo quería de ya, y puedo ver como esta "venganza" que comencé a "plantear" dentro de mí, fue justamente decir como "al diablo con todos, voy a tener lo que yo quiera y no voy a esperar para ello"

Me perdono a mí mismo por haberme aceptado y permitido a mí mismo resistirme a la idea y concepto de ahorrar, el cual ciertamente ya he realizado de manera eficiente en no pocas ocasiones, sin embargo, dentro de este "ahorro", seguí el mismo patrón de guardar dinero sólo para poder llegar a "comprar eso que yo quería" y una vez que lo obtenía, me olvidaba del ahorro

Me perdono a mí mismo por haberme aceptado y permitido a mí mismo no haber querido ser paciente para poder conseguir las cosas que quería, entendiendo el trabajo implícito que tenía que realizar para poder hacerme de esas cosas, ya que, evidentemente si todos nos dedicáramos a desobedecer el sistema y ordenamientos que constituyen la trama, pues pronto el mundo quedaría sumergido en un caos interminable; desde luego no estoy diciendo que lo que tenemos hoy día es aceptable, sin embargo, puedo ver y reconozco = tiene que haber orden.

Continúo en el próximo post

miércoles, 21 de agosto de 2019

Mi jornada hacia la vida, Día 1900, Dinero y tiempo

El día de ayer que comencé a escribir nuevamente sobre mi relación con el dinero, también empecé a apuntar en una libreta algunos de los gastos que he estado llevando desde el fin de semana pasado. Y evidentemente se ha hecho notar el despilfarro por mi parte, sobre un montón de cosas innecesarias que, podrían haber sido suplidas fácilmente con un poco de mesura sobre los tiempos.

El mayor gasto ocurre con las prisas, es decir, cuando salgo a la carrera de mi casa y, en lugar de comer algo antes de salir, opto por gastar 50 pesos en una torta y un agua en la calle, o 20 pesos en un café. La verdad el gasto parece muy “inocente”, e incluso lo justifico como algo “necesario” y, claro que el alimento es necesario, ¿pero que necesidad hay de gastar tanto en la calle, cuando bien puedo cuidar mi salud si tan solo balanceo bien mis tiempos para no salir corriendo y, verme forzado entonces a comprar comida afuera cuando hay comida en casa?

Me perdono a mí mismo, por no haberme aceptado y permitido a mí mismo darme cuenta de los gastos innecesarios que realizo a lo largo del día, al creer que son gastos “necesarios” porque me ayudan a llevar la rutina o porque se me hizo tarde y no quedó de otra, sin ver cómo estos gastos devienen de hecho del resultado de estos impulsos energéticos que comienzan desde el momento en el que salgo a la carrera de mi casa, y emergen entonces en este impulso por satisfacer y cubrir “los antojos” que surgen durante el día

Me perdono a mi mismo por haberme aceptado y permitido a mi mismo justificar estos gastos como “necesarios”, al no querer reconocer que todos ellos pueden ser prevenidos teniendo un poco de mesura sobre la administración misma de mi tiempo y mis horarios para comer

Me comprometo conmigo mismo a balancear y administrar mi tiempo para evitar gastos innecesarios y, de este modo fomentar en mi el ahorro

martes, 20 de agosto de 2019

Mi jornada hacia la vida, Día 1899, Cambiando mis creencias acerca del dinero

Me perdono a mí mismo por no haberme aceptado y permitido a mí mismo reconocer en honestidad conmigo mismo que, siempre tuve muchos celos de las personas que, desde niños aprendieron a hacer negocios y a hacer dinero, mientras yo me justificaba cada vez que escuchaba una de estas historias o que incluso conocía personalmente a una de estas personas, de que yo no era tan bueno haciendo dinero porque no tenía la misma facilidad, ya fuera para relacionarme, para moverme, para hacer negocios, es decir: prácticamente cualquier pretexto porque la verdad es que, no tuve la necesidad de salir a buscarlo, porque afortunadamente crecí en una familia que pudo proveerme más de lo necesario para poder estar bien, y aunque en efecto comencé a trabajar desde niño, siempre entendí el trabajo bajo el mismo esquema en el que lo aprendí de mi familia, porque mi padre iba a una empresa y trabajaba todo el día hasta recibir su pago, y fue entonces que entendí o mejor dicho, aprendí que el dinero tiene que venir de un jefe, y que sólo puede recibirse teniendo un salario, entrando a un empleo.

Lo irónico es que, por muchos años también he mantenido esta creencia de que el trabajo bien hecho, es el trabajo duro, difícil, pesado y agotador por el cual uno recibe apenas un pequeño e insignificante salario mientras que, al ver como las personas que tenían o que ganaban mucho dinero no se "esforzaban o trabajaban tanto o tan duro", me parecía algo injusto, y siempre vi a las personas que hacían mucho dinero como personas egoístas o avaras, cuando en realidad, yo jamás aprendí, ni quise aprender otras formas de hacer dinero porque ¿Cómo iba a dejar mi zona tan cómoda en la que me encontraba sentado? ¿Cómo iba a dejar de hacer el mismo proceso que mis padres me habían enseñado y por el que tanto había tenido que ir día tras día a la escuela, creyendo que sólo haciendo una carrera y entrando a una buena empresa y subiendo a alguna dirección muy muy alta, se podía ganar bien?

Me perdono a mí mismo por no haberme aceptado y permitido a mí mismo reconocer en honestidad conmigo mismo que deliberadamente yo tomé esa decisión de no aprender otras formas de hacer dinero, porque ni siquiera me atrevía a reconocer que yo mismo buscaba esas justificaciones para tenerlas presentes como el discurso que repetía una y otra vez para decir "por qué no soy tan bueno para hacer dinero", porque simple y sencillamente quería seguir viviendo a costa de mi familia, de las comodidades que había conocido; y puedo darme cuenta de cómo ahora, en este punto de mi vida que necesito salir y hacer más que un salario mínimo, no puedo, no sé hacerlo, porque no quería pensar que ese apoyo que recibía de mi familia pudiera irse en algún momento, y sin embargo, allí estaba la advertencia de mis padres todo el tiempo "No vas a poder contar siempre con nosotros", pero la ignoré, porque me parecía tan distante.

Me perdono a mí mismo por haberme aceptado y permitido a mí mismo justificar mis limitaciones diciendo "yo no tengo esa habilidad, no sé hacerlo, no soy tan bueno relacionándome o comunicándome con la gente, soy mejor haciendo simplemente el trabajo y dejando que otros se encarguen de administrar todo", en lugar de moverme a mí mismo para aprender esa habilidad que me faltaba

Me perdono a mí mismo por no haberme aceptado y permitido a mí mismo reconocer en honestidad conmigo mismo que, aún cuando hacía servicio comunitario, trabajo de activismo "sin lucrar", todas esas experiencias costaban y requerían dinero, sin embargo, quería creer que "porque no estoy usando dinero, eso hace que esta labor sea BUENA, o que no esté MANCHADA por el lucro y el dinero", donde entonces el "dinero" es algo malo que debía alejar de mí, cuando en realidad yo no habría podido realizar dicha labor de no haber contado con la estructura y el apoyo de mi familia que tenía; salir a ayudar a las personas o los animales, siempre eran lujos que no supe medir, y por eso llegué a la conclusión tan "rápida y aventurada" de que no se necesitaba dinero para poder ayudar, sólo buenas intenciones e iniciativa, cuando de haber sido así, es decir, realizar dichas labores sin dinero, jamás habría podido salir a ayudar

Me perdono a mí mismo por haberme aceptado y permitido a mí mismo creer que las personas ricas o que tienen mucho dinero, son personas avaras o egoístas, porque "manejan dinero y el dinero es malo", sin cuestionar en realidad de dónde venía esta idea mía de que el dinero es algo "malo", ya que en realidad me sentía esclavizado en la escuela, y después en los diferentes trabajos que tuve a lo largo de mi vida, donde día con día estaba obligado a hacer y repetir algo que detestaba para poder tener las cosas que de verdad quería, y entonces veía y escuchaba de como las personas mataban por dinero, robaban por dinero, y hacer todo por conseguirlo, pero si uno conseguía mucho dinero muy rápido "ENTONCES NO ERA HONESTO" porque aparentemente sólo los que roban y quitan a los demás pueden tener o conseguir tanto dinero, y como el trabajo "humilde" tiene que ser jodido y aprisionante

Me perdono a mí mismo por no haberme aceptado y permitido a mí mismo ser íntimo conmigo mismo en mi relación con y hacia el dinero.

Me comprometo conmigo mismo a quebrantar todas mis creencias y mitos que he formado alrededor del dinero, para entonces asistirme y apoyarme a mí mismo a emplearlo y moverlo como lo que es, una herramienta

miércoles, 14 de agosto de 2019

Mi jornada hacia la vida, Día 1898, Fijando el rumbo

¿Qué siento que me hace falta en la vida? - Esa es la pregunta que he estado planteándome a lo largo del día, ¿a dónde quiero llegar realmente en esta vida? Y la verdad es que mientras lo escribo, vienen una gran cantidad de imágenes acerca de todos los proyectos que en algún momento me he imaginado a mí mismo haciendo y llevando a cabo; sin embargo, cuando trato de ver un futuro más allá de eso, un objetivo y propósito claro más allá de esas imágenes y esos proyectos en los que alguna vez me he proyectado a mí mismo, la verdad es que no puedo ver nada excepto el deseo en sí de alcanzar ese momento para obtener una "cierta experiencia" que he definido en mi mente como "gratificación, felicidad, éxito", pero no hay nada, además de esa experiencia... y eso, es en verdad el origen de la tristeza que llevo cargando desde hace tanto tiempo; porque es decir, en y de eso consiste precisamente la programación mental ¿no? Perseguir una experiencia que lleva a ese callejón sin salida que es = la misma nada que experimentamos antes de llegar a ese momento efímero de felicidad que, una vez alcanzado, se desvanece y nos deja de nuevo en el punto y el lugar que tanto se trata de escapar = UNO MISMO.

Es irónico porque, incluso ahora he llegado a sentirme prisionero en el único lugar donde antes fui libre = dibujando, pintando y en realidad simple y sencillamente divirtiéndome. No pensaba en hacer algo para venderlo, ni pensaba que tenía que gustarle a las personas, simplemente lo hacía porque tenía que gustarme a mí y eso era todo; pero desde el momento que he comenzado a darle tanta importancia a algo que, ciertamente no es otra cosa más que una perspectiva, una sola visión y expresión que, no vale ni más, ni menos que otras; simplemente es lo que es, y es que de eso va toda esta mamada que es la farándula del arte, el pinche teatro ese de: "¿Quién es mejor artista?" "¿Quién vale más? ¿Quién es más importante y más relevante?" = Sinceramente, son las personas en su conjunto que respaldan y dan valor a dicha visión, perspectiva e idea, e incluso el artista propiamente hablando, ni siquiera es "dueño de la idea que ha dado vida a esa obra", porque sin el colectivo y el contexto del mundo al que pertenece, no podría crear nada relevante al contexto social que le ha dado dicho valor, reconocimiento, éxito e importancia.

Estoy hasta la madre del Arte, porque ha sido tanto lo que he tratado de definirme de acuerdo a esta pinche idea del ARTISTA, de una persona "sensible que ve el mundo de otra forma", que en lugar de hacer lo que tanto disfruto hacer, lo cual era simplemente expresarme de manera incondicional en algo que no hacía sino para mi propio goce, ahora lo hago sólo para satisfacer a otros, porque no dejo de pensar en que LO QUE TENGO QUE HACER, DEBE SER BUENO PARA PODER VENDERLO Y TIENE QUE GUSTARLE A LA GENTE PARA QUE ENTONCES LO COMPRE.

Irónicamente, las cosas que he hecho, que más le han gustado a las personas, fueron las cosas que hice por el mero goce de hacerlas, y no cobré un sólo peso por ellas, si acaso las intercambié por una comida... Y es que en realidad cuando pienso ¿Qué es realmente lo que me hace falta? Es lo mismo que a cualquier otro ser humano le hace falta: Un ingreso, poder pagarme mis propias cosas, ya sabes, la subsistencia básica... No necesito nada especial, porque soy un simple ser humano como todos los demás; no necesito ORO como decía Anu al llegar con los Atlantes (Y en realidad Anu no necesitaba Oro, eso fue lo que utilizó como parte de su plan de manipulación)..

martes, 13 de agosto de 2019

Mi jornada hacia la Vida, Día 1897, Me siento perdido

Me perdono a mí mismo por haberme aceptado y permitido a mí mismo sentirme perdido en medio de una decisión que no quiero tomar o enfrentar, pero que, en realidad sé que tengo que hacerlo y, ciertamente ha llegado un punto en el que, no puedo seguir postergando esta decisión.

Me perdono a mí mismo por haberme aceptado y permitido a mí mismo creer que si me aferro lo suficiente a este punto de poder vivir del Arte, voy a poder llegar a alguna parte, cuando tal vez en realidad, lo único que estoy haciendo es huir, seguir huyendo y huyendo como lo he hecho toda mi vida; porque el motivo por el cual pasaba hora tras hora del día dibujando durante mi infancia, era porque no quería enfrentar, ni hacer nada de este mundo que me obligara a "participar e interactuar" con las personas, con sus ideas, así como cualesquiera de las cosas de este sistema; el arte era en cierta forma "fácil y no" porque podía justificar que "no tenía que tomar en consideración al resto del mundo para poder hacer lo que se me diera la gana"; como si allí hubiese encontrado un punto de "libertad de expresión"; sin embargo, desde luego que esto era sólo una ilusión, porque al final tenía que forzarme a mí mismo a dibujar cosas que a la gente le gustara, cosas que me permitieran seguir con este eterno cuento de "el artista", por eso es que fue fácil y no; pero de igual modo, fue y ha sido gracias al arte que aprendí a conectar con las personas de manera diferente, comencé a conectar con el mundo, porque el mundo fue en sí mismo "el origen de toda referencia a mi entendimiento de la realidad en mi pretensión por representarla de alguna manera".

Me encuentro en una lucha en este momento, por aferrarme a la oportunidad que presentan esta serie de puertas que se han abierto, y que ciertamente representan o fungen como otra "promesa" por alcanzar este ideal que tanto he estado persiguiendo = poder vivir del arte y, al hacer ésto, poder cumplir con otras metas; pero la sola apertura de estas puertas implican un compromiso de mi parte que, me obliga a dedicarme única y exclusivamente a éste, y desde luego mi mayor temor es que, al final esas puertas sean sólo un nuevo callejón sin salida, para descubrir al final que lo único que hice fue perder mi tiempo y mi dinero en algo que, al final no va a dejar nada más que un profundo vacío entre cada instante de mi vida en el que me haya visto a mí mismo tomando una y otra vez la misma decisión creyendo estúpidamente que algún día esto me llevaría a algo, pero ¿qué es aquello a lo que he querido que me lleve el arte? A mi liberación o a mi perpetuo ciclo de evasión?

Me perdono a mí mismo por haberme aceptado y permitido a mí mismo creer que es estúpido tratar de vivir del arte, cuando en realidad cada oficio en este mundo es un arte en sí mismo que se domina con la práctica; porque yo no era bueno dibujando al inicio, me volví bueno haciéndolo; y en realidad puedo ver mientras escribo ésto que, parte de mi depresión se debe al hecho de que en realidad me siento atrapado en un oficio que amo y detesto hacer, porque desde luego que ha sido tanto lo que siento que me ha dado, en cada momento de mi vida, que siempre parece ser la única cosa que puede sacarme adelante cuando todo lo demás falla, pero me siento obligado de igual modo a hacerlo, porque en realidad no he desarrollado mis habilidades en ninguna otra cosa.

Y es aquí la decisión que debo de tomar: En unos días me confirmarán sobre la posibilidad de tomar un trabajo fuera de la ciudad; y va a implicar que yo cierre de tajo estos proyectos y oportunidades que se han abierto, tanto para entrar a la Academia de San Carlos a hacer una maestría en ilustración (trabajando precisamente en este transcurso de tiempo para alcanzar una beca que me permita costear el proyecto), como la oportunidad de exponer el trabajo en galerías que me permitan vender la obra (aunque no me interesa propiamente este mundo, poder vender algo de obra, para mí implica un ingreso económico que me permitiría seguir abriendo más y nuevas puertas) y por último seguir adelante con el proyecto del negocio de los tatuajes, el cual funge como otro proyecto para poder eventualmente llegar de igual modo a vivir de ello.

Continuo en otro post

miércoles, 7 de agosto de 2019

Mi jornada hacia la vida, Día 1896, Un diálogo con J


J M


Step 1. Do a short writeup describing a situation/event/interaction that you'd like to take self-responsibility for within this exercise:

Hola Gabriel;Hoy saliendo del trabajo en el trayecto hacia mi casa, para ir a almorzar, había un conejo en el portal de la casa, y al abrir el portal entro directamente hacia dentro, yo no le negué la entrada, tengo un pequeño jardín delante de casa y me dije a mi mismo, voy a comer y luego lo guio hacia afuera de la casa. Mientras comía escuche unos chillidos en la parte trasera de la casa, fui a ver que pasaba, encontré al conejo sin vida en las fauces de mi perro, inmediatamente reaccione emocionalmente y me sentí culpable del suceso, luego de vuelta al trabajo no pude reprimir las lagrimas, es separación de uno mismo el llorar??

Step 2. Apply Self-Forgiveness in relation to the points within the writing where you see you've reacted, experienced an emotion or a feeling or you've compromised yourself:

Me perdono a mi mismo por no haberme aceptado y permitido a mi mismo enfrentar y reconocer en honestidad conmigo mismo que estoy proyectando este sentimiento de culpabilidad, aquí en este punto me quede sin ideas..jajaj no se como ir mas profundo en mi mente..me ayudas a extenderlo un poco mas, Gabriel?



Gabriel:

Hola J. Primero y antes que nada, es importante que veas al sentido común de la situación: Los animales son expresión pura de vida, simplemente el perro hizo lo que se encuentra en su naturaleza hacer y lo mismo con el conejo; aunque tu "intención" de dejarlo entrar fuera hacerle un bien al animal, no puedes crear esta experiencia de culpa sobre ti bajo una situación sobre la cual no tienes el control en lo absoluto; llorar puede o no ser una expresión separada de uno mismo dependiendo del punto de partida del llanto, por ejemplo en esta situación que acabas de vivir, ¿ya te planteaste realmente cuales fueron los motivos que te llevaron al llanto? ¿Qué fue lo que sentiste y cómo nombrarías esta experiencia emocional que te ha llevado al llanto? <-- de la respuesta de esto es como puedes abordar en honestidad contigo mismo será que podrás trazar el proceso de perdón a uno mismo, pero por poner un ejemplo:

Me perdono a mí mismo por haberme aceptado y permitido a mí mismo llorar en el momento que veo morir a los animales o a las personas, porque en el momento que veo la imagen de la muerte, pienso en el dolor que deben de sentir, la frustración, la desesperación y experiencias que en realidad temo dentro de mí mismo, ya que en realidad mientras escribo esto puedo ver y darme cuenta de que siento temor ante la imagen de la muerte, ya que esta me recuerda mi propia muerte, así como mi temor a la muerte y a mi incertidumbre de qué es lo que sucede dentro de y como la muerte

Me perdono a mí mismo por haberme aceptado y permitido a mí mismo temer mi propia muerte y dentro de esto

Me perdono a mí mismo por haberme aceptado y permitido a mí mismo temer mi propio miedo.

Disculpa la redundancia de la expresión pero, voy a necesitar que me ayudes a ayudarte, vamos a definir primero ¿qué es lo que existe detrás del llanto al ver la imagen del conejo muerto? ¿A qué atribuyes la culpa? ¿Cuales fueron los pensamientos e imágenes que tuviste? ¿Pensaste por ejemplo en pegarle al perro? ¿Sientes que todo pudo ser diferente si hubiese cerrado la puerta sin dejar pasar al conejo porque de esa manera habrías evitado su muerte? ¿Te sientes responsable de la muerte del conejo? ¿Crees que es algo malo la muerte? ¿Temes alguna suerte de karma, castigo, juicio por este accidente?

Date cuenta que de ésto puedes aprender, simplemente cuando veas algún animal que quiera entrar a la casa, sabrás que el perro tiende a tener una conducta depredadora (tal y como es su naturaleza e instinto y sobre la cual, ni el perro, ni tú, tienen realmente control - ¿puedes entrar al perro para que no se coma a otros animales? Claro, mis perros y mis gatos conviven en el mismo espacio por ejemplo, pero el instinto siempre está presente, aunque se encuentre condicionado o amaestrado).

Saludos




JM:

Hola Gabriel;Para mi la vida es un tesoro muy preciado y el conejo tiene una vida muy corta, miedo a la muerte no tengo pues he experimentado la muerte en vida varias veces(lo que se llama la disolución del ego) esto fue gracias a los hongos mágicos y al sapo bufo alvarius, con ellas entras en unidad con el todo, el llanto por la muerte del conejo, fue por que me siento responsable, si lo hubiera pensado antes de actuar, seguramente no hubiera pasado y el conejo seguiría vivo, al inicio del evento si que reaccione emocionalmente, porque estaba identificado con la mente, hasta tenia ganas de pegarle al perro, luego comprendí que es su naturaleza.. Las lagrimas salieron de mi estado de compasión por ese ser(conejo) que soy yo mismo.

Saludos




Gabriel:

Hola J, primero y antes que nada te agradezco mucho la confianza de la apertura sobre el tema de los hongos y el Sapo (bufo Alvarius), y por consecuente quiero abrirte mi corazón del mismo modo e intención con el que tú ahora te compartes a ti mismo.

También he realizado ceremonias con hongos, Sapo, Ayahuasca, huachuma (San Pedro), Peyote (Venado Azul), mariguana, LSD, entre otras y entiendo bien a que te refieres al decir que "ese conejo" eres tú mismo.

En una de mis experiencias con Ayahuasca, me vi a mí mismo dentro de y como un toro que, apenas una semana antes, vi cómo era sacrificado y desollado frente a mis ojos por personas que incluso encontraban en ese momento alguna retorcida y vulgar diversión, pues reían y pateaban al animal incluso durante su proceso de muerte y agonía; justo en el momento que clavaron el cuchillo en su cuello el toro me dió una mirada que, hizo que se me retorciera el corazón, porque era como si en esa mirada hubiese podido ver claramente un grito que suplicaba ayuda y, a pesar de que quería salir corriendo en embestida hacia ellos para detenerlos, sólo pude quedarme allí parado mirando el momento en el que era desollado, degollado y destasado, sin compasión y sin pausa, y sin que se le tuviera la sola gentileza de hacerlo rápido para evitar el sufrimiento del animal y, no había nada que yo pudiera hacer para detener a aquellas personas por las condiciones de la situación en la que me encontraba en ese momento; y describir más detalles alrededor de éste punto sería no más que simple morbo; pero el punto es que en dicha experiencia con Ayahuasca, no sólo me vi a través de los ojos del toro y experimenté su presencia en su expresión de y como un toro, también me vi dentro de él y como él mismo en el momento de ser desollado, degollado y destasado. Vi el recorrido de mi vida en todos aquellos momentos en los que comí carne sin ninguna consideración, agradecimiento o visión de la carne que servía en mi plato día tras día y me vi devorando a mis propios hermanos, a mí mismo día tras día.

Por un par de semanas me resistí completamente al acto de comer carne; no porque fuera a dejar de comer por completo y esto último, se lo agradezco a los Indios Americanos, con quienes serví y a la fecha sigo sirviendo en el Inipi y sé que, eventualmente, serviré también como danzante del sol; pues ellos me enseñaron a comer carne de manera "ritualística" por así decirlo; la carne no es algo que solía comerse todos los días, sólo se comía para eventos importantes, tomando en cuenta el origen de todas las cosas que eran servidas día tras día, pensando en su proceso de vida y crecimiento, su expresión y experiencia de la vida, y de éste modo, la carne del animal, es tratada como la propia carne, pues es nuestra propia carne servida en un sacrificio que hacemos de y hacia nosotros mismos; ya había intentado hacer dietas veganas y vegetarianas a lo largo de mi vida, fui con nutriólogos en repetidas ocasiones para tratar de encontrar "la fórmula exacta" a lograr el cambio de dieta, pero jamás logré completar este objetivo, porque al cabo de unos meses mi cuerpo sufriría tal descompensación que comencé a sentir extensas fatigas y después desmayos, y en la última ocasión que lo intenté llegué al borde de padecer anemia... (y entiendase con ésto, que no intenté hacer el proceso de esta dieta una vez, sino 3 veces)

Cuando tomé aquella pausa de la carne, después de esa visión, sabía dentro de mí que eventualmente tendría que volver a comer carne, no obstante consideraba que esta decisión era un acto con el cual honraba aquella visión de mí mismo y el toro en comunión como uno, en vida y en muerte.

Voy a ser muy sincero contigo: Ni tú, ni yo hemos experimentado la muerte, y tanto miedo aún tenemos de ella, que en lugar de entender que no es el conejo o el toro los que se aferran a la vida, sino nosotros, ya que lloramos y tememos y nos sentimos culpables por aquello que seguimos viendo como "algo malo", que no nos atrevemos a reconocer que desconocemos fuera de toda razón y ciencia explicativa, lo que realmente es la muerte, mismo y pese al hecho de que ésta no es ni tu primera vida, como tampoco es la mía :)

No podemos, ni podremos recordar nuestras vidas pasadas, sino hasta el momento de nuestra muerte, porque a fin de cuentas ¿no estamos aquí en un respiro para experimentar y expresar ésto que es la vida, que no es más que un instante para el universo, el cual es también uno mismo experimentándose a través de nosotros en nuestras expresiones individuales? Si esos ancestros (extensiones de nosotros y del universo como uno) están y existen dentro de nosotros ¿por qué lloramos la aparente "pérdida" de aquellas expresiones que no harán sino transmutarse en algo diferente, de lo cual nosotros también formamos parte? Esto no es otra cosa que la búsqueda del EGO por esa promesa de un estado más elevado, el cual es nada más cómico que la ilusión en la cual hemos sido colocados para separarnos del reconocimiento pleno de nuestra existencia y presencia como la manifestación física del sonido, lo cual de hecho lo teníamos ya desde que eramos bebés. Por ésto es que cuestiono y dudo firmemente de que las medicinas sagradas sean la respuesta última al trabajo que, al menos particularmente he tomado la decisión de realizar a través de este proceso de escritura en particular, porque sólo así, desmenuzando punto a punto, momento tras momento cada una de estas cosas que aún emergen en la mente y que seguirán emergiendo (emociones, sentimientos, deseos) es que podremos de hecho vivir aquellas visiones de manera auténtica, incondicional (es decir sin la necesidad o presencia de la medicina pues, te darás cuenta de que, al cabo de un tiempo sin tomar medicina, sin importar lo mucho que las ataduras hayan quedado "aparentemente atrás", van a volver a manifestarse ¿por qué? porque jamás trabajamos a través de esos momentos que han dado origen a estas manifestaciones que, sin darnos cuenta, somos nosotros mismos quienes las venimos generando y alimentando como el resultado de todas esas ideas que hemos aceptado y permitido dentro de nosotros mismos, ya fuera porque alguien nos dijera que eran ciertas o porque nosotros mismos lo hicimos y decidimos a conveniencia de lo que, fue gestado en nosotros = la satisfacción del EGO, porque nos volvimos adictos a su energía de superioridad, inferioridad, emociones, sentimientos = los cuales venimos reproduciendo y ciertamente buscando en nuestros propios dramas y mentiras que nos venimos contando desde la infancia.

Esto me lo advirtió un maestro bien especial: "Por mucho que llegues al cielo, jamás te puedes quedar en el viaje, porque por mucho que veas allá arriba, siempre tendrás que volver a hacer el trabajo empezando desde el suelo"

Si! En efecto lo que se ha visto es una exploración de nuestro interior, sin embargo lo que ambos (tanto tú como yo vimos) no es otra cosa más que un instante fuera de la "consciencia de normalidad" que no es otra cosa sino el velo vibratorio que constituye la mente sobre los seres humanos, manifestando separaciones tan absurdas como esas a las que juegan algunos "maestros ascendidos" que desde el momento en el que se proclaman a sí mismo "más iluminados", sin darse cuenta = ya han hecho real y verídica esa ilusión que nos hace tan... desconocidos e indignos de confianza los unos para los otros, porque no es que uno diga "yo sé" o "yo sé más o yo soy más", es simplemente esta pequeña certeza que brinca a la luz en dichos momentos en el que, tras haber visto lo mucho que se extiende el infinito, las posibilidades, los universos, llegas a esa simple y sencilla conclusión de que en realidad "Nadie en realidad sabe, porque nadie puede de hecho saberlo y conocerlo todo".

Y es decir, ni siquiera el portal interdimensional puede de hecho responder todo, porque aquella parte que nos corresponde "responder y hacer y expresar" de nosotros mismos en nuestro ser más auténtico, íntimo, constante en la expresión que de hecho ya existe en nosotros, aunque sólo como potencial, porque (y ésto se menciona en y por el propio portal) "es imposible definir la vida, porque nadie puede de hecho hacerlo hasta que todos logremos conjuntamente trascender y caminar fuera de la programación mental (más no parar la mente, pues ésta es una herramienta una e igual con y como nosotros, abusada en efecto por ciertas élites que han programado y predispuesto esta existencia de cierta forma para que no lleguemos a esa liberación de nosotros mismos, sin por ésto de igual modo separarnos de ellos, pues también son un reflejo de lo que hemos aceptado y permitido en nuestra naturaleza más oscura = la cual estamos enfrentando y caminando con este proceso de escritura de honestidad con uno mismo y perdón a uno mismo).

Un enorme abrazo José, y si me permites expresarlo de igual modo. Saludos hermano.

¿Me permitirías compartir esta conversación en un blog?




JM:

Hola Gabriel;Yo también voy a ser sincero contigo, no se el motivo por el cual has ingerido las medicinas sagradas, supongo que muchos de nosotros para quitarte de alguna adicción o conseguir respuestas (Por ésto es que cuestiono y dudo firmemente de que las medicinas sagradas sean la respuesta última) claro que no son la respuesta ultima, pero si que responden a muchas preguntas, de hecho fueron los hongos mágicos quienes me guiaron a la trascendencia de la mente y me encaminaron hacia este proceso de vida en igualdad, desde mi experiencia personal estas medicinas sagradas me han hecho ver mas allá de la forma, me han respondido muchas de mis preguntas y dudas existenciales que de ninguna otra forma hubiera podido responder..ni con la escritura..por ejemplo el respiro consciente lo aprendí del estado de conciencia de los hongos mágicos, también es un hecho que cuando enfermo físicamente y el origen de la enfermedad es emocional, la escritura física no me va a salvar en ese preciso momento, jajaj este espíritu elemental del hongo sana por completo mi cuerpo físico, y esto es un hecho y no es una ilusión o alucinacion, por poner otro ejemplo significativo. Solo hago la toma de hongos mágicos cuando estoy enfermo físicamente y nunca de forma lúdica, escapismo o para reforzar el EGO. Por lo que estas expresando, supongo que para ti las medicinas sagradas son Separación de uno Mismo?? A mi me han apoyado! Por favor dime tu honesta opinion!

Afirmativamente tienes mi permiso para compartir en tu blog
Un gran Abrazo hermano



Gabriel:

Hola nuevamente J!

"Por lo que estas expresando, supongo que para ti las medicinas sagradas son Separación de uno Mismo??"

Como se viene diciendo desde el principio hermano, todo depende del punto de partida. Sinceramente creo que la adicción por ejemplo puede generarse hacia un sin número de cosas: a comer, a comprar, al ejercicio, ya sabes, prácticamente cualquier cosa; las drogas en particular son más bien un tema hacia el cual se ha generado tanto Tabú a lo largo de la historia, que es mucho más fácil denunciar "el alcoholismo" per se como una enfermedad por ejemplo, a reconocer la violencia estructural que genera las condiciones adecuadas para generar adictos al alcohol (sobretodo si yo como gobierno digo: esto es legal y esto no, porque esto te mantiene cegado como yo quiero, y esto te saca del velo que quiero mantener sobre ti para que seas obediente).

Esto es algo que me dijo un amigo que lleva una larga relación con las medicinas sagradas, y debo añadir que es algo que él mismo mencionaba antes de comenzar o presidir cualquier ceremonia: "Cualquier substancia mal empleada puede convertirse en una droga; la medicina la usamos para sanar, pero también hay quienes la usan para matar..."

Los hongos pueden matarte, la Ayahuasca, el Sapo, el azucar y hasta el agua, todo lo que tenga como punto de partida un principio de separación de uno mismo, es un acto de simple y sencillamente desconsiderar lo que hay aquí, es decir en y como la realidad de uno mismo, en y como lo físico, en y como la mente, en y como nuestro ser.

Hablando claro, sería absurdo y hasta hipócrita decir de mi parte que "no hay beneficios" dentro de las medicinas, desde luego los hay; lo único que estoy diciendo es que: "Las medicinas a mi entender, no curan (no son la solución) diagnostican y nos dejan ver la forma de curarnos a nosotros mismos" esa labor es la que hay que realizar con otras herramientas, la escritura es tan sólo una de ellas, el respiro de vida es otra, el vivir el sentido común de manera práctica, perdonarse a uno mismo es otra y así sucesivamente; por ejemplo para mi el arte es otra herramienta, la pintura, la música, la danza, la literatura, y así cada uno decide qué es aquella versión que uno quiere crear de uno mismo, como aquella expresión que representa mejor el potencial que llevamos dentro como la más exponenciada versión de nosotros mismos.

Existe ya en nosotros ese potencial, esa inclinación que tiene el pez a nadar, o el ave a volar, la tenemos nosotros en nuestra muy particular experiencia de vida que somos en y como el universo conociéndose a sí mismo, y siento que las medicinas, tal y como mencioné antes, no "nos dan algo per se", sino que nos muestran aquello que ya existe dentro de nosotros por un momento, pero después nosotros tenemos que quitarnos el velo y caminar fuera de la ilusión; a fin de cuentas siempre podemos tomar lo mejor de cada cosa y desechar aquello que consideremos que no es útil para el camino, y es decir claro, a veces abandonamos algunas herramientas por considerarlas "muy básicas", el problema es que cuando llegas a ese punto donde la única herramienta disponible es aquella que dejaste atrás, es entonces cuando uno puede siempre darse apertura a retomar las raíces.

Saludos!